martes, 16 de junio de 2026

LECTURAS DEL MIÉRCOLES 17 DE JUNIO DEL 2026

PRIMERA LECTURA. II Reyes 2,1.6-14.

2 REYES

1Cuando el Señor iba a arrebatar a Elías al cielo en el torbellino, 6Elías dijo a Eliseo:
-Quédate aquí, porque el Señor me envía solo hasta el Jordán.
Eliseo respondió:
-¡Vive Dios! Por tu vida, no te dejaré.
Y los dos siguieron caminando.
7También marcharon cincuenta hombres de la comunidad de profetas, y se pararon frente a ellos, a cierta distancia. 8Los dos se detuvieron junto al Jordán; Elías tomó su manto, lo enrolló, golpeó el agua y el agua se dividió por medio, y así pasaron el río, dijo Elías a Eliseo:
-Pídeme lo que quieras antes de que me aparten de tu lado.
Eliseo pidió:
-Déjame en herencia dos tercios de tu espíritu.
10Elías comentó:
-¡No pides nada! Si logras  verme cuando me aparten de tu lado, lo tendrás; si no me ves, no lo tendrás.
11Mientras ellos seguían conversando por el camino, los separó un carro de fuego con caballos de fuego, y Elías subió al cielo en el torbellino. 12Eliseo lo miraba y gritaba:
-¡Padre mío, padre mío, carro y auriga de Israel!
13Y ya no lo vio más. Entonces agarró su túnica y la rasgó en dos; luego recogió el manto que se había caído a Elías, se volvió y se detuvo a la orilla del Jordán, 14y agarrando el manto de Elías, golpeó el agua, diciendo:
-¿Dónde está el Dios de Elías, donde?
Golpeó el agua, el agua se dividió por medio y Eliseo cruzó.

Explicación.

El arrebato de Elías es un relato trascendental. Algún comentarista ha querido explicarlo como una tormenta de polvo, un simún ardiente que se lleva el profeta; o como desarrollo de un título del profeta; "carro y auriga". No ha faltado quien ha visto en estas páginas la reelaboración de un mito: el caballo es animal solar; o bien el mito del fénix. Pienso que no es ése el camino para entender este magnífico relato.

La desaparición de Elías está contada en una tonalidad misteriosa, con un ritmo casi litúrgico. Crean ese tono los rumores de las corporaciones proféticas, el presentimiento de Eliseo, la extraña condición "si me ves"; misterioso es el desenlace, mientras que el intento de los profetas de buscar una solución simple fracasa, subrayando el misterioso. El ritmo convierte el viaje casi en una procesión que podría terminar en un sacrificio: Betel - Jericó - el Jordán, paso del Jordán como rito de pasaje, arrebato al cielo.

No es que el autor haya utilizado expresamente un esquema litúrgico para su relato; se trata de una analogía estructural basada en experiencia profundas. La liturgia quiere expresar dramáticamente, en acción, el acercarse del hombre a Dios, o la atracción misteriosa e irresistible de la divinidad.

Al último encuentro el hombre llega sólo. Al principio encuentran grupos de profetas, después quedan solos maestro y discípulo, al final se aleja Elías.

Y así el relato se carga de valencias simbólicas. Porque tenemos que recordar a Moisés y Josué ante el Jordán: Josué pasará, para vivir, Moisés se quedará, para morir. Los israelitas podrán leerlo en el futuro pensando en la marcha al destierro y el retorno, con las figuras proféticas de Jeremías, Ezequiel y Baruc. Ensanchando el horizonte, el relato puede simbolizar la muerte del justo, arrebatado por Dios aunque muera a manos de hombres violentos. De ellos dirá Sab 3,6 "los recibió como sacrificio de holocausto"; y 4,10 "Dios se lo llevó, lo arrebató".

La historia se concentra en el maestro y el discípulo, los profetas hacen de coro y de testigos lejanos. Algo así como el traspaso de Moisés a Josué: Moisés muere en el monte Nebo, y Elías desaparece en la misma zona. Eliseo le sucede en el escenario de la historia: ¿llega Elías a crear una dinastía? La naturaleza del carisma profético no permite la sucesión rigurosa y asegurada del maestro y discípulo.

2,8 El manto, en vez de vara milagrosa, como instrumento de poder taumatúrgico del profeta.

2,9 Dos tercios es la herencia del primogénito, la sucesión legítima. Nm 11.

2,13-14 Después de un rito de luto, recoge el manto del maestro; y al recogerlo, recoge su herencia, queda "investido" de su misión. El mar Rojo fue dividido por el viento, el Jordán lo fue por el arca, ahora es dividido por el manto del profeta.

2,12 Jr 2,6.8

SALMO. 31,20-21.24.
20 Qué bondad tan grande
reservas a tus fieles
y despliegas, a la vista de todos,
con los que a ti se acogen.
21 En tu escondite personal los escondes
de las conjuras humanas,
los ocultas en tu tienda
de lenguas pendencieras.
24 Amad al Señor, sus leales,
pero paga con creces
a quien obra con soberbia.

Explicación.

31,20-21 En cuatro versos se remonta el orante a una reflexión general en tono admirativo. Domina el tema de guardar, esconder, ocultar, con el correlativo refugiarse y el sustantivo tienda o choza: datos que convergen hacia el templo. Sólo que personalizados: es el asilo "de tu rostro". La "gran bondad": en términos personales evoca la revelación de Ex 33,19; en términos objetivos son los bienes del templo: Sal 65,5. La bondad de Dios se limita a algunos beneficiarios; pues es claro que uno se refugia perseguido, amenazado por otros: "conjuras y pendencias".

31,24 De la acción de gracias salta a la parénesis, apoyando la invitación en un enunciado genérico sobre la actividad retributiva de Dios. El salmo concluye con el amor y la esperanza. "Amad al Señor": en esta forma sólo se lee aquí; en formas semejantes, Sal 18,2; 116,1 y el clásico Dt 6,5. "Animosos y valientes" es endíadis conocida de ordinario referida a una empresa: Dt 31,7.23; Jos 1,6.7.9.18. La esperanza es dinámica: influye en el talante y la acción.

TRANSPOSICIÓN CRISTIANA.

El salmo se ha hecho famoso porque el v.6 lo pone Lucas en boca de Cristo agonizante (23,46) y luego en boca de Esteban mártir (Hch 7,59). Dios recibe en depósito una vida, que no se perderá. En la misma línea se puede leer el v.16, y de ahí se extiende a la lectura cristológica y eclesiológica; sólo que corrigiendo el v.18, pues ni Jesús ni esteban piden la muerte de sus enemigos. 

EVANGELIO. Mateo 6,1-6.16-18.
1 Cuidado con hacer vuestras obras de piedad delante de la gente para llamar la atención: si no, os quedáis sin recompensa de vuestro Padre del cielo.
2 Por tanto, cuando des limosna no lo anuncies a toque de trompeta, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en la calle para que la gente los alabe. Ya han recibido su recompensa, os lo aseguro.
3 Tú, en cambio, cuando des limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace la derecha,
4 para que tu limosna quede escondida; y tu Padre, que ve lo escondido, te recompensará.
5 Cuando recéis, no hagáis como los hipócritas, que son amigos de rezar de pie en las sinagogas y en las esquinas para exhibirse ante la gente. Ya han recibido su recompensa, os lo aseguro.
6 Tú, en cambio, cuando quieras rezar, métete en tu cuarto, echa la llave a tu puerta y rézale a tu Padre que está en lo escondido; y tu Padre, que ve lo escondido, te recompensará.
16 Cuando ayunéis, no os pongáis cariacontecidos, como los hipócritas, que se afean la cara para ostentar ante la gente que ayunan. Ya han recibido su recompensa, os lo aseguro.
17 Tú, en cambio, cuando ayunes, perfúmate la cabeza y lávate la cara,
18 para no ostentar tu ayuno ante la gente, sino ante tu Padre que está en lo escondido; y tu Padre, que ve lo escondido, te recompensará.
  
Explicación.

  Contra el modo de proceder de los fariseos. Principio general (1): las obras de piedad no deben practicarse para ganar prestigio y adquirir con ello una posición de poder o privilegio. Los que así obran no gozan del reinado de Dios (la recompensa, como en 5,12).

                  Hipócrita, el que ejecuta acciones que no corresponden a su actitud interior. La limosna (2-4), para obtener fama tiene como único premio la fama misma. Lo escondido, la esfera del Padre; la recompensa es la comunicación personal con el Padre.

                La oración (5-14). Tu cuarto, tu puerta, metáforas para designar la interioridad.

El ayuno sincero, que nace de un sentimiento interior (16-18).

lunes, 15 de junio de 2026

LECTURAS DEL MARTES 16 DE JUNIO DEL 2026

PRIMERA LECTURA. 1 Reyes 21,17-29.

1 REYES

17Entonces el Señor dirigió la palabra a Elías, el tesbita:
18-Anda, baja al encuentro de Ajab, rey de Israel, que vive en Samaría. Mira, está en la viña de Nabot, adonde ha bajado para tomar posesión. 19Dile: "Así dice el Señor: ¿Has asesinado, y encima robas?". Por eso: "Así dice el Señor: En el mismo sitio donde los perros han lamido la sangre de Nabot, a ti también los perros te lamerán la sangre".
20Ajab dijo a Elías:
-¿Conque me has sorprendido, enemigo mío?
Y Elías repuso:
-¡Te he sorprendido! Por haberte vendido, haciendo lo que el Señor reprueba, 21aquí estoy para castigarte. Te dejaré sin descendencia, te exterminaré todo israelita que mea a la pared, esclavo o libre. 22Haré con tu casa como la de Jeroboán, hijo de Nabat, y la de Basá, hijo de Ajías, porque me has irritado y has hecho pecar a Israel. 24A los de Ajab que mueran en poblado, los devorarán los perros, y a los que mueran en descampado, los devorarán las aves del cielo. 23(También ha hablado el Señor contra Jezabel: "Los perros la devorarán en el campo de Yezrael")*.
25(Y es que no hubo otro que se vendiera como Ajab para hacer lo que el Señor reprueba, empujado por su mujer, Jezabel. 26Procedió de manera abominable, siguiendo a ídolos, igual que hacían los amorreos, a quienes el Señor había expulsado ante los israelitas).
27En cuanto Ajab oyó aquellas palabras, se rasgó las vestiduras, se vistió un sayal y ayunó; se acostaba con el sayal puesto y andaba taciturno.
28El Señor dirigió la palabra a Elías, el tesbita:
29-¿Has visto cómo se ha humillado Ajab ante mí? Por haberse humillado ante mí, no le castigaré mientras viva; castigaré a su familia en tiempo de su hijo.

Explicación.

21,17 Como Natán frente a David, toca esta vez a Elías denunciar su culpa al rey.

21,19 No matar y no codiciar son dos preceptos del decálogo, que el rey ha violado (también esto se parece al doble delito de David). Éx 20,13.15.

21,20 En su réplica, Ajab parece reconocerse culpable, no arrepentido.

21,21-24 El autor posterior ha añadido una amplificación de la sentencia. Es evidente su intención de igualar este oráculo a otros dos precedentes, contra Jeroboán y contra Basá.

21,23 Parece una adición introductoria a raíz de los sucesos durante la revuelta de Jehú. Este versículo va detrás del v.24.

21,24 1 Re 14,11.

21,25-26 Comentario de un editor que ve en la idolatría la raíz de todos los delitos, también los de injusticia. Los dioses cananeos de fecundidad no inculcan la justicia humana, como lo hace el Dios de Israel con los términos de su alianza.

21,27-29 La penitencia de Ajab logra mitigar la sentencia, sin anularla del todo. De hecho, su dinastía continúa en sus hijos, y termina con ellos. Y no podemos decir que su muerte haya sido del todo ignominiosa.

SALMO. 51,3-6.11.16.
3Misericordia, oh Dios, por tu bondad,
por tu inmensa compasión borra mi culpa,
4lava del todo mi delito
y limpia mi pecado.
5Pues yo reconozco mi culpa
y tengo siempre presente mi pecado.
6Contra ti solo pequé,
cometí la maldad que repruebas. 
11Tápate el rostro ante mi pecado
y borra toda mi culpa.  
16De homicidio líbrame, oh Dios,
Dios y Salvador mío,
y mi lengua aclamará tu justica. 
Explicación.
51,3 Al apelar a la piedad y compasión de la otra parte, implícitamente se reconoce culpable.
51,6a "Contra ti solo". Si el salmo está estilizado como pronunciado por David, parece olvidar a Urías. Leído detrás del anterior, parece olvidar al prójimo. Sin embargo, la frase hace sentido en contexto de alianza: una parte es ofensora respecto a la otra. Véase para David 2 Sm 12,9.
51,6b En el esquema de un juicio bilateral el verso es claro: el orante aprueba la validez del discurso de Dios. Parafraseo: con tu discurso pruebas tu inocencia, del proceso sales inocente. Si se tratase de que Dios salga justificado frente a todo juicio humano, la condena de un culpable surtiría el mismo efecto. 
51, 16a "Sangre" damim significa en sentido propio el homicidio, en sentido amplio cualquier violencia. En clave davídica, el asesinato de Urías.  
Transposición cristiana
El salmo 51 es el Miserere, príncipe de los salmos penitenciales. Lástima que se haya desgajado del 50 y que no se haya valorado bastante la epíclesis o invocación al Espíritu. Podemos arrancar de 2 Cor 5,17-21 sobre el "ministerio de reconciliación". Al cual añado unas cuantas observaciones.
En la liturgia penitencial, ordenada al perdón y reconciliación, Dios no condena como juez, sino que se querella como parte. La relación mutua se funda en la alianza, cuya carta es el evangelio. El evangelio posee fuerza de interpelación, de recriminación y querella; pero también ofrece perdón y fuerza para la enmienda. A un examen de conciencia objetivo y neutral se sobrepone la palabra de Dios, en diálogo personal. La reconciliación tiene algo de nueva creación, y el Espíritu se infunde como dinamismo de vida nueva. Se plantea la relación entre culto y justicia.  
EVANGELIO. Mateo 5,43-48.
43 Os han enseñado que se mandó: "Amarás a tu prójimo..." (Lv 19,18)  y odiarás a tu enemigo.
44 Pues yo os digo: Amad a vuestros enemigos y rezad por los que os persiguen,
45 para ser hijos de vuestro Padre del cielo, que hace salir su sol sobre malos y buenos y manda la lluvia sobre justos e injustos.
              46 Si queréis a los que os quieren, ¿qué recompensa merecéis? ¿No hacen eso mismo también los recaudadores? 
47 Y si mostráis afecto sólo a vuestra gente, ¿qué hacéis de extraordinario? ¿No hacen eso mismo también los paganos?
48 Por consiguiente, sed buenos del todo, como es bueno vuestro Padre del cielo.

EXPLICACIÓN.

Amarás a tu prójimo (42, Lv 19,18); odiarás a tu enemigo, principio esenio (cf. Sal 139,19-22). (43) Como Dios creador no discrimina, lo mismo sus hijos (44s). No pueden conformarse al uso de la sociedad (46s). Con la frase final (48) Jesús descalifica la "perfección" propuesta por los letrados, basada en la observancia de la Ley. Lo que hace al hombre perfecto (bueno del todo) y semejante al Padre es el amor que no conoce excepciones.

domingo, 14 de junio de 2026

LECTURAS DEL LUNES 15 DE JUNIO DEL 2026

PRIMERA LECTURA. 1 Reyes 21,1-16.

1 REYES

La viña de Nabot.

1Nabot, el de Yezrael, tenía una viña pegando al palacio de Ajab, rey de Samaría. 2Ajab le propuso:
-Dame la viña para hacerme yo una huerta, porque está al lado, pegando a mi casa: yo te daré en cambio una viña mejor o, si prefieres, te pago en dinero.
3Nabot respondió:
-¡Dios me libre de cederte la heredad de mis padres!
4Ajab marchó a casa malhumorado y enfurecido por la respuesta de Nabot, el de Yezrael, aquello de "no cederé la heredad de mis padres". Se tumbó en la cama, volvió la cara y no quiso probar alimento. 5Su esposa Jezabel se le acercó y le dijo:
-¿Por qué estás de mal humor y no quieres probar alimento?
6El contestó:
-Es que hablé a Nabot, el de Yezrael, y le propuse: "Véndeme la viña o, si prefieres, te la cambio por otra". Y me dice: "No te doy mi viña".
7Entonces Jezabel dijo:
-¿Y tú eres el que manda en Israel? ¡Arriba! A comer, que te sentará bien. ¡Yo te daré la viña de Nabot, el de Yezrael!
8Escribió unas cartas en nombre de Ajab, las selló con el sello del rey y las envió a los concejales y notables de la ciudad, paisanos de Nabot. 9Las cartas decían: "Proclamad un ayuno y sentad a Nabot en primera fila,. 10Sentad enfrente a dos canallas que declaren contra él: "Has maldecido a Dios y al rey". Lo sacáis afuera y lo apedreáis, hasta que muera".
11Los paisanos de Nabot, los concejales y notables que vivían en la ciudad, hicieron tal como les decía Jezabel, según estaba escrito en las cartas que habían recibido. 12Proclamaron un ayuno y sentaron a Nabot en primera fila. 13Llegaron dos canallas, se le sentaron enfrente y testificaron contra Nabot públicamente:
-Nabot ha maldecido a Dios y al rey.
14Lo sacaron fuera de la ciudad y lo apedrearon, hasta que murió. Entonces informaron a Jezabel:
-Nabot ha muerto apedreado.
15En cuanto oyó Jezabel que Nabot había muerto apedreado dijo a Ajab:
-Hala, toma posesión de la viña de Nabot, el de Yezrael, que no quiso vendértela. Nabot ya no vive, ha muerto.
16En cuanto oyó Ajab que Nabot había muerto, se levantó y bajó a tomar posesión de la viña de Nabot, el de Yezrael.

Explicación.

21 El soldado valiente de las batallas contra los sirios es de nuevo el marido débil frente a la mujer extranjera. Ajab era fiel al Señor, pero toleraba la propaganda abierta del baalismo; Ajab respetaba la tradición de Israel y los derechos de sus súbditos, pero toleró el perjurio y el asesinato.

La maldición de las mujeres extranjeras, que había comenzado sus estragos durante el reinado de Salomón, continuó envenenando la monarquía. Y no será Jezabel la última, ya que una hija suya llega a ser reina de Judá.

21,2 Ez 46,18.

21,1-7 Yezrael se encuentra en el ángulo oriental de la llanura de Esdrelón, y cerca del Jordán, en una zona muy fértil. Nabot era probablemente uno de los notables de la villa, en la cual también el rey tenía posesiones. Dt 17,14-20; 1 Sm 8,14.

21,8 El plan de Jezabel se basaba en una serie de leyes y costumbres judías. Suponiendo alguna calamidad en la región, sequía, epidemia, etc., los jefes del pueblo tienen que buscar la causa y eliminarla. Nabot, sin saber nada, será invitado a presidir la asamblea o concejo, para buscar remedio a la situación; y allí mismo dos testigos declararán que él es el culpable (recuérdese el caso de los gabaonitas, 2 Sm 21, y la peste en tiempo de David, 2 Sm 24). El crimen está previsto en Éx 22,27, la pena de muerte por lapidación está prevista en Lv 24,16, y la exigencia de dos testigos consta en Dt 17,6. También es legal apedrear al culpable fuera de la ciudad, para no contaminarla  (Lv 24,14).

21,10 Véase Is 8,21 y Prov 24,21.

21,14 Éx 22,27.

21,15 Jezabel habla dos veces al marido en el relato. La primera vez en son de burla: "¿Es eso reinar?"; su concepto del mando es poder sin límites morales (Miq 2,1). La segunda vez le ofrece el fruto prohibido, el jardín cuyo precio es la sangre inocente.

SALMO. 5,2-3.4-7.
2. Escucha mis palabras, Señor, percibe mi susurro,
3. haz caso de mis gritos de socorro,
¡Dios mío y Rey mío!
A ti te suplico, Señor:
4. por la mañana oye mi voz;
por la mañana te expongo mi causa
y quedo aguardando…
5. Pues tú no eres un Dios que quiera el mal
Ni el malvado es tu huésped
6. ni se mantendrán los arrogantes ante ti *-
Detestas a los malhechores,
7. destruyes a los mentirosos;
a sanguinarios y embusteros *
los aborrece el Señor.

Explicación.

5.3 El título de rey incluye la función de juez supremo.

5.4 La mañana es el tiempo clásico para administrar justicia o pronunciar sentencia: 2 Sm 15; Jr 21,12.

5,5-7 El Dios supremo es inconciliable, irreconciliable con la injusticia y los injustos en cuanto tales. *O: traidores.

5,6 * O: en tu presencia.

Transposición cristiana: 

Pablo combina Sal 5,10 con otros textos para describir la depravación universal. La figura de Dios juez, a quien se encomienda Jesús inocente, se lee en 1 Pe 2,23. 

EVANGELIO. Mateo 5,38-42.
38 Os han enseñado que se mandó: "Ojo por ojo, diente por diente" (Éx 21,4).
39 Pues os digo: No hagáis frente al que os agravia. Al contrario, si uno te abofetea en la mejilla derecha, vuélvele también la otra;
40 al que quiera ponerte pleito para quitarte la túnica, déjale también la capa;
41 a quien te fuerza a caminar una milla, acompáñalo dos;
42 al que te pide, dale; y al que quiere que le prestes, no le vuelvas la espalda.

Explicación.

Amarás a tu prójimo (42, Lv 19,18); odiarás a tu enemigo, principio esenio (cf. Sal 139,19-22). (43) Como Dios creador no discrimina, lo mismo sus hijos (44s). No pueden conformarse al uso de la sociedad (46s). Con la frase final (48) Jesús descalifica la "perfección" propuesta por los letrados, basada en la observancia de la Ley. Lo que hace al hombre perfecto (bueno del todo) y semejante al Padre es el amor que no conoce excepciones.

sábado, 13 de junio de 2026

LECTURAS DEL DOMINGO 14 DE JUNIO DEL 2026

Primera Lectura: Deuteronomio 7,6-11

DEUTERONOMIO.

6Porque tú eres un pueblo consagrado al Señor, tu Dios; él te eligió para que fueras, entre todos los pueblos de la tierra, el pueblo de su propiedad.

7>>Si el Señor se enamoró de vosotros y os eligió no fue por ser vosotros más numerosos que los demás -porque sois el pueblo más pequeño-, 8sino que por puro amor vuestro, por mantener el juramento que había hecho a vuestros padres, os sacó el Señor de Egipto con mano fuerte y os rescató de la esclavitud, del dominio del Faraón, rey de Egipto. 9Así sabrás que el Señor, tu Dios, es Dios, un Dios fiel: a los que aman y guardan sus preceptos, les mantiene su alianza y su favor por mil generaciones; 10al que lo aborrece, le paga en persona sin hacerse esperar, al que le aborrece, le paga en persona. 11Pon por obra estos preceptos y los mandatos y decretos que te mando hoy.

Explicación.

7,6 Define al pueblo. Consagrado, pasa a la esfera de la santidad (Ex 19,6; Lv, frecuente); elegido, con preferencia a otros, por iniciativa de Dios; propiedad personal del Señor, inalienable.

7,7-8 Es el favor y amor de Dios lo que engrandece, no el número. ¿Contradice esta afirmación la promesa patriarcal de fecundidad? Más bien la relativiza: ¿qué eran los judíos en el inmenso imperio persa? (cfr. Esd 9,8). Pero Dios escoge lo pequeño y débil para ejercer y manifestar en ello su poder y grandeza. Al jurar, Dios se compromete; pero ¿por qué jura? ¿Por amor a la descendencia futura, "vosotros", o ya por amor al patriarca? Véase Is 41,8.

7,9-10 El principio de la retribución introduce condiciones de respuesta humana en el favor de Dios; al mismo tiempo hace resaltar la diferencia entre el castigo individual, "en persona", y el favor indefinido (5,10; Ex 20,6). El "amor" del hombre debe responder al de Dios.

Salmo 103: 1-4, 6-7, 8, 10

(Eclo 18,8-14)

1Bendice, alma mía, al Señor

y todo mi interior,

a su santo nombre.

2Bendice, alma mía, al Señor

y no olvides sus beneficios.

3ÉI perdona todas tus culpas,

cura todas tus dolencias.

4ÉI rescata tu vida de la fosa

y te corona con su bondad y compasión.

6EI Señor hace justicia

y defiende a los oprimidos. 

7Enseñó sus caminos a Moisés

y sus hazañas a los israelitas.

8«EI Señor es compasivo y clemente,

paciente y misericordioso».

10No nos trata como merecen nuestros pecados

ni nos paga según nuestras culpas.

Explicación.

La tradición de Moisés: hay que comparar 17-18 con Ex 20,6; el v. 8 con Ex 34,6. Las comparaciones. La de la hierba es corriente, p. ej. Sal 102,5,12; ls 40,7s. La del águila: ls 40,31. Las comparaciones cósmicas son de altura y distancia: la altura máxima, que es el cielo: Sal 36,6; 57,11; la distancia máxima, que son los extremos del orbe habitado. Como a estas comparaciones impresionantes les falta la emoción humana, el autor recurre al símbolo de la paternidad divina, bien establecido en la tradición bíblica: Ex 4,23; Dt 8,5; ls 1,2; Os 11 ,8s; Jr 31,20. El padre perdona porque conoce y comprende.

103,2 "Beneficios": un uso de "retribución" benéfica raro, compartido sólo con 2 Cr 32,25 y dos proverbios impersonales.

103,3-6 Los seis participios son enumerativos. Podemos agrupar tres: perdona el pecado, causa, cura la enfermedad, consecuencia, salva de la muerte, castigo o destino. Los otros tres introducen la terna "compasión, misericordia, bondad" y la bina "justicia y derecho" a favor de los "oprimidos".

103,3 El "perdonador": el verbo hebreo es raro en el salterio: 25,11, el adjetivo en 86,5, el sustantivo en 130,4. "Médico": Ex 15, 26 y otros.

103,4 "Rescatador" título y acción frecuentes en ls 40-55: significa recobrar una propiedad o una libertad: rescate extremo, del poder de la Muerte. "Coronador": puede significar ceñir una corona o turbante y también, rodear protegiendo. Aquí encaja mejor el segundo significado.

103,5 "Saciador": puede incluir bienes materiales y espirituales. "Como un águila": superada una enfermedad mortal, el hombre se siente rejuvenecido.

103,6 Hace de charnela. Mirando hacia atrás, generaliza la experiencia personal; mirando adelante, sugiere la primera etapa de Moisés, la "opresión" en Egipto; en Babilonia según Jr 50,33.

103,7 Por la ley del paralelismo, los dos predicados valen para los dos sujetos: véase Ex 19,13. 8. En Ex 34,6 se presenta la fórmula como autoproclamación del Señor. Otros textos litúrgicos ofrecen con variaciones la fórmula: JI 2,13; Jon 4,2; Sal 86,15; 145,8; Neh9,17.

103,9-10 Empieza el comentario con cuatro oraciones negativas, que no niegan los verbos, sino los adverbios. Acusa y pleitea, pero no perpetuamente; paga y castiga, pero no como merecemos. A la queja de Lam 5,20, a la pregunta de Sal 77,8 responde: "no para siempre"; el doble castigo de Is 40,1 lo corrige: "no como merecemos". La medida del castigo no es el delito, porque su justicia está temperada y superada por la misericordia.

Trasposición cristiana.

Este salmo anticipa la revelación por Jesús de la paternidad de Dios, tema central del evangelio de Juan, Puestos a escoger, recordemos el padrenuestro, la oración en la cruz (Lc 23,34), la parábola del hijo pródigo, la revelación de Mt 11,25-27; Lc 10,21 s.

Segunda Lectura: 1 Juan 4, 7-16

1 CARTA DE JUAN.

7 Amigos míos, amémonos unos a otros, porque el amor viene de Dios y todo el que ama ha nacido de Dios y conoce a Dios. 8El que no ama no tiene idea de Dios, porque Dios es amor.

9De este modo se manifestó entre nosotros el amor de Dios: enviando al mundo a su Hijo único para que tuviésemos vida por su medio.

10Esto define a ese amor: no el haber nosotros amado antes a Dios, sino el habernos él demostrado su amor enviando a su Hijo para que expiase nuestros pecados.

11 Amigos míos, si Dios nos ha amado así, es deber nuestro amamos unos a otros. 12 A la divinidad nadie la ha visto nunca; si nos amamos mutuamente, Dios habita en nosotros y su amor queda realizado en nosotros. I3Ésta es la señal de que habitamos en él y él en nosotros, que nos ha hecho participar de su Espíritu.

14Nosotros lo hemos contemplado y atestiguamos que el Padre envió a su Hijo al mundo para salvar al mundo.

15Si uno reconoce que Jesús es el Hijo de Dios, Dios habita en él y él en Dios. 16Por nuestra parte, le hemos dado fe y conocemos el amor que Dios mantiene en nosotros. Dios es amor: quien permanece en el amor permanece en Dios y Dios en él.

EXPLICACIÓN.

7-21. Dios es la fuente del amor; no se puede comprender la verdadera naturaleza del amor, a menos de reconocer que su origen está más allá del hombre mismo. El amor mutuo prueba que se es hijo de Dios, porque el que ama se comporta como Dios mismo; y sólo el que tiene experiencia del amor puede conocer a Dios, que es amor (8). La afirmación Dios es amor significa que éste no es sólo un aspecto de la actitud o actividad de Dios para con el hombre, sino que en Dios el amor lo es todo, y que todo lo que hace es expresión del amor que constituye su ser. La metáfora inicial de la carta, «Dios es luz» (1,5), se corresponde con la afirmación «Dios es amor»: la luz es el amor/vida (cf. Jn 1,4) en cuanto se manifiesta («brilla»), puede ser conocido y transforma («ilumina») al hombre.

Cada uno ha podido percibir el amor de Dios, por la vida que ha recibido de Jesús (9). El amor es desinteresado y no es una mera respuesta, sino el don de sí mismo; así lo ha demostrado Dios enviando a su Hijo. No es mera respuesta, porque de hecho el hombre no había ofrecido nada a Dios, incapacitado para hacerlo por su conducta injusta, contraria y cerrada al amor, que creaba un obstáculo insuperable para recibir el amor de Dios. Éste, por propia iniciativa, envió a su Hijo para quitar el obstáculo (cf. 2,2) (10).

La respuesta al amor es amar (11), y el amor del hombre necesita ver y comprender, lo que es imposible respecto a Dios (cf. Jn 1,18). Pero el amor mutuo es la señal de que Dios está con los hombres y de que su propósito, la realización del hombre, se cumple (12). La experiencia del Espíritu da conciencia al hombre de esta presencia de Dios en él (13).

Además del testimonio interno del Espíritu, está el externo, el de los testigos presenciales de la vida de Jesús en la tierra, que ha quedado plasmado en el evangelio (Jn 1,32.34; 19,35; 21,24) y que se ha transmitido en la comunidad. El plan de Dios es salvar al mundo por medio de Jesús (Jn 3,17); para salvar, lit, «como Salvador», término helenístico equivalente al hebreo Mesías (cf. Jn 4,25.42) (14). Lo importante es reconocer que el hombre Jesús, que vivió en la historia, es el Hijo de Dios, capaz de revelar a los hombres lo que realmente es Dios. De hecho, Jesús es el que, por amor a los hombres, llegó a dar su vida, traducción en términos humanos del amor infinito e irreversible de Dios por el hombre (15). Dado que Dios es amor, el hombre que ama puede estar seguro de que está unido con Dios (16).

Evangelio: Mateo 11,25-30

EVANGELIO DE MATEO. ÍNDICE.

25 En aquella ocasión exclamó Jesús:

- Bendito seas, Padre, Señor del cielo y tierra, porque, si has escondido estas cosas a los sabios y entendidos, se las has revelado a la gente sencilla;

26 sí, Padre, bendito seas, por haberte parecido eso bien.

27 Mi Padre me lo ha entregado todo; al Hijo lo conoce sólo el Padre y al Padre lo conoce sólo el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.

28 Acercaos a mí todos los que estáis rendidos y abrumados, que yo os daré respiro. 

29 Cargad con mi yugo y aprended de mí, que soy sencillo y humilde: encontraréis vuestro respiro,

30 pues mi yugo es llevadero y mi carga ligera.

EXPLICACIÓN.

25 - 30.      Los intelectuales no entienden las obras del Mesías, pero sí el pueblo sencillo. Es la ausencia de todo interés torcido lo que permite discernir el plan de Dios. (11,19b). Los sabios y entendidos (Is 29,14): sus mezquinos intereses inutilizan su ciencia. Me lo ha entregado todo, cf. 1,23: "Dios con nosotros"; 3,17; "mi Hijo", La relación íntima entre Jesús y el Padre, por la comunidad de Espíritu (3,16); sólo conoce al Padre quien recibe el Espíritu de Jesús y experimenta el amor de Dios como Padre. El conocimiento de Dios a través del estudio de la Ley (sabios y entendidos) no es verdadero conocimiento. Se atribuye al Padre o a Jesús o que depende de la disposición del hombre (27). "Cansados y agobiados" por la enseñanza de los sabios y entendidos. Jesús es maestro, pero no domina (28). Yugo, las exigencias que se derivan de su mensaje. Para acercarse a Dios no hay que observar la Ley, basta con acercarse a Jesús.

LECTURAS DEL MIÉRCOLES 17 DE JUNIO DEL 2026

PRIMERA LECTURA. II Reyes 2,1.6-14. 2 REYES 1Cuando el Señor iba a arrebatar a Elías al cielo en el torbellino, 6Elías dijo a Eliseo: -Quéda...