viernes, 6 de marzo de 2026

LECTURAS DEL SÁBADO 7 DE MARZO DEL 2026

Primera Lectura. Miqueas 7,14-15.18-20.

MIQUEAS.

14-Pastorea a tu pueblo con el cayado,
 a las ovejas de tu propiedad, 
vecino solitario de la foresta del Carmelo;
que pasten como antaño en Basán y Galaad;
15como cuando saliste de Egipto,
muéstranos tus prodigios.
18-¿Qué Dios como tú perdona el pecado
y absuelve la culpa al resto de su heredad?
No mantendrá siempre la ira,
pues ama la misericordia;
19volverá a compadecerse,
destruirá nuestras culpas,
arrojará al fondo del mar
todos nuestros pecados.
20Así serás fiel a Jacob y leal a Abrahán,
como lo prometiste en el pasado
a nuestros padres.

Explicación.

7,14-15 Si la imagen del Señor pastor está vinculada a las tradiciones del desierto, el pastoreo en Basán y Galaad pertenece a la ocupación de la tierra de Transjordania. La actividad pastoril del Señor a favor de su pueblo tendrá virtud de teofanía (Sal 80,2-4), que infundirá pánico en el enemigo (Éx 15,14-16).

7,14 "Vecino solitario": semejante título no tiene antecedentes ni iguales en el AT, por lo que algunos lo atribuyen al rebaño. Tampoco es extraño imaginar a las divinidades residiendo en las montañas. Por otra parte, Carmelo puede ser topónimo genérico (1 Sm 25,2), y sabemos que el arca estuvo estacionada en Quiriat Yearim = Villasotos (Sal 132).

7,18-20 Por el tema del pecado y del perdón, la última parte empalma con la primera. Si al enemigo se revela el Señor poderoso castigando, a su pueblo se revela misericordioso perdonando.

7,19 Véanse Sal 32,1; 103,12. En el fondo del mar desaparece.

7,20 La lealtad del Señor se muestra perdonando: la última, la insuperable. La esperanza se basa en la promesa, una promesa que el pecado no puede invalidar.

Salmo. 103,1-4.9-12.
(Eclo 18,8-14) 

1Bendice, alma mía, al Señor 
y todo mi interior,
a su santo nombre. 
2Bendice, alma mía, al Señor 
y no olvides sus beneficios.
3ÉI perdona todas tus culpas,
cura todas tus dolencias. 
4ÉI rescata tu vida de la fosa
y te corona con su bondad y compasión.
9No está siempre pleiteando
ni guarda rencor perpetuo.
10No nos trata como merecen nuestros pecados 
ni nos paga según nuestras culpas.
11Pues como se eleva el cielo sobre la tierra, 
así vence su misericordia a sus fieles. 
12Como dista el oriente del ocaso,
así aleja de nosotros nuestros delitos.
Explicación.

103,2 "Beneficios": un uso de "retribución" benéfica raro, compartido sólo con 2 Cr 32,25 y dos proverbios impersonales.
103,3-6 Los seis participios son enumerativos. Podemos agrupar tres: perdona el pecado, causa, cura la enfermedad, consecuencia, salva de la muerte, castigo o destino. Los otros tres introducen la terna "compasión, misericordia, bondad" y la bina "justicia y derecho" a favor de los "oprimidos".
103,3 El "perdonador": el verbo hebreo es raro en el salterio: 25,11, el adjetivo en 86,5, el sustantivo en 130,4. "Médico": Ex 15, 26 y otros.
103,4 "Rescatador" título y acción frecuentes en ls 40-55: significa recobrar una propiedad o una libertad: rescate extremo, del poder de la Muerte. "Coronador": puede significar ceñir una corona o turbante y también, rodear protegiendo. Aquí encaja mejor el segundo significado. 
103,9-10 Empieza el comentario con cuatro oraciones negativas, que no niegan los verbos, sino los adverbios. Acusa y pleitea, pero no perpetuamente; paga y castiga, pero no como merecemos. A la queja de Lam 5,20, a la pregunta de Sal 77,8 responde: "no para siempre"; el doble castigo de Is 40,1 lo corrige: "no como merecemos". La medida del castigo no es el delito, porque su justicia está temperada y superada por la misericordia.
103,11-13 Las tres comparaciones ya comentadas. 
Transposición cristiana.
 Este salmo anticipa la revelación por Jesús de la paternidad de Dios, tema central del evangelio de Juan, Puestos a escoger, recordemos el padrenuestro, la oración en la cruz (Lc 23,34), la parábola del hijo pródigo, la revelación de Mt 11,25-27; Lc 10,21 s.   
Evangelio. Lucas 15,1-3.11-32.
1 Todos los recaudadores y descreídos se le iban acercando para escucharlo;
2 por eso tanto los fariseos como los letrados lo criticaban diciendo:
- Éste acoge a los descreídos y come con ellos.
3 Entonces les propuso Jesús esta parábola:
11 Y añadió:
- Un hombre tenía dos hijos; 
12 el menor le dijo a su padre:
- Padre, dame la parte de la fortuna que me toca.
El padre les repartió los bienes.
13 A los pocos días, el hijo menor, juntando todo lo suyo, emigró a un país lejano, y allí derrochó su fortuna viviendo como un perdido.
14 Cuando se lo había gastado todo, vino un hambre terrible en aquella tierra, y empezó él a pasar necesidad.
15 Fue entonces y buscó amparo en uno de los ciudadanos de aquel país, que lo mandó a sus campos a guardar cerdos.
16 Le entraban ganas de llenarse el estómago de las algarrobas que comían los cerdos, pues nadie le daba de comer.
17 Recapacitando entonces se dijo:
- Cuántos jornaleros de mi padre tienen pan de sobra, mientras yo aquí me muero de hambre.
18 Voy a volver a casa de mi padre y le voy a decir: "Padre, he ofendido a Dios y te he ofendido a ti;
19 ya no merezco llamarme hijo tuyo; trátame como a uno de tus jornaleros".
20 Entonces se puso en camino para casa de su padre. Cuando aún estaba lejos, lo vio su padre y se conmovió; salió corriendo, se le echó al cuello y lo cubrió de besos.
21 El hijo empezó:
- Padre, he ofendido a Dios y te he ofendido a ti; ya no merezco llamarme hijo tuyo.
22 Pero el padre dijo a sus criados:
- Sacad en seguida el mejor traje y vestidlo; ponedle un anillo en el dedo y sandalias en los pies;
23 traed el ternero cebado, matadlo y celebremos un banquete,
24 porque este hijo mío estaba muerto y ha vuelto a la vida; estaba perdido y se le ha encontrado.
Y empezaron el banquete.
25 El hijo mayor estaba en el campo. A la vuelta, cerca ya de casa, oyó la música y el baile;
26 llamó a uno de los mozos y le preguntó qué pasaba.
27 Éste le contestó:
- Ha vuelto tu hermano, y tu padre ha mandado matar el ternero cebado por haber recobrado a su hijo sano y salvo.
28 Él se indignó y se negaba a entrar; su padre salió e intentó persuadirlo,
29 pero él replicó a su padre:
- A mí, en tantos años como te sirvo sin saltarme nunca un mandato tuyo, jamás me has dado un cabrito para hacer fiesta con mis amigos;
30 en cambio, cuando ha venido ese hijo tuyo que se ha comido tus bienes con malas mujeres, matas para él el ternero cebado.
31 El padre le respondió:
- Hijo, ¡si tú estás siempre conmigo y todo lo mío es tuyo!
32 Además, había que hacer fiesta y alegrarse, porque este hermano tuyo estaba muerto y ha vuelto a vivir, andaba perdido y se le ha encontrado.
  
Explicación.

Respuesta masiva de los considerados como descreídos o irreligiosos, los que no observan la Ley (5,27-32) (1). Crítica de los fariseos (5,30; 7,34); comer con ellos, signo de amistad, intolerable para la teología farisea (7,34); se ventila el principio de si Dios ama o no a los pecadores, es decir, a los que no observan la Ley, y, en último término, a los paganos; en otras palabras, si pone o no como condición para su amor practicar una religiosidad intachable. 

El contenido de esta parábola sobrepasa el de las dos anteriores. El hijo primogénito, figura del Israel/los fariseos; el hijo menor, de los "pecadores/paganos". El pequeño es el hombre sin ley; el mayor, el observante escrupuloso (29).

La experiencia convence al hijo pequeño de su error y lo obliga a recapacitar (17-19). Vuelta del hijo: el padre no lo espera en casa, sale a su encuentro (20); no lo deja acabar la frase que tenía preparada (18s.21); la enorme alegría se manifiesta en el derroche de acogida y de fiesta (22s).

El hijo mayor, en cambio, que ha condenado a su hermano (30), es incapaz de alegrarse por su vuelta. No sabe ser hijo: sirve a su padre y no sabe que todo lo del padre es suyo; vive en su propia casa como un siervo. Jesús retrata la actitud de los fariseos; no se parecen en nada a Dios, porque no saben amar como él (6,36); ponen su orgullo solamente en la observancia; para ellos, Dios no es Padre, sino dueño.

jueves, 5 de marzo de 2026

LECTURAS DEL VIERNES 6 DE MARZO DEL 2026

Primera Lectura. Génesis 37,3-4.12-13.17-28.

GÉNESIS.

3Israel prefería a José entre sus hijos, porque le había nacido en edad avanzada, y le hizo una túnica con mangas. 4Sus hermanos, al ver que su padre lo prefería entre los hermanos, le tomaron rencor y hasta le negaban el saludo.
12Sus hermanos le tenían envidia, pero su padre se guardó el asunto.
13Sus hermanos se trasladaron a Siquén a apacentar el rebaño de su padre.
Israel dijo a José:
-Tus hermanos se encuentran pastoreando en Siquén. Quiero enviarte allá.
Contestó él:
-Aquí me tienes.
17El hombre le contestó:
-Se han marchado de aquí; les oí decir que iban hacia Dotán.
José fue tras sus hermanos y los encontró en Dotán. 18Cuando ellos lo vieron venir a lo lejos, antes de que se acercara tramaron su muerte. 19Y comentaban: 
-¡Ahí viene ese soñador! 20Vamos a matarlo y echarlo en un aljibe; después diremos que lo ha devorado una fiera, y veremos en qué paran sus sueños.
21Cuando lo oyó Rubén, intentando librarlo de sus manos, les dijo:
-No cometamos un homicidio.
22Y añadió Rubén:
-No derraméis sangre; echadlo en este aljibe, aquí en la estepa y no pongáis las manos sobre él.
Era para librarlo de sus manos y devolverlo a su padre.

José vendido.

23Después se sentaron a comer. Levantando la vista vieron una caravana de ismaelitas que transportaban en camellos goma de tragacanto, bálsamo y resina de Galaad a Egipto. 26Judá propuso a sus hermanos:
-¿Qué ganamos con matar a nuestro hermano y echar tierra sobre su sangre?27Vamos a venderlo a los ismaelitas y no pongamos las manos en él; que al fin es hermano nuestro, de nuestra carne y sangre.
Los hermanos aceptaron. 28Al  pasar unos mercaderes madianitas, tiraron de su hermano, lo sacaron del aljibe y vendieron a José a los ismaelitas por veinte pesos de plata. Estos se llevaron a José a Egipto.

Explicación.

37,3 La preferencia paterna, quizá por ser hijo de Raquel, se manifiesta ostentosamente, en un vestido diverso y principesco (2 Sm 13,18s). Pero la razón que aduce el narrador valdría más para Benjamín. Compárese con la preferencia de Dios por Abel, las preferencias repartidas por Esaú y Jacob.

37,4 A la larga, la preferencia se vuelve irritante, odiosa. La palabra "hermano" se repite veintiuna (3 por 7) veces en el capítulo.

37,12-13 Intermedio narrativo, que retrasa y aporta nueva información. José atraviesa gran parte del territorio de Israel.

37,13 cfr. 1 Sm 17,17-19.

37,18-20 Los hermanos mezclan el desprecio al miedo, o disimulan con burla el temor. Condecoran a José con un mote: el soñador, "don Sueños". El mundo enigmático de los sueños, las evoluciones de los astros, las leyes del destino, ¿quién puede comprenderlos y controlarlos? Eliminando el sujeto, dejará de cumplirse el sueño, y ellos no serán vasallos o siervos. La frase final "veremos en qué paran sus sueños" se carga de ironía dramática: en un tono lo pronuncian los hermanos, en otro lo medita el padre, con otra curiosidad lo escucha el lector.

37,18 Jr 11,21.

37,21-22 Emparejados a los versos 26-27 parecen duplicado, con cambio de sujeto o circunstancia: Rubén / Judá; caravana ismaelita / mercaderes madianitas; no derraméis sangre / ¿qué sacamos con matarlo? El narrador trenza dos hilos en un montaje de sucesión. Pero también puede deberse a la técnica de duplicar escenas haciendo avanzar el relato. Rubén, como primogénito, es responsable ante el padre (es guardían de su hermano): logra evitar de momento el fratricidio. Es enfática la acumulación de sinónimos de matar.

37,22 Jr 38,6.

37,23-25 Suenan varios motivos conductores: la túnica de José, el pan de la comida, quizá el aljibe como calabozo. Un día les faltará pan y tendrán que bajar a comprarlo en Egipto; ahora falta en la comida José, un día serán ellos comensales ignorantes de José.

37,28 Vendido como esclavo el que soñaba en ser rey: ¿qué mejor venganza? Y con las manos limpias de sangre. Se acabaron los sueños y la pesadilla.

Salmo. 105,16-21.
16LIamó al hambre sobre aquel país, 
cortando el sustento de pan, 
17por delante había enviado a su hombre, 
a José, vendido como esclavo.
18Le trabaron los pies en grillos,
le metieron el cuello en la argolla; 
19hasta que se cumplió su predicción. 
20EI rey lo mandó libertar,
el soberano le abrió la prisión.
21Lo nombró administrador de su casa 
y señor de todas sus posesiones,
Explicación.

105,16-22 José desempeña un papel principal en la historia. Sin ser un cuarto patriarca, tiene un papel preponderante entre los hermanos (cfr. 1 Cr 5,1 s). El pluscuamperfecto (17) indica la previsión del proyecto divino. "Lo acreditó": a la letra "lo acrisoló", que a veces se predica de la palabra. Su actividad de gobierno tiene carácter sapiencial (22). 

Transposición cristiana.
El tema de la promesa, contrapuesta a la ley, es fundamental en la teología de Pablo. Para comenzar léanse Gal 3,16-18.26-29; Rom 4,16. La Iglesia debe incorporar a su alabanza la historia de Israel, como parte de su historia. Después puede añadir otras meditaciones de su historia. 

Evangelio. Mateo 21,33-43.45-46.
33 Escuchad otra parábola:
                   - Había una vez un propietario que plantó una viña, la rodeó con una cerca, cavó un lagar, construyó la torre del guarda (Is 5,1-7), la arrendó a unos labradores y se marchó al extranjero.
                   34 Cuando llegó el tiempo de la vendimia, envió a sus siervos para percibir de los labradores los frutos que le correspondían. 
35 Los labradores agarraron a los siervos, apalearon a uno, mataron a otro y a otro lo apedrearon.
                   36 Envió entonces otros siervos, más que la primera vez, e hicieron con ellos lo mismo.
37 Por último les envió a su hijo, diciéndose:
                  - A mi hijo lo respetarán.
                  38 Pero los labradores, al ver al hijo, se dijeron:
                  - Éste es el heredero: venga, lo matamos y nos quedamos con su herencia.
                  39 Lo agarraron, lo empujaron fuera de la viña y lo mataron.
                  40 Vamos a ver, cuando vuelva el dueño de la viña, ¿qué hará con aquellos labradores?
                  41 Le contestaron:
                  - Hará morir de mala muerte a esos malvados y arrendará su viña a otros que le entreguen los frutos a su tiempo.
                  42 Jesús les dijo:
                  - ¿Nunca habéis leído en la Escritura?
                  La piedra que desecharon los constructores
                  es ahora la piedra angular.
                  Es el Señor quien lo ha hecho:
                  ¡Qué maravilla para los que lo vemos! (Sal 118,22-23).
                  43 Por eso os digo que se os quitará a vosotros el reino de Dios y se le dará a un pueblo que produzca sus frutos.
45 Al oír sus parábolas, los sumos sacerdotes y los fariseos se dieron cuenta de que iban por ellos.
46 Aunque estaban deseando echarle mano, tuvieron miedo de las multitudes, que lo tenían por profeta.

EXPLICACIÓN.

La viña, cf. Is 5,1s; también Os 10,1; Jr 2,21; Ez 15,1ss. El propietario representa a Dios; la viña, a Israel; la plantación y los trabajos, la solicitud de Dios por el pueblo elegido; los labradores, los dirigentes; el fruto, el amor al prójimo, es decir, el derecho y la justicia (Is 5,7); los siervos, los profetas; el Hijo y heredero, Jesús el Mesías. La pregunta de Jesús (40) recuerda Is 5,3: "Sed jueces entre mí y mi viña". Los dirigentes anuncian sin pensarlo la ruina de Israel como nación (41). Responsabilidad de los dirigentes (42) y consecuencias (43s). Los fariseos toman el puesto de los senadores.  Miedo a las multitudes (45s).

miércoles, 4 de marzo de 2026

LECTURAS DEL JUEVES 5 DE MARZO DEL 2026

Primera Lectura. Jeremías 17,5-10.

JEREMÍAS.

Falsas confianzas.

5Así dice el Señor:
¡Maldito quien confía en un hombre
y busca apoyo en la carne,
apartando su corazón del Señor!
6Será cardo estepario que no llegará a ver la lluvia,
habitará un desierto abrasado,
tierra salobre e inhóspita.
7¡Bendito quien confía en el Señor
y busca en él su apoyo!
8Será un árbol plantado junto al agua,
arraigado junto a la corriente;
cuando llegue el bochorno,
no temerá, su follaje seguirá verde,
en año de sequía no se asusta,
no deja de dar su fruto.
9Nada más falso y enconado
que el corazón: ¿quién lo entenderá?
10Yo, el Señor, penetro el corazón,
sondeo las entrañas,
para pagar al hombre su conducta,
lo que merecen sus obras.

Explicación.

17,5-10 A primera vista estos versos son una serie inconexa de frases proverbiales, antítesis sapienciales, rematadas por una confesión. Un tema sujeta rigurosamente la serie y se formula en una bina de sinónimos que forman inclusión: confianza y esperanza. ¿En qué confía el hombre? en otros hombres, en su saber, en riquezas: valores inestables y engañosos. ¿En quién espera el profeta? En el Señor.

17,5-8 La primera antítesis está desarrollada con estudiada simetría, como en el salmo 1. Jeremías habla de confianza en el Señor, el salmo pone la confianza en el estudio y la observancia de la ley: un desplazamiento significativo. Véanse Sal 118,8; 146,3.

17,9-10 Para fiarse de otro, hay que conocer sus intenciones e intereses. Los sapienciales dan consejos para conocer el corazón humano, y lo consiguen a medias. Porque sólo Dios lo penetra a fondo. Entonces ¿puede el hombre confiar en su propio corazón? A pesar de lo que dirá Ben Sira (Eclo 37,13s), la expresión que aquí leemos es general.

Salmo. 1,1-4.6.
(Jr 17,5-8; Prov 4,10-19)
1. Dichoso el hombre que no camina aconsejado por los malvados
y en el camino de pecadores no se detiene
y en la sesión de los cínicos no toma asiento;
2. sino que su tarea es la ley del Señor
y medita su ley día y noche.
3. Será como un árbol plantado junto a acequias,
que da fruto en su sazón
y su follaje no se marchita.
Cuanto hace prospera.
4. No así los malvados
serán como tamo que arrebata el viento.
6. Porque el Señor se ocupa
del camino de los justos,
pero el camino de los malvados se extravía.

Explicación.

1. Es como un pórtico colocado cuando se completan las colecciones de salmos. Comienza con la primera letra del alfabeto hebreo , y recibe al orante anunciando una “bienaventuranza”, ofrecida a quien se aparta del mal, de los malos, y… “practica el bien”; el autor contrapone otra actividad. Por medio de la “meditación” asimilar la tôrâ, o ley, o voluntad divina hecha palabra y ya codificada. Del mundo sapiencial salta el autor tardío a la Ley. Ésta es como un caudal perenne de aguas, que se comunica por la meditación y confiere al hombre una vitalidad vegetal inmarcesible (Sal 92,13s), éxito en sus empresas. Mientras que los malos son sequedad, esterilidad, presa del viento. La elección y conducta libre y responsable del hombre revelará su valor en el desenlace definitivo, en un juicio escatológico. Hay que notar las dos asimetrías: malvados / meditador, el Señor se ocupa / el camino se extravía. Paralelos en Jos; Sal 37,31;40; Jr 17, 5-8.

1,1 Hay veintiséis bienaventuranzas o felicitaciones en el salterio, ocho en Proverbios. Apunta un proceso en tres tiempos: caminar, detenerse, sentarse. Los “cínicos” se burlan de los buenos y de sus valores: Prov 3,34; 21,24; 24,9…

1,2 Sobre la meditación en el salterio: 35,28; 37,30; 49,4; 63,7; 71,24; desborda la simple recitación.

1,4 La comparación del tamo es tópica: p. ej. Is 17,13; 29,5; 41,15s; Job 21,18.

Para una transposición cristiana hay que partir de la declaración de Jesús: “Yo soy el camino”. A la meditación de la ley sucede la de los misterios de la vida.  

Evangelio. Lucas 16,19-31.
19 Había un hombre rico que se vestía de púrpura y lino, y banqueteaba todos los días espléndidamente.
20 Un pobre llamado Lázaro estaba echado en el portal, cubierto de llagas;
21 habría querido llenarse el estómago con lo que caía de la mesa del rico; por el contrario, incluso se le acercaban los perros para lamerle las llagas.
22 Se murió el pobre y los ángeles lo reclinaron a la mesa al lado de Abrahán. Se murió también el rico, y lo enterraron.
23 Estando en el lugar de los muertos, en medio de tormentos, levantó los ojos, vio de lejos a Abrahán con Lázaro echado a su lado
24 y lo llamó:
- Padre Abrahán, ten piedad de mí; manda a Lázaro que moje en agua la punta de un dedo y me refresque la lengua, que padezco mucho en estas llamas.
25 Pero Abrahán le contestó:
- Hijo, recuerda que en esta vida te tocó a ti lo bueno y a Lázaro lo malo; por eso ahora éste encuentra consuelo y tú padeces.
26 Además, entre nosotros y vosotros se abre una sima inmensa, así que, aunque quiera, nadie puede cruzar de aquí hasta vosotros ni pasar de ahí hasta nosotros.
27 El rico insistió:
- Entonces, padre, por favor, manda a Lázaro a casa de mi padre,
28 porque tengo cinco hermanos: que los prevenga, no sea que acaben también ellos en este lugar de tormento.
29 Abrahán le contestó:
- Tienen a Moisés y a los Profetas, que los escuchen.
30 El rico volvió a insistir:
- No, no, padre Abrahán, pero si uno que ha muerto fuera a verlos, se enmendarían.
31 Abrahán le replicó:
- Si no escuchan a Moisés y a los Profetas, no se dejarán convencer ni aunque uno resucite de la muerte.

EXPLICACIÓN.

La historia que sigue (19-31) va dirigida a los fariseos, amigos del dinero (16,14). Jesús les habla en su lenguaje: les muestra su infidelidad basándose en sus mismos presupuestos. Por eso, las categorías que usa en la parábola son del AT, no del reino de Dios. La situación descrita se corresponde con la malaventuranza contra los ricos expresada en 6,24s; no es, por tanto, admisible en el grupo cristiano.

El premio para el pobre en la otra vida es doctrina farisea; Jesús ha proclamado su bienaventuranza para los pobres en esta tierra (6,20). Lázaro es el pobre miserable, no el pobre cristiano. El rico representa a la clase dirigente que se desentiende del pueblo. De sus descendientes, Abrahán acoge a los pobres, no a los ricos (22s). Los fariseos (28: los cinco hermanos que han quedado en la casa) no hacen caso del AT; se menciona a los profetas por su incesante denuncia de la opresión de los pobres.

Los fariseos no han hecho caso de la enseñanza de la Escritura que se precian de observar. Para los que no acatan la voluntad de Dios manifestada, es inútil toda otra prueba (31). Alusión a la resurrección de Jesús. Pretendiendo ser fieles a la Ley, descuidan lo principal, el amor a los demás (11,42).

martes, 3 de marzo de 2026

LECTURAS DEL MIÉRCOLES 4 DE MARZO DEL 2026

Primera Lectura: Jeremías 18,18-20.

JEREMÍAS.

Confesiones de Jeremías (Jr 11; 15; 17; 20)

4. Persecución

18Dijeron: Vamos a tramar
un plan contra Jeremías,
que no nos faltará
la instrucción de un sacerdote,
el consejo de un docto, el oráculo de un profeta;
vamos a herirlo en la lengua,
no hagamos caso de lo que dice.
19Hazme tú caso, Señor, escucha a mis rivales,
20¿es que se pagan bienes con males?
Me han cavado una fosa.
Recuerda que estuve ante ti
intercediendo por ellos
para apartar de ellos tu enojo.

Explicación.

18,18-23 En la composición actual del libro van alternando los oráculos de amenaza con las confesiones de persecución, sugiriendo un entrelazarse de ambas realidades en la vida del profeta. A la mirada del profeta la persecución ha llegado a ser mortal: por eso invoca la ley del talión ante el tribunal de Dios, pues él no se tomará la venganza por su mano.

Los enemigos quieren acallar para siempre esa lengua que denuncia, sin comprender que es lengua que intercede. Se cortan su último apoyo. Pues bien, la intercesión se convierte en petición de sentencia capital. Si Dios ha prometido estar del lado del profeta, tendrá que enfrentarse con los enemigos del profeta. La neutralidad será complicidad. Y el juez no puede alegar ignorancia, pues "conoce sus planes homicidas". Pero ¿es ésa la única forma de frustrar el plan del enemigo: castigándolo antes de que lo ejecute? El lenguaje de esta súplica se inspira en motivos y fórmulas de salmos, especialmente del 109.

18,18 Los rivales no necesitan de Jeremías, porque cuentan con consejeros institucionales que prestan mejores servicios sin fallar: el sacerdote con su instrucción (torâ), el doctor con su consejo de prudencia humana, el profeta de corte con su oráculo halagador. Jeremías sólo tiene una lengua importuna, y hay que acabar con ella.

18,19-20 Sal 35,1.12; 38,21; 109,5; Prov 17,13.

Salmo: 31,5-6.14-16.

5 sácame de la red que me han escondido,
que tú eres mi amparo.
6 En tu mano encomendaba mi vida:
y me libraste, Señor, Dios fiel.
14 Oigo a muchos motejarme;
"pájaro de mal agüero",
mientras se conjuran contra mí
y traman quitarme la vida.
15 Pero yo confío en ti, Señor,
digo: Tú eres mi Dios.
16 En tu mano están mis azares:
líbrame de los enemigos que me persiguen.

Explicación.

31, 2b-5. Se adensa la súplica en siete imperativos de liberación y cuatro sustantivos que componen un espacio metafórico militar o cinegético. El orante se imagina como animal indefenso, acosado por cazadores que intentan matarlo; salta a una peña, busca una roca, cae en la red; alguien lo saca y conduce a lugar seguro (véase v.9). Cabe también la imagen militar recordando las aventuras de David huido por las montañas: 1 Sm 22,4s; 24,23. El paso de una imagen a otra es fluido, las imágenes pierden precisión. "Por tu nombre": puede ser también título o fama; el orante no alega méritos propios, sino peligros, y la fama o prestigio de Dios.

31,6-9. Los verbos del orante. El hifil de pqd es confiar un depósito a un guardián (Lv 5,21.23). Implica que el guardián es fiel (6b) y que uno se fía de él (7b). El orante deposita, no una propiedad preciosa, sino el "aliento" o vida o espíritu (cfr. Nm 27,16). En fuerte contraste están (a la letra) "quienes guardan soplos vanos" (Jn 2,9). Con los verbos del Señor podemos componer una secuencia: libró - se fijó - se ocupó no entregó - estableció. Verbos ricos de paralelos. P. ej. "fijarse en la aflicción": Ex 3,7; 4,31; Dt 26,7; "entregar en poder" 1 Sm 23,11 "establecer", con resonancia de nombrar: Sal 18,34; 30,8. El "espacio" se opone a la estructura (de 8b y 10a). Llamar a los ídolos "soplos" se encuentra en Dt 32,21 y es corriente en Jr.

31, 12-14 Cinco versos dedicados a las relaciones con otros. Es un círculo de vecinos, conocidos o familiares, gente. Enumera insultos, comentarios, murmuraciones, desvío, abandono, olvido, hostilidad. El orante es objeto de burla, terror, olvido, agresión. La serie no es coherente o lógica. Si lo atacan, no lo han olvidado; si aman una conjuración, no lo consideran un "cacharro inútil". El texto puede escucharse como desahogo exagerado de sentimientos acumulados, de situaciones imaginarias. O lo ponemos a cuenta del autor, que describe con observaciones certeras.

31,12 La "burla" o injuria es un término frecuente en Jr. El "espanto", porque el enfermo se considera tocado, herido por Dios y capaz de contagiar su maldición: Job 19; Is 53,3.

31,14 El mote se lee en Jr 6,25; 20,3.4.10; a la letra "terror en torno".

31,15-19. La súplica se bifurca en el v.18. Tras la enumeración de desgracias sigue lógicamente la petición de auxilio. Y como las desgracias han sido infligidas en parte por otros, pide para sí protección, para los enemigos castigo. 15a es eco de 7b, 16a de 6a. El título "mi Dios" muestra que confianza y fe son equivalentes.

31,16 "Azares". La temporalidad, que se va gastando medida en años (11), ahora se mide en horas o instantes. Toda la vida, desmenuzada y cambiante, mantenida en su cambio y continuidad por Dios.

TRANSPOSICIÓN CRISTIANA.

El salmo se ha hecho famoso porque el v.6 lo pone Lucas en boca de Cristo agonizante (23,46) y luego en boca de Esteban mártir (Hch 7,59). Dios recibe en depósito una vida, que no se perderá. En la misma línea se puede leer el v.16, y de ahí se extiende a la lectura cristológica y eclesiológica; sólo que corrigiendo el v.18, pues ni Jesús ni esteban piden la muerte de sus enemigos.

Evangelio: Mateo 20,17-28.

 17 Mientras iba subiendo a Jerusalén se llevó Jesús aparte a los Doce y les dijo por el camino:
                  18 - Mirad, estamos subiendo a Jerusalén y el Hombre va a ser entregado a los sumos sacerdotes y letrados: lo condenarán a muerte
19 y lo entregarán a los paganos, para que se burlen de él, lo azoten y lo crucifiquen; pero al tercer día resucitará.

PETICIÓN DE LOS ZEBEDEOS.                   

20 Entonces se acercó a Jesús la madre de los Zebedeos con sus hijos para rendirle homenaje y pedirle algo.
21 Él le preguntó:
                   - ¿Qué deseas?
                   Contestó ella:
                   - Dispón que cuando tú reines estos dos hijos míos se sienten uno a tu derecha y el otro a tu izquierda.
                  22 Pero Jesús replicó:
                  - No sabéis lo que pedís: ¿sois capaces de pasar el trago que voy a pasar yo?
                  Le contestaron:
                  - Sí, lo somos.
                  23 Él les dijo:
                  - Mi trago lo pasaréis, pero el sentarse a mi derecha o a mi izquierda no está en mi mano concederlo más que a aquellos a los que mi Padre se lo tenga preparado.
                  24 Los otros diez, que lo habían oído, se indignaron contra los dos hermanos.

INSTRUCCIÓN.

                  25 Jesús los reunió y les dijo:
                  - Sabéis que los jefes de las naciones las dominan y que los grandes les imponen su autoridad.
26 No será así entre vosotros; al contrario, el que quiera hacerse grande sea servidor vuestro
27 y el que quiera ser primero sea siervo vuestro.
28 Igual que el Hombre no ha venido para que le sirvan, sino para servir y para dar su vida en rescate por todos.

EXPLICACIÓN.

17 - 19.       Anuncio más detallado que los anteriores (16,21; 17,22s). Jesús habla al Israel mesiánico (los Doce). Los jefes religiosos de Israel y los doctores de su Ley son los enemigos mortales del Hombre. Los Doce deben romper con las instituciones.

Tríptico: 20,20-34; 20,25-28; 20,29-34. La primera y la tercera unidad se corresponden, pues los dos ciegos son figura de los dos hermanos y, en general, de todos los discípulos. Unidad central, instrucción de Jesús: opone el dominio que se ejerce en la sociedad civil al servicio que debe practicarse en la comunidad.

                     La petición de la madre es la de los discípulos (22). Estos no pierden la esperanza de ver a Jesús como monarca y ambicionan los primeros puestos (21). Para participar de la verdadera realeza de Jesús hay que asociarse a su pasión y muerte (27,37). Pasar el trago, lit. "beber la copa", locución semítica que denota una prueba dolorosa (Is 51,17; Lam 4,21). "La copa" vuelve a aparecer en Getsemaní (26,39) y la ofrecerá Jesús a los suyos en la cena (26,27). Dispuestos a todo para lograr su propósito (22). Pasar por la misma prueba es parte del compromiso que hace el discípulo para seguir a Jesús (16,24). Quiénes son los primeros en el seguimiento lo conoce sólo el Padre (23). La mención de dos (21) y de diez (24) recuerda el cisma de Israel (1 Re 12).

                     Instrucción (25-28). El dominio y la tiranía son propios de los que no conocen a Dios (25; cf. 1 Sm 8,5). En la comunidad de Jesús, la grandeza o la primacía no derivan del dominio, sino del servicio (26s). Misión del Hombre (Jesús y los suyos): en la comunidad, ser servidor, no tener servidores; con la humanidad (todos), procurar su liberación del antiguo pueblo para legar a la tierra prometida, pero no con la violencia guerrera, sino con un amor dispuesto a dar la vida. La pregunta hecha a los ciegos (32) corresponde a la hecha a la madre (21). El título Hjo de David (30.31), a "cuando tú reines" (21). Sentarse (21), sentados (30). Junto al camino, lugar donde cae la semilla/mensaje y es arrebatada por "el Malo" (13,19), que representa la ideología del poder ("Hijo de David"). La ceguera alude a 13,14. La petición es idéntica a la de los dos ciegos de 9,27. Curación (34): liberación de la ideología mesiánico que les impedía seguir a Jesús.

LECTURAS DEL SÁBADO 7 DE MARZO DEL 2026

Primera Lectura. Miqueas 7,14-15.18-20. MIQUEAS. 14-Pastorea a tu pueblo con el cayado,  a las ovejas de tu propiedad,  vecino solitario de ...