lunes, 27 de julio de 2026

LECTURAS DEL MARTES 28 DE JULIO DEL 2026

PRIMERA LECTURA. Jeremías 14,17-22.

JEREMÍAS.

17Diles esta palabra:
Mis ojos se deshacen en lágrimas,
día y noche, sin cesar,
por la terrible desgracia
de la capital de mi pueblo,
por su herida incurable.
18Salgo al campo:
muertos a espada; entro en la ciudad:
desfallecidos de hambre;
profetas y sacerdotes
recorren el país a la ventura.
19¿Por qué has rechazado a Judá
y sientes asco de Sión?
¿Es que nos has herido sin remedio?
Se espera mejoría y no hay bienestar,
al tiempo de curarse
sobreviene el delirio.
20Señor, reconocemos nuestra culpa
y los delitos paternos;
te hemos ofendido.
21Por tu nombre, no nos rechaces,
no desprestigies tu trono glorioso,
recuerda tu alianza con nosotros,
no la rompas.
22¿Hay entre los ídolos paganos
uno que dé lluvia?
¿Sueltan solos los cielos sus aguaceros?
Tú, Señor, eres nuestro Dios,
en ti esperamos,
porque eres tú quien hace todo eso.

(Éx 32,9-14; Nm 14,13-19; Sal 99,6).

Explicación.

14,17 El enlace es difícil. A manera de hipótesis, propongo la siguiente explicación. El profeta va a reaccionar compasivamente al mensaje, al parecer despiadado, del Señor. Dios toma esa reacción y la convierte en oracular. Ya que el profeta se resiste a conminar, que llore públicamente: su llanto impotente será profecía de la desgracia irremediable; sigue la visión intuitiva de la catástrofe. Otra explicación supone que aquí comienza otro oráculo.

14,18 "Espada y hambre": anunciados en 12.13.15 y 16.

14,19-22 En la interpretación propuesta, el profeta salta de la visión a la súplica apasionada, como no pudiendo contenerse, como insatisfecho de las lágrimas, como apostando a su vocación profética de intercesor. Se puede comparar con salmos de súplica: 44, 74 y 79.

SALMO. 79,8-9.11.13.
8No nos imputes los delitos de los antepasados.
Que tu compasión se apresure a alcanzamos,
pues estamos agotados.
9Socórrenos, Dios Salvador nuestro,
por el honor de tu nombre.
Líbranos y expía nuestros pecados,
en atención a tu nombre. 
11Llegue a tu presencia el lamento del cautivo,
con tu brazo poderoso
salva a los condenados a muerte.
12A nuestros vecinos págales siete veces
la afrenta con que te afrentaron, Señor.
13y nosotros, pueblo tuyo, ovejas de tu rebaño,
te daremos gracias siempre,
contaremos tus glorias
generación tras generación. 
Explicación.
79,8-9 Confesándose culpables, apelan a la compasión de Dios y al honor de su nombre. Los pecados de los antepasados se han acumulado bajo los pecados recientes (Is 65,7), "nuestros": los antiguos que Dios los olvide, los recientes que los "expíe". Estos tres versos son una confesión penitencial resumida: puede verse ampliada en Esd 9; Neh 9-10; Dn 3 y 9; Bar 1,15-3,8.
79,8 "No imputes" o no recuerdes: con valor judicial: Is 43,25; Jr 31,34.

79,9 Sobre "expiar", además de los textos litúrgicos de Lv y Nm, pueden consultarse Is 6,7; 22,14; 27,9.  
79,11 Los cautivos se consideran "condenados a muerte" (1 Sm 20,31; 26,16) o formalmente o por el trato que reciben. A no ser que se refiera a un grupo entre los cautivos.

79,12 Los "vecinos" son reinos limítrofes que se han aprovechado de la derrota y humillación de los judíos: como los idumeos de Abd 11-14; Sal 137; Lam 4,21.
79,13 El título "ovejas de tu rebaño" se lee en dos textos clásicos de pastores: Jr 23,1 Y Ez 34,31.

Transposición cristiana.
El Apocalipsis recoge dos temas del salmo: los cadáveres sin enterrar y la venganza de los asesinados: Ap 11,7; 6,9. Piensa en un juicio final o definitivo, con oposiciones netas, sin intermedios. La Iglesia perseguida recita el salmo confesando sus pecados y pidiendo la justicia necesaria para liberar a las víctimas inocentes.  
Evangelio. Mateo 13,36-43
36 Luego dejó a la multitud y se fue a la casa. Los discípulos se le acercaron a pedirle:
- Acláranos la parábola de la cizaña en el campo.
37 Él les contestó:
- El que siembra la buena semilla es el Hombre;
38 el campo es el mundo; la buena semilla son los ciudadanos del Reino; la cizaña son los secuaces del Malo; 
39 el enemigo que la siembra es el diablo, la cosecha es el fin de esta edad; los segadores, los ángeles.
40 Lo mismo que la cizaña se entresaca y se quema, sucederá al fin de esta edad:
41 el Hombre enviará a sus ángeles, escardarán de su reino todos los escándalos y a los que cometen la iniquidad
42 y los arrojarán al horno encendido; allí será el llanto y el rechinar de dientes.
43 Entonces los justos brillarán como el sol en el reino de su Padre.
Quien tenga oídos, que escuche.

EXPLICACIÓN.

36 - 43.        A solas con los discípulos. El mensaje del Reino, accesible a la humanidad entera, es el del Hombre (37), tanto en su aspecto individual (hombre nuevo) como social (sociedad nueva). La semilla no es un mensaje teórico, sino los hombres que, con su práctica, lo hacen eficaz. Los secuaces del Malo, los partidarios del poder, el prestigio y la riqueza (4,1-11). El reinado de Dios no se impone, encuentra un constante antagonismo. La mala semilla, las desviaciones existentes bajo el nombre cristiano (7,15-20); los escándalos, las ambiciones de poder (18,6-9); los que cometen la iniquidad, los que no se dedican al bien de los demás (7,21-23). El reino del Hombre (41), la etapa histórica del reinado de Dios; el reino del Padre (42), su etapa poshistórica. Los justos, los que han sido fieles a las bienaventuranzas (cf. 5,20).

domingo, 26 de julio de 2026

LECTURAS DEL LUNES 27 DE JULIO DEL 2026

PRIMERA LECTURA. Jeremías 13,1-11.

JEREMÍAS.

1El Señor me ordenó:
-Ve, cómprate un cinturón de lino y póntelo a la cintura; que no lo toque el agua.
2Según la orden del Señor, me compré el cinturón y me lo puse a la cintura.
3El Señor me ordenó de nuevo:
4-Toma el cinturón comprado, que llevas ceñido, ve al río Éufrates y escóndelo allí en las hendiduras de una peña.
5Fui y lo escondí en el Éufrates, según la orden del Señor.
6Pasados muchos días, me ordenó el Señor:
-Ve al Éufrates y recoge el cinturón que te mandé esconder.
7Fui al Éufrates, cavé donde lo había escondido y recogí el cinturón: estaba gastado e inservible.
8Entonces el Señor me dirigió la palabra:
9-Así dice el Señor: Lo mismo desgastaré el orgullo de Judá y el orgullo desmedido de Jerusalén, 10de ese pueblo que se niega a obedecerme, que se porta obstinadamente, que sigue a dioses extranjeros y les rinde adoración. Serán como ese cinturón inservible. 11Como se adhiere el cinturón a la cintura del hombre, así me ceñí a judíos e israelitas para que fueran mi pueblo, mi fama, mi gloria y mi honor -oráculo del Señor-. Pero no obedecieron.

Explicación.

13,1-11 Acción simbólica o pantomima con explicación. "Adherirse" es uno de los términos clásicos con que el Dt expresa la fidelidad al Señor: 10,20; 11,22; 13,5.18; 30,20. La metáfora se traduce plásticamente en una prenda de vestido personal que se pega al cuerpo y a la vez puede ser gala o distintivo: Is 11,5; 49,18. El lino es tejido noble y puede ser de uso cúltico: Ez 44,17s; Prov 31,13. El nombre del rio puede ser ficción: el Éufrates es el río de Babilonia, donde se pudrirán los judíos infieles.

13,11 En vez de manifestar el honor del Señor, se alzaron orgullosamente con su condición de elegidos.

SALMO. Deuteronomio 32,18-21.
18¡Despreciaste a la Roca 
que te engendró,
y olvidaste al Dios
que te dio a luz!
19Lo vio el Señor, e irritado
rechazó a sus hijos e hijas,
20pensando: "Les esconderé
mi rostro,
y veré en qué acaban,
porque son
una generación depravada,
unos hijos desleales;
21ellos me han dado celos
con un dios ilusorio,
me han irritado
con ídolos vacíos;
pues yo les daré celos
con un pueblo ilusorio,
los irritaré
con una nación fatua.

Explicación.

32,18 Como el Señor exige una dedicación exclusiva, se pone celoso cuando le arriman rivales. Hay que notar la segunda persona en los v.15 y 18. Dioses extraños: como en Jr 2,25; 3,13; Is 43,12; 44,19. De cerca, del mismo territorio (Jos 24,15). Demonios es nombre raro, compartido con Sal 106,37.

32,19 El amor provoca los celos, los celos se transforman en cólera, la cólera se desfoga hiriendo.

32,20-21 Comienza el monólogo en forma de sentencia judicial: declaración del delito y anuncio de la pena, con correspondencia entre ambos, en una especie de ley del talión expresada con palabras repetidas o aliteradas. Otros monólogos de Dios: Jr 31,18-20; Os 11,8-9.

EVANGELIO. Mateo 13,31-35.
31 Les propuso otra parábola:
- Se parece el reino de Dios al grano de mostaza que un hombre sembró en su campo;
32 siendo la más pequeña de las semillas, cuando crece sale por encima de las hortalizas y se hace un árbol, hasta el punto que vienen los pájaros a anidar en sus ramas.
33 Les dijo otra parábola:
- Se parece el reino de Dios a la levadura que metió una mujer en medio quintal de harina; todo acabó por fermentar.
34 Todo eso se lo expuso Jesús a las multitudes en parábolas; sin parábolas no les exponía nada,
35 para que se cumpliese el oráculo de profeta:

                    Abriré mis labios para decir parábolas,
                    proclamaré cosas escondidas
                    desde que empezó el mundo (Sal 78,2).

EXPLICACIÓN.

31 - 32.        Los temas del árbol y de los pájaros ponen en relación esta parábola con Ez 17, 22ss, mostrando su sentido polémico: el reino de Dios no será un gran cedro (grandeza humana), se presentará como una realidad modesta. No continuará lo ya existente (cogollo del cedro), será una planta nueva. Los pájaros =  los pueblos paganos, universalidad del Reino.

33.                Completa la parábola anterior. Eficacia de la levadura; la presencia de los grupos cristianos hace madurar a la humanidad, actuando desde dentro de ella. 

34 - 35.      Termina la enseñanza a las multitudes. Hablar sólo en parábolas: las multitudes que esperaban la restauración gloriosa de Israel, no podían escuchar el mensaje expuesto claramente. Valor profético del AT.

sábado, 25 de julio de 2026

LECTURAS DEL DOMINGO 26 DE JULIO DEL 2026

PRIMERA LECTURA. 1 Reyes 3,5.7-12.

1 REYES

5En Gabaón el Señor se apareció aquella noche en sueños a Salomón, y le dijo:
-Pídeme lo que quieras.
7Pues bien, Señor, Dios mío, tú has hecho a tu siervo sucesor de mi padre, David; pero yo soy un muchacho que no sé valerme. 8Tu siervo está en medio del pueblo que elegiste, un pueblo tan numeroso que no se puede contar ni calcular. 9Enséñame a escuchar para que sepa gobernar a tu pueblo y discernir entre el bien y el mal; si no, ¿quién podrá gobernar a este pueblo tuyo tan grande?
10Al Señor le pareció bien que Salomón pidiera aquello, 11y le dijo:
-Por haber pedido esto, y no haber pedido una vida larga, ni haber pedido riquezas, ni haber pedido la vida de tus enemigos, sino inteligencia para acertar en el gobierno, 12te daré lo que has pedido: una mente sabia y prudente, como no la hubo antes de ti ni la habrá después de ti.

Explicación.

3,5 Hasta ahora la elección del nuevo rey no ha sido refrendada oficialmente por Dios. El profeta ha actuado con prudencia humana, el rey ha designado al sucesor. La presente perícopa ofrece la pieza que faltaba. El esquema se parece a algunos modelos egipcios: el rey se aleja de la corte para visitar un santuario famoso, allí ofrece un sacrificio, tiene en sueños una visión en que el dios le ordena algo o confirma sus planes, vuelven a la corte y comunica su visión a sus ministros.

3,7-9 La oración del rey está compuesta y desarrollada con cierta amplitud. En vez de pedir enseguida, retrasa la petición echando por delante una doble confesión, de donde resulta una estructura ternaria. Las dos confesiones tienen por tema David y Salomón, los dos comienzos subrayan el paralelismo, y sobre todo la iniciativa divina.

         Por la fraseología, la oración recuerda el Deuteronomio y también algún salmo (p. ej., el 89). El libro de la Sabiduría, atribuido por ficción al rey Salomón (aunque escrito más de nueve siglos después), amplifica con gran riqueza esta oración (Sab 9).

        Los títulos correlativos. "Señor Dios mío - tu siervo", expresan aquí la relación de soberano y vasallo.

3,7 Jr 1,6.

3,8 Prov 14,28.

3,9 Salomón pide para gobernar una mente dócil, o sea, el arte de saber escuchar; y el discernimiento concreto entre el bien y el mal, que es suprema sabiduría (recuérdese Gn 2-3); véanse también Is 7,15; 5,20; Miq 3,2; nótese en el libro de los Proverbios lo frecuentes que son las valoraciones: "es bueno", "más vale", "no es bueno".

3,11-12 La respuesta del Señor también está muy estilizada. La construcción general se reduce a un quiasmo: no pediste / pediste / te daré lo que pediste / y lo que no pediste. Hay una desproporción entre los dones y la petición. La sabiduría extraordinaria de Salomón es don de Dios.

SALMO. 119,57.72.76-77.127-130.
57Mi porción es el Señor. He resuelto
observar tus consignas. 
72Más vale para mí la ley de tu boca
que mil monedas de oro y plata. 
76Sea tu misericordia mi consuelo
como lo prometiste a tu siervo.
77Que me alcance tu compasión, y viviré,
porque tu leyes mi delicia. 
127Por eso amo tus mandatos
más que el oro más puro.
128Por eso sigo derecho tus normas
y detesto toda senda engañosa.
129Admirables son tus preceptos:
por eso los observa mi alma.
130La explicación de tu palabra ilumina,
instruye a los inexpertos.
 Explicación.
119,57 -64 La "porción" corresponde al reparto de la tierra, de la cual los levitas no reciben parte, porque su lote es el Señor: Nm 18,20; Dt 10,9; el orante habla como un levita: Sal 16,5. "Aplacar" es, a la letra, acariciar el rostro: es acto ritual o de intercesión y tiene por objeto alguna culpa cometida. "Volver" parece sugerir un desvío previo. La frase del v. 62 fue tomada a la letra para inspirar o justificar la práctica litúrgica o ascética de interrumpir el sueño para alabar a Dios. El comienzo del v. 64 es cita del Sal 33,5.  
119,65-72 Con cuatro menciones de "bueno" puede componer un tratado de bienes. Dios es bueno y benéfico, buena es la instrucción de Dios y también la aflicción por la que aprendo. El "gusto" es metáfora de discreción o discernimiento: ls 7,15s; Sal 34,9. El pecado por "inadvertencia" (Sal 19,12s) se cura con un escarmiento leve. En 69-70 leemos dos de las pocas imágenes del salmo: dedicadas a enemigos malvados. El último verso adopta la forma clásica de refrán "más vale": compárese con Prov 3,15; 8, 10.19.
119,73-80 Se contraponen unos "fieles", que reverencian al Señor, y unos insolentes, que calumnian al orante; ellos fracasarán, éste no. De Dios se fija en aspectos complementarios: lo primero es la creación o "hechura" del hombre (Job 10,8); después es Dios maestro que enseña; ha de mostrar su "misericordia y compasión". 
119,121-128. "Ser fiador' pertenece al lenguaje comercial. Gente sin escrúpulos intenta aprovecharse del orante, el cual necesita alguien que salga fiador por él. Si el hombre debe ser cauto en dar fianza (Prov 6,1-5), Dios puede hacerlo sin peligro. Los "ojos se consumen" oteando, vigilando. El amo debe dar instrucciones al "siervo". "Senda engañosa": cfr. Prov 16,25.
119,129-136 "Admirables" o maravillosos, desbordan la comprensión del hombre, pero puede ponerlos en práctica. La Ley ilumina (Sal 19,9.12) y también Dios cuando muestra "su rostro radiante". No llora sus pecados, sino los ajenos: ¿es un llanto penitencial vicario?, ¿llora por celo de la ley, de compasión por los desgraciados? Los preceptos son como un aire que se "aspira" ansiosamente. 
Transposición cristiana.
Muchos títulos, símbolos o privilegios atribuidos en el judaísmo a la tora son atribuidos en el NT a Jesucristo: luz, agua de la roca, camino, etc. Por tanto, donde leemos ley o mandato podemos pensar en Jesús como Mesías. Como los relatos del Pentateuco son también tora, así y mucho más lo es la vida de Cristo. La lectura se facilita usando la clave del "camino". Jesús se lo apropia como norma de conducta y vía de acceso al Padre, al cual añade los de verdad y vida, también presentes en el salmo. Con su conducta y enseñanza nos enseña "el camino auténtico de la vida". 
SEGUNDA LECTURA. Romanos 8,28-30.
28Sabemos también que, con los que aman a Dios, con los que él ha llamado siguiendo su propósito, él coopera en todo para su bien. 29Porque Dios los eligió primero, destinándolos dese entonces a que reprodujeran los rasgos de su Hijo, de modo que éste fuera el mayor de una multitud de hermanos; 30y a esos que había destinado, los llamó; a esos que llamó los rehabilitó, y a esos que rehabilitó les comunicó la gloria.

EXPLICACIÓN.
Cooperación de Dios con los cristianos incluso en circunstancias hostiles. No es que la calamidad sea de algún modo buena, sino que nada puede separar al cristiano del amor que Dios le tiene (cf. 8,35). La salvación es actual y consiste en reproducir los rasgos del hijo de Dios (cf. 8,17) (29-30). 

EVANGELIO. Mateo 13,44-52 o Mateo 13,44-46
44 Se parece el reino de Dios a un tesoro escondido en el campo; si un hombre lo encuentra, lo vuelve a esconder, y de la alegría va a vender todo lo que tiene y compra el campo aquél.
45 Se parece también el reino de Dios a un comerciante que buscaba perlas finas;
46 al encontrar una perla de gran valor fue a vender todo lo que tenía y la compró.
47 Se parece también el reino de Dios a la red que echan en el mar y recoge toda clase de peces:
48 cuando está llena, la arrastran a la orilla, se sientan, reúnen los buenos en cestos y tiran los malos.
49 Lo mismo sucederá al fin de esta edad: saldrán los ángeles, separarán a los malos de los buenos
50 y los arrojarán al horno encendido. Allí será el llanto y el rechinar de dientes.
51 - ¿Habéis entendido todo esto?
Contestaron ellos:
- Sí.
52 Él les dijo:
- De modo que todo letrado instruido en el reino de Dios se parece al dueño de casa que saca de su arcón cosas nuevas y antiguas.

EXPLICACIÓN.

44 - 52.     Parábolas  del tesoro y de la perla: el compromiso total que exige el Reino no se hace por un esfuerzo ascético de voluntad, sino por la alegría de haber descubierto un valor insospechado e incomparable. Va a vender todo lo que tiene (44.46), alusión a 5,3 (cf. 19,21). La última parábola (47,50), como la de la cizaña, lleva su explicación, y su sentido es similar. Termina la instrucción privada. Entender, tema del capítulo (13,13.14.15.19.23.51). Deben transmitir el conocimiento recibido. El nuevo letrado no depende de su antigua tradición, lo nuevo tiene precedencia sobre lo antiguo; el mensaje de Jesús, clave de lectura del AT.

LECTURAS DEL SÁBADO 25 DE JULIO DEL 2026

PRIMERA LECTURA. 2 Corintios 4,7-15.

2 CARTA A LOS CORINTIOS.

7Pero este tesoro lo llevamos en vasijas de barro, para que se vea que esa fuerza tan extraordinaria es de Dios y no viene de nosotros. 8Nos aprietan por todos lados, pero no nos aplasta; 9estamos apurados, pero no desesperados; acosados, pero no abandonados; 10nos derriban, pero no nos rematan; paseamos continuamente en nuestro cuerpo el suplicio de Jesús, para que también la vida de Jesús se transparente en nuestro cuerpo; 11es decir, que a nosotros que tenemos la vida, continuamente nos entregan a la muerte por causa de Jesús, para que también la vida de Jesús se transparente en nuestra carne mortal. 12Así la muerte actúa en nosotros y la vida en nosotros.
13Sin embargo, poseyendo el mismo espíritu de fe que se expresa en aquel texto de la Escritura: "Creo, por eso hablo" (Sal 116,10), también creemos nosotros y por eso hablamos, 14sabiendo que aquel que resucitó a Jesús nos resucitará también a nosotros con Jesús y nos colocará con nosotros a su lado. 15Y todo esto es por vosotros, de suerte que, al extenderse la gracia a más y más gente, multiplique la acción de gracias para gloria de Dios.

Explicación.

Son precisamente las tribulaciones y persecuciones que sufre, y que muestran su debilidad, las que prueban que Dios está con él. Vasijas de barro, posible alusión a Gn 2,7 (cf. Rom 9,21-23; 1 Cor 15,47) (7). Situaciones extremas que no logran impedir su actividad; es más, cuanto mayor es la persecución (el suplicio de Jesús), más efectiva es en él la vida de Jesús (8-11). La entrega a la muerte por amor es la que manifiesta y comunica la potencia de la vida (12).

Cita de Sal 116,10 (LXX). La fe, que incluye la certeza de la resurrección, da fuerzas para proclamar el mensaje, a pesar de la oposición. Esta certeza es propia de todo cristiano, no sólo del apóstol (14). Las penalidades se aceptan para que los hombres conozcan la generosidad de Dios y lo alaben por ella (13-15).

SALMO. 126,1-6.

1Cuando cambió el Señor la suerte de Sión,
creíamos soñar;
2se nos llenaba de risas la boca,
la lengua de júbilo.
Hasta los paganos comentaban:
«El Señor ha estado grande con ellos».
3-EI Señor ha estado grande con nosotros,
y celebramos fiesta.
4Cambia, Señor, nuestra suerte,
como los cauces del Negueb.
5Los que siembran con lágrimas
cosechan con júbilo.
6AI ir iba llorando
llevando la bolsa de semilla;
al volver vuelve cantando
llevando sus gavillas. 
Explicación.
126 Género y situación. Acción de gracias por una restauración y petición para que se complete. En la mayoría de los textos en que aparece la fórmula "cambiar la suerte", se refiere a la vuelta del destierro de Babilonia: Dt 30,3; ocho veces en el bloque Jr 29,14-33,26. Parece bastante probable que el salmo expresa el gozo por la vuelta del destierro en la primera repatriación, o en tiempo de Nehemías.
El gozo y el sueño. Tan grande es el gozo, que les parece un sueño. ¿Es pesimismo?: en la vida las dichas son sueño. ¿Es cautela?: por si acaso, no entregarse al gozo.
¿Realistas o soñadores? El salmo confiesa entre líneas que los soñadores tenían razón: como Isaías Segundo, como cuantos preparan los grandes cambios de la suerte.
Dos imágenes. a) Una lluvia torrencial puede llenar los cauces de torrentes y fertilizar algunas zonas de páramos (Job 38,25-27). Del mismo modo se llenarán los cauces de Judá con las corrientes de nuevos repatriados. b) Había años en que los labradores tenían que quitarse el pan de la boca para reservar simiente. Sembrar, aparte la fatiga del trabajo, era pasar hambre; pero no era estéril. Así la marcha al destierro, vista desde el retorno, no aparece estéril: fue siembra costosa para una cosecha gozosa. La palabra hebrea significa semilla vegetal y estirpe humana: Is 65,9; Jr 31,27; Os 2,25. 
126,1-2a Forma pareja con el 124 como faceta complementaria.
126,2b Los paganos han sido testigos de la acción del Señor a favor de su pueblo: Sal 98,2; Is 52,1.
126,5 Puede compararse con Is 9,2; Sal 4,8.
126,6 Léase Bar 5,5-6.9.
Transposición cristiana.
 La resurrección de Cristo es el inaudito cambio de la suerte; tanto que los apóstoles, al ser testigos de ella, no acababan de creerlo. Su cuerpo muerto ha sido la semilla fecunda (Jn 12,24). Siembra y cosecha en Jn 4,36-38. 
EVANGELIO. Mateo 20,20-28.
PETICIÓN DE LOS ZEBEDEOS.                  

20 Entonces se acercó a Jesús la madre de los Zebedeos con sus hijos para rendirle homenaje y pedirle algo.
21 Él le preguntó:
- ¿Qué deseas?
Contestó ella:
- Dispón que cuando tú reines estos dos hijos míos se sienten uno a tu derecha y el otro a tu izquierda.
22 Pero Jesús replicó:
- No sabéis lo que pedís: ¿sois capaces de pasar el trago que voy a pasar yo?
Le contestaron:
- Sí, lo somos.
23 Él les dijo:
- Mi trago lo pasaréis, pero el sentarse a mi derecha o a mi izquierda no está en mi mano concederlo más que a aquellos a los que mi Padre se lo tenga preparado.
24 Los otros diez, que lo habían oído, se indignaron contra los dos hermanos.

INSTRUCCIÓN.

25 Jesús los reunió y les dijo:
- Sabéis que los jefes de las naciones las dominan y que los grandes les imponen su autoridad.
26 No será así entre vosotros; al contrario, el que quiera hacerse grande sea servidor vuestro
27 y el que quiera ser primero sea siervo vuestro.
28 Igual que el Hombre no ha venido para que le sirvan, sino para servir y para dar su vida en rescate por todos.

Explicación.

Tríptico: 20,20-34; 20,25-28; 20,29-34. La primera y la tercera unidad se corresponden, pues los dos ciegos son figura de los dos hermanos y, en general, de todos los discípulos. Unidad central, instrucción de Jesús: opone el dominio que se ejerce en la sociedad civil al servicio que debe practicarse en la comunidad.

La petición de la madre es la de los discípulos (22). Estos no pierden la esperanza de ver a Jesús como monarca y ambicionan los primeros puestos (21). Para participar de la verdadera realeza de Jesús hay que asociarse a su pasión y muerte (27,37). Pasar el trago, lit. "beber la copa", locución semítica que denota una prueba dolorosa (Is 51,17; Lam 4,21). "La copa" vuelve a aparecer en Getsemaní (26,39) y la ofrecerá Jesús a los suyos en la cena (26,27). Dispuestos a todo para lograr su propósito (22). Pasar por la misma prueba es parte del compromiso que hace el discípulo para seguir a Jesús (16,24). Quiénes son los primeros en el seguimiento lo conoce sólo el Padre (23). La mención de dos (21) y de diez (24) recuerda el cisma de Israel (1 Re 12).

Instrucción (25-28). El dominio y la tiranía son propios de los que no conocen a Dios (25; cf. 1 Sm 8,5). En la comunidad de Jesús, la grandeza o la primacía no derivan del dominio, sino del servicio (26s). Misión del Hombre (Jesús y los suyos): en la comunidad, ser servidor, no tener servidores; con la humanidad (todos), procurar su liberación del antiguo pueblo para legar a la tierra prometida, pero no con la violencia guerrera, sino con un amor dispuesto a dar la vida.

jueves, 23 de julio de 2026

LECTURAS DEL VIERNES 24 DE JULIO DEL 2026

Primera Lectura: Jeremías 3, 14-17

JEREMÍAS.

14Volved, hijos apóstatas –oráculo del Señor-,
que yo soy vuestro dueño:
escogeré a uno de cada ciudad,
a dos de cada tribu
y os traeré a Sión;
15os daré pastores a mi gusto
que os apacienten con saber y acierto;
16entonces, cuando crezcáis
y os multipliquéis en el país
-oráculo del Señor-,
ya no se nombrará el arca de la alianza del Señor,
no se recordará, ni mencionará,
no se echará de menos ni se hará otra.
17En aquel tiempo llamarán a Jerusalén
“Trono del Señor”,
acudirán a ella todos los paganos,
porque Jerusalén llevará el nombre del Señor
y ya no seguirán la maldad
de su corazón obstinado.

EXPLICACIÓN.

3,14-18. Las promesas acumulan los grandes temas de una futura restauración y suponen la catástrofe consumada: reunión de los dispersos, gobierno de estilo davídico, reelección de Sión y Jerusalén, reunificación de los dos reinos. Tres notas temporales de futuro indefinido (16ª.17ª18a) pueden servir para unificar o diferenciar. En su puesto actual, las promesas suenan condicionadas a la conversión de los apóstatas; por su relación con otros pasos del libro, suenan como promesa taxativa.

3,14. “Dueño” o marido, que las dos cosas significa baal: como dueño reunirá lo suyo, como marido acogerá a la esposa (Os 2,18). A la luz de textos como Am 9,9 o Is 27,12, “uno y dos” pueden indicar el cuidado particular, más bien que sugerir la idea de un resto minúsculo.

3,15. Davídica es la expresión “a mi gusto” (1 Sm 13,14) y también la imagen pastoril (Sal 78,71s). El tema se desarrolla en 23,1-8.

3,16. El pueblo crecerá, según las bendiciones patriarcales. El arca contenía el protocolo de la alianza, estaba cubierta con el “propiciatorio” y era el trono de la Gloria del Señor (Sal 80,2). David la había trasladado a su capital y Salomón le había construido un templo. Ahora templo y arca han perecido. No importa, dice el profeta, porque no faltará la presencia del Señor (cfr. Ez 48,35).

3,17. La confluencia de los paganos es como la de Is 2,2-5; Zac 8,23. En la tradición del Dt, el Señor impone su nombre al templo; según Is 62, el marido da nombre a la esposa.

SALMO: Jeremías 31,10-13.
10Escuchad, pueblos, la palabra del Señor,
anunciadla, islas remotas:
El que esparció a Israel lo reunirá, lo guardará
como el pastor a su rebaño;
11el Señor redimió a Jacob,
lo rescató de una mano más fuerte,
12y vendrán entre aclamaciones
a la altura de Sión,
afluirán hacia los bienes del Señor:
13entonces la muchacha gozará bailando
y los ancianos igual que los jóvenes;
convertiré su tristeza en gozo,
los consolaré y aliviaré sus penas;

EXPLICACIÓN.

31,10. El mensaje se ensancha y coloca el suceso ante un público universal: a todos se revela el amor especial del Señor. “Islas remotas” es expresión típica de Isaías II: 11,11; 41,1; 42,10.12; 49,1.

31,11. La “mano más fuerte” podría ser el poder imperial de Asiria, fuertemente debilitado o ya destruido (depende de la datación del oráculo). Es posible que en aquella época de decadencia algunos israelitas se repatriarán. “Rescatar” es también término favorito de Isaías II.

31,12. El Señor convida a todos con los “bienes” de su templo (Sal 65,5); productos de labradores y pastores, que sintetizan la economía de los repatriados.

31,13-14. En la celebración eucarística la enjundia se reservaba para los sacerdotes. ¿Quiénes son éstos? ¿Peregrinos pertenecientes a familias de abolengo sacerdotal?, ¿descendientes de sacerdotes destituidos por Jeroboán (1 Re 12,31)?; ¿son adición del autor de 33,18.21c.22d? La danza expresa el carácter festivo: todos son absorbidos en la rueda gozosa. Aquí termina el gran itinerario de la reconciliación. ¿Demasiado bello para ser real? Así lo piensan Raquel y Efraín.

Evangelio. Mateo 13,18-23
18 Escuchad ahora vosotros la parábola del sembrador:
19 Siempre que uno escucha el mensaje del Reino y no lo entiende, viene el Malo y se lleva lo sembrado en su corazón: eso es "lo sembrado junto al camino".
20 "El que recibió la semilla en terreno rocoso" es ese que escucha el mensaje y lo acepta en seguida con alegría;
21 pero no tiene raíces, es inconstante, y en cuanto surge una dificultad o persecución por el mensaje, falla.
22 "El que recibió la semilla entre zarzas" es ese que escucha el mensaje, pero el agobio de esta vida y la seducción de la riqueza lo ahogan y se queda estéril.
23 "El que recibió la semilla en tierra buena" es ese que escucha el mensaje y lo entiende; ése si da fruto y produce en un caso ciento, en otro sesenta, en otro treinta.

EXPLICACIÓN.

18 - 23. Cuatro actitudes posibles en el mismo hombre. No basta oír, hay que entender (13,14.16), es decir, aceptar el mensaje como norma de vida. Si no, se cederá a la tentación (6,13) y no se hará la opción requerida (19). Superficialidad e inconstancia (cf. 5,10) (20s). Preocupaciones y atractivo de la riqueza (cf. 6,25.34) (22s). La tierra buena, cf. 7.24s, el que funda su casa sobre roca. El éxito del mensaje depende del hombre mismo. No habrá reino de Dios sin colaboración humana.

LECTURAS DEL MARTES 28 DE JULIO DEL 2026

PRIMERA LECTURA. Jeremías 14,17-22. JEREMÍAS. 17Diles esta palabra: Mis ojos se deshacen en lágrimas, día y noche, sin cesar, por la terribl...