sábado, 21 de febrero de 2026

LECTURAS DEL DOMINGO 22 DE FEBRERO DEL 2026

Primera Lectura. Génesis 2,7-9; 3,1-7

GÉNESIS.

27Entonces el Señor Dios modeló al hombre de arcilla del suelo, sopló en su nariz aliento de vida, y el hombre se convirtió en ser vivo.
8El Señor Dios plantó un parque en Edén, hacia Oriente, y colocó en él al hombre que había modelado.
9El Señor Dios hizo brotar del suelo toda clase de árboles hermosos de ver y buenos de comer; además, el árbol de la vida en mitad del parque y el árbol de conocer el bien y el mal.
31La serpiente era el animal más astuto de cuantos el Señor Dios había creado; y entabló conversación con la mujer:
-¿Conque Dios os ha dicho que no comáis de ningún árbol del parque?
2La mujer contestó a la serpiente:
3-¡No! Podemos comer de todos los árboles del jardín; solamente del árbol que está en medio del jardín nos ha prohibido Dios comer o tocarlo, bajo pena de muerte.
4La serpiente replicó:
5-¡Nada de pena de muerte! Lo que pasa es que sabe Dios que, en cuanto comáis de él, se os abrirán los ojos y seréis como Dios, versados en el bien y el mal.
6Entonces la mujer cayó en la cuenta de que el árbol tentaba el apetito, era un delicia de ver y deseable para tener acierto. Tomó fruta del árbol, comió y se la alargó a su marido, que comió con ella.
7Se le abrieron los ojos a los dos, y descubrieron que estaban desnudos; entrelazaron hojas de higuera y se las ciñeron.

Explicación.

2,7 Dios trabaja a manera de alfarero, no con la mera palabra: Is 29,16; Sal 33,15; 94,9; Tob 8,6. Su aliento es principio de vida: Job 10,8-11; Sab 15,7-11 (cfr. Zac 12,1); transforma la estatua de arcilla en ser vivo.

2,8 Edén significa delicia: es un parque de recreo. "Árbol de la vida": Prov 3,18; 11,30; 13,12; 15,4. "Bien y mal": totalidad en la esfera de los valores.

2,9 Prov 3,18.

3,1 La serpiente representa en las culturas circundantes la fuerza hostil a Dios y a su plan. Personificación del mal activo, seductor o agresor. Ben Sira no la menciona (Eclo 15, 11-20: origen del pecado); Sab 2,24 habla de la "envidia del diablo"; Ap 12,8-9 acumula nombres, identificando e interpretando: "dragón, serpiente primordial, satán, diablo, acusador" ("acusador" traduce el griego diábolos, el cual traduce el hebreo satán).

Además el nombre hebreo de serpiente coincide con el de "vaticinio". El falso oráculo es arma de la serpiente contra Eva: quita la base a la prohibición de Dios, le atribuye aviesas intenciones, promete como bien lo que es mal; pues conocer el mal por experiencia es un mal. Sobre semejante oráculo: Sal 14; Hab 2,18 "maestro de mentiras".

3,5 Véase Ez 28,2.

3,6 Aludido por Pablo en 2 Cor 11,3.

3,7-10 La relación mutua se turba con la vergüenza y surge el encubrimiento. La relación con Dios se turba con la cautela y el miedo, y sucede otro encubrimiento; Ap 3,18; Eclo 23,18-19.

3,7 Gn 20,22s.

Salmo. 51,3-6.12-13.17
3Misericordia, oh Dios, por tu bondad,
por tu inmensa compasión borra mi culpa,
4lava del todo mi delito
y limpia mi pecado.
5Pues yo reconozco mi culpa
y tengo siempre presente mi pecado.
6Contra ti solo pequé,
cometí la maldad que repruebas.
12Crea en mí, Dios, un corazón puro,
renuévame por dentro con espíritu firme;
13no me arrojes lejos de tu rostro
ni me quites tu santo espíritu;
17Señor mío, ábreme los labios
y mi boca proclamará tu alabanza.
Explicación.
51,3 Al apelar a la piedad y compasión de la otra parte, implícitamente se reconoce culpable.
51,6a "Contra ti solo". Si el salmo está estilizado como pronunciado por David, parece olvidar a Urías. Leído detrás del anterior, parece olvidar al prójimo. Sin embargo, la frase hace sentido en contexto de alianza: una parte es ofensora respecto a la otra. Véase para David 2 Sm 12,9.
51,6b En el esquema de un juicio bilateral el verso es claro: el orante aprueba la validez del discurso de Dios. Parafraseo: con tu discurso pruebas tu inocencia, del proceso sales inocente. Si se tratase de que Dios salga justificado frente a todo juicio humano, la condena de un culpable surtiría el mismo efecto.
51,12 El primero es un espíritu dispuesto; adjetivo al parecer contrario al viento, cuya esencia es moverse. En términos psicológicos y espirituales es un ánimo pronto, decidido (cfr. Mt 26,41).
51,13 El segundo es un espíritu santo; la petición es que Dios "no quite" lo que había dado. Leído en clave davídica, sería el espíritu de profecía, según 2 Sm 23,2. Leído en clave comunitaria, es retirar la condición de pueblo santo, consagrado: Ex 19,6; Is 62,12; anular la elección, rechazar, como muestra el paralelo de 2 Re 13,23.
Transposición cristiana.
El salmo 51 es el Miserere, príncipe de los salmos penitenciales. Lástima que se haya desgajado del 50 y que no se haya valorado bastante la epíclesis o invocación al Espíritu. Podemos arrancar de 2 Cor 5,17-21 sobre el "ministerio de reconciliación". Al cual añado unas cuantas observaciones.
En la liturgia penitencial, ordenada al perdón y reconciliación, Dios no condena como juez, sino que se querella como parte. La relación mutua se funda en la alianza, cuya carta es el evangelio. El evangelio posee fuerza de interpelación, de recriminación y querella; pero también ofrece perdón y fuerza para la enmienda. A un examen de conciencia objetivo y neutral se sobrepone la palabra de Dios, en diálogo personal. La reconciliación tiene algo de nueva creación, y el Espíritu se infunde como dinamismo de vida nueva. Se plantea la relación entre culto y justicia.
Segunda Lectura. Romanos 5,12-19 o 5,12.17-19
12En consecuencia, igual que por un hombre entró el pecado en el mundo y por el pecado la muerte, y la muerte se propagó sin más a todos los hombres, dado que todos pecaban...
          13Porque antes de la Ley había ya pecado en el mundo; y, aunque donde no hay Ley no se imputa el pecado, 14a pesar de eso la muerte reinó desde Adán hasta Moisés, incluso entre los que no habían pecado cometiendo un delito como el de Adán.
          15Éste era figura del que tenía que venir, pero no hay proporción entre el delito y la gracia que se otorga; pues, si por el delito de uno solo murió la multitud, mucho más la gracia otorgada por Dios, el don de gracia que correspondía a un hombre solo, Jesús Mesías, sobró para la multitud.
          16Y tampoco hay proporción entre las consecuencias del pecado de uno y el perdón que se otorga, pues el proceso, a partir de un solo delito, acabó en sentencia condenatoria, mientras la gracia, a partir de una multitud de delitos, acaba en amnistía. 17En otras palabras: si por el delito de aquel solo la muerte inauguró su reinado, por culpa de aquel solo, mucho más los que reciben esa sobra de gracia y de perdón gratuito, viviendo reinarán por obra de uno solo, Jesús Mesías.
          18En resumen: lo mismo que el delito de uno solo resultó en la condena de todos los hombres, así el acto de fidelidad de uno solo resultó en el indulto y la vida para todos los hombres; 19es decir, como la desobediencia de aquel solo hombre constituyó pecadores a la multitud, así también la obediencia de este solo constituirá justos a la multitud.

Explicación.

¿Cómo el acto individual de Jesús Mesías tiene efectos en todos? ¿Sólo por su ejemplo? Pablo encuentra una solución en la idea de solidaridad, muy viva en su tiempo. Adán, representante del destino de la humanidad (1 Cor 15,22), es la humanidad misma considerada como un cuerpo, responsable de la tiranía del pecado sobre todo hombre que viene al mundo. El individuo aislado es una abstracción; cada uno está afectado por factores de herencia y ambiente. El mal que comete el individuo no depende de él solo; Pablo lee en Gn 2 la estructura fundamental de la existencia humana. Jesús Mesías viene a comenzar una nueva solidaridad: lo que hizo y sufrió lo hizo como representante inclusivo de la nueva humanidad que tiene su origen en él. Situación de los hombres por culpa de Adán (12-14a).

            Paralelo Adán-Jesús: superioridad de Jesús. La gracia supera el delito, porque la sucesión pecado-muerte es de causa-efecto, mientras la gracia (favor, perdón, vida) desborda la necesidad del hombre (14B-15). El perdón supera los efectos del pecado, pues la amnistía es más amplia que la condena, y la vida que se promete es más que simplemente no morir (16-17).

            Resumen, con dos formulaciones:

            a) efectos de la transgresión de uno y de la fidelidad de uno;

          b) lo mismo, de la desobediencia o respuesta negativa y de la obediencia o respuesta positiva (18-19). 

Evangelio. Mateo 4,1-11
1 Entonces fue conducido Jesús al desierto por el Espíritu, para que el diablo lo tentara.
2 Ayunó cuarenta días con sus noches y al final sintió hambre.
                     3 El tentador se le acercó y le dijo:
                     - Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en panes.
                     4 Le contestó:
                     - Está escrito: "No sólo de pan vive el hombre, sino también de todo lo que Dios vaya diciendo" (Dt 8,3).
                     5 Entonces se lo llevó el diablo a la ciudad santa, lo puso en el alero del templo
6 y le dijo:
                     - Si eres Hijo de Dios, tírate abajo; porque está escrito: "A sus ángeles ha dado órdenes para que cuiden de ti"; y también: "te llevarán en volandas, para que tu pie no tropiece con piedras" (Sal 91,11-12).
                    7 Jesús le repuso:
                    - También está escrito: "No tentarás al Señor tu Dios" (Dt 6,16).
                    8 Todavía lo llevó el diablo a un monte altísimo y le mostró todos los reinos del mundo con su gloria,
9 diciéndole:
                   - Te daré todo eso si te postras y me rindes homenaje.
                  10 Entonces le replicó Jesús:
                  - Vete, Satanás, porque está escrito: "Al Señor tu Dios rendirás homenaje y sólo a él prestarás servicio" (Dt 6,13).
                  11 Entonces lo dejó el diablo; en esto se acercaron unos ángeles y se pusieron a servirle.

EXPLICACIÓN.

1 - 11.        La tentación describe por contraste el compromiso hecho por Jesús en el bautismo. El desierto recuerda el éxodo de Israel, donde éste fue infiel a Dios (Éx 17,1-7). Jesús va a mostrar la firmeza de su propósito, manifestando cuáles son las principales tentaciones del hombre, a las que él no sucumbe. Anticipan las propuestas que Jesús irá encontrando a lo largo de su actividad.

                 El ayuno no es preparatorio ni pretende obtener dones divinos. Alude a los de Moisés (Éx 34,28; Dt 9,9-11) y Elías (1 Re, 19,8), para indicar que Jesús supera a las grandes figuras del pasado (2).

                El diablo/Satanás, el enemigo del hombre. Su propósito es desviar a Jesús de su misión salvadora (3). Los panes relacionan este texto con los dos episodios donde Jesús alimenta a una multitud compartiendo el pan (14,17ss; 15,34ss). La abundancia de pan no será efecto de un despliegue de poder, sino del compartir continuando la generosidad divina. La tentación quiere inducir a Jesús a actuar prescindiendo del plan de Dios: ateísmo práctico. No basta la prosperidad material; el desarrollo del hombre está en la fidelidad continua a Dios (4).
             La ciudad santa, donde está el templo (5-6). Se esperaba que el Mesías se manifestara desde el alero del templo: invitación a acomodarse a las ideas mesiánicas del tiempo. Invita a Jesús a un providencialismo literalista e irresponsable. No hay que forzar la acción de Dios (7).

            Última y definitiva tentación (8-9). Monte, lugar de Dios o de los dioses; "altísimo" la suprema condición divina. Ofrece el imperio universal (todos los reinos del mundo). Para Mt, el poder y la gloria del mundo son satánicos. El tentador pretende que en vez de salvar a la humanidad se haga súbdito y agente suyo (rendir homenaje). Utilizar el poder, con sus presupuestos de riqueza y prestigio, equivale a traicionar el plan salvador. Satanás encarna el poder que tienta la ambición del hombre y lo convierte en enemigo del género humano. Respuesta definitiva de Jesús, derrota del tentador. No se puede servir a dos señores (6,24). Los textos del Dt usados por Jesús no tienen carácter mesiánico; se aplican a todo hombre. Las tentaciones no son exclusivas suyas (6,13).

viernes, 20 de febrero de 2026

LECTURAS DEL SÁBADO 21 DE FEBRERO DEL 2026

PRIMERA LECTURA. ISAÍAS 58,9-14.

ISAÍAS III. (56-66)

9Entonces clamarás al Señor, y te responderá;
pedirás auxilio, y te dirá: Aquí estoy.
Si destierras de ti los cepos,
y el señalar con el dedo, y la maledicencia;
10si das tu pan al hambriento
y sacias el estómago del indigente,
surgirá tu luz en las tinieblas,
tu oscuridad se volverá mediodía,
11El Señor te guiará siempre,
en el desierto saciará tu hambre,
hará fuerte tus huesos,
serás un huerto bien regado,
un manantial de aguas
cuya vena nunca engaña,
12reconstruirás viejas ruinas,
levantarás sobre los cimientos de antaño;
te llamarán tapiador de brechas,
restaurador de casas en ruinas.

El Sábado (Jr 17,19-27).

13Si detienes tus pies el sábado,
y no traficas en mi día santo;
si llamas al sábado tu delicia,
y honras el día consagrado al Señor;
si lo honras absteniéndote de viajes,
de buscar tu interés, de tratar tus negocios,
14entonces el Señor será tu delicia.
Te pondré a caballo de las alturas de la tierra,
te alimentaré con la herencia
de tu padre Jacob
-ha hablado la boca del Señor-.

Explicación.  

58,8-9. Más aún. El ayuno auténtico, las obras de misericordia, transfiguran al hombre, casi lo divinizan, como sol que amanece (cfr. Sal 112,4). Abre su cortejo la Justicia, lo cierra la Gloria del Señor (cfr. Sal 85,14; 97,2) Por la caridad el hombre resplandece, porque revela la gloria de Dios (Mt 5,16).

58.10 "Pan": corrigiendo el hebreo según testimonios antiguos. La aurora culmina en mediodía. (Véase la relación entre luz y generosidad en Mt 6,22-23).

58,11-12. Vuelve a dos piezas del esquema del éxodo, introduciendo algunas transformaciones. La comida en el desierto se conserva sin cambio. El agua y la sed: son ellos el desierto, en el que aflora el agua (la beneficencia) que los transforma en huerto. La tierra es ahora la ciudad que será reconstruida. Hay que salir del egoísmo y construir con la caridad. Si ellos reparten pan, no habrá hambre y el desierto será un paraíso; si ellos dan casa, la ciudad será reconstruida. "Tapiador de brechas": véase Am 9,11 y Neh 5.

58,13-14. El sábado crece en importancia después del destierro. Como un templo es un espacio acotado para la divinidad, así el sábado es un tiempo sustraído al interés humano y dedicado a Dios. No artificio para aumentar la productividad, sino sacrificio de ella para profesar un valor más alto. Y se ha de observar con gozo, con "delicia". En el reposo del sábado culmina el nuevo éxodo.

SALMO. 86,1-6.

1Presta oído, Señor, respóndeme,
que soy un pobre desamparado.

2Guarda mi vida, que yo te soy fiel,
salva a tu siervo que confía en ti.

3Tú eres mi Dios, ten piedad, Dueño mío,
que te estoy llamando todo el día.
4Alegra el sentir de tu siervo,
que mi sentir se eleva hacia ti.
5Porque tú, Dueño mío, eres bueno y perdonas,
eres misericordioso con los que te invocan.
6Escucha, Señor, mi súplica,
haz caso a mi petición de gracia, 
 
Explicación.


86,1 Una consonancia une en hebreo "respóndeme, yo y desgraciado". 

86,2 Se presenta como "siervo leal" y "confiado": véase Sal 123.
86,3 "Ten piedad": Sal 51,3; 56,2; 57,2.
86,4 "Alégrame": Sal 92,5; Is 56,7. El "sentir" o el ánimo.
86,5 "Perdonas": en hebreo adjetivo, "perdonador". Caso único, aunque el verbo es frecuente.
86,6 "Petición de gracia": este plural femenino es exclusivo del salmo, de ordinario se usa el plural masculino.
Transposición cristiana.
 La sección 8-13 intima un sentido de unidad y totalidad. Hay un Dios único y universal: todos los pueblos han de reconocerlo. Como centro de atracción, Dios es capaz de unificar a todos en su nombre. También puede unificar al individuo, que vive internamente dividido por tantos centros de atracción. Tarea de Jesucristo, que atrae a todos (Jn 12,32), y del Espíritu, que unifica y simplifica (1 Cor 12,4). 

EVANGELIO. LUCAS 5,27-32.
EVANGELIO DE LUCAS. ÍNDICE.
27. Después de esto, salió, se quedó mirando a un recaudador llamado Leví, sentado al mostrador de los impuestos, y le djo:
- Sígueme.
28 Él, abandonándolo todo, se levantó y empezó a seguirlo.
29 Leví le ofreció un gran banquete en su casa, y había gran número de recaudadores y otra gente, que estaban recostados a la mesa con ellos.
30 Los fariseos y sus letrados protestaban diciendo a los discípulos:
-¿Por qué razón coméis y bebéis con los recaudadores y descreídos?
31 Jesús les replicó:
- No sienten necesidad de médico los sanos, sino los que se encuentran mal,
32 No he venido a llamar a justos, sino a pecadores, para que se arrepientan.


 EXPLICACIÓN.

Lo expuesto en la figura del paralítico se concreta en la persona de Leví, el recaudador/pecador, marginado, excluido de Israel. Llamada en paralelo con la de los primeros discípulos (5,1-11). A diferencia de éstos (5,10), Jesús lo invita expresamente a seguirlo (27). Abandonándolo todo (28, cf. 5,11: "dejándolo todo"), se levantó y empezó a seguirlo (cf. 5,11: "lo siguieron"). Tanto en la ruptura como en el seguimiento el grupo no israelita es más radical. 

Banquete en casa de Leví o de Jesús (ambiguo) (29): Leví, a diferencia del grupo israelita, entiende el "seguimiento" de Jesús como una fiesta (el banquete del Reino). Derribada la barrera de la marginación religiosa, afluencia de pecadores/descreídos que, como Leví, dan su adhesión a Jesús; recostados (postura de los hombres libres) a la mesa con ellos. Estar a la mesa con Jesús significa participar en el reino de Dios, simbolizado por el banquete mesiánico. La nueva comunidad humana admite en su seno a todo hombre dispuesto a renunciar a la injusticia y a seguir a Jesús. Escándalo de fariseos y letrados (30), adversarios de Jesús (5,21); reproche a los discípulos, que implica una crítica a su maestro. Éste explica su conducta de la que se deriva la de ellos (31). Para recibir la salvación, hay que desearla. Los justos no la desean; piensan que no necesitan cambiar (32).

jueves, 19 de febrero de 2026

LECTURAS DEL VIERNES 20 DE FEBRERO DEL 2026

PRIMERA LECTURA. Isaías 58,1-9.

ISAÍAS III. (56-66)

El ayuno (Is 1,10-20; Zac 7)

1Grita a voz en cuello, sin cejar,
alza la voz como una trompeta,
denuncia a mi pueblo sus delitos,
a la casa de Jacob sus pecados.
2Consultan mi oráculo a diario,
muestran deseo de conocer mi camino
como un pueblo que practicara la justicia
y no abandonase el mandato de su Dios.
Me piden sentencias justas,
desean tener cerca a Dios.
3¿Para qué ayunar, si no haces caso?
¿Mortificarnos, si tú no te fijas?
Mirad: el día de ayuno buscáis vuestro interés,
y apremiáis a vuestros servidores;
4mirad: ayunáis entre riñas y disputas,
dando puñetazos sin piedad.
No ayunéis como ahora,
haciendo oír en el cielo vuestras voces.
5¿Es ése el ayuno que el Señor desea,
el día en que el hombre se mortifica?
Mover la cabeza como un junco,
acostarse sobre estera y ceniza, 
¿a eso lo llamáis ayuno, día agradable del Señor?
6 El ayuno que yo quiero es éste:
abrir las prisiones injustas,
hace saltar los cerrojos de los cepos,
dejar libres a los oprimidos,
romper todos los cepos;
7partir tu pan con el hambriento,
hospedar a los pobres sin techo,
vestir al que ves desnudo
y no cerrarte a tu propia carne.
8Entonces romperá tu luz como la aurora,
en seguida te brotará la carne sana;
te abrirá camino tu justicia,
detrás irá la gloria del Señor.
9Entonces clamarás al Señor, y te responderá;
pedirás auxilio, y te dirá: Aquí estoy.
Si destierras de ti los cepos,
y el señalar con el dedo, y la maledicencia;

Explicación.

58,1. En una jornada de ayuno litúrgico, la voz del profeta ha de resonar como trompeta: Jl 2,15; Os 8,1; Sal 81,4. Se dice "mi pueblo" aludiendo a la alianza (Sal 50,4.7), base de la querella.

58,2-3a. El pueblo viene a Dios con pretensiones, alegando como méritos el camino de Dios, el mandato de Dios, la cercanía de Dios. Vanas pretensiones mientras siguen su camino (56,11), no cumplen los mandatos (cfr. Sant 1,22-24), buscan una cercanía mecánica (Jr 7). Como si bastara consultar.

58,3b-5. La respuesta del Señor es irónica. Desenmascara la farsa piadosa: ayunar y perseguir el negocio, mortificarse uno y golpear al prójimo. "Apremiar" trae dolorosas resonancias de la opresión egipcia: Éx 3,7; 5,9.13.14; y va contra la legislación de Dt 15, 2s. La voz que se debe escuchar en el cielo es la de la oración sincera (p. ej. Sal 5,4; 27,7; 55,18); ahora se escuchan voces y ruidos, de golpes y riñas. De rodillas e inclinándose rítmicamente parecen un campo de juncos que se comban al paso del viento: ¿qué vientos los mueve?

58,6-7. "Liberar a los cautivos": el don de la libertad se aprecia más después de la experiencia del destierro. En vez de "afligirse" uno mismo, debe sentir la "aflicción" del prójimo. "Carne" subraya la debilidad e invalidez común a todos. Si el egoísmo cierra, la compasión abre. El dolor compartido establece y mantiene la solidaridad.

58,8-9. Más aún. El ayuno auténtico, las obras de misericordia, transfiguran al hombre, casi lo divinizan, como sol que amanece (cfr. Sal 112,4). Abre su cortejo la Justicia, lo cierra la Gloria del Señor (cfr. Sal 85,14; 97,2) Por la caridad el hombre resplandece, porque revela la gloria de Dios (Mt 5,16).

SALMO. 51,3-6.18-19.

3Misericordia, oh Dios, por tu bondad,

por tu inmensa compasión borra mi culpa,

4lava del todo mi delito

y limpia mi pecado.
5Pues yo reconozco mi culpa
y tengo siempre presente mi pecado.
6Contra ti solo pequé,
cometí la maldad que repruebas. 
18Un sacrificio no te satisface;
si te ofrezco un holocausto, no lo aceptas.
19Para Dios sacrificio es un espíritu quebrantado,
un corazón quebrantado y triturado,
tú, Dios, no lo desprecias.
Explicación.
51,3 Al apelar a la piedad y compasión de la otra parte, implícitamente se reconoce culpable.
51,6a "Contra ti solo". Si el salmo está estilizado como pronunciado por David, parece olvidar a Urías. Leído detrás del anterior, parece olvidar al prójimo. Sin embargo, la frase hace sentido en contexto de alianza: una parte es ofensora respecto a la otra. Véase para David 2 Sm 12,9.
51,6b En el esquema de un juicio bilateral el verso es claro: el orante aprueba la validez del discurso de Dios. Parafraseo: con tu discurso pruebas tu inocencia, del proceso sales inocente. Si se tratase de que Dios salga justificado frente a todo juicio humano, la condena de un culpable surtiría el mismo efecto. 
51,18 El verbo aceptar puede tener valor técnico en el lenguaje cúltico: es la aceptación de Dios la que convalida un sacrificio. 
51,19 "Quebrantado, triturado": hay que retener la imagen hebrea, plástica, vigorosa; nosotros decimos "estoy hecho polvo". Por la traducción griega y después la latina, la imagen perdió su materialidad y se convirtió en el concepto contrición, con su adlátere atrición.
Transposición cristiana 
El salmo 51 es el Miserere, príncipe de los salmos penitenciales. Lástima que se haya desgajado del 50 y que no se haya valorado bastante la epíclesis o invocación al Espíritu. Podemos arrancar de 2 Cor 5,17-21 sobre el "ministerio de reconciliación". Al cual añado unas cuantas observaciones.
En la liturgia penitencial, ordenada al perdón y reconciliación, Dios no condena como juez, sino que se querella como parte. La relación mutua se funda en la alianza, cuya carta es el evangelio. El evangelio posee fuerza de interpelación, de recriminación y querella; pero también ofrece perdón y fuerza para la enmienda. A un examen de conciencia objetivo y neutral se sobrepone la palabra de Dios, en diálogo personal. La reconciliación tiene algo de nueva creación, y el Espíritu se infunde como dinamismo de vida nueva. Se plantea la relación entre culto y justicia. 
EVANGELIO. Mateo 9,14-15.
14 Se acercaron entonces los discípulos de Juan a preguntarle:
- Nosotros y los fariseos ayunamos a menudo, ¿por qué razón tus discípulos no ayunan?
15 Jesús les contestó:
- ¿Pueden estar de luto los amigos del novio mientras el novio está con ellos? Llegará el día en que les arrebaten al novio y entonces ayunarán.
Explicación.
La práctica religiosa de los discípulos de Juan se ha asimilado a la de los fariseos (cf. 3,7). Reproche: Jesús no se atiene a la tradición ascética ni impone disciplina a sus discípulos. Jesús compara su convivencia con los discípulos a un banquete de bodas, donde él representa al novio/esposo (cf. 3,11) en el simbolismo de la alianza (Os 2), cambio de alianza (Jr 31,31-34): amistad, alegría, libertad. El ayuno, expresión de tristeza, incompatible con la presencia de Jesús.

miércoles, 18 de febrero de 2026

LECTURAS DEL JUEVES 19 DE FEBRERO DEL 2026

PRIMERA LECTURA. Deuteronomio 30,15-20.

DEUTERONOMIO.

15"Mira: hoy te pongo delante la vida y el bien, la muerte y el mal. 16Si obedeces los mandatos del Señor, tu Dios, que yo te promulgo hoy, amando al Señor, tu Dios, siguiendo sus caminos, guardando sus preceptos, mandatos y decretos, vivirás y crecerás; el Señor tu Dios, te bendecirá en la tierra adonde vas a entrar para conquistarla. 17Pero si tu corazón se aparta y no obedeces, si te dejas arrastrar y te prosternas dando culto a dioses extranjeros, 18yo te anuncio hoy que morirás sin remedio, que después de pasar el Jordán y de entrar en la tierra para tomarla en posesión, no vivirás muchos años en ella. 19"Hoy cito como testigos contra vosotros al cielo y a la tierra; te pongo delante bendición y maldición. Elige la vida, y viviréis tú y tu descendencia, 20 amando al Señor, tu Dios, escuchando su voz, pegándote a él, pues él es tu vida y tus muchos años en la tierra que había prometido dar a tus padres, Abrahán, Isaac y Jacob".
 
Explicación.

30,15-18. La alianza ofrecida por Dios ha de ser aceptada por el hombre en un acto libre, en una decisión radical (cfr. Jos 24). El pueblo debe tomar la decisión con plena conciencia del contenido y de sus consecuencias. La alianza, como los árboles del paraíso, enfrenta al hombre con el mal y el bien, la bendición y la maldición, la vida y la muerte. Véase Eclo 15,14-17.
 
30,19. Cielo y tierra son los testigos notariales de Dios, dos testigos que componen el universo. Cfr. Sal 50,4; Is 1,2.
 
30,20. Con la mención de los tres patriarcas, la alianza queda firmemente en la promesa.
 
SALMO. 1,1-4.6.
 
(Jr 17,5-8; Prov 4,10-19)
 
1. Dichoso el hombre que no camina aconsejado por los malvados
y en el camino de pecadores no se detiene
y en la sesión de los cínicos no toma asiento;
2. sino que su tarea es la ley del Señor
y medita su ley día y noche.
3. Será como un árbol plantado junto a acequias,
que da fruto en su sazón
y su follaje no se marchita.
Cuanto hace prospera.
4. No así los malvados
serán como tamo que arrebata el viento.
6. Porque el Señor se ocupa
del camino de los justos,
pero el camino de los malvados se extravía.
 
Explicación.
 
1. Es como un pórtico colocado cuando se completan las colecciones de salmos. Comienza con la primera letra del alfabeto hebreo , y recibe al orante anunciando una “bienaventuranza”, ofrecida a quien se aparta del mal, de los malos, y… “practica el bien”; el autor contrapone otra actividad. Por medio de la “meditación” asimilar la tôrâ, o ley, o voluntad divina hecha palabra y ya codificada. Del mundo sapiencial salta el autor tardío a la Ley. Ésta es como un caudal perenne de aguas, que se comunica por la meditación y confiere al hombre una vitalidad vegetal inmarcesible (Sal 92,13s), éxito en sus empresas. Mientras que los malos son sequedad, esterilidad, presa del viento. La elección y conducta libre y responsable del hombre revelará su valor en el desenlace definitivo, en un juicio escatológico. Hay que notar las dos asimetrías: malvados / meditador, el Señor se ocupa / el camino se extravía. Paralelos en Jos; Sal 37,31;40; Jr 17, 5-8.

1,1 Hay veintiséis bienaventuranzas o felicitaciones en el salterio, ocho en Proverbios. Apunta un proceso en tres tiempos: caminar, detenerse, sentarse. Los “cínicos” se burlan de los buenos y de sus valores: Prov 3,34; 21,24; 24,9…

1,2 Sobre la meditación en el salterio: 35,28; 37,30; 49,4; 63,7; 71,24; desborda la simple recitación.

1,4 La comparación del tamo es tópica: p. ej. Is 17,13; 29,5; 41,15s; Job 21,18.

1,5 Véase el comparecer de Sab 4,20-5,1.

Para una transposición cristiana hay que partir de la declaración de Jesús: “Yo soy el camino”. A la meditación de la ley sucede la de los misterios de la vida.


EVANGELIO. Lucas 9,22-25.
 
22 Y añadió:
- El Hombre tiene que padecer mucho, tiene que ser rechazado por los senadores, sumos sacerdotes y letrados, sufrir la muerte y, al tercer día, resucitar.
23 Y, dirigiéndose a todos, dijo:
- El que quiera venirse conmigo, que se niegue a sí mismo, que cargue cada día con su cruz y entonces me siga;
24 porque si uno quiere poner a salvo su vida, la perderá; en cambio, el que pierda su vida por causa mía, ése la pondrá a salvo.
25 Y ¿de qué le sirve a un hombre ganar el mundo entero si acaba perdiéndose o malográndose él mismo?
 
Explicación.
 
Jesús integra el concepto de Mesías en el más universal de el Hombre, que, además, incluye a los que reciban el Espíritu y lo sigan (cf. 5,24; 6,5). Su destino no es el triunfo terreno; oposición de los dirigentes (cf. 6,22s); la muerte no es la última palabra (resucitar) (22).

Todos (23), también los discípulos no representados por los Doce (cf. Mc 8,34). Negarse a sí mismo, renunciar a toda ambición de dinero, prestigio o poder; cargar con la cruz, aceptar la hostilidad de la sociedad injusta (6,22); cada día, constancia (8,15). La vida física no es el valor supremo; falsa y verdadera salvación (24). La ambición destruye al hombre (25).

martes, 17 de febrero de 2026

LECTURAS DEL MIÉRCOLES 18 DE FEBRERO DEL 2026

PRIMERA LECTURA. Joel 2,12-18.

JOEL

Penitencia y súplica.

12Pues ahora -oráculo del Señor-,convertíos a mí de todo corazón, con ayuno, con llanto, con luto.13Rasgad los corazones y no los vestidos; convertíos al Señor Dios vuestro; que es compasivo y clemente, paciente y misericordioso, y se arrepiente de las amenazas.14Quizá se arrepienta y vuelva, dejando a su paso bendición, ofrenda y libación para el Señor, vuestro Dios.15Tocad la trompeta en Sión, proclamad un ayuno,16convocad la reunión, congregad al pueblo, purificad a la asamblea, reunid a los ancianos, congregad a muchachos y niños de pecho; salga el esposo de la alcoba, la esposa del tálamo;17entre el atrio y el altar lloren los sacerdotes, digan los ministros del Señor: Perdona, Señor, a tu pueblo, no entregues tu heredad al oprobio, no la sometan los gentiles, no se diga entre los pueblos:¿dónde está su Dios?18El Señor tenga celos de su tierra y perdone a su pueblo.
 
Explicación.
 
2,12. "Pues ahora": aunque se acerca el día del Señor, todavía queda tiempo para convertirse: véanse Dt 30,10.
 
2,12-18. Esta sección está ligada a 1,13-14 por la repetición de varios términos. En la hipótesis de un acto de culto, el toque de alarma militar era una transformación de la convocación litúrgica. El presidente ha profundizado el grito "¡Ay de ese día!" (1,15); en nombre de todos ha preguntado: "¿Quién podrá resistir?". Dios responde invitando a la conversión. Así se establece el eje de la sección con el verbo shub: si el pueblo vuelve = se convierte, el Señor volverá cesando en la ira. La conversión del pueblo es condición para que actúe la misericordia del Señor; pero debe ser "de corazón"; los ritos se aceptan si brotan como expresión de la actitud interior.        
 
2,13. Compárese con Jr 4,4. Los atributos de Dios están tomados de una fórmula litúrgica recurrente: Éx 34,6; Sal 86,15; 103,8; etc.
 
2,14. "Quizá": en la duda humilde se escucha la voz del profeta: el hombre no puede disponer a su antojo de Dios; compárese con Os 6,1s.
 
2,16. La asamblea incluirá a personas que de ordinario quedaban excluidas o dispensadas.
 
2,17. La súplica introduce un elemento que hasta ahora no había sonado: la amenaza extranjera. Si el libro es postexílico, Judá era parte de una provincia del imperio persa, con libertad religiosa y cierta autonomía civil. ¿Temen los orantes perder esa limitada autonomía? Los desastres agrícolas obligaban muchas veces a cargarse de deudas hasta perder la libertad: recuérdese la política de José como visir de Egipto (Gn 47) y Lv 25,39.
 
2,18. Si el pueblo ha vuelto, ha sido respondiendo a la iniciativa de su Dios. Algunos pasan este verso a la sección siguiente, leyendo perfecto narrativo.
      
SALMO. 51,3-6.12-14.17.

3Misericordia, oh Dios, por tu bondad,
por tu inmensa compasión borra mi culpa,
4lava del todo mi delito
y limpia mi pecado.
5Pues yo reconozco mi culpa
y tengo siempre presente mi pecado.
6Contra ti solo pequé,
cometí la maldad que repruebas. 
12Crea en mí, Dios, un corazón puro,
renuévame por dentro con espíritu firme;
13no me arrojes lejos de tu rostro
ni me quites tu santo espíritu;
14devuélveme el gozo de la salvación,
afiánzame con un espíritu generoso. 
17Señor mío, ábreme los labios
y mi boca proclamará tu alabanza. 
Explicación.
51,3 Al apelar a la piedad y compasión de la otra parte, implícitamente se reconoce culpable.
51,6a "Contra ti solo". Si el salmo está estilizado como pronunciado por David, parece olvidar a Urías. Leído detrás del anterior, parece olvidar al prójimo. Sin embargo, la frase hace sentido en contexto de alianza: una parte es ofensora respecto a la otra. Véase para David 2 Sm 12,9.
51,6b En el esquema de un juicio bilateral el verso es claro: el orante aprueba la validez del discurso de Dios. Parafraseo: con tu discurso pruebas tu inocencia, del proceso sales inocente. Si se tratase de que Dios salga justificado frente a todo juicio humano, la condena de un culpable surtiría el mismo efecto. 
51,12 El primero es un espíritu dispuesto; adjetivo al parecer contrario al viento, cuya esencia es moverse. En términos psicológicos y espirituales es un ánimo pronto, decidido (cfr. Mt 26,41).
51,13 El segundo es un espíritu santo; la petición es que Dios "no quite" lo que había dado. Leído en clave davídica, sería el espíritu de profecía, según 2 Sm 23,2. Leído en clave comunitaria, es retirar la condición de pueblo santo, consagrado: Ex 19,6; Is 62,12; anular la elección, rechazar, como muestra el paralelo de 2 Re 13,23.
51,14 El tercero es un espíritu "principesco", que denota la iniciativa espontánea, la generosidad y nobleza de ánimo. No una ley desde fuera, sino un dinamismo desde dentro.
Transposición cristiana 
El salmo 51 es el Miserere, príncipe de los salmos penitenciales. Lástima que se haya desgajado del 50 y que no se haya valorado bastante la epíclesis o invocación al Espíritu. Podemos arrancar de 2 Cor 5,17-21 sobre el "ministerio de reconciliación". Al cual añado unas cuantas observaciones.
En la liturgia penitencial, ordenada al perdón y reconciliación, Dios no condena como juez, sino que se querella como parte. La relación mutua se funda en la alianza, cuya carta es el evangelio. El evangelio posee fuerza de interpelación, de recriminación y querella; pero también ofrece perdón y fuerza para la enmienda. A un examen de conciencia objetivo y neutral se sobrepone la palabra de Dios, en diálogo personal. La reconciliación tiene algo de nueva creación, y el Espíritu se infunde como dinamismo de vida nueva. Se plantea la relación entre culto y justicia. 
SEGUNDA LECTURA. II Corintios 5,20-6,2. 
520Somos, pues, embajadores de Cristo y es como si Dios exhortara por nuestro medio. Por Cristo os lo pido, dejaos reconciliar con Dios. 21Al que no tenía que ver con el pecado, por nosotros lo cargó con el pecado, para que nosotros, por su medio, obtuviéramos la rehabilitación de Dios.
61Secundando, pues, su obra, os exhortamos también a no echar en saco roto esta gracia de Dios. 2(Dice él: "En tiempo favorable te escuché, en día de salvación vine en tu ayuda" (Is 49,8); pues mirad, ahora es tiempo propicio, ahora es día de salvación.)
Explicación.
De hecho, el pasaje mira más a los no creyentes que a una comunidad formada (18-20). La imagen de v.21 puesta estar inspirada en el culto sacrificial judío; Jesús muerto en la cruz, de quien mana el Espíritu, ha hecho caducar todos los ritos con que el hombre pretendía liberarse de sus pecados. Pablo quiere ponderar el amor de Dios por la humanidad, que para lograr la reconciliación no escatimó a su propio Hijo (Rom 8,31). 
Exhorta a aprovechar la ocasión apoyándose en Is 49,8 (6,1-2). 
EVANGELIO. Mateo 6,1-6.16-18.
1 Cuidado con hacer vuestras obras de piedad delante de la gente para llamar la atención: si no, os quedáis sin recompensa de vuestro Padre del cielo.
                     2 Por tanto, cuando des limosna no lo anuncies a toque de trompeta, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en la calle para que la gente los alabe. Ya han recibido su recompensa, os lo aseguro. 3 Tú, en cambio, cuando des limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace la derecha, 4 para que tu limosna quede escondida; y tu Padre, que ve lo escondido, te recompensará.
                    5 Cuando recéis, no hagáis como los hipócritas, que son amigos de rezar de pie en las sinagogas y en las esquinas para exhibirse ante la gente. Ya han recibido su recompensa, os lo aseguro. 6 Tú, en cambio, cuando quieras rezar, métete en tu cuarto, echa la llave a tu puerta y rézale a tu Padre que está en lo escondido; y tu Padre, que ve lo escondido, te recompensará.
 16 Cuando ayunéis, no os pongáis cariacontecidos, como los hipócritas, que se afean la cara para ostentar ante la gente que ayunan. Ya han recibido su recompensa, os lo aseguro. 17 Tú, en cambio, cuando ayunes, perfúmate la cabeza y lávate la cara, 18 para no ostentar tu ayuno ante la gente, sino ante tu Padre que está en lo escondido; y tu Padre, que ve lo escondido, te recompensará. 
EXPLICACIÓN. 
1 - 18.        Contra el modo de proceder de los fariseos. Principio general (1): las obras de piedad no deben practicarse para ganar prestigio y adquirir con ello una posición de poder o privilegio. Los que así obran no gozan del reinado de Dios (la recompensa, como en 5,12). 
Hipócrita, el que ejecuta acciones que no corresponden a su actitud interior. La limosna (2-4), para obtener fama tiene como único premio la fama misma. Lo escondido, la esfera del Padre; la recompensa es la comunicación personal con el Padre. 
La oración (5-14). El ayuno sincero, que nace de un sentimiento interior (16-18).

lunes, 16 de febrero de 2026

LECTURAS DEL MARTES 17 DE FEBRERO DEL 2026

 Primera Lectura. Santiago 1,12-18.

CARTA DE SANTIAGO.

12Dichoso el hombre que resiste la prueba, porque, al salir airoso, recibirá en premio la vida que Dios ha prometido a los que lo aman.
                  13Cuando uno se ve tentado, no diga que Dios lo tienta; lo malo a Dios no lo tienta y él no tienta a nadie. 14A cada uno le viene la tentación cuando su propio deseo lo arrastra y lo seduce; 15el deseo concibe y da a luz pecado, y el pecado, cuando madura, engendra muerte.
                  16No os equivoquéis, queridos hermanos; todo buen regalo, todo don acabado viene de arriba, 17del padre de los astros, en el cual no hay fases ni períodos de sombra. 18Por propia iniciativa nos engendró con el mensaje de la verdad, para que fuéramos en cierto modo primicias de sus criaturas.

EXPLICACIÓN.

Premio de la constancia (12).

               Contra el fatalismo (cf. Eclo 15,11s). La tentación no viene de Dios, toma pie en el deseo del hombre (13-15). No os equivoquéis, cf. 1 Cor 15,33; Gál 6,7. Dios creador, que no cambia, da siempre lo bueno y, en primer lugar, el evangelio, que constituye a la comunidad cristiana en anticipo y prenda de la salvación universal (16-18).

Salmo. 94,12-15.18-19.

12Dichoso el varón a quien tú educas,
Señor, al que enseñas tu ley,
13dándole descanso tras los años duros,
mientras cavan una fosa al malvado.
14Que el Señor no rechaza a su pueblo
ni abandona su heredad.
15EI inocente recobrará su derecho
y hay un porvenir para los rectos de corazón. 
18Cuando me parece que tropieza mi pie,
tu lealtad, Señor, me sostiene;
19y aunque se multipliquen
mis preocupaciones,
tus consuelos deleitan mi ánimo.  
Explicación.
94,12 La bienaventuranza pasa de lo simplemente sapiencial (Prov 6,20; 7,2; 13, 14) Y universal, a la instrucción por la "ley", que implica revelación.

94,13 Explica la dilación del juicio divino: al honrado, el tiempo le prepara el descanso, para el malvado el tiempo se emplea en cavarle la fosa.
94,14 Eco del v. 5
94,15 Texto difícil. a) Contando con personificaciones se reconstruye imaginativamente una escena: Derecho, seguido de todos los rectos, va en busca de Justicia, desterrada o secuestrada, para hacerla retornar. b) Corrigiendo la vocalización: su derecho retorna al honrado. 
94,19 De la tragedia evitada y recordada con un escalofrío salta a un recuerdo íntimo y gozoso: el "consuelo" divino que lo deleita con ternura y anula sus "preocupaciones".
Transposición cristiana.
Oponiendo la ciencia humana al saber de Dios, Pablo cita la versión griega del v. 11. Para el v. 19 encontramos un buen comentario en 2 Cor 1,3-6; 7,6s.  
Evangelio. Marcos 8,14-21.

14 A los discípulos se les había olvidado coger panes y llevaban en la barca más que un pan. 15Jesús les estaba advirtiendo:
-Mirad: cuidado con la levadura de los fariseos y con la levadura de los herodianos.
16Pero ellos estaban diciéndose unos a otros:
-No tenemos panes.
17 Al darse cuenta, les dijo Jesús:
-¡Cómo! ¿Diciéndoos que no tenéis panes? ¿No acabáis de reflexionar ni de entender? ¿Tenéis la mente obcecada? 18¿Teniendo ojos no veis y teniendo oídos no oís? (No os acordáis? 19Cuando partí los cinco panes para los cinco mil, ¿cuántos cestos llenos de sobras recogisteis?
Le contestaron:
-Doce.
20-Y cuando partí los siete para los cuatro mil; ¿cuántas espuertas llenas de sobras recogisteis?
Le contestaron:
-Siete.
21Él les dijo:
-Y ¿todavía no entendéis? 

Explicación.

Coger panes en tierra judía (Dalmanuta), llevar consigo la doctrina del judaísmo, superioridad judía; el único pan, la doctrina de Jesús (compartir y servir igualmente a judíos y paganos, 6,41; 8,6), la única necesaria; no les basta, siguen queriendo combinarla con su nacionalismo (4,35-51; cf. 2,21s). La levadura se consideraba un principio corruptor del pan/doctrina (el término designaba también al pan fermentado); de los fariseos, su ideología mesiánica nacionalista (11); de los herodianos (cf 3,6; 12,13, mejor que «de Herodes»), reconocer un rey no querido por Dios, aludiendo también al Mesías de poder (6,21): ambas ideologías corrompen el mensaje. Los discípulos siguen sin comprender (Jr 5,20; Is 6,9s; Ez 12,2; 4,11s, «los de fuera»; 7,18) (18), obcecados (3,5, de los fariseos; 6,52). Jesús les recuerda los episodios de los panes; del único pan que llevan puede salir la abundancia (19-21). 

LECTURAS DEL DOMINGO 22 DE FEBRERO DEL 2026

Primera Lectura. Génesis 2,7-9; 3,1-7 GÉNESIS. 27Entonces el Señor Dios modeló al hombre de arcilla del suelo, sopló en su nariz aliento de ...