domingo, 1 de noviembre de 2026

LECTURAS DEL LUNES 2 DE NOVIEMBRE DEL 2026

2 OPCIONES.

1ª OPCIÓN. 

Primera Lectura. Sabiduría 3,1-9.

SABIDURÍA.

1La vida de los justos está en manos de Dios

y no los tocará el tormento.

2La gente insensata pensaba que morían,

consideraba su tránsito como una desgracia,

3y su partida de entre nosotros, como destrucción,

pero ellos están en paz.

4La gente pensaba que cumplían una pena,

pero ellos esperaban de lleno la inmortalidad;

5sufrieron pequeños castigos, recibirán grandes favores,

porque Dios los puso a prueba y los halló dignos de sí;

6los probó como oro en crisol,

los recibió como sacrificio de holocausto;

7a la hora de la cuenta resplandecerán

como chispas que prenden por un cañaveral;

8gobernarán naciones, someterán pueblos,

y el Señor reinará sobre ellos eternamente.

9Los que confían en él comprenderán la verdad,

los fieles a su amor seguirán a su lado;

porque quiere a sus devotos, se apiada de ellos

y mira por sus elegidos.  

Explicación. 

Toma al justo donde lo dejaron los malvados: condenado y muerto. ¿Queda algo de él? En la convicción de los malvados el asunto ha terminado, han probado su tesis sobre la inutilidad de la justicia. El autor abre un nuevo acto con una nueva situación: la muerte no es el último suceso en la vida del justo, sino que abre un entreacto hacia la nueva situación, definitiva. 

El autor asegura la continuidad con una serie de repeticiones verbales (en griego) o sinonímicas. Los malvados hacían una prueba con el justo (2,17.19); en realidad, era Dios quien lo sometía a prueba (3,5.6); lo sometían a tormentos (2,19), pero el tormento no lo tocó (3,1), la vida era una chispa (2,2), la nueva vida es un incendio glorioso (3,7), los malvados atropellaban al desvalido (2,10), los justos someten a los pueblos (3,8), los malvados declaraban inútil al débil (2,11), ahora se ve que sus obras son inútiles (3,11); el justo miraba al malvado como escoria (2,16), ahora el justo es oro acrisolado (3,6), el justo estaba en manos del malvado (2,18), ahora está en la mano de Dios (3,1). La "esperanza" (4) hace comprender la verdad (9).

3,1 Recuérdese Sal 31,6.16.

3,2 Es el juicio errado de 1,3.5; 2,1.21. Llama a la muerte del justo "tránsito, partida" (Lc 9,31; 22,22): más que eufemismos, son los nombres apropiados.

3,3 No es sólo la paz negativa de acabar (Job 3,13-19; Eclo 41,2), sino la paz positiva y plena: vv. 8-9.

3,4 "Castigados", palabra frecuente en el libro, en contextos de retribución. Una esperanza llena (Heb 6,11); "Inmortalidad": 1,15.

3,5 La desproporción, como en Rom 8,18. El verbo griego indica el sufrimiento impuesto por el educador. "Dignos de Dios" es expresión audaz y magnífica: compárese con Mt 10,37; 22,6; Lc 15,19.10,37. Podría entenderse de la imagen de Dios, que el justo ha sabido conservar (2,23), compárese con Lc 15,19.

3,6 "Como oro": Eclo 2,5; Sal 66,10; Is 1,25; 48,10; Zac 13,9; 1 Pe 1,7. "Como holocausto": indicando la totalidad de entrega y aceptación y el carácter cúltico de esa entrega, Sal 51,19; cfr. Dn 3,39.

3,7 La imagen del esplendor es escatológica en Dn 12,3 (brillo de astros); Is 60 y 62 (de Jerusalén). Si el cañaveral alude a Abd 18 o a Zac 12,6, entonces la segunda imagen habla del triunfo de los justos sobre los malvados.

3,8 En textos escatológicos y apocalípticos hebreos es común hablar del triunfo final de Israel, constituido señor de todos los pueblos, bajo el reinado inmediato del Señor su Dios. Compárese con 1 Cor 6,2 (que da por sabida la doctrina); Ap 20,4-6 (el reino de mil años con Cristo); Ap 2,26.

3,9 Formula con brevedad y densidad la relación mutua de amor.

Salmo. 27,1-4.7-9.13-14.

1 El Señor es mi luz y mi salvación:

¿a quién temeré?

el Señor es baluarte de mi vida:

¿de quién me asustaré?

2 Cuando me atacan los malhechores

para tragarme vivo,

ellos, enemigos y adversarios,

tropiezan y caen.

3 Si un ejército acampca contra mí,

mi corazón no teme;

si entran en batalla contra mí,

aun así yo confío.

4 Una cosa pido al Señor,

es lo que busco:

habitar en la casa del Señor

todos los días de mi vida;

contemplando la belleza del Señor,

observando su templo.

7 Escucha, Señor, mi voz que te llama,

ten piedad de mí, respóndeme:

8 -"Buscad mi rostro".

Mi corazón te dice:

-Yo busco tu rostro, Señor:

9 no me ocultes tu rostro.

No apartes con ira a tu siervo,

que tú eres mi auxilio;

no me rechaces, no me abandones,

Dios de mi salvación.

13 Yo en cambio espero gozar

de la dicha del Señor en el país de la vida.

14 -Espera en el Señor, sé valiente,

ten ánimo, espera en el Señor. 

Explicación.

27, 1-6 La primera parte está dominada por la imagen bélica, que contagia cotros detalles; el templo, sin dejar de ser "cabaña y tienda", es roca defensiva. Sucede una doble elevación: el templo, refugio bélico provisorio, asciende a morada permanente, de edificio donde habitar a lugar donde estar con Dios. Asediado, el orante se esconde. En ese recinto pasa de la "observación" sensible a la "contemplación" espiritual. Allí supera los miedos que atenazan y se entrega al canto gozoso. Su fuga ha sido una huida hacia dentro y hacia arriba (5).

27,1 Los tres títulos de Dios son un programa. Luz: Sal 36,10: Salvación Sal 18,3.47; baluarte Sal 31,3.5. Sobre el temor: Jr 1,17; Is 51,12.

27,2 "Tragarme vivo": a la letra "comer la carne"; Is 9,19; 49,26.

27,4b Coincide con el final del Sal 23. Habitar vitaliciamente en el templo es privilegio de sacerdotes y levitas.

27,4c El templo material puede ser observado (Sal 48,13-15); la belleza del Señor se contempla en una experiencia espiritual.

27,7-8 El texto es difícil, y los autores cambian la vocalización o el orden. En efecto: "buscad mi rostro" sólo lo puede decir el Señor: cfr. Os 5,15; 2 Cor 7,14. Yo traslado y tomo esa frase como texto de "respóndeme"; y coordino dos verbos de decir: "respóndeme - le dice mi corazón". El orante quiere escuchar de Dios la invitación que normalmente dirige a la comunidad; al oírla, replica que ya la está cumpliendo, que la cumpla también el Señor.

27,9 La "ira" responde al pecado y anula confianza. Con todo, el salmista no confiesa pecados ni pide perdón; solamente deja pasar por la mente y salir por los labios, para conjurarla, esa terrible posibilidad.

27,13 "Yo en cambio": fórmula hebrea muy dudosa. Algunos lo toman como juramento. Hay que colocar el segundo hemistiquio en paralelo con 4c: en vez de belleza, bondad, en vez de templo, tierra de los vivos.

27,14 ¿Quién pronuncia las frases? - Un sacerdote, un profeta cúltico, o una voz interior. Siendo texto de repertorio, la asignación queda abierta.

TRANSPOSICIÓN CRISTIANA.

El tema de la confianza en Dios adquiere urgencia y validez renovadas por la revelación de la paternidad de Dios y la victoria de Cristo. Véase Jn 14,1s; 16,3; Lc 11,13; 1 Cor 1,3-5. 

Segunda Lectura. Romanos 5,5-11.

CARTA A LOS ROMANOS.

5y esa esperanza no defrauda, porque el amor que Dios nos tiene inunda nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos ha dado.

6Es que cuando aún nosotros estábamos sin fuerzas, entonces, en su momento, Jesús el Mesías murió por los culpables. 7Cierto, con dificultad se dejaría uno matar por una causa justa; con todo, por una buena persona quizá afrontaría uno la muerte. 8Pero el Mesías murió por nosotros cuando éramos aún pecadores: así demuestra Dios el amor que nos tiene.

9Pues ahora que Dios nos ha rehabilitado por la sangre del Mesías, con mayor razón nos salvará por él del castigo; 10porque si, cuando éramos enemigos, la muerte de su Hijo nos reconcilió con Dios, mucho más, una vez reconciliados, nos salvará su vida. 11Más aún, gracias a Jesús Mesías, Señor nuestro, que nos ha obtenido la reconciliación, estamos también orgullosos de Dios.

EXPLICACIÓN.

La esperanza del cristiano y su visión de la vida no son un mero optimismo; se basan en la experiencia interna del amor que Dios le tiene. Primera mención del Espíritu (3-5).

La promesa no es sólo palabras, está garantizada con la muerte de Jesús (6). La calidad del amor de Dios es tal, que se extiende también a los que están en contra suya (7-8). La muerte de Jesús expresa el amor de Dios al hombre; no existe, por tanto, un Dios irritado al que Cristo satisface. El amor que se manifiesta en Jesús es el mismo amor de Dios encarnado en él

El amor de Dios continúa su obra; lo que ha empezado lo terminará. Toda inquietud está excluida, estamos en paz con Dios; su amor salvará del castigo, es decir, romperá el engranaje pecado-muerte. La vida de Jesús, comunicada a nosotros, es la salvación. Pablo abandona el concepto jurídico de rehabilitación, para usar la metáfora más íntima de reconciliación, que supone la relación Padre-hijo. Nace el nuevo orgullo, no de las propias obras, sino de tener tal Padre (9-11). 

Evangelio. Juan 11,17-27.

EVANGELIO DE JUAN. ÍNDICE.

EVANGELIO DE JUAN

17. Al llegar Jesús, encontró que Lázaro llevaba ya cuatro días en el sepulcro.

Jesús y Marta: La resurrección y la vida (11, 18-27)

18. Betania estaba cerca de Jerusalén, a unos tres kilómetros,

19. y muchos judíos habían ido a ver a Marta y a María para darles el pésame por el hermano.

20. Al enterarse Marta de que llegaba Jesús, le salió al encuentro (María estaba sentada en la casa).

21. Dijo Marta a Jesús:

- Señor, si hubieras estado aquí, no habría muerto mi hermano;

22. pero, incluso ahora, sé que todo lo que le pidas a Dios, Dios te lo dará.

23. Jesús le dijo:

-Tu hermano resucitará.

24. Respondió Marta:

- Ya sé que resucitará en la resurrección del último día.

25. Le dijo Jesús:

-Yo soy la resurrección y la vida; el que me presta adhesión, aunque muera, vivirá,

26. pues todo el que vive y me presta adhesión, no morirá nunca. ¿Crees esto?

27. Ella le contestó:

-Sí, Señor, yo creo firmemente que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios, el que tenía que venir al mundo.

EXPLICACIÓN.

Se pensaba que la muerte era definitiva a partir del tercer día. Cuando llega Jesús, nadie puede dudar de que Lázaro está muerto (17). Pero además, la cifra cuatro indica la totalidad del tiempo; el sepulcro, la ausencia de vida (por eso Jesús sacará a Lázaro del sepulcro). Esta ha sido el destino de la humanidad desde el principio. La muerte de Lázaro ha sido asimilada por los suyos a la muerte de siempre, sin esperanza. 

18-27. Betania es el lugar figurado de la comunidad de Jesús y se ha colocado hasta ahora más allá del Jordán (1,28; 10,40); esta otra Betania, sin embargo, está muy cerca de Jerusalén (18); la comunidad representada por los tres hermanos se encuentra dentro del territorio de Israel, es decir, aunque ha dado la adhesión a Jesús, no ha roto con la institución y modo de pensar judíos; de ahí nacen las falsas concepciones sobre la muerte y la resurrección y sobre la obra del Mesías.

Los judíos presentes en Betania (19) pertenecen a la institución enemiga de Jesús; sin embargo, dan muestras de amistad a esta comunidad de discípulos; no han visto en ellos una ruptura semejante a la de su Maestro.

El movimiento de Marta, cuyas creencias representan a las de la comunidad, responde al acercamiento de Jesús (20) que llega, aunque él no entra en la casa donde se expresa la solidaridad con la muerte. La frase de Marta (21) insinúa un reproche; ella cree que la muerte de su hermano ha interrumpido su vida. Esperaba una curación, sin darse cuenta de que la vida que Jesús les ha comunicado ha curado ya el mal radical del hombre: su esclavitud a la muerte. Primera de las cosas que sabe Marta (22; cf. 24), ambas por debajo del nivel de fe propio del discípulo: ve en Jesús un mediador infalible ante Dios, no comprende que Jesús y el Padre son uno (10,30) y que las obras de Jesús son las del Padre (10, 32.37). Espera una intervención taumatúrgica de Jesús, como la del profeta Eliseo (2 Re 4,8ss).

Jesús responde restituyendo la esperanza (23): la muerte de Lázaro no es definitiva; no atribuye la resurrección a una nueva acción suya personal, pues significa la persistencia de la vida comunicada con el Espíritu que infundirá en su muerte (6,39s). Marta interpreta las palabras de Jesús según la creencia farisea (24). Las palabras de Marta delatan una decepción (ya sé); ha oído lo mismo muchas veces. Para ella, como para los judíos, el último día está lejos; no comprende la novedad de Jesús.

Jesús no viene a suprimir o retrasar indefinidamente la muerte física, sino a comunicar la vida que él mismo posee y de la que dispone (5,26), su mismo Espíritu. En la frase de Jesús (25: yo soy la resurrección y la vida) el primer término depende del segundo: es la resurrección por ser la vida (14,6). La vida que él comunica, al encontrarse con la muerte, la supera; a esto se llama resurrección; no está reglada a un futuro, porque Jesús, que es la vida, está presente.

Para que la realidad de vida invencible que es Jesús llegue al hombre se requiere la adhesión, a la que él responde con el don del Espíritu, nuevo nacimiento a una vida nueva y permanente (3,3s; cf. 5,24). Expone Jesús (26) el principio que funda la afirmación anterior (cf. 8,51): para el discípulo, la muerte física no tiene realidad de muerte; la muerte, de hecho, no existe. Ésta es la fe que Jesús espera de Marta (¿Crees esto?). Marta responde con la perfecta profesión de fe cristiana (20,31); ya no es el Profeta (6,14), sino el Hijo de Dios, igual al Padre.

SÍNTESIS.

Se inaugura la etapa última y definitiva de la creación: para el que ha recibido el Espíritu de Dios no hay interrupción de vida, la muerte es sólo una necesidad física.

2ª OPCIÓN.

Primera Lectura. Sabiduría 3,1-9.

SABIDURÍA.

1La vida de los justos está en manos de Dios

y no los tocará el tormento.

2La gente insensata pensaba que morían,

consideraba su tránsito como una desgracia,

3y su partida de entre nosotros, como destrucción,

pero ellos están en paz.

4La gente pensaba que cumplían una pena,

pero ellos esperaban de lleno la inmortalidad;

5sufrieron pequeños castigos, recibirán grandes favores,

porque Dios los puso a prueba y los halló dignos de sí;

6los probó como oro en crisol,

los recibió como sacrificio de holocausto;

7a la hora de la cuenta resplandecerán

como chispas que prenden por un cañaveral;

8gobernarán naciones, someterán pueblos,

y el Señor reinará sobre ellos eternamente.

9Los que confían en él comprenderán la verdad,

los fieles a su amor seguirán a su lado;

porque quiere a sus devotos, se apiada de ellos

y mira por sus elegidos.  

Explicación. 

Toma al justo donde lo dejaron los malvados: condenado y muerto. ¿Queda algo de él? En la convicción de los malvados el asunto ha terminado, han probado su tesis sobre la inutilidad de la justicia. El autor abre un nuevo acto con una nueva situación: la muerte no es el último suceso en la vida del justo, sino que abre un entreacto hacia la nueva situación, definitiva. 

El autor asegura la continuidad con una serie de repeticiones verbales (en griego) o sinonímicas. Los malvados hacían una prueba con el justo (2,17.19); en realidad, era Dios quien lo sometía a prueba (3,5.6); lo sometían a tormentos (2,19), pero el tormento no lo tocó (3,1), la vida era una chispa (2,2), la nueva vida es un incendio glorioso (3,7), los malvados atropellaban al desvalido (2,10), los justos someten a los pueblos (3,8), los malvados declaraban inútil al débil (2,11), ahora se ve que sus obras son inútiles (3,11); el justo miraba al malvado como escoria (2,16), ahora el justo es oro acrisolado (3,6), el justo estaba en manos del malvado (2,18), ahora está en la mano de Dios (3,1). La "esperanza" (4) hace comprender la verdad (9).

3,1 Recuérdese Sal 31,6.16.

3,2 Es el juicio errado de 1,3.5; 2,1.21. Llama a la muerte del justo "tránsito, partida" (Lc 9,31; 22,22): más que eufemismos, son los nombres apropiados.

3,3 No es sólo la paz negativa de acabar (Job 3,13-19; Eclo 41,2), sino la paz positiva y plena: vv. 8-9.

3,4 "Castigados", palabra frecuente en el libro, en contextos de retribución. Una esperanza llena (Heb 6,11); "Inmortalidad": 1,15.

3,5 La desproporción, como en Rom 8,18. El verbo griego indica el sufrimiento impuesto por el educador. "Dignos de Dios" es expresión audaz y magnífica: compárese con Mt 10,37; 22,6; Lc 15,19.10,37. Podría entenderse de la imagen de Dios, que el justo ha sabido conservar (2,23), compárese con Lc 15,19.

3,6 "Como oro": Eclo 2,5; Sal 66,10; Is 1,25; 48,10; Zac 13,9; 1 Pe 1,7. "Como holocausto": indicando la totalidad de entrega y aceptación y el carácter cúltico de esa entrega, Sal 51,19; cfr. Dn 3,39.

3,7 La imagen del esplendor es escatológica en Dn 12,3 (brillo de astros); Is 60 y 62 (de Jerusalén). Si el cañaveral alude a Abd 18 o a Zac 12,6, entonces la segunda imagen habla del triunfo de los justos sobre los malvados.

3,8 En textos escatológicos y apocalípticos hebreos es común hablar del triunfo final de Israel, constituido señor de todos los pueblos, bajo el reinado inmediato del Señor su Dios. Compárese con 1 Cor 6,2 (que da por sabida la doctrina); Ap 20,4-6 (el reino de mil años con Cristo); Ap 2,26.

3,9 Formula con brevedad y densidad la relación mutua de amor.

Salmo. 23,1-6

Ez 34; Jn 10

1 El Señor es mi pastor: nada me falta.

2 En verdes praderas me hace recostar,

me conduce hacia fuentes tranquilas

3 y repara mis fuerzas;

me guía por senderos oportunos

como pide su título.

4 Aunque camine por cañadas oscuras,

nada temo: Tú vas conmigo;

tu vara y tu cayado me sisoigan.

5 Me pones delante una mesa

frente a mis enemigos.

Me unges con perfume la cabeza,

mi cabeza rebosa.

6 Tu bondad y lealtad me escoltan

todos los días de mi vida;

y habitaré en la casa del Señor

por días sin término.

Explicación.

23. Este salmo es uno de los favoritos del salterio: por la tradición de David pastor y por la culminación en la imagen del Buen Pastor. También por su sencillez y riqueza: en dos imágenes o escenas de conjunto comprime un número inesperado de símbolos elementales. Las imágenes son dos: el pastor en 1-4, el anfitrión en 5-6. El verso central, 4b, se une a lo que precede por la imagen, a lo que sigue por la aparición de la segunda persona.

La imagen del pastor está desarrollada con realismo y concreción, por medio de rasgos breves que evocan la escena. Hay que dejarse conducir por la imaginación, sin espiritualizar: el césped verde con una fuente, para tumbarse, reposar y recobrar fuerzas; las roderas del camino, la cañada al oscurecer, la vara que encamina con un toque y el callado que golpea rítmica y sonoramente el suelo. La imagen suelda dos planos de significado en una arista común, desde la cual se dominan ambas vertientes en mirada simultánea. Lo dicho de las ovejas vale del hombre; lo personal se adelanta a primer plano en el "tú vas conmigo".

La imagen libera varios símbolos, arquetípicos o culturales. La imagen del pastoreo se inscribe en las relaciones del hombre con los animales, dominados y domésticos. El verde aplaca los ojos, revela a la tierra materna y acogedora. El agua quita la sed y suscita energía vital. El caminar es experiencia radical. La oscuridad evoca miedos infantiles y temores no aclarados; en ella se siente con más fuerza la presencia amiga. La potencia simbólica de estos rasgos no se agota en la primera lectura.

La imagen del huésped. En la cultura nomádica es fundamental la hospitalidad. Podemos imaginar un fugitivo de su clan que pide asilo. El jeque lo acoge en su tienda, le ofrece protección, comida y bebida, ungüentos aromáticos. Al observar la escena los enemigos perseguidores se detienen en la puerta o cortina: el jeque lo protege. Cuando ha terminado, el jeque le ofrece una escolta que lo acompañe en el camino hasta casa, que es la casa del Señor. Esta parte añade los símbolos de comer y beber.

Las tradiciones del éxodo nos dan una clave para comprender la unidad de las dos imágenes: el Señor guía a su pueblo por el desierto como a un rebaño, buscándole agua y comida y reposo. Cuando llegan a la tierra prometida, el Señor los recibe como anfitrión en su territorio: Éx 15,13; Sal 68,11; 77,21. Dos veces el poeta interrumpe el descanso con el camino, no lo contrario. ¿Toda la vida en camino o una morada final en el templo? El poema termina con una tensión no resuelta, como si una y otra vez se volviera a empezar.

23,1 Es frecuente la imagen de Dios pastor: Sal 78,52; 80,2; Is 40,10s; Jr 23,4.

23,3 El hebreo shem puede significar nombre, título, fama. Aquí encaja mejor lo segundo.

23,4 "Me sosiegan": el verbo es frecuente en Is II: 40,1; 49,13; 51,3.12.19; 52,9.

23,5 El uso de perfumes en los banquetes está atestiguado abundantemente.

23,6 "Bondad y lealtad" personificados como escolta.

TRANSPOSICIÓN CRISTIANA.

Jn 10,1-18 presenta a Jesús como el bueno o auténtico pastor (Ez 34). La primera carta de Pedro sintetiza en la imagen cristología con eclesiología: 2,25; 5,2-4. A partir de esos datos se puede conducir una reflexión sobre símbolos del salmo y sacramentos.

Segunda Lectura. Romanos 5,5-11.

CARTA A LOS ROMANOS.

5y esa esperanza no defrauda, porque el amor que Dios nos tiene inunda nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos ha dado.

6Es que cuando aún nosotros estábamos sin fuerzas, entonces, en su momento, Jesús el Mesías murió por los culpables. 7Cierto, con dificultad se dejaría uno matar por una causa justa; con todo, por una buena persona quizá afrontaría uno la muerte. 8Pero el Mesías murió por nosotros cuando éramos aún pecadores: así demuestra Dios el amor que nos tiene.

9Pues ahora que Dios nos ha rehabilitado por la sangre del Mesías, con mayor razón nos salvará por él del castigo; 10porque si, cuando éramos enemigos, la muerte de su Hijo nos reconcilió con Dios, mucho más, una vez reconciliados, nos salvará su vida. 11Más aún, gracias a Jesús Mesías, Señor nuestro, que nos ha obtenido la reconciliación, estamos también orgullosos de Dios.

EXPLICACIÓN.

La esperanza del cristiano y su visión de la vida no son un mero optimismo; se basan en la experiencia interna del amor que Dios le tiene. Primera mención del Espíritu (3-5).

La promesa no es sólo palabras, está garantizada con la muerte de Jesús (6). La calidad del amor de Dios es tal, que se extiende también a los que están en contra suya (7-8). La muerte de Jesús expresa el amor de Dios al hombre; no existe, por tanto, un Dios irritado al que Cristo satisface. El amor que se manifiesta en Jesús es el mismo amor de Dios encarnado en él

El amor de Dios continúa su obra; lo que ha empezado lo terminará. Toda inquietud está excluida, estamos en paz con Dios; su amor salvará del castigo, es decir, romperá el engranaje pecado-muerte. La vida de Jesús, comunicada a nosotros, es la salvación. Pablo abandona el concepto jurídico de rehabilitación, para usar la metáfora más íntima de reconciliación, que supone la relación Padre-hijo. Nace el nuevo orgullo, no de las propias obras, sino de tener tal Padre (9-11). 

Evangelio. Juan 11,17-27.

EVANGELIO DE JUAN. ÍNDICE.

EVANGELIO DE JUAN

17. Al llegar Jesús, encontró que Lázaro llevaba ya cuatro días en el sepulcro.

Jesús y Marta: La resurrección y la vida (11, 18-27)

18. Betania estaba cerca de Jerusalén, a unos tres kilómetros,

19. y muchos judíos habían ido a ver a Marta y a María para darles el pésame por el hermano.

20. Al enterarse Marta de que llegaba Jesús, le salió al encuentro (María estaba sentada en la casa).

21. Dijo Marta a Jesús:

- Señor, si hubieras estado aquí, no habría muerto mi hermano;

22. pero, incluso ahora, sé que todo lo que le pidas a Dios, Dios te lo dará.

23. Jesús le dijo:

-Tu hermano resucitará.

24. Respondió Marta:

- Ya sé que resucitará en la resurrección del último día.

25. Le dijo Jesús:

-Yo soy la resurrección y la vida; el que me presta adhesión, aunque muera, vivirá,

26. pues todo el que vive y me presta adhesión, no morirá nunca. ¿Crees esto?

27. Ella le contestó:

-Sí, Señor, yo creo firmemente que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios, el que tenía que venir al mundo.

EXPLICACIÓN.

Se pensaba que la muerte era definitiva a partir del tercer día. Cuando llega Jesús, nadie puede dudar de que Lázaro está muerto (17). Pero además, la cifra cuatro indica la totalidad del tiempo; el sepulcro, la ausencia de vida (por eso Jesús sacará a Lázaro del sepulcro). Esta ha sido el destino de la humanidad desde el principio. La muerte de Lázaro ha sido asimilada por los suyos a la muerte de siempre, sin esperanza. 

18-27. Betania es el lugar figurado de la comunidad de Jesús y se ha colocado hasta ahora más allá del Jordán (1,28; 10,40); esta otra Betania, sin embargo, está muy cerca de Jerusalén (18); la comunidad representada por los tres hermanos se encuentra dentro del territorio de Israel, es decir, aunque ha dado la adhesión a Jesús, no ha roto con la institución y modo de pensar judíos; de ahí nacen las falsas concepciones sobre la muerte y la resurrección y sobre la obra del Mesías.

Los judíos presentes en Betania (19) pertenecen a la institución enemiga de Jesús; sin embargo, dan muestras de amistad a esta comunidad de discípulos; no han visto en ellos una ruptura semejante a la de su Maestro.

El movimiento de Marta, cuyas creencias representan a las de la comunidad, responde al acercamiento de Jesús (20) que llega, aunque él no entra en la casa donde se expresa la solidaridad con la muerte. La frase de Marta (21) insinúa un reproche; ella cree que la muerte de su hermano ha interrumpido su vida. Esperaba una curación, sin darse cuenta de que la vida que Jesús les ha comunicado ha curado ya el mal radical del hombre: su esclavitud a la muerte. Primera de las cosas que sabe Marta (22; cf. 24), ambas por debajo del nivel de fe propio del discípulo: ve en Jesús un mediador infalible ante Dios, no comprende que Jesús y el Padre son uno (10,30) y que las obras de Jesús son las del Padre (10, 32.37). Espera una intervención taumatúrgica de Jesús, como la del profeta Eliseo (2 Re 4,8ss).

Jesús responde restituyendo la esperanza (23): la muerte de Lázaro no es definitiva; no atribuye la resurrección a una nueva acción suya personal, pues significa la persistencia de la vida comunicada con el Espíritu que infundirá en su muerte (6,39s). Marta interpreta las palabras de Jesús según la creencia farisea (24). Las palabras de Marta delatan una decepción (ya sé); ha oído lo mismo muchas veces. Para ella, como para los judíos, el último día está lejos; no comprende la novedad de Jesús.

Jesús no viene a suprimir o retrasar indefinidamente la muerte física, sino a comunicar la vida que él mismo posee y de la que dispone (5,26), su mismo Espíritu. En la frase de Jesús (25: yo soy la resurrección y la vida) el primer término depende del segundo: es la resurrección por ser la vida (14,6). La vida que él comunica, al encontrarse con la muerte, la supera; a esto se llama resurrección; no está reglada a un futuro, porque Jesús, que es la vida, está presente.

Para que la realidad de vida invencible que es Jesús llegue al hombre se requiere la adhesión, a la que él responde con el don del Espíritu, nuevo nacimiento a una vida nueva y permanente (3,3s; cf. 5,24). Expone Jesús (26) el principio que funda la afirmación anterior (cf. 8,51): para el discípulo, la muerte física no tiene realidad de muerte; la muerte, de hecho, no existe. Ésta es la fe que Jesús espera de Marta (¿Crees esto?). Marta responde con la perfecta profesión de fe cristiana (20,31); ya no es el Profeta (6,14), sino el Hijo de Dios, igual al Padre.

SÍNTESIS.

Se inaugura la etapa última y definitiva de la creación: para el que ha recibido el Espíritu de Dios no hay interrupción de vida, la muerte es sólo una necesidad física.

sábado, 31 de octubre de 2026

LECTURAS DEL DOMINGO 1 DE NOVIEMBRE DEL 2026

Primera Lectura. Apocalipsis 7,2-4.9-14.

APOCALIPSIS. ÍNDICE.

2 Vi después otro ángel que subía del oriente llevando el sello de Dios vivo. Con un grito estentóreo dijo a los cuatro ángeles encargados de dañar a la tierra y al mar:
3 "No dañéis a la tierra ni al mar ni a los árboles hasta que marquemos en la frente con el sello a los siervos de nuestro Dios".
4 Oí también el número de los marcados, ciento cuarenta y cuatro mil, de todas las tribus de Israel:
9 Después de esto apareció en la visión una muchedumbre innumerable de toda nación y raza, pueblo y lengua; estaban de pie ante el trono y ante el Cordero, vestidos de blanco y con palmas en la mano;
10 aclamaban a gritos:
-¡La victoria pertenece a nuestro Dios,
que está sentado en el trono,
y al Cordero!
11 Todos los ángeles que estaban de pie rodeando el trono, los ancianos y los cuatro vivientes, cayeron rostro en tierra ante el trono y rindieron homenaje a Dios,
12 diciendo:
- Amén.
¡La alabanza, la gloria, la sabiduría,
las gracias, el honor,
la potencia y la fuerza
se deben a nuestro Dios
por los siglos de los siglos!
Amén.
13 Se dirigió a mí uno de los ancianos y me preguntó: "Esos vestidos de blanco ¿quiénes son y de dónde vienen?" Yo le respondí: "Señor mío, tú lo sabrás".
14 El me contestó: "Esos son los que han salido de la gran persecución; han lavado y blanqueado sus vestiduras con la sangre del Cordero,

Explicación.

Respuesta a la pregunta anterior. Se detiene la avalancha destructora (1-3), para que sean marcados los que van a subsistir, los que tienen el Espíritu de Dios (4).

Los intervalos son plazos que Dios da para que los hombres recapaciten y renuncien a la injusticia, evitando la destrucción que amenaza y que sus mismas acciones provocan.

Juan adapta la visión de Ez 9,2-4. En ella aparecía un hombre que, con pluma y tinta, marcaba la frente de los que deploraban las abominaciones que se cometían en Jerusalén; la marca era la señal que los salvaría de la destrucción.

Juan cambia la marca con tinta por el sello, en lenguaje cristiano símbolo del Espíritu (cf. 2 Cor 1,22; Ef 1,13). 

Después de haber oído como Dios va a custodiar a los suyos en la tierra, Juan ve una muchedumbre inmensa procedente de todos los pueblos de la tierra, que representa la suerte de los que han sido fieles hasta el fin. La diferencia de origen no les impide gozar del mismo triunfo y lanzar el mismo grito, reconociendo que la salvación se debe a Dios y al Cordero, Jesús (9-10). Son los que han dado la vida por el mensaje y el testimonio (6,9). Los distintivos de los 144.000 describen su condición definitiva: estar de pie indica la superación de la muerte (cf.5,6); la vestidura blanca y (cf. 6,11) la palma en la mano simbolizan la victoria. A la aclamación de los mártires responde todo el coro celeste, que ratifica la aclamación (Amén) y expresa su reconocimiento y alegría por la obra realizada (11-12).

El diálogo con el anciano (13-14) se inspira en Zac 4,1-5. Juan no podía reconocer en la gloriosa multitud a la iglesia perseguida en la tierra. Los que han salido de la gran persecución, los que han consumado su éxodo y han alcanzado la tierra prometida; han lavado y blanqueado sus vestiduras con la sangre del Cordero; la sangre/muerte de los mártires ha sido cancelada por la vida que dimana de la muerte de Jesús; la adhesión y el seguimiento de Jesús, condenado por la sociedad injusta y crucificado (la sangre del Cordero), obtiene la victoria (vestiduras blancas, resurrección).

Salmo. 24,1-6.
1 Del Señor es la tierra y cuanto la llena,
el orbe con sus habitantes,
2 pues él la fundó sobre las mares,
sobre las corrientes la afianzó.
3 -¿Quién puede subir al monte del Señor?,
¿´quién podrá estar en el reino sacro?
4 -El de manos inocentes y puro corazón,
el que no acude a los ídolos
ni jura en falso.
5 Ése recibirá del Señor la bendición
y la justicia de Dios su Salvador.
6 -Ése es el grupo que lo busca;
que viene a visitarte, Dios de Jacob.

Explicación.

24,1-2 Toma la imagen de fundadores y constructores de ciudades (Gn 4,17; Jos 6,26; 1 Re 16,34), y la atribuye a Dios, fundador de la tierra: Sal 78,69; 89,12; 102,26; Job 38,4-7. Los hombres asientan sobre roca o terreno firme; Dios cimienta la tierra sobre el movedizo e inestable océano. Por debajo de los continentes discurren corrientes que afloran en los manantiales.

24,2 Job 38,4-7.

24,3 El "recinto" o lugar santo supone previa elección y consagración: frecuente en Deuteronomio.

24,4-6 Juntan cualidades éticas con buscar a Dios, sin definir exactamente la relación.

24,4 Manos y corazón son un merismo que incluye toda clase de acciones, pensamientos y deseos. Siguen dos preceptos del decálogo. "Acudir": la expresión hebrea parece significar una tendencia intensa hacia algo: cfr. Dt 24,25; Prov 19,18.

24,5 Aunque mencione al patriarca Jacob creo que se refiere a las bendiciones condicionadas de la alianza. La "justicia" es la que consiste en la observancia, según Dt 6,25.

24,6 No se trata de una procesión formalista, realmente vienen buscando a Dios, en el templo.

TRANSPOSICIÓN CRISTIANA.

1 Cor 10,26, cita el primer verso del salmo para justificar la libertad cristiana. La tradición antigua y la liturgia aplican el salmo a la ascensión de Jesucristo; algunos autories componen con la fantasía una escena celeste, con diálogo de ángeles. El cortejo se identifica con la comunidad cristiana. 

Segunda Lectura. 1 Juan 3,1-3.
1Mirad qué muestra de amor nos ha dado el Padre, que nos llamemos hijos de Dios; y de hecho lo somos. La razón de que el mundo no nos reconozca es que nunca ha conocido a Dios.
2 Amigos míos, hijos de Dios lo somos ya, aunque todavía no se ha manifestado lo que vamos a ser; pero sabemos que cuando eso se manifieste seremos semejantes a él, puesto que lo veremos como es.
3Todo el que tiene puesta en él esta esperanza se purifica, para ser puro como él lo es.

EXPLICACIÓN.
 
Meditación sobre el «nacer de Dios» (3,1). Recuerda a los destinatarios su privilegiada condición; muestra de amor, gr. agapé, unido al verbo «dar»; de hecho explicita la fuerza del indicativo. Al mundo u orden social, que es injusto y practica la injusticia, le es imposible conocer a Dios, que es justo, y rechaza a los hijos de Dios, que practican la justicia (2,29).

Cuando eso se manifieste, se suple el sujeto implícito; llegará el momento en que se manifieste la condición divina de los hijos de Dios, pues conocer a Dios como es supone que el que lo conoce está en su mismo plano. La realidad presente justifica la esperanza del futuro; ésta incita a asemejarse a Dios todo lo posible, eliminando todo lo que desdice de un hijo de Dios (2-3). 

Evangelio. Mateo 5,1-12.
1 Al ver Jesús las multitudes subió al monte, se sentó y se le acercaron sus discípulos.
2 Él tomó la palabra y se puso a enseñarles así:
                    3 Dichosos los que eligen ser pobres,
                       porque ésos tienen a Dios por rey.
                    4 Dichosos los que sufren,
                       porque ésos van a recibir el consuelo.
                    5 Dichosos los sometidos,
                       porque ésos van a heredar la tierra.
                    6 Dichosos los que tienen hambre y sed de esa justicia,
                       porque ésos van a ser saciados.
                    7 Dichosos los que prestan ayuda,
                       porque ésos van a recibir ayuda.
                    8 Dichosos los limpios de corazón.
                       porque ésos van a ver a Dios.
                    9 Dichosos los que trabajan por la paz,
                       porque a ésos los va a llamar Dios hijos suyos.
                  10 Dichosos los que viven perseguidos por su fidelidad,
                       porque ésos tienen a Dios por rey.
                  11 Dichosos vosotros cuando os insulten, os persigan y os calumnien de cualquier modo por causa mía.
12 Estad alegres y contentos, que grande es la recompensa que Dios os da; porque lo mismo persiguieron a los profetas que os han precedido.

EXPLICACIÓN.

5,1-12.    Multitudes judías y paganas. La actividad de Jesús rompe las fronteras entre los pueblos (4,25). Reacción de Jesús, subir al monte, lugar de la presencia y actividad divinas. Va a promulgar el estatuto del Reino, a definir la nueva alianza y a constituir el nuevo pueblo. Sube al monte como Moisés y habla desde él como Dios: el Hombre-Dios.

                  "Pobres" (3), en la tradición judía, los pobres sociológicos; "eligen", lit. "por el/su espíritu", que indica un acto interior del hombre, de inteligencia, voluntad o sentimiento; en este contexto, de voluntad (= decisión, opción). "Los pobres por propia decisión" = los que eligen ser pobres. Jesús mismo lo interpreta en 6,24 (opción entre Dios y el dinero). Tienen a Dios por rey (lit. "de ellos es el reinado de Dios"), es decir, sólo con ellos actúa Dios como rey. El reinado de Dios pone fin a la miseria; no carecerán de lo necesario ni tendrán que someterse a otros para obtener el sustento (6,25-34). Esta pobreza se opone al acumular y retener bienes (6,19-21) y supone la disposición a compartir lo propio (6,22). Ésta es la buena noticia a los pobres (Is 61,1; Mt 11,15).

                Las tres bienaventuranzas siguientes contienen una promesa de liberación, efecto de la opción por la pobreza.

                Los que sufren (4), alusión a Is 61,1 donde se trata de la opresión de Israel. Jesús anuncia el fin de la opresión para la humanidad entera.

                Los sometidos (5), según el texto de Sal 37,11: los que han perdido su independencia económica y su libertad y tienen que vivir sometidos a los poderosos que los han despojado. La tierra, universal: plena restitución de la libertad e independencia.

               Esa justicia (6) condensa las dos bienaventuranzas anteriores: verse libres de la opresión, gozar de independencia y libertad.

              Las tres bienaventuranzas siguientes definen la labor del grupo cristiano en medio de la sociedad.

              Los que prestan ayuda (7), la misericordia expresada en obras.

             Los limpios de corazón (8), cf. Sal 24,4, en paralelo con "el de manos inocentes": buena intención que se traduce en conducta sincera. Ver a Dios, la experiencia constante de su presencia. No cuenta ya la pureza de la ley, sino la del comportamiento, ni el encuentro con Dios en el templo (Sal 24,3; 42,3.5; 43,3), sino en la vida.

            La paz (9): prosperidad, tranquilidad, derecho, justicia; en suma, la felicidad individual y social. Condensa las dos bienaventuranzas anteriores. Tal actividad hace al hombre semejante a Dios, por ser la misma que él ejerce con los hombres. No relación de siervo a señor, sino de hijo a Padre (cf. Os 2,1).

          La última bienaventuranza (10) completa la primera (3) (ambas en presente y con el segundo miembro igual). La persecución no es un fracaso, y es consecuencia de la fidelidad a la opción inicial (5,3). La sociedad, basada en la ambición de poder, gloria y riqueza, no la tolera.

          Las promesas de futuro (vv. 4-9) son efecto de la opción y fidelidad presentes (vv. 3,10). Liberación progresiva de los oprimidos por la existencia del grupo humano que opta contra los valores de la sociedad y crea una alternativa.

          Para los discípulos (11s) desarrolla la última bienaventuranza. La sociedad ejercerá sobre ellos una presión más o menos cruenta. La reacción ha de ser de alegría. Su recompensa será la experiencia de que Dios reina sobre ellos. Con su modo de vivir, los discípulos toman el puesto de los profetas de antaño: hacen visible una nueva relación humana, que denuncia la injusticia existente.

viernes, 30 de octubre de 2026

LECTURAS DEL SÁBADO 31 DE OCTUBRE DEL 2026

Primera Lectura: Filipenses 1:18-26

CARTA A LOS FILIPENSES.

18¿Qué más da? Al fin y al cabo, de la manera que sea, con segundas intenciones o con sinceridad, se anuncia a Cristo y yo me alegro; 19más aún, me seguiré alegrando, porque sé que todo será para mi bien, gracias a vuestras oraciones y al espíritu de Jesús el Mesías que me socorre. 20Tal es mi expectación y mi esperanza, que en ningún caso saldré fracasado, sino que, viva o muera, ahora como siempre se manifestará públicamente en mi persona la grandeza de Cristo. 21Porque para mí vivir es Cristo y morir ganancia. 22Por otra parte, si vivir en este mundo me supone trabajar con fruto, ¿qué elegir? No lo sé. 23Las dos cosas tiran de mí: deseo morirme y estar con Cristo (y esto es con mucho lo mejor); 24sin embargo, quedarme en este mundo es más necesario por vosotros. 25Convencido de esto, siento que me quedaré y estaré a vuestro lado, para que avancéis alegres en la fe, 26de modo que vuestro orgullo de ser cristianos rebose por causa mía cuando me encuentre de nuevo entre vosotros.

EXPLICACIÓN.

Reacción de Pablo: su fama le importa poco, lo único que le interesa es que Jesús Mesías sea conocido; ante eso, no cuenta la actitud que tenga respecto a él. Con realismo, reconoce las mañas de sus antagonistas, pero no les guarda rencor (18). Será para bien, lit. "resultará en salvación", referido al resultado del juicio (19). Éste, sin embargo, no es seguro: puede obtener la libertad o ser condenado a muerte. Pablo no se espanta, para él la muerte es cosa accidental, pues lleva dentro de sí la vida de Cristo, por la fe o adhesión total a él. La grandeza del Mesías, que da la fortaleza para arrostrar la persecución, es ya visible en la persona de Pablo (20). Dilema: vida o muerte. Expresa sus propios sentimientos: morir es ganancia, porque significa estar con el Señor; pr otra parte, vivir es más necesario, por el bien de los demás. El criterio de preferencia es el progreso del evangelio (21-24). Perspectiva de futuro; espera trabajar entre los filipenses. Avanzar alegres en la fe, crecimiento en la madurez cristiana; la alegría es efecto del Espíritu (Gál 5,22).Orgullo de ser cristianos, lit, "orgullo... en Cristo JEsús", cf. 1,8 (25-26).

2 Como ansía la cierva corrientes de agua,
así mi alma te ansía, oh Dios.
3 Mi alma está sedienta de Dios,
del Dios vivo.
¿Cuándo entraré a ver
el rostro de Dios?
5 Recordándolo me desahogo conmigo:
cómo pasaba al recinto
y avanzaba hasta la casa de Dios,
entre gritos de júbilo y acción de gracias,
en el bullicio festivo.

EXPLICACIÓN.

42,3 "Alma": nepesh es la garganta como órgano que experimenta la sed y como sede de la respiración / vida; es también símbolo del espíritu.

42,5 Se desahoga hacia dentro: la soledad ilumina la interioridad. Del culto recuerda los aspectos sonoro y festivo.

TRANSPOSICIÓN CRISTIANA.

Para el cristiano la presencia de Dios está en Jesucristo, verdadero y definitivo templo. Con todo, no puede decir que Dios esté siempre a su disposición. Hay en la vida cristiana tiempos de ausencia sentida, de noche oscura y escondimiento. Y en esta vida, nunca la presencia será total; tendremos que contar con la polaridad de ausencia y presencia. Eso enseñan los maestros espirituales y los místicos.

Evangelio: Lucas 14:1, 7-11
1 Un día de precepto fue a comer a casa de uno de los jefes fariseos, y ellos lo estaban acechando.
7 Notando que los convidados escogían los primeros puestos, les propuso estas máximas:
8 -Cuando alguien te convide a una boda, no te sientes en el primer puesto, que a lo mejor han convidado a otro de más categoría que tú;
9 se acercará el que os invitó a ti y a él y te dirá: "Déjale el puesto a éste". Entonces, avergonzado, tendrás que ir bajando hasta el último puesto.
10 Al revés, cuando te conviden, ve a sentarte en el último puesto, para que, cuando se acerque el que te convidó, te diga: "Amigo, sube más arriba". Así quedarás muy bien ante los demás comensales.
11 Porque a todo el que se encumbra, lo abajarán, y al que se abaja, lo encumbrarán.

EXPLICACIÓN.

Centro del tríptico. Comienza el convite (7). Deseo de precedencia (condenado por Jesús en 11,43; cf. Prov 25,6s). Instrucción sobre el banquete del reino mediante dos analogías (en correspondencia con las dos parábolas de la secuencia paralela, 13,18-21). Afán por la precedencia (8-10).

Principio: lo que sucede a nivel humano, sucede también a nivel divino (cf. 1,51-53; 3,5; 18,14). Renunciar a la ambición de honores, condición para entrar en el Reino (11). 

jueves, 29 de octubre de 2026

LECTURAS DEL VIERNES 30 DE OCTUBRE DEL 2026

Primera Lectura. Filipenses 1,1-11.

CARTA A LOS FILIPENSES.

1Pablo y Timoteo, siervos del Mesías Jesús, a todos los consagrados por el Mesías Jesús que residen en Filipos, con sus encargados y auxiliares; 2Os deseamos el favor y la paz de Dios nuestro Padre y del Señor, Jesús Mesías.
3Doy gracias a mi Dios por todo lo que recuerdo de vosotros; 4cada vez que pido por todos vosotros siempre lo hago con alegría, 5por la parte que habéis tomado en anunciar la buena noticia desde el primer día hasta hoy; 6seguro además de una cosa, de que aquel que dio principio a vuestra buena empresa le irá dando remate hasta el día del Mesías, Jesús.
7Esto que siento de vosotros está justificado: os llevo muy dentro, pues tanto durante mi prisión como durante mi defensa y confirmación de la buena noticia todos tenéis parte conmigo en el privilegio que me ha tocado. 8Bien sabe Dios con qué cariño cristiano os echo de menos.
9Y esto pido en mi oración: que vuestro amor crezca todavía más y más en penetración y en sensibilidad para todo; 10así podréis vosotros acertar con lo mejor y llegar genuinos y sin tropiezo al día del Mesías, 11colmados de ese fruto de rectitud que viene por Jesús Mesías, para gloria y alabanza de Dios.

EXPLICACIÓN.

1-11. Remitente y destinatarios. Pablo no invoca su título de apóstol, que en Filipos estaba fuera de discusión. Tampoco menciona a la "iglesia/comunidad". Aunque Timoteo aparece como remitente junto a Pablo (cf. 2 Cor, Col, Flm 1 y 2 Tes), sólo este último habla a lo largo de la carta /cf. 1,3ss). Timoteo es mencionado de nuevo en 2,19s; había acompañado a Pablo en su primera visita a Macedonia (Hch 16,1.3.10.13) y había vuelto más tarde a aquella provincia (Hch 19,22; 20,1.4). Siervos, Cf. Rom 1,1; Tit 1,1, expresa probablemente que se consideran propiedad de Jesús Mesías/Salvador (cf. 1 Cor 3,23; 7,22); en el AT, "siervo de Dios" se aplicaba a los profetas (Am 3,7; Jr 7,25; Dn 9,6) y a los líderes del pueblo: a Moisés (Jos 1,2), a Josué (Jue 2,8), a David (Sal 78,70; 89,4.21).

La carta se dirige a toda la comunidad (a todos los consagrados,cf. Rom 1,7). Encargados y auxiliares, mejor que "obispos y diáconos", términos que no habían adquirido aún el sentido preciso de tiempos posteriores; ambos términos se usaban tanto en el mundo griego como en el judío de la época. Encargado/epískopos parece designar a un administrador de los bienes de la comunidad. Su mención estaría en relación con la ayuda prestada a Pablo (cf. 4,10-20) (1-2).

Exordio (3-11). Pablo da gracias a Dios por la colaboración de los filipenses en la obra de evangelización hasta el presente (3-5) y también por el futuro, cierto de que continuarán con el mismo espíritu. Confianza en Dios. El entusiasmo por la propagación del evangelio muestra la autenticidad de la fe de los filipenses (6).

Su apoyo a Pablo; éste ha comparecido a juicio al menos una vez, y ha pronunciado una defensa que le ha servido para consolidar el evangelio. Os hacéis solidarios: los filipenses se han puesto decididamente del lado de Pablo; privilegio, la persecución (7); cariño cristiano, lit. "entrañas (sede del afecto) del Mesías Jesús (modo de designar lo propio cristiano)" (8).

Oración por los filipenses: el crecimiento del amor tendrá dos efectos: clarividencia para acertar (saber distinguir) con lo mejor; una conducta plenamente coherente con el amor (9-11).

Salmo. 111,1-6.
1 Aleluya. Doy gracias al Señor de todo corazón
en el consejo de los rectos y en la asamblea.
2Grandes son las obras del Señor,
dignas de estudio para los que las aman.
3Su acción es magnífica y espléndida,
su justicia siempre se afirma.
4Hace recordar sus maravillas:
el Señor es piadoso y clemente.
5Da el alimento a sus fieles,
acordándose siempre de su alianza.
6Mostró a su pueblo la eficacia de su acción
dándole la heredad de los paganos. 
Explicación.
111,1 a "De todo corazón": Dt 6,5. Punto de partida del salmo: el rosario de aforismos quiere ser expresión cordial.
111,1 b "Consejo": véase Ez 13,9.
111,2ab "Estudio": tomo el verbo hebreo en su acepción tardía.
111,3b "Justicia": en sentido amplio. Compárese con la fórmula lapidaria de Sab 1,15.
111,4a "Hace / establece recuerdo" es expresión única en el AT.
111 ,4b Texto clásico en Ex 34,6.
111,5a "Alimento": lo refiero al desierto. El sustantivo hebreo con este significado lo comparte sólo con Prov 31,15.
111,5b El "recuerdo" de Dios sugiere su coherencia y lealtad al compromiso.
111,6a "Eficacia": p. ej. Ex 9,16. 
Transposición cristiana.

Lucas cita dos versos en el Benedictus y el Magnificat: 1, 49.68. El cristiano piensa en la nueva y eterna alianza. 
Evangelio. Lucas 14,1-6.
1 Un día de precepto fue a comer a casa de uno de los jefes fariseos, y ellos lo estaban acechando.
2 Jesús se encontró delante un hombre enfermo de hidropesía
3 y, dirigiéndose a los juristas y fariseos, preguntó:
- ¿Está o no permitido curar en día de precepto?
4 Ellos se quedaron callados. Jesús cogió al enfermo, lo curó y lo despidió.
5 Y a ellos les dijo:
- Si a uno de vosotros se le cae al pozo el burro o el buey, ¿no lo saca en seguida aunque sea día de precepto?
6 Y se quedaron sin respuesta.

EXPLICACIÓN.

G '. La ley y el banquete del Reino. 1-24. Cambio de escenario y de temática: A propósito de la comida en casa de un fariseo, se desarrolla en forma de tríptico (1-6; 7-14; 15-24) el tema del banquete mesiánico, figura del reino de Dios.

1-6 Tercera vez que un fariseo invita a Jesús (7,36; 11,37), con segunda intención (lo estaban acechando) (1). Día de precepto, paralelo con el hombre del brazo atrofiado (6,6-11) y con la mujer encorvada (13,10-17).

Se plantea la misma cuestión que en esos dos episodios: el valor absoluto ¿es la Ley religiosa o el bien del hombre? (3). Silencio: mala fe. Curación y despedida, para que no vuelva a enfermar (4). Ellos se dispensan de la obligación cuando toca a sus intereses (5; cf. 13,15, secuencia paralela). Segundo silencio: debilidad de la postura legalista; no tienen respuesta (6; cf. 13,17).

miércoles, 28 de octubre de 2026

LECTURAS DEL JUEVES 29 DE OCTUBRE DEL 2026

Primera Lectura. Efesios 6,10-20.

CARTA A LOS EFESIOS.

10Para terminar, dejad que os robustezca el Señor con su poderosa fuerza. 11Poneos las armas que Dios da para resistir a las estratagemas del diablo, 12porque la lucha nuestra no es contra hombres de carne y hueso, sino la del cielo contra las soberanías, contra las autoridades, contra los jefes que dominan en estas tinieblas, contra las fuerzas espirituales del mal.
13Por eso os digo que cojáis las armas que Dios da, para poder hacerles frente en el momento difícil y acabar el combate sin perder terreno. 14Conque en pie: abrochaos el cinturón de la verdad, por coraza poneos la honradez (Is 11,5); 15 bien calzados, dispuestos a dar la noticia de la paz (Is 52,7). 16Tened siempre embrazado el escudo de la fe, que os permitirá apagar todas las flechas incendiarias del malo. 17Tomad por casco la salvación y por espada la del Espíritu (Is 59,17), es decir, la palabra de Dios.
18 Al mismo tiempo, con la ayuda del Espíritu, no perdáis ocasión de orar, insistiendo en la oración y en la súplica; y para eso espantad el sueño y pedid constantemente por todos los consagrados; 19y también por mí, para que Dios abra mis labios y me conceda palabras para comunicar sin temor su secreto, la buena noticia 20de la que soy portavoz... en cadenas. Pedid que tenga valor para hablar de él como debo.

Explicación.

La lucha contra el mal no se hace sólo con las propias fuerzas, sino con las que infunde el Señor (10-11). Ataques insidiosos del mal que domina el mundo, personificado en figuras tradicionales, diablo, soberanías, autoridades, etc.: hombres de carne y hueso, lit. "carne y sangre"; la del cielo, cf. 1,3. La lucha tiene como enemigos a los poderes que dominan a la humanidad (12). No es una lucha violenta; sus armas son la conducta propia del hombre nuevo (verdad/sinceridad, honradez) (13-14) y la propagación del mensaje (Is 52,7) experiencia interior de salvación, dada por el Espíritu (cf. 2,5) (17). El autor se apoya en Is 11,5; 52,7; 59,17.
                La oración de unos por otros demuestra el amor/solidaridad entre los cristianos (18). Situación de Pablo (19-20)

Salmo. 144,1-2.9-10.
1Bendito el Señor, mi Roca,
que adiestra mis manos para el combate,
mis dedos para la bataIla.
2Mi aliado, mi alcázar,
mi baluarte donde me pongo a salvo,
mi escudo y mi refugio,
que me somete mi pueblo. 
9Oh Dios, te cantaré un canto nuevo,
tañendo el arpa de diez cuerdas.
10Tú das la victoria a los reyes,
tú protegiste a David, tu siervo. 
Explicación.
144,1-2 En estos versos se unen los recursos defensivos a los combativos. El v. 1 combina 18,3 con 18,35. "Mi pueblo": en singular: cfr. 2 Sm 22,44.  
144,9 Cita del Sal 33,3.
144,10 Toma 18,51 y lo transforma en principio general; véanse también los salmos reales 20,10 Y 21,2. 
Transposición cristiana.
Por referirse el salmo a David, los antiguos lo leyeron en clave cristológica. El Mesías davídico es también el "hombre" de quien se ocupa Dios Padre. 
Evangelio. Lucas 13,31-35.
31 En aquel momento se acercaron unos fariseos a decirle:
- Vete, márchate de aquí, que Herodes quiere matarte.
32 Él les contestó:
- Id a decirle a ese don nadie: "Yo, hoy y mañana, seguiré curando y echando demonios; al tercer día habré acabado".
33 Pero hoy, mañana y pasado tengo que proseguir mi camino, porque no cabe que un profeta perezca fuera de Jerusalén.
34 ¡Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas y apedreas a los que te envían! ¡Cuántas veces he querido reunir a tus hijos como la clueca a sus pollitos bajo las alas, pero no habéis querido!
35 Pues mirad, vuestra casa se os quedará vacía. Y os digo que no volveréis a verme hasta el día que exclaméis: "¡Bendito el que llega en nombre del Señor!".

EXPLICACIÓN.

H. Invectiva contra la institución judía. 31-35. Punto central de la estructura. Estrecha conexión con la perícopa anterior (En aquel momento), Jesús acaba de formular una gran amenaza para Israel como pueblo escogido (13,28-30). Algunos fariseos, con el pretexto de que Herodes quiere matarlo, le aconsejan marcharse de Galilea, territorio de la jurisdicción de Herodes, para evitar que se divulgue allí su planteamiento universalista del Reino, que suprime el privilegio de Israel. Herodes ve en él una amenaza, como antes en Juan (3,19s) (31).

Jesús se niega a interrumpir su labor liberadora (echar demonios, curar). Don nadie (32), lit. "zorro", metáfora cultural, no sólo de la astucia, sino sobre todo de la insignificancia (opuesto a "león", persona importante); Herodes, con su intención de matar a Jesús, afirma su superioridad sobre él, y Jesús se la niega. El tercer día alude a su muerte-resurrección (cf. Os 6,2) (9,22). La mención de los tres días (33: hoy, mañana y pasado) indica la totalidad del camino que resta para llegar a su muerte-resurrección. Triste privilegio de Jerusalén (cf. 11,47).

Tomando pie del consejo de los fariseos, Jesús pronuncia una invectiva contra Jerusalén, la ciudad asesina (34), centro de la institución judía; explicita así el propósito de su viaje (cf. 9,51). Tus hijos, el pueblo; vuestra casa se os quedará vacía (35), no será morada de Dios ni estará protegida por él: alusión a la destrucción del templo/casa de Dios (Jr 7,11-15) y al fin de Israel/casa de Israel como nación (Jr 12,7-13). Sólo encontrarán a su Mesías cuando reconozcan a Jesús.

LECTURAS DEL LUNES 2 DE NOVIEMBRE DEL 2026

2 OPCIONES. 1ª OPCIÓN.  Primera Lectura. Sabiduría 3,1-9. SABIDURÍA. 1La vida de los justos está en manos de Dios y no los tocará el torment...