viernes, 20 de febrero de 2026

LECTURAS DEL SÁBADO 21 DE FEBRERO DEL 2026

PRIMERA LECTURA. ISAÍAS 58,9-14.

ISAÍAS III. (56-66)

9Entonces clamarás al Señor, y te responderá;
pedirás auxilio, y te dirá: Aquí estoy.
Si destierras de ti los cepos,
y el señalar con el dedo, y la maledicencia;
10si das tu pan al hambriento
y sacias el estómago del indigente,
surgirá tu luz en las tinieblas,
tu oscuridad se volverá mediodía,
11El Señor te guiará siempre,
en el desierto saciará tu hambre,
hará fuerte tus huesos,
serás un huerto bien regado,
un manantial de aguas
cuya vena nunca engaña,
12reconstruirás viejas ruinas,
levantarás sobre los cimientos de antaño;
te llamarán tapiador de brechas,
restaurador de casas en ruinas.

El Sábado (Jr 17,19-27).

13Si detienes tus pies el sábado,
y no traficas en mi día santo;
si llamas al sábado tu delicia,
y honras el día consagrado al Señor;
si lo honras absteniéndote de viajes,
de buscar tu interés, de tratar tus negocios,
14entonces el Señor será tu delicia.
Te pondré a caballo de las alturas de la tierra,
te alimentaré con la herencia
de tu padre Jacob
-ha hablado la boca del Señor-.

Explicación.  

58,8-9. Más aún. El ayuno auténtico, las obras de misericordia, transfiguran al hombre, casi lo divinizan, como sol que amanece (cfr. Sal 112,4). Abre su cortejo la Justicia, lo cierra la Gloria del Señor (cfr. Sal 85,14; 97,2) Por la caridad el hombre resplandece, porque revela la gloria de Dios (Mt 5,16).

58.10 "Pan": corrigiendo el hebreo según testimonios antiguos. La aurora culmina en mediodía. (Véase la relación entre luz y generosidad en Mt 6,22-23).

58,11-12. Vuelve a dos piezas del esquema del éxodo, introduciendo algunas transformaciones. La comida en el desierto se conserva sin cambio. El agua y la sed: son ellos el desierto, en el que aflora el agua (la beneficencia) que los transforma en huerto. La tierra es ahora la ciudad que será reconstruida. Hay que salir del egoísmo y construir con la caridad. Si ellos reparten pan, no habrá hambre y el desierto será un paraíso; si ellos dan casa, la ciudad será reconstruida. "Tapiador de brechas": véase Am 9,11 y Neh 5.

58,13-14. El sábado crece en importancia después del destierro. Como un templo es un espacio acotado para la divinidad, así el sábado es un tiempo sustraído al interés humano y dedicado a Dios. No artificio para aumentar la productividad, sino sacrificio de ella para profesar un valor más alto. Y se ha de observar con gozo, con "delicia". En el reposo del sábado culmina el nuevo éxodo.

SALMO. 86,1-6.

1Presta oído, Señor, respóndeme,
que soy un pobre desamparado.

2Guarda mi vida, que yo te soy fiel,
salva a tu siervo que confía en ti.

3Tú eres mi Dios, ten piedad, Dueño mío,
que te estoy llamando todo el día.
4Alegra el sentir de tu siervo,
que mi sentir se eleva hacia ti.
5Porque tú, Dueño mío, eres bueno y perdonas,
eres misericordioso con los que te invocan.
6Escucha, Señor, mi súplica,
haz caso a mi petición de gracia, 
 
Explicación.


86,1 Una consonancia une en hebreo "respóndeme, yo y desgraciado". 

86,2 Se presenta como "siervo leal" y "confiado": véase Sal 123.
86,3 "Ten piedad": Sal 51,3; 56,2; 57,2.
86,4 "Alégrame": Sal 92,5; Is 56,7. El "sentir" o el ánimo.
86,5 "Perdonas": en hebreo adjetivo, "perdonador". Caso único, aunque el verbo es frecuente.
86,6 "Petición de gracia": este plural femenino es exclusivo del salmo, de ordinario se usa el plural masculino.
Transposición cristiana.
 La sección 8-13 intima un sentido de unidad y totalidad. Hay un Dios único y universal: todos los pueblos han de reconocerlo. Como centro de atracción, Dios es capaz de unificar a todos en su nombre. También puede unificar al individuo, que vive internamente dividido por tantos centros de atracción. Tarea de Jesucristo, que atrae a todos (Jn 12,32), y del Espíritu, que unifica y simplifica (1 Cor 12,4). 

EVANGELIO. LUCAS 5,27-32.
EVANGELIO DE LUCAS. ÍNDICE.
27. Después de esto, salió, se quedó mirando a un recaudador llamado Leví, sentado al mostrador de los impuestos, y le djo:
- Sígueme.
28 Él, abandonándolo todo, se levantó y empezó a seguirlo.
29 Leví le ofreció un gran banquete en su casa, y había gran número de recaudadores y otra gente, que estaban recostados a la mesa con ellos.
30 Los fariseos y sus letrados protestaban diciendo a los discípulos:
-¿Por qué razón coméis y bebéis con los recaudadores y descreídos?
31 Jesús les replicó:
- No sienten necesidad de médico los sanos, sino los que se encuentran mal,
32 No he venido a llamar a justos, sino a pecadores, para que se arrepientan.


 EXPLICACIÓN.

Lo expuesto en la figura del paralítico se concreta en la persona de Leví, el recaudador/pecador, marginado, excluido de Israel. Llamada en paralelo con la de los primeros discípulos (5,1-11). A diferencia de éstos (5,10), Jesús lo invita expresamente a seguirlo (27). Abandonándolo todo (28, cf. 5,11: "dejándolo todo"), se levantó y empezó a seguirlo (cf. 5,11: "lo siguieron"). Tanto en la ruptura como en el seguimiento el grupo no israelita es más radical. 

Banquete en casa de Leví o de Jesús (ambiguo) (29): Leví, a diferencia del grupo israelita, entiende el "seguimiento" de Jesús como una fiesta (el banquete del Reino). Derribada la barrera de la marginación religiosa, afluencia de pecadores/descreídos que, como Leví, dan su adhesión a Jesús; recostados (postura de los hombres libres) a la mesa con ellos. Estar a la mesa con Jesús significa participar en el reino de Dios, simbolizado por el banquete mesiánico. La nueva comunidad humana admite en su seno a todo hombre dispuesto a renunciar a la injusticia y a seguir a Jesús. Escándalo de fariseos y letrados (30), adversarios de Jesús (5,21); reproche a los discípulos, que implica una crítica a su maestro. Éste explica su conducta de la que se deriva la de ellos (31). Para recibir la salvación, hay que desearla. Los justos no la desean; piensan que no necesitan cambiar (32).

jueves, 19 de febrero de 2026

LECTURAS DEL VIERNES 20 DE FEBRERO DEL 2026

PRIMERA LECTURA. Isaías 58,1-9.

ISAÍAS III. (56-66)

El ayuno (Is 1,10-20; Zac 7)

1Grita a voz en cuello, sin cejar,
alza la voz como una trompeta,
denuncia a mi pueblo sus delitos,
a la casa de Jacob sus pecados.
2Consultan mi oráculo a diario,
muestran deseo de conocer mi camino
como un pueblo que practicara la justicia
y no abandonase el mandato de su Dios.
Me piden sentencias justas,
desean tener cerca a Dios.
3¿Para qué ayunar, si no haces caso?
¿Mortificarnos, si tú no te fijas?
Mirad: el día de ayuno buscáis vuestro interés,
y apremiáis a vuestros servidores;
4mirad: ayunáis entre riñas y disputas,
dando puñetazos sin piedad.
No ayunéis como ahora,
haciendo oír en el cielo vuestras voces.
5¿Es ése el ayuno que el Señor desea,
el día en que el hombre se mortifica?
Mover la cabeza como un junco,
acostarse sobre estera y ceniza, 
¿a eso lo llamáis ayuno, día agradable del Señor?
6 El ayuno que yo quiero es éste:
abrir las prisiones injustas,
hace saltar los cerrojos de los cepos,
dejar libres a los oprimidos,
romper todos los cepos;
7partir tu pan con el hambriento,
hospedar a los pobres sin techo,
vestir al que ves desnudo
y no cerrarte a tu propia carne.
8Entonces romperá tu luz como la aurora,
en seguida te brotará la carne sana;
te abrirá camino tu justicia,
detrás irá la gloria del Señor.
9Entonces clamarás al Señor, y te responderá;
pedirás auxilio, y te dirá: Aquí estoy.
Si destierras de ti los cepos,
y el señalar con el dedo, y la maledicencia;

Explicación.

58,1. En una jornada de ayuno litúrgico, la voz del profeta ha de resonar como trompeta: Jl 2,15; Os 8,1; Sal 81,4. Se dice "mi pueblo" aludiendo a la alianza (Sal 50,4.7), base de la querella.

58,2-3a. El pueblo viene a Dios con pretensiones, alegando como méritos el camino de Dios, el mandato de Dios, la cercanía de Dios. Vanas pretensiones mientras siguen su camino (56,11), no cumplen los mandatos (cfr. Sant 1,22-24), buscan una cercanía mecánica (Jr 7). Como si bastara consultar.

58,3b-5. La respuesta del Señor es irónica. Desenmascara la farsa piadosa: ayunar y perseguir el negocio, mortificarse uno y golpear al prójimo. "Apremiar" trae dolorosas resonancias de la opresión egipcia: Éx 3,7; 5,9.13.14; y va contra la legislación de Dt 15, 2s. La voz que se debe escuchar en el cielo es la de la oración sincera (p. ej. Sal 5,4; 27,7; 55,18); ahora se escuchan voces y ruidos, de golpes y riñas. De rodillas e inclinándose rítmicamente parecen un campo de juncos que se comban al paso del viento: ¿qué vientos los mueve?

58,6-7. "Liberar a los cautivos": el don de la libertad se aprecia más después de la experiencia del destierro. En vez de "afligirse" uno mismo, debe sentir la "aflicción" del prójimo. "Carne" subraya la debilidad e invalidez común a todos. Si el egoísmo cierra, la compasión abre. El dolor compartido establece y mantiene la solidaridad.

58,8-9. Más aún. El ayuno auténtico, las obras de misericordia, transfiguran al hombre, casi lo divinizan, como sol que amanece (cfr. Sal 112,4). Abre su cortejo la Justicia, lo cierra la Gloria del Señor (cfr. Sal 85,14; 97,2) Por la caridad el hombre resplandece, porque revela la gloria de Dios (Mt 5,16).

SALMO. 51,3-6.18-19.

3Misericordia, oh Dios, por tu bondad,

por tu inmensa compasión borra mi culpa,

4lava del todo mi delito

y limpia mi pecado.
5Pues yo reconozco mi culpa
y tengo siempre presente mi pecado.
6Contra ti solo pequé,
cometí la maldad que repruebas. 
18Un sacrificio no te satisface;
si te ofrezco un holocausto, no lo aceptas.
19Para Dios sacrificio es un espíritu quebrantado,
un corazón quebrantado y triturado,
tú, Dios, no lo desprecias.
Explicación.
51,3 Al apelar a la piedad y compasión de la otra parte, implícitamente se reconoce culpable.
51,6a "Contra ti solo". Si el salmo está estilizado como pronunciado por David, parece olvidar a Urías. Leído detrás del anterior, parece olvidar al prójimo. Sin embargo, la frase hace sentido en contexto de alianza: una parte es ofensora respecto a la otra. Véase para David 2 Sm 12,9.
51,6b En el esquema de un juicio bilateral el verso es claro: el orante aprueba la validez del discurso de Dios. Parafraseo: con tu discurso pruebas tu inocencia, del proceso sales inocente. Si se tratase de que Dios salga justificado frente a todo juicio humano, la condena de un culpable surtiría el mismo efecto. 
51,18 El verbo aceptar puede tener valor técnico en el lenguaje cúltico: es la aceptación de Dios la que convalida un sacrificio. 
51,19 "Quebrantado, triturado": hay que retener la imagen hebrea, plástica, vigorosa; nosotros decimos "estoy hecho polvo". Por la traducción griega y después la latina, la imagen perdió su materialidad y se convirtió en el concepto contrición, con su adlátere atrición.
Transposición cristiana 
El salmo 51 es el Miserere, príncipe de los salmos penitenciales. Lástima que se haya desgajado del 50 y que no se haya valorado bastante la epíclesis o invocación al Espíritu. Podemos arrancar de 2 Cor 5,17-21 sobre el "ministerio de reconciliación". Al cual añado unas cuantas observaciones.
En la liturgia penitencial, ordenada al perdón y reconciliación, Dios no condena como juez, sino que se querella como parte. La relación mutua se funda en la alianza, cuya carta es el evangelio. El evangelio posee fuerza de interpelación, de recriminación y querella; pero también ofrece perdón y fuerza para la enmienda. A un examen de conciencia objetivo y neutral se sobrepone la palabra de Dios, en diálogo personal. La reconciliación tiene algo de nueva creación, y el Espíritu se infunde como dinamismo de vida nueva. Se plantea la relación entre culto y justicia. 
EVANGELIO. Mateo 9,14-15.
14 Se acercaron entonces los discípulos de Juan a preguntarle:
- Nosotros y los fariseos ayunamos a menudo, ¿por qué razón tus discípulos no ayunan?
15 Jesús les contestó:
- ¿Pueden estar de luto los amigos del novio mientras el novio está con ellos? Llegará el día en que les arrebaten al novio y entonces ayunarán.
Explicación.
La práctica religiosa de los discípulos de Juan se ha asimilado a la de los fariseos (cf. 3,7). Reproche: Jesús no se atiene a la tradición ascética ni impone disciplina a sus discípulos. Jesús compara su convivencia con los discípulos a un banquete de bodas, donde él representa al novio/esposo (cf. 3,11) en el simbolismo de la alianza (Os 2), cambio de alianza (Jr 31,31-34): amistad, alegría, libertad. El ayuno, expresión de tristeza, incompatible con la presencia de Jesús.

miércoles, 18 de febrero de 2026

LECTURAS DEL JUEVES 19 DE FEBRERO DEL 2026

PRIMERA LECTURA. Deuteronomio 30,15-20.

DEUTERONOMIO.

15"Mira: hoy te pongo delante la vida y el bien, la muerte y el mal. 16Si obedeces los mandatos del Señor, tu Dios, que yo te promulgo hoy, amando al Señor, tu Dios, siguiendo sus caminos, guardando sus preceptos, mandatos y decretos, vivirás y crecerás; el Señor tu Dios, te bendecirá en la tierra adonde vas a entrar para conquistarla. 17Pero si tu corazón se aparta y no obedeces, si te dejas arrastrar y te prosternas dando culto a dioses extranjeros, 18yo te anuncio hoy que morirás sin remedio, que después de pasar el Jordán y de entrar en la tierra para tomarla en posesión, no vivirás muchos años en ella. 19"Hoy cito como testigos contra vosotros al cielo y a la tierra; te pongo delante bendición y maldición. Elige la vida, y viviréis tú y tu descendencia, 20 amando al Señor, tu Dios, escuchando su voz, pegándote a él, pues él es tu vida y tus muchos años en la tierra que había prometido dar a tus padres, Abrahán, Isaac y Jacob".
 
Explicación.

30,15-18. La alianza ofrecida por Dios ha de ser aceptada por el hombre en un acto libre, en una decisión radical (cfr. Jos 24). El pueblo debe tomar la decisión con plena conciencia del contenido y de sus consecuencias. La alianza, como los árboles del paraíso, enfrenta al hombre con el mal y el bien, la bendición y la maldición, la vida y la muerte. Véase Eclo 15,14-17.
 
30,19. Cielo y tierra son los testigos notariales de Dios, dos testigos que componen el universo. Cfr. Sal 50,4; Is 1,2.
 
30,20. Con la mención de los tres patriarcas, la alianza queda firmemente en la promesa.
 
SALMO. 1,1-4.6.
 
(Jr 17,5-8; Prov 4,10-19)
 
1. Dichoso el hombre que no camina aconsejado por los malvados
y en el camino de pecadores no se detiene
y en la sesión de los cínicos no toma asiento;
2. sino que su tarea es la ley del Señor
y medita su ley día y noche.
3. Será como un árbol plantado junto a acequias,
que da fruto en su sazón
y su follaje no se marchita.
Cuanto hace prospera.
4. No así los malvados
serán como tamo que arrebata el viento.
6. Porque el Señor se ocupa
del camino de los justos,
pero el camino de los malvados se extravía.
 
Explicación.
 
1. Es como un pórtico colocado cuando se completan las colecciones de salmos. Comienza con la primera letra del alfabeto hebreo , y recibe al orante anunciando una “bienaventuranza”, ofrecida a quien se aparta del mal, de los malos, y… “practica el bien”; el autor contrapone otra actividad. Por medio de la “meditación” asimilar la tôrâ, o ley, o voluntad divina hecha palabra y ya codificada. Del mundo sapiencial salta el autor tardío a la Ley. Ésta es como un caudal perenne de aguas, que se comunica por la meditación y confiere al hombre una vitalidad vegetal inmarcesible (Sal 92,13s), éxito en sus empresas. Mientras que los malos son sequedad, esterilidad, presa del viento. La elección y conducta libre y responsable del hombre revelará su valor en el desenlace definitivo, en un juicio escatológico. Hay que notar las dos asimetrías: malvados / meditador, el Señor se ocupa / el camino se extravía. Paralelos en Jos; Sal 37,31;40; Jr 17, 5-8.

1,1 Hay veintiséis bienaventuranzas o felicitaciones en el salterio, ocho en Proverbios. Apunta un proceso en tres tiempos: caminar, detenerse, sentarse. Los “cínicos” se burlan de los buenos y de sus valores: Prov 3,34; 21,24; 24,9…

1,2 Sobre la meditación en el salterio: 35,28; 37,30; 49,4; 63,7; 71,24; desborda la simple recitación.

1,4 La comparación del tamo es tópica: p. ej. Is 17,13; 29,5; 41,15s; Job 21,18.

1,5 Véase el comparecer de Sab 4,20-5,1.

Para una transposición cristiana hay que partir de la declaración de Jesús: “Yo soy el camino”. A la meditación de la ley sucede la de los misterios de la vida.


EVANGELIO. Lucas 9,22-25.
 
22 Y añadió:
- El Hombre tiene que padecer mucho, tiene que ser rechazado por los senadores, sumos sacerdotes y letrados, sufrir la muerte y, al tercer día, resucitar.
23 Y, dirigiéndose a todos, dijo:
- El que quiera venirse conmigo, que se niegue a sí mismo, que cargue cada día con su cruz y entonces me siga;
24 porque si uno quiere poner a salvo su vida, la perderá; en cambio, el que pierda su vida por causa mía, ése la pondrá a salvo.
25 Y ¿de qué le sirve a un hombre ganar el mundo entero si acaba perdiéndose o malográndose él mismo?
 
Explicación.
 
Jesús integra el concepto de Mesías en el más universal de el Hombre, que, además, incluye a los que reciban el Espíritu y lo sigan (cf. 5,24; 6,5). Su destino no es el triunfo terreno; oposición de los dirigentes (cf. 6,22s); la muerte no es la última palabra (resucitar) (22).

Todos (23), también los discípulos no representados por los Doce (cf. Mc 8,34). Negarse a sí mismo, renunciar a toda ambición de dinero, prestigio o poder; cargar con la cruz, aceptar la hostilidad de la sociedad injusta (6,22); cada día, constancia (8,15). La vida física no es el valor supremo; falsa y verdadera salvación (24). La ambición destruye al hombre (25).

martes, 17 de febrero de 2026

LECTURAS DEL MIÉRCOLES 18 DE FEBRERO DEL 2026

PRIMERA LECTURA. Joel 2,12-18.

JOEL

Penitencia y súplica.

12Pues ahora -oráculo del Señor-,convertíos a mí de todo corazón, con ayuno, con llanto, con luto.13Rasgad los corazones y no los vestidos; convertíos al Señor Dios vuestro; que es compasivo y clemente, paciente y misericordioso, y se arrepiente de las amenazas.14Quizá se arrepienta y vuelva, dejando a su paso bendición, ofrenda y libación para el Señor, vuestro Dios.15Tocad la trompeta en Sión, proclamad un ayuno,16convocad la reunión, congregad al pueblo, purificad a la asamblea, reunid a los ancianos, congregad a muchachos y niños de pecho; salga el esposo de la alcoba, la esposa del tálamo;17entre el atrio y el altar lloren los sacerdotes, digan los ministros del Señor: Perdona, Señor, a tu pueblo, no entregues tu heredad al oprobio, no la sometan los gentiles, no se diga entre los pueblos:¿dónde está su Dios?18El Señor tenga celos de su tierra y perdone a su pueblo.
 
Explicación.
 
2,12. "Pues ahora": aunque se acerca el día del Señor, todavía queda tiempo para convertirse: véanse Dt 30,10.
 
2,12-18. Esta sección está ligada a 1,13-14 por la repetición de varios términos. En la hipótesis de un acto de culto, el toque de alarma militar era una transformación de la convocación litúrgica. El presidente ha profundizado el grito "¡Ay de ese día!" (1,15); en nombre de todos ha preguntado: "¿Quién podrá resistir?". Dios responde invitando a la conversión. Así se establece el eje de la sección con el verbo shub: si el pueblo vuelve = se convierte, el Señor volverá cesando en la ira. La conversión del pueblo es condición para que actúe la misericordia del Señor; pero debe ser "de corazón"; los ritos se aceptan si brotan como expresión de la actitud interior.        
 
2,13. Compárese con Jr 4,4. Los atributos de Dios están tomados de una fórmula litúrgica recurrente: Éx 34,6; Sal 86,15; 103,8; etc.
 
2,14. "Quizá": en la duda humilde se escucha la voz del profeta: el hombre no puede disponer a su antojo de Dios; compárese con Os 6,1s.
 
2,16. La asamblea incluirá a personas que de ordinario quedaban excluidas o dispensadas.
 
2,17. La súplica introduce un elemento que hasta ahora no había sonado: la amenaza extranjera. Si el libro es postexílico, Judá era parte de una provincia del imperio persa, con libertad religiosa y cierta autonomía civil. ¿Temen los orantes perder esa limitada autonomía? Los desastres agrícolas obligaban muchas veces a cargarse de deudas hasta perder la libertad: recuérdese la política de José como visir de Egipto (Gn 47) y Lv 25,39.
 
2,18. Si el pueblo ha vuelto, ha sido respondiendo a la iniciativa de su Dios. Algunos pasan este verso a la sección siguiente, leyendo perfecto narrativo.
      
SALMO. 51,3-6.12-14.17.

3Misericordia, oh Dios, por tu bondad,
por tu inmensa compasión borra mi culpa,
4lava del todo mi delito
y limpia mi pecado.
5Pues yo reconozco mi culpa
y tengo siempre presente mi pecado.
6Contra ti solo pequé,
cometí la maldad que repruebas. 
12Crea en mí, Dios, un corazón puro,
renuévame por dentro con espíritu firme;
13no me arrojes lejos de tu rostro
ni me quites tu santo espíritu;
14devuélveme el gozo de la salvación,
afiánzame con un espíritu generoso. 
17Señor mío, ábreme los labios
y mi boca proclamará tu alabanza. 
Explicación.
51,3 Al apelar a la piedad y compasión de la otra parte, implícitamente se reconoce culpable.
51,6a "Contra ti solo". Si el salmo está estilizado como pronunciado por David, parece olvidar a Urías. Leído detrás del anterior, parece olvidar al prójimo. Sin embargo, la frase hace sentido en contexto de alianza: una parte es ofensora respecto a la otra. Véase para David 2 Sm 12,9.
51,6b En el esquema de un juicio bilateral el verso es claro: el orante aprueba la validez del discurso de Dios. Parafraseo: con tu discurso pruebas tu inocencia, del proceso sales inocente. Si se tratase de que Dios salga justificado frente a todo juicio humano, la condena de un culpable surtiría el mismo efecto. 
51,12 El primero es un espíritu dispuesto; adjetivo al parecer contrario al viento, cuya esencia es moverse. En términos psicológicos y espirituales es un ánimo pronto, decidido (cfr. Mt 26,41).
51,13 El segundo es un espíritu santo; la petición es que Dios "no quite" lo que había dado. Leído en clave davídica, sería el espíritu de profecía, según 2 Sm 23,2. Leído en clave comunitaria, es retirar la condición de pueblo santo, consagrado: Ex 19,6; Is 62,12; anular la elección, rechazar, como muestra el paralelo de 2 Re 13,23.
51,14 El tercero es un espíritu "principesco", que denota la iniciativa espontánea, la generosidad y nobleza de ánimo. No una ley desde fuera, sino un dinamismo desde dentro.
Transposición cristiana 
El salmo 51 es el Miserere, príncipe de los salmos penitenciales. Lástima que se haya desgajado del 50 y que no se haya valorado bastante la epíclesis o invocación al Espíritu. Podemos arrancar de 2 Cor 5,17-21 sobre el "ministerio de reconciliación". Al cual añado unas cuantas observaciones.
En la liturgia penitencial, ordenada al perdón y reconciliación, Dios no condena como juez, sino que se querella como parte. La relación mutua se funda en la alianza, cuya carta es el evangelio. El evangelio posee fuerza de interpelación, de recriminación y querella; pero también ofrece perdón y fuerza para la enmienda. A un examen de conciencia objetivo y neutral se sobrepone la palabra de Dios, en diálogo personal. La reconciliación tiene algo de nueva creación, y el Espíritu se infunde como dinamismo de vida nueva. Se plantea la relación entre culto y justicia. 
SEGUNDA LECTURA. II Corintios 5,20-6,2. 
520Somos, pues, embajadores de Cristo y es como si Dios exhortara por nuestro medio. Por Cristo os lo pido, dejaos reconciliar con Dios. 21Al que no tenía que ver con el pecado, por nosotros lo cargó con el pecado, para que nosotros, por su medio, obtuviéramos la rehabilitación de Dios.
61Secundando, pues, su obra, os exhortamos también a no echar en saco roto esta gracia de Dios. 2(Dice él: "En tiempo favorable te escuché, en día de salvación vine en tu ayuda" (Is 49,8); pues mirad, ahora es tiempo propicio, ahora es día de salvación.)
Explicación.
De hecho, el pasaje mira más a los no creyentes que a una comunidad formada (18-20). La imagen de v.21 puesta estar inspirada en el culto sacrificial judío; Jesús muerto en la cruz, de quien mana el Espíritu, ha hecho caducar todos los ritos con que el hombre pretendía liberarse de sus pecados. Pablo quiere ponderar el amor de Dios por la humanidad, que para lograr la reconciliación no escatimó a su propio Hijo (Rom 8,31). 
Exhorta a aprovechar la ocasión apoyándose en Is 49,8 (6,1-2). 
EVANGELIO. Mateo 6,1-6.16-18.
1 Cuidado con hacer vuestras obras de piedad delante de la gente para llamar la atención: si no, os quedáis sin recompensa de vuestro Padre del cielo.
                     2 Por tanto, cuando des limosna no lo anuncies a toque de trompeta, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en la calle para que la gente los alabe. Ya han recibido su recompensa, os lo aseguro. 3 Tú, en cambio, cuando des limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace la derecha, 4 para que tu limosna quede escondida; y tu Padre, que ve lo escondido, te recompensará.
                    5 Cuando recéis, no hagáis como los hipócritas, que son amigos de rezar de pie en las sinagogas y en las esquinas para exhibirse ante la gente. Ya han recibido su recompensa, os lo aseguro. 6 Tú, en cambio, cuando quieras rezar, métete en tu cuarto, echa la llave a tu puerta y rézale a tu Padre que está en lo escondido; y tu Padre, que ve lo escondido, te recompensará.
 16 Cuando ayunéis, no os pongáis cariacontecidos, como los hipócritas, que se afean la cara para ostentar ante la gente que ayunan. Ya han recibido su recompensa, os lo aseguro. 17 Tú, en cambio, cuando ayunes, perfúmate la cabeza y lávate la cara, 18 para no ostentar tu ayuno ante la gente, sino ante tu Padre que está en lo escondido; y tu Padre, que ve lo escondido, te recompensará. 
EXPLICACIÓN. 
1 - 18.        Contra el modo de proceder de los fariseos. Principio general (1): las obras de piedad no deben practicarse para ganar prestigio y adquirir con ello una posición de poder o privilegio. Los que así obran no gozan del reinado de Dios (la recompensa, como en 5,12). 
Hipócrita, el que ejecuta acciones que no corresponden a su actitud interior. La limosna (2-4), para obtener fama tiene como único premio la fama misma. Lo escondido, la esfera del Padre; la recompensa es la comunicación personal con el Padre. 
La oración (5-14). El ayuno sincero, que nace de un sentimiento interior (16-18).

lunes, 16 de febrero de 2026

LECTURAS DEL MARTES 17 DE FEBRERO DEL 2026

 Primera Lectura. Santiago 1,12-18.

CARTA DE SANTIAGO.

12Dichoso el hombre que resiste la prueba, porque, al salir airoso, recibirá en premio la vida que Dios ha prometido a los que lo aman.
                  13Cuando uno se ve tentado, no diga que Dios lo tienta; lo malo a Dios no lo tienta y él no tienta a nadie. 14A cada uno le viene la tentación cuando su propio deseo lo arrastra y lo seduce; 15el deseo concibe y da a luz pecado, y el pecado, cuando madura, engendra muerte.
                  16No os equivoquéis, queridos hermanos; todo buen regalo, todo don acabado viene de arriba, 17del padre de los astros, en el cual no hay fases ni períodos de sombra. 18Por propia iniciativa nos engendró con el mensaje de la verdad, para que fuéramos en cierto modo primicias de sus criaturas.

EXPLICACIÓN.

Premio de la constancia (12).

               Contra el fatalismo (cf. Eclo 15,11s). La tentación no viene de Dios, toma pie en el deseo del hombre (13-15). No os equivoquéis, cf. 1 Cor 15,33; Gál 6,7. Dios creador, que no cambia, da siempre lo bueno y, en primer lugar, el evangelio, que constituye a la comunidad cristiana en anticipo y prenda de la salvación universal (16-18).

Salmo. 94,12-15.18-19.

12Dichoso el varón a quien tú educas,
Señor, al que enseñas tu ley,
13dándole descanso tras los años duros,
mientras cavan una fosa al malvado.
14Que el Señor no rechaza a su pueblo
ni abandona su heredad.
15EI inocente recobrará su derecho
y hay un porvenir para los rectos de corazón. 
18Cuando me parece que tropieza mi pie,
tu lealtad, Señor, me sostiene;
19y aunque se multipliquen
mis preocupaciones,
tus consuelos deleitan mi ánimo.  
Explicación.
94,12 La bienaventuranza pasa de lo simplemente sapiencial (Prov 6,20; 7,2; 13, 14) Y universal, a la instrucción por la "ley", que implica revelación.

94,13 Explica la dilación del juicio divino: al honrado, el tiempo le prepara el descanso, para el malvado el tiempo se emplea en cavarle la fosa.
94,14 Eco del v. 5
94,15 Texto difícil. a) Contando con personificaciones se reconstruye imaginativamente una escena: Derecho, seguido de todos los rectos, va en busca de Justicia, desterrada o secuestrada, para hacerla retornar. b) Corrigiendo la vocalización: su derecho retorna al honrado. 
94,19 De la tragedia evitada y recordada con un escalofrío salta a un recuerdo íntimo y gozoso: el "consuelo" divino que lo deleita con ternura y anula sus "preocupaciones".
Transposición cristiana.
Oponiendo la ciencia humana al saber de Dios, Pablo cita la versión griega del v. 11. Para el v. 19 encontramos un buen comentario en 2 Cor 1,3-6; 7,6s.  
Evangelio. Marcos 8,14-21.

14 A los discípulos se les había olvidado coger panes y llevaban en la barca más que un pan. 15Jesús les estaba advirtiendo:
-Mirad: cuidado con la levadura de los fariseos y con la levadura de los herodianos.
16Pero ellos estaban diciéndose unos a otros:
-No tenemos panes.
17 Al darse cuenta, les dijo Jesús:
-¡Cómo! ¿Diciéndoos que no tenéis panes? ¿No acabáis de reflexionar ni de entender? ¿Tenéis la mente obcecada? 18¿Teniendo ojos no veis y teniendo oídos no oís? (No os acordáis? 19Cuando partí los cinco panes para los cinco mil, ¿cuántos cestos llenos de sobras recogisteis?
Le contestaron:
-Doce.
20-Y cuando partí los siete para los cuatro mil; ¿cuántas espuertas llenas de sobras recogisteis?
Le contestaron:
-Siete.
21Él les dijo:
-Y ¿todavía no entendéis? 

Explicación.

Coger panes en tierra judía (Dalmanuta), llevar consigo la doctrina del judaísmo, superioridad judía; el único pan, la doctrina de Jesús (compartir y servir igualmente a judíos y paganos, 6,41; 8,6), la única necesaria; no les basta, siguen queriendo combinarla con su nacionalismo (4,35-51; cf. 2,21s). La levadura se consideraba un principio corruptor del pan/doctrina (el término designaba también al pan fermentado); de los fariseos, su ideología mesiánica nacionalista (11); de los herodianos (cf 3,6; 12,13, mejor que «de Herodes»), reconocer un rey no querido por Dios, aludiendo también al Mesías de poder (6,21): ambas ideologías corrompen el mensaje. Los discípulos siguen sin comprender (Jr 5,20; Is 6,9s; Ez 12,2; 4,11s, «los de fuera»; 7,18) (18), obcecados (3,5, de los fariseos; 6,52). Jesús les recuerda los episodios de los panes; del único pan que llevan puede salir la abundancia (19-21). 

domingo, 15 de febrero de 2026

LECTURAS DEL LUNES 16 DE FEBRERO DEL 2026

Primera Lectura. Santiago 1,1-11.

CARTA DE SANTIAGO.

1Santiago, siervo de Dios y del Señor Jesús Mesías, saluda a las doce tribus de la emigración.
2Teneos por muy dichosos, hermanos míos, cuando os veáis asediados por pruebas de todo género, 3sabiendo que esa piedra de toque de vuestra fe engendra constancia. 4Que la constancia acabe su obra, para que seáis hombres logrados y cabales, sin deficiencia alguna. 5Y si alguno de vosotros se ve falto de acierto, pídaselo a Dios, que da sin regatear y sin humillar; él se lo dará. 6Pero tiene que pedir con fe, sin titubear lo más mínimo, pues quien titubea se parece al oleaje del mar agitado y sacudido por el viento; 7no se piense ese individuo que va a recibir nada del Señor, 8siendo un indeciso que no sigue rumbo fijo.
9El hermano de condición humilde esté orgulloso de su alta dignidad 10y el rico de su humilde condición, pues pasará como flor de hierba. 11Sale el sol con el bochorno y agosta la hierba, cae la flor y su bello aspecto perece; pues así se marchitará el rico en medio de sus empresas.

EXPLICACIÓN.

1.            Remitente y destinatarios. Siervo, modo de hablar propio de la piedad judía, cf. Rom 1,1. Las doce tribus de la emigración (diáspora, cf. 1 Pe 1,1) designan al Israel mesiánico, es decir, a las comunidades cristianas esparcidas por el mundo, desde la perspectiva de un judío creyente; la antigua "emigración/diáspora" de los judíos miraba a Jerusalén como a su centro espiritual y recibía de allí cartas circulares que exhortaban a la fidelidad a la fe ancestral. Esta carta podría ser una imitación cristiana de tal uso. El nombre Santiago (Jacob, Jacobo) era corriente, y hay al menos cinco personajes en el NT que se llaman así. El autor de la carta, sin embargo, debía de ser una figura muy conocida, pues se limita a poner su nombre, sin más presentación. Algunos piensan que se trata del "hermano del Señor", que dirigió la comunidad de Jerusalén (Hch 21,18).

2-11. Instrucción moral de impronta judía convencional. La prueba engendra madurez (2-4); quien se encuentre desorientado, pida a Dios con una fe sin fisuras (cf. Prov 2,6; Eclo 1,28; Sab 11,9; Mc 11,23s; Mt 7,7-11). La comparación con el mar era común en la literatura griega (2-8). Es de notar el estilo de estos párrafos; no desarrollan una línea de pensamiento, pasan de un tema a otro sin más conexión a veces que la repetición de una palabra.
                Se deduce del texto que en la comunidad del autor había ricos y pobres y que los valores del mundo penetraban en ella; se mostraba deferencia hacia los más pudientes. El autor sostiene que la riqueza no confiere superioridad; se basa en lo transitorio de los bienes materiales (9-11). 

Salmo. 119,67-68.71-72.75-76.

67 Antes del escarmiento yo no lo advertía,
pero ahora cumplo tu instrucción.
68Bueno eres tú y haces el bien:
enséñame tus normas. 
71Bien me estuvo el escarmiento:
así aprendí tus órdenes.
72Más vale para mí la ley de tu boca
que mil monedas de oro y plata. 
75Reconozco, Señor,
que tus mandamientos son justos,
que con razón me afligiste.
76Sea tu misericordia mi consuelo
como lo prometiste a tu siervo. 
Explicación.
119,65-72 Con cuatro menciones de "bueno" puede componer un tratado de bienes. Dios es bueno y benéfico, buena es la instrucción de Dios y también la aflicción por la que aprendo. El "gusto" es metáfora de discreción o discernimiento: ls 7,15s; Sal 34,9. El pecado por "inadvertencia" (Sal 19,12s) se cura con un escarmiento leve. En 69-70 leemos dos de las pocas imágenes del salmo: dedicadas a enemigos malvados. El último verso adopta la forma clásica de refrán "más vale": compárese con Prov 3,15; 8, 10.19. 
119,73-80 Se contraponen unos "fieles", que reverencian al Señor, y unos insolentes, que calumnian al orante; ellos fracasarán, éste no. De Dios se fija en aspectos complementarios: lo primero es la creación o "hechura" del hombre (Job 10,8); después es Dios maestro que enseña; ha de mostrar su "misericordia y compasión".  
Transposición cristiana.
Muchos títulos, símbolos o privilegios atribuidos en el judaísmo a la tora son atribuidos en el NT a Jesucristo: luz, agua de la roca, camino, etc. Por tanto, donde leemos ley o mandato podemos pensar en Jesús como Mesías. Como los relatos del Pentateuco son también tora, así y mucho más lo es la vida de Cristo. La lectura se facilita usando la clave del "camino". Jesús se lo apropia como norma de conducta y vía de acceso al Padre, al cual añade los de verdad y vida, también presentes en el salmo. Con su conducta y enseñanza nos enseña "el camino auténtico de la vida".  
Evangelio. Marcos 8,11-13.
11Salieron unos fariseos y empezaron a discutir con él, exigiéndole, para tentarlo, una señal del cielo. 12Dando un profundo suspiro, dijo:

-¡Cómo!, ¿esta generación exige una señal? Os aseguro que a esta generación no se le dará señal.
13Los dejó, se embarcó de nuevo y se marchó al otro lado. 
Explicación.
Travesía en paralelo con la de 6,47-53. El mal espíritu, representado allí por el viento contrario (6,48), está personificado aquí por los fariseos, que continúan la tentación del desierto (11: para tentarlo, cf 1,13)). En vista del éxodo liberador propuesto por Jesús en favor de los paganos (8,1-9), exigen de él una señal espectacular (cf. Sal 78,24; 105,40), prenda de una intervención divina extraordinaria cf.13,4). Quieren ver en Jesús un mesianismo inspirado en la acción liberadora de Moisés, que salvó a Israel destruyendo a los enemigos. Suspiró, tristeza (cf. 7,34, del sordo/discípulos; 3,5: «apenado», por los fariseos); generación, la del Mesías, infiel como la del éxodo (Sal 95/94,10s). No habrá señal (cf. 13,14ss).

sábado, 14 de febrero de 2026

LECTURAS DEL DOMINGO 15 DE FEBRERO DEL 2026

Primera Lectura. Eclesiástico 15,15-20.

ECLESIÁSTICO.

15si quieres, guardarás sus mandatos.
porque es prudencia cumplir su voluntad;
16ante ti están puestos fuego yagua:
echa mano a lo que quieras
17delante del hombre están muerte y vida:
le darán lo que él escoja.
18Es inmensa la sabiduría del Señor.
es grande su poder y lo ve todo;
19los ojos de Dios ven las acciones,
él conoce todas las obras del hombre;
20A nadie mandó pecar
ni enseñó mentiras a los embusteros;
no deja impunes a los embusteros
ni se apiada del que practica el fraude. 
Explicación.
15,15 Pero no es señor absoluto. Al poder interno del albedrío se añade la luz y fuerza de la ley, que es voluntad de Dios hecha palabra para regir y ordenar al hombre libre. Cumplir el mandato depende del querer (Sal 40,9). En vez de "prudencia", otro manuscrito dice "fidelidad". El texto hebreo añade una glosa inspirada en Hab 2,4: "si crees en él, también tú vivirás".
15,16 La libertad se ejercita eligiendo. Fuego yagua son aquí criaturas elementales, opuestas en su función, no en su valor de bien y mal. Ambas son buenas, y en ellas experimenta el hombre su capacidad de escoger; al mismo tiempo, las dos se excluyen, y ponen al hombre en trance de elegir. En toda la exposición el autor prescinde del árbol y la serpiente.
15,17 La oposición radical procede de la predicación de la ley: Dt 30,15.19, donde se empareja con bien y mal, maldición y bendición. El sujeto del verbo "le darán" es Dios, que sanciona la elección humana: es en sustancia el tema de Gn 2-3.
15,18-19 Como en el paraíso, pero sin trasposición narrativa, aparece Dios, que ve y conoce todo, aun la intimidad del hombre, de donde brota la decisión. Aquí tenemos otra dimensión de la "sabiduría divina", relacionada con la conducta ética del hombre.
15,20 Concluye resumiendo el tema de la teodicea y del castigo: el mandato de Dios no tiene por objeto la maldad. Dios no manda al hombre que peque; y si peca, no lo deja impune. "Mentirosos" debe tener, por el contexto, un sentido particular: mentira radical del hombre, que acusa a Dios para excusarse, que niega su pecado. Gran mentira, que rubrica el pecado cometido; como el de Caín en Gn 4. El hebreo añade una glosa impertinente, no recogida en las versiones antiguas: "no se apiada del malhechor ni del que revela secretos". 
Salmo. 119,1-2.4-5.17-18.33-34.
1Dichosos los de conducta intachable,
que siguen la voluntad del Señor.
2Dichosos los que guardan sus preceptos
y lo buscan de todo corazón. 
4Tú mandaste que tus decretos
se observen exactamente.
5Ojalá estén firmes mis caminos
para cumplir tus órdenes.  
17Cuida de tu siervo y viviré
para cumplir tu palabra.
18Despeja mis ojos y contemplaré
las maravillas de tu ley. 
33Enséñame, Señor, el camino de tus estatutos
y lo seguiré puntualmente.
34Enséñame a cumplir tu voluntad
y a observarla de todo corazón.  
Explicación.
119,1-8 La primera estrofa es programática. Abre el salmo con una bienaventuranza (Sal 1; 32) Y lo coloca entero en la esfera de la verdadera felicidad; la consecuencia llega en el v. 6: "no fracasar" equivale a tener éxito.

Se dirige a Dios en segunda persona (4) y desea "buscarlo" (2), afirmando desde el comienzo la relación personal con Dios. Es Dios quien "ha mandado" la ley; el hombre la cumple "de corazón", para recorrer el "camino" de la vida. 
119,17 -24 Disminuyen los enunciados y se adensa la súplica. El orante es "siervo": súbdito de un señor, vasallo de un soberano. Asoma un grupo hostil, que turba la placidez monótona: son "arrogantes", "nobles" o autoridades, que "murmuran" contra el orante cubriéndolo de "ultrajes" y desprecios. La expresión corriente "no me ocultes tu rostro" se convierte en "no me ocultes tus mandamientos". Al final los "decretos" se personifican para actuar como consejeros: carácter no coercitivo de la ley 25-32.  
 119,33-40 Al llegar a la letra H, el autor recurre a formas verbales en hifil, factitivas. Así resulta que no es el hombre quien comprende, sino Dios quien le hace comprender. El sustantivo lora (que traducimos por ley) se transforma en "instrúyeme"; el caminar en "encamíname", inclinarse en "inclinar", apartarse en "apartar". El hombre suplica, Dios actúa. Sobresale quizá el "inclinar el corazón", contrarrestando las malas inclinaciones del hombre. 
Transposición cristiana.
Muchos títulos, símbolos o privilegios atribuidos en el judaísmo a la tora son atribuidos en el NT a Jesucristo: luz, agua de la roca, camino, etc. Por tanto, donde leemos ley o mandato podemos pensar en Jesús como Mesías. Como los relatos del Pentateuco son también tora, así y mucho más lo es la vida de Cristo. La lectura se facilita usando la clave del "camino". Jesús se lo apropia como norma de conducta y vía de acceso al Padre, al cual añade los de verdad y vida, también presentes en el salmo. Con su conducta y enseñanza nos enseña "el camino auténtico de la vida".  
Segunda Lectura. 1 Corintios 2,6-10.
6Con los hombres hechos, sin embargo, exponemos un saber, pero no un saber del mundo este ni d elos jefes pasajeros de la historia presente; 7no, exponemos un saber divino y secreto, el saber escondido; 8ese que, conforme al decreto de Dios antes de los siglos, había de ser nuestra gloria, ese que ninguno de los jefes de la historia presente ha llegado a conocer, pues, si lo hubieran descubierto, no habrían crucificado al glorioso Señor.
9Pero, en cambio, aquello que dice la Escritura: "Lo que ojo nunca vio ni oreja oyó ni hombre alguno ha imaginado, lo que Dios ha preparado para los que lo aman" (Is 64,4), nos lo ha revelado Dios a nosotros por medio del Espíritu.
10Porque el Espíritu lo sondea todo, incluso lo profundo de Dios. 

Explicación.

También el cristiano tiene un saber particular, aunque distinto del saber filosófico (saber del mundo este) y de los principios del poder (saber de los jefes, etc.). Pablo distingue dos clases de cristianos: los hombres hechos o cristianos adultos, y los que después llamará los cristianos en la infancia (cf. 3,1) (6). El saber propio del cristiano procede de Dios (7:divino) y no ha sido revelado a los poderosos; el ejercicio del poder impide conocer a Dios (8).

             Para describir la sublimidad de este saber se apoya en el texto de Is 64,4; es saber divino porque lo comunica el Espíritu, y consiste en una experiencia personal de la buena noticia, en cuanto ésta pasa a ser vida y salvación. Es la experiencia de la paz con Dios y con los hombres y la del amor de Dios (cf. Rom 5,1-5). Saber y no saber significan conocer la buena noticia como experiencia personal o como mera doctrina aprendida (9).

            Era principio admitido que un ser consciente sólo puede ser conocido por una de su misma especie. De ahí que sólo el hombre sepa lo que es el hombre y sólo el Espíritu de Dios conozca quién es Dios (10-11). 

Evangelio. Mateo 5,17-37.
17 ¡No penséis que he venido a echar abajo la Ley ni los Profetas! No he venido a echar abajo, sino a dar cumplimiento:
18 porque os aseguro que antes que desaparezca el cielo y la tierra, ni una letra ni una coma desaparecerá de la Ley antes que todo se realice.
                  19 Por tanto, el que se exima de uno solo de esos mandamientos mínimos y los enseñe así a los hombres, será llamado mínimo en el reino de Dios; en cambio, el que los cumpla y enseñe, ése será llamado grande en el reino de Dios:
20 porque os digo que, si vuestra fidelidad no se sitúa muy por encima de la de los letrados y fariseos, no entráis en el reino de Dios.
                  21 Os han enseñado que se mandó a los antiguos: "No matarás (Éx 20,13), y si uno mata será condenado por el tribunal". 
22 Pues yo os digo: Todo el que esté peleado con su hermano será condenado por el tribunal; el que lo insulte será condenado por el Consejo; el que lo llame renegado será condenado al fuego del quemadero.
                  23 En consecuencia, si yendo a presentar tu ofrenda al altar, te acuerdas allí de que tu hermano tiene algo contra ti,
24 deja tu ofrenda allí, ante el altar, y ve primero a reconciliarte con tu hermano; vuelve entonces y presenta tu ofrenda.
                 25 Busca un arreglo con el que te pone pleito, cuanto antes, mientras vais todavía de camino; no sea que te entregue al juez, y el juez al guardia, y te metan en la cárcel.
26 Te aseguro que no saldrás de allí hasta que no pagues el último cuarto.
                 27 Os han enseñado que se mandó: "No cometerás adulterio" (Éx 24,14).
28 Pues yo os digo: Todo el que mira a una mujer casada excitando su deseo por ella, ya ha cometido adulterio con ella en su interior.
                  29 Y si tu ojo derecho te pone en peligro, sácatelo y tíralo; más te conviene perder un miembro que ser echado entero en el fuego.
30 Y si tu mano derecha te pone en peligro, córtatela y tírala; más te conviene perder un miembro que ir a parar entero al fuego.
                 31 Se mandó también: "El que repudia a su mujer, que le dé acta de divorcio" (Dt 24,1).
32 Pues yo os digo: todo el que repudia a su mujer, fuera del caso de unión ilegal, la empuja al adulterio, y el que se case con la repudiada comete adulterio.
                33 También os han enseñado que se mandó a los antiguos: "No jurarás en falso" (Éx 20,7) y "cumplirás tus votos al Señor" (Dt 23,22).
34 Pues yo os digo que no juréis en absoluto: por el cielo no, porque es el trono de Dios; 
35 por la tierra tampoco, porque es el estrado de sus pies; por Jerusalén tampoco, porque es la ciudad del gran rey;
36 no jures tampoco por tu cabeza, porque no puedes volver blanco ni negro un solo pelo.
37 Que vuestro sí sea un sí y vuestro no un no; lo que pasa de ahí es cosa del Malo.

EXPLICACIÓN.

17 - 20.        Deshace un malentendido y previene contra una decepción. Su misión no es echar abajo el AT (la Ley y los Profetas) en cuanto es profecía del reinado de Dios, sino dar cumplimiento a esa promesa (cf. 1,22; 2,15.17.23; 4,14, etc.). La Ley (18), el Pentateuco, tenía por eje el éxodo de Egipto y la entrada en la tierra prometida; esto era figura de la obra del Mesías. El éxodo definitivo se realizará antes que desaparezca el mundo visible (18); comenzará con la muerte de Jesús y quedará abierto para toda la humanidad. De ahí la necesidad de practicar cada una de las bienaventuranzas antes propuestas (esos mandamientos mínimos), que toman el lugar de los mandamientos de la antigua Ley. Será llamado grande/mínimo, según realice o no la condición de hijo de Dios (5,9: serán llamados hijos de Dios). Fidelidad (20) en calidad y totalidad: es insuficiente el legalismo, como queda claro en el desarrollo subsiguiente (5,21-6,18), se requiere una nueva actitud, pero el discípulo no puede ser negligente. La puerta para entrar en el Reino es la primera bienaventuranza (5,3), que crea la nueva actitud: a ella se refiere esta fidelidad.

21 - 26.       Jesús ataca la concepción de la Ley mantenida por los letrados. Seis antítesis. No pretende radicalizar la Ley de Moisés, sino, frente a ella, sacar las consecuencias que derivan de un principio mucho más exigente: el bien del hombre y la sociedad de amor mutuo.

                  No basta abstenerse de la acción (matar), la actitud (estar peleado) (22) merece ya el juicio. Se manifiesta en el insulto; cuando llega a excluir al otro del propio trato (renegado), merece la pena definitiva, simbolizada por la destrucción del fuego. La buena relación con los hombres tiene precedencia sobre la relación con Dios expresada en el culto (23s). Cuando no se ataja la discordia, sus efectos pueden ser extremos (25).

27-37. El adulterio es una injusticia, y lo mismo el propósito de cometerlo. Ojo, deseo; mano, acción. Ceder al mal impulso lleva a la muerte (27-30). El repudio (31s), injusticia contra la mujer. El juramento (33-37) delata la falta de sinceridad habitual en las relaciones humanas. Interrumpir el curso de la violencia por todos los medios, trabajando por la paz (5,9), cediendo del propio derecho. Amarás a tu prójimo (42, Lv 19,18); odiarás a tu enemigo, principio esenio (cf. Sal 139,19-22).

LECTURAS DEL SÁBADO 21 DE FEBRERO DEL 2026

PRIMERA LECTURA. ISAÍAS 58,9-14. ISAÍAS III. (56-66) 9Entonces clamarás al Señor, y te responderá; pedirás auxilio, y te dirá: Aquí estoy. S...