viernes, 14 de agosto de 2026

LECTURAS DEL SÁBADO 15 DE AGOSTO DEL 2026

Primera Lectura. Apocalipsis 11,19; 12,1-6.10

APOCALIPSIS. ÍNDICE.

1119 Se abrió en el cielo el santuario de Dios y en su santuario apareció el arca de su alianza; se produjeron relámpagos, estampidos, truenos, un terremoto y temporal de granizo.
121 Apareció en el cielo una magnífica señal: una mujer envuelta en el sol, con la luna bajo sus pies y en la cabeza una corona de doce estrellas.
2 Estaba encinta, gritaba por los dolores del parto y el tormento de dar a luz.
3 Apareció en el cielo otra señal: un gran dragón rojo con siete cabezas y diez cuernos, y en las cabezas siete diademas.
4 Su cola barrió la tercera parte de las estrellas del cielo y las arrojó a la tierra.
El dragón se quedó delante de la mujer que iba a dar a luz, para devorar a su hijo cuando naciera.
5 Ella dio a luz un hijo varón, destinado a regir a todas las naciones con cetro de hierro (Sal 2,9); pero arrebataron a su hijo y lo llevaron hasta Dios y su trono.
6 La mujer huyó al desierto, donde tiene un lugar reservado por Dios, para que allí la sustenten mil doscientos sesenta días.
10 Oí en el cielo una aclamación:
-¡Ha sonado la hora de la victoria de nuestro Dios,
de su poderío y de su reinado,
y de la potestad de su Mesías!
Porque han derribado al acusador de nuestros hermanos,
al que los acusaba día y noche ante nuestro Dios;

EXPLICACIÓN.

11,19. La acción divina que se anuncia es una teofanía, simbolizada por la apertura del santuario, la aparición del arca, la tempestad y el terremoto la presencia divina hace vacilar la tierra, cf. Éx 19,18; Sal 18,8; 97,4; Hab 3,6.10) (19). El arca de la alianza, garantía de la fidelidad divina, en el momento del juicio (19). 

12,1-6. Comienza la exposición del contenido del librito. La persecución al mensaje cristiano es la concreción histórica de una lucha más profunda. Descrita en términos míticos, es la lucha entre Dios y el dragón, figura del mal, identificado con Satanás, "el Enemigo" y "la serpiente antigua", que causó la muerte del hombre. En términos históricos, es la desmitificación del poder, que, gracias al testimonio de Jesús y al de sus seguidores, pasa de ser considerado como divino (el dragón en el cielo) a ser visto como el Enemigo del hombre y adversario del plan de Dios; el designio divino liberador se propone destruir el poder, que oprime al hombre y le impide alcanzar su plenitud.

Se abre esta sección con la presentación de la comunidad cristiana como realidad trascendente insertada en la historia.

Magnífica ( lit. "grande") señal, imagen portadora de un mensaje de fundamental importancia ; en el cielo implica la trascendencia divina. Teniendo en cuenta los símbolos usados por los profetas, una mujer, que es esposa y madre hace pensar en la relación de Dios con el pueblo y en su fecundidad. Envuelta por Dios de sol: amor de Dios hacia ella (cf. Os 52,1; 61,10); la luna bajo sus pies, dominio sobre la sucesión del tiempo, existencia por encima de las vicisitudes humanas (cf. Sal 89,37s, en contexto de alianza); corona, realeza; de estrellas, dimensión trascendente; doce, el nuevo Israel universal (cf. 21,12-14). El atuendo de la mujer indica pues, la realidad trascendente del nuevo pueblo de Dios, la comunidad cristiana.

Madre fecunda (2): parto particularmente doloroso (a través de la persecución; cf. Jn 16,20); tensión de la comunidad hacia una realidad nueva, el nacimiento del Hombre (el hombre nuevo, la plenitud humana, cuyo prototipo es Jesús; cf. Jn 16,21) en cada uno de sus miembros.

Otra señal (3), nuevo mensaje procedente también de la esfera divina (en el cielo). Dragón, símbolo de una voluntad de mal que consigue sojuzgar a los hombres y escapa de su control; fuerza tremenda y temible (grande), sanguinaria (rojo), con plena vitalidad (siete cabezas): máxima expresión del mal, pero su fuerza (cuernos), aunque grande, no es ilimitada (diez). Esta fuerza de mal se encarna en el poder político (diademas). Quiere acaparar el poder (barrió la tercera parte de las estrellas del cielo, figura de los príncipes o poderosos que derroca, cf. Dn 8,10.24s, de Antíoco Epífanes) (4a). Carácter demoníaco del poder, hasta ahora divinizado.

Desproporción entre la fuerza del mal y la de la mujer. El poder no tolera la existencia del hombre nuevo (para devorar) (4b). Hijo varón, fuerza. La comunidad va realizando en la historia el designio de Dios sobre el hombre y consigue hacerlo a pesar de las fuerzas hostiles. Aunque históricamente débil, no será destruida; por el contrario, vencerá y dominará a sus adversarios (destinado a regir, etc., Sal 2,9; cf. Ap 2,25s, donde se dice a todo cristiano "que salga vencedor"); fracaso de la tentativa de eliminar al hombre nuevo, que, participando de la libertad y señorío de Dios (hasta Dios y su trono), queda fuera de su alcance (5). La comunidad como realidad terrestre sigue perseguida; en el desierto (6), fuera de los valores de la sociedad (situación de éxodo respecto a la sociedad opresora), encuentra refugio y protección divina. 1260 días, tres años y medio (cf. 11,2s), el tiempo de la profecía y de la persecución de los dos testigos, figuras de la comunidad (11,3).

12,10.  Aclamación: El reinado de Dios y del Mesías en lugar de la tiranía del dragón (10a). El poder y sus agentes acusaban de impiedad a los cristianos por negarse a practicar el culto imperial (cf. Job 1-2; Zac 3,1s); según ellos, acatar el poder equivalía a acatar a Dios (10b).

Salmo. 45,10-12.16.
10 Hijas de reyes vienen a tu encuentro,
de pie a tu derecha está la reina
enjoyada con oro de Ofir.
11 -Escucha, hija, mira, presta oído:
olvida tu pueblo y la casa paterna:
12 prendado está el rey de tu belleza;
ríndele homenaje, que él es tu señor.
16 las llevan con alegría y algazara,
van entrando en el palacio real.

Explicación.

45,9-16. La fiesta tiene más movimiento. Sólo que el poeta no da direcciones escénicas, se las deja a la imaginación del lector. Creo distinguir tres escenas. En la primera vemos al rey, asistido por la reina madre, ambos ricamente ataviados; suena música en el salón de la corte; acuden princesas pretendientes. En la segunda alguien, un funcionario real pide el consentimiento a la princesa elegida (cfr. 1 Sm 25,40s). En la tercera la novia y su séquito son conducidos hacia el salón interior.

45,10 !A tu encuentro": corrigiendo el texto. Otras lecturas: preciosas, con alhajas, en tus muros, bajo tu techo. La "reina" madre, según lo explicado.

45,11 Se invierten los papeles de Gn 2,24, donde se dice del varón que abandona a sus padres. Aquí le toca a ella.

45,12 En una época en que muchas bodas reales, dentro de la poligamia, eran actos de política internacional, es notable oír que el rey está enamorado. También la novia tiene que reconocer al rey como señor y rendirle homenaje.

45,15-16 El séquito de muchachas no es conducido directamente al rey, sino al "palacio real". ¿Son damas que servirán a la nueva consorte? ¿Son jóvenes destinadas al harén real? El poeta sorprende su alegría.

TRANSPOSICIÓN CRISTIANA.

Heb 1,8s cita los versos 7-8. Toda la tradición ha leído este salmo como mesiánico; incluso en sentido literal; la liturgia lo escoge para las fiestas del Señor. Meditado en clave cristiana adquiere valor cristológico, Jesucristo rey, y eclesiológico, la iglesia esposa.  

Segunda Lectura. 1 Corintios 15,20-27.
20Pero de hecho el Mesías ha resucitado de la muerte, como primer fruto de los que duermen, 21pues, si un hombre trajo la muerte, también un hombre trajo la resurrección de los muertos; 22es decir, lo mismo que por Adán todos mueren, así también por el Mesías todos recibirán la vida, 23aunque cada uno en su propio turno: como primer fruto, el Mesías; después, los del Mesías, el día de su venida; 24luego el fin, cuando entregue el reinado a Dios Padre, cuando haya aniquilado toda soberanía, autoridad y poder. 25Porque su reinado tiene que durar hasta que ponga a todos sus enemigos bajo sus pies; 26como último enemigo aniquilará a la muerte: 27pues "todo lo han sometido bajo sus pies" (Sal 8,7) (aunque cuando diga: "Todo le está sometido", se exceptuará evidentemente el que le sometió el universo). 

Explicación.

Reafirma Pablo la resurrección del Mesías/Salvador, que así puede salvar también de la muerte (20). Desarrolla Pablo la visión teológica de la doble solidaridad del género humano (cf. Rom 5,12ss); solidaridad para la muerte con el primer Adán, el que fue hecho de la tierra (cf. 15,47), y solidaridad para la vida con el Mesías Jesús, el que procede del cielo por el Espíritu que recibió (20-22). Pablo parece muy dependiente de la escatología farisea, que colocaba la resurrección al fin de los tiempos (cf. Jn 11,23-27) (23). El fin (24) era término técnico para designar el reino mesiánico; Pablo lo traslada al reino definitivo. La obra del Mesías en la historia consistirá precisamente en ir venciendo a todos los enemigos del hombre (Sal 110,1; 8,7); el último será la muerte (25-27).

Evangelio. Lucas 1,39-56.
EVANGELIO DE LUCAS. ÍNDICE.
39 Por aquellos días María se puso en camino y fue a toda prisa a la sierra, a un pueblo de Judá;
40 entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel.
41 Al oír Isabel el saludo de María, la criatura dio un salto en su vientre e Isabel se llenó de Espíritu Santo.
42 Y dijo a voz en grito:
-¡Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre!
43 Y ¿quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor?
44 Mira, en cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre.
45 ¡Y dichosa tú por haber creído que llegará a cumplirse lo que te han dicho por parte del Señor!
46 Entonces dijo María:
-Proclama mi alma la grandeza del Señor
47 y se alegra mi espíritu en Dios mi Salvador,
48 porque se ha fijado en la humillación de su sierva.
Pues mira, desde ahora me llamarán dichosa todas las generaciones,
49 porque el Potente ha hecho grandes cosas en mi
favor: Santo es su nombre
50 y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.
51 Su brazo ha intervenido con fuerza,
ha desbaratado los planes de los arrogantes:
52 derriba del trono a los poderosos
y encumbra a los humildes;
53 a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide de vacío.
54 Ha auxiliado a Israel, su servidor,
acordándose, como lo había prometido a nuestros padres,
55 de la misericordia en favor de Abrahán y su descendencia,
por siempre.
56 María se quedó con ella cuatro meses y se volvió a su casa.

EXPLICACIÓN.

Prontitud para el servicio (39): el Israel fiel (María), que vive fuera el influjo de la capital (Nazaret de Galilea), va en ayuda del judaísmo oficial (Isabel; Judá, nombre de la tribu en cuyo territorio estaba Jerusalén). El saludo de María comunica el Espíritu a Isabel y al niño (44). Isabel habla como profetisa (41s). La bendición, por la maternidad de María. El fruto del vientre (42: cf. Dt 7,13; 28,4). Por haber creído (45), a diferencia de Zacarías.

Por boca de María pronuncia su cántico el Israel fiel a Dios y a su alianza (46-48), el que ha creído en las promesas. Alaba a Dios por su cumplimiento, que ve inminente por el hecho de la concepción del Mesías. Dios mi salvador (47; cf. Sal 24,1; 25,5; Miq 7,7, etc), título clave del cántico, cuyo tema va a ser la salvación que Dios realiza en Israel; la humillación (48): en el AT, estado de opresión de que Dios libra a su pueblo (Dt 26,7; Sal 136,23; Neh 9,9); grandes cosas (49): se decía en particular de la salida de Egipto (Dt 10,21) y de la liberación de Babilonia (Jr 33,3, segundo éxodo); sus fieles (50), representados por María, "la sierva" (Éx 20,6).

Ha intervenido (51: aoristo profético): Se ve el futuro como realización efectuada e infalible de una decisión divina ya tomada. Se explica la salvación que Dios va a realizar. Su brazo (Éx 6,6; Dt 4,34); los arrogantes (cf. Is 13,11), explicitados a continuación como los poderosos y los ricos (52s). La acción liberadora va a consistir en una subversión del orden social: exaltación de los humildes (1 Sm 2,5.7s; 2 Sm 22,28; Sal 72,1-4.12s; 75,5; 107,9.40s; 147,6; Eclo 10,14, etc), caída de los opresores (cf. 6,21; 11,13; Job 15,29; Jr 17,11). Destinatario de la salvación: Israel su servidor (54) (Is 41,8s; 42,1; 44,1.2.21; 45,4) = "sus fieles" (50) = "su sierva" (48). Dios no ha olvidado su misericordia/amor (Sal 98,3), como podía haber sospechado Israel ante los numerosos desastres históricos que ha sufrido. Amor prometido a los padres/patriarcas (55) (Gn 12,2ss; 15,4sss; 17,7; 22,17); fidelidad de Dios (54s). Lc menciona por adelantado la vuelta de María (56).

jueves, 13 de agosto de 2026

LECTURAS DEL VIERNES 14 DE AGOSTO DEL 2026

Primera Lectura. 1 Juan 3,13-18.

1 CARTA DE JUAN.

13No os extrañéis, hermanos, si el mundo os odia.
14Nosotros sabemos que hemos pasado de la muerte a la vida porque amamos a los hermanos. No amar es quedarse en la muerte, 15odiar al propio hermano es ser un asesino, y sabéis que ningún asesino lleva dentro la vida definitiva. 16Hemos comprendido lo que es el amor porque aquél entregó su vida por nosotros; ahora también nosotros debemos entregar la vida por nuestros hermanos. 17Si uno posee bienes de este mundo y, viendo que su hermano pasa necesidad, le cierra sus entrañas, ¿cómo va a estar en él el amor de Dios? 18Hijos, no amemos con palabras y de boquilla, sino con obras y de verdad.

EXPLICACIÓN.

No se puede esperar otra cosa de la sociedad perversa; el orden opresor odia necesariamente a quien trabaja por el bien de los demás y crea una nueva relación humana (13). Pero ese amor de obra es la prueba visible de que quien lo practica posee la vida definitiva, es decir, tiene a Dios con él; es la conducta el criterio que permite establecer la autenticidad de la experiencia interior (14a). Odiar equivale a matar y a estar muerto; asesino, cf. Jn 8,44 (14b-15).

Jesús hizo comprender que amar significa entregar la propia vida para que los demás vivan (16; cf. Jn 10,11). El amor se demuestra con la solidaridad de obra (17). Exhortación (18).

Salmo. 116,10-13.16-17.
10¡Yo creía!, cuando decía:
qué desgraciado soy.
11 Yo pensaba en mi apuro:
los humanos son falaces.
12¿Cómo pagaré al Señor
todo el bien que me ha hecho?
13Alzaré la copa de la salvación
invocando el nombre del Señor.
16 ¡Favor, Señor, que soy tu siervo!
siervo tuyo, hijo de tu esclava.
¡Rompiste mis coyundas!
17Te ofreceré un sacrificio
de acción de gracias.
invocando el nombre del Señor 
Explicación.
116,10-11 Retorna a la situación pretérita de aflicción y desconcierto. Uno de esos momentos en que el hombre procede "precipitadamente", sin serenidad ni lucidez (48,6). En aquel momento el orante descubrió o comprobó que el hombre no es de fiar, no ofrece garantía, y confió en Dios: Is 2,22; Jr 17,5; Sal 60,13. No se trata de una mendacidad congénita, sino de su invalidez ontológica. 
116,12 La única "restitución" accesible al hombre es el reconocimiento. Cuando el orante se hace la pregunta, ya está expresando su gratitud y su deseo de reciprocidad, y su imposibilidad de satisfacerla.
116,13-14 Expresará su gratitud en un rito público. No está claro si es copa de libación, vino que se derrama en honor de la divinidad (Ex 29,40s; Lv 23,18.37), o es copa de comunión que va pasando entre los comensales de un banquete sacrificial (quizá Am 2,8; Is 62,9). Sobre el voto véase Sal 66,13s. 
116,17 -18 Repite el estribillo cambiando copa por sacrificio de acción de gracias.  
Trasposición cristiana.
Rom 3,4 cita 11b desplazando ligeramente el sentido. 2 Cor 4,13 cita 10a adaptando el sentido. Sobre el precio de la vida, Rom 8,20. Sobre la copa, 1 Cor 10,16.  
 Evangelio. Juan 15,12-17.
12. Éste es el mandamiento mío: que os améis unos a otros igual que yo os he amado.
13. Nadie tiene amor más grande por los amigos que uno que entrega su vida por ellos.
14. Vosotros sois amigos míos si hacéis lo que os mando.
15. No, os llamo siervos, porque un siervo no está al corriente de lo que hace su señor; a vosotros os vengo llamando amigos, porque todo lo que le oí a mi Padre os lo he comunicado.
16. No me elegisteis vosotros a mí, os elegí yo a vosotros y os destiné a que os pongáis en camino, produzcáis fruto y vuestro fruto dure; así, cualquier cosa que le pidáis al Padre en unión conmigo, os la dará.
17. Esto os mando; que os améis unos a otros.

EXPLICACIÓN.
El mandamiento que constituye la comunidad y le da su identidad (13,34) es, al mismo tiempo, el fundamento de la misión (12). Donde no existe comunidad de amor mutuo como alternativa a la sociedad injusta, no puede haber misión. Señala Jesús cuál es la cima del amor (13,34: Igual que yo os he amado) (13). Explica la adhesión en términos de amistad (15), que nace de la comunidad de espíritu y de la común vivencia de entrega. Ha pasado de la metáfora local (15,4: seguir insertados en la vid) a la relación personal (amigos). Requiere que la relación con él sea de amistad. Siendo el centro del grupo, no se coloca por encima de él: quiere ser compañero de los suyos en la tarea común. En contexto de misión, la amistad significa la colaboración en un trabajo que se considera común a todos y responsabilidad de todos. La igualdad y el afecto crean la libertad. La diferencia entre el siervo y el amigo se basa en la confianza. Ésta es total: a sus discípulos Jesús se lo ha comunicado todo.
La elección es la de todo discípulo (16). En cierto modo, Jesús ha elegido a la humanidad entera, pues ha venido a salvar al mundo (3,17; 12,47); al acercarse el hombre, esa elección queda concretada y realizada por la acogida de Jesús. La frase expresa la experiencia de cada cristiano, pues éste, aunque consciente de su opción libre, sabe que no puede atribuir sólo a su iniciativa la condición de miembro de la comunidad de Jesús. La elección se hace para la misión; los discípulos son colaboradores de Jesús. Él espera que la labor de los suyos tenga un efecto duradero que vaya cambiando la sociedad (que vuestro fruto dure). La dedicación a realizar las obras de Dios (9,4), que es la sustancia de la misión, pone a disposición de los discípulos la fuerza del Padre. A través de ellos se vierte el torrente de su amor.
Para terminar la sección sobre el amor, repite Jesús su mandamiento (cf.12 )(17), condición para estar vinculados a él y producir fruto. La repetición es, al mismo tiempo, un aviso: si no existe esa calidad de amor, falta lo esencial.

SÍNTESIS.

Identificado con Jesús y su mensaje, el grupo tiene su pleno apoyo. La actividad de la comunidad hace llegar a los hombres el amor del Padre que ofrece vida. Jesús excluye la adhesión y el amor propios de siervos o súbditos: deben ser amistad que llega a dar la vida por los amigos. La misión adquiere así una dimensión nueva: los discípulos se dedicarán con él a una labor que sienten como propia; no serán siervos de un señor, sino hombres libres, amigos que comparten su alegría en la tarea común. 

miércoles, 12 de agosto de 2026

LECTURAS DEL JUEVES 13 DE AGOSTO DEL 2026

Primera Lectura: Ezequiel 12,1-2

EZEQUIEL

1Me dirigió la palabra el Señor:
2-Hijo de Adán, vives en la casa rebelde: tienen ojos para ver, y no ven; tienen oídos para oír, y no oyen; pues son casa rebelde.

EXPLICACIÓN.

12,2. La introducción intenta justificar la nueva profecía sobre la próxima deportación: las precedentes no han bastado. Los oyentes hacen honor al título que habían recibido, “Casa Rebelde”. Su ceguera y sordera voluntarias ya las anunció Is 6,10 y se las reprochará Isaías II, Is 43,8-10.

Salmo 78:56-59.61-62.
56pero ellos tentaron al Dios Altísimo,
se rebelaron y no guardaron sus preceptos;
57desertaron, lo traicionaron como sus padres,
fallaron como un arco engañoso:
58lo irritaban con sus altozanos,
con sus ídolos le daban celos.   
59Lo oyó Dios y se indignó
y rechazó gravemente a Israel. 
61Abandonó sus valientes al cautiverio,
su orgullo a la mano enemiga;
62entregó su pueblo a la espada,
indignado con su heredad.

EXPLICACIÓN.

 78,56-58 El nuevo pecado, en la tierra, es la idolatría en forma de culto a Baal y Asera en los altozanos. Nos hace pensar en la reforma de Josías: 2 Re 23. El Dios celoso no puede tolerar dioses rivales: Dt 32,16.21. El "arco", usado en sentido propio en el v. 9, reaparece aquí como imagen. Es instrumento personal de caza o guerra: el pueblo es "arco" del Señor: Zac 9,13. Debe mantenerse tirante, no aflojarse ni volverse atrás (2 Sm 1,22). Y no debe ser falso (Os 7,16): en vez de apuntar hacia su Dios o hacia donde su Dios quiere, apuntan hacia los ídolos. 

78,59-64 El cuadro, a pesar de sus detalles tan humanos, es genérico. Cualquier asedio y derrota podía terminar en matanza y deportación, la ciudad podía ser incendiada (Jos 8,18-29; Jue 20,36-44). El autor parece evocar una catástrofe de gran envergadura: el santuario septentrional y primitivo de Siló, por su sacralidad, puede servir de referencia simbólica. Al no dar nombre al enemigo, cualquiera puede ocupar el puesto: me inclino a la invasión asiria del 622.

78,59 "Rechazó": lo usa 2 Re 17,20 para la destrucción de Samaría; pero es verbo genérico. 

78,61 El ejército es fuerza y orgullo del soberano. 

Transposición cristiana.

La clave está en la visión de Jesús como nuevo David y nuevo pastor. El verso 2 lo cita Mt 13,35 para justificar el uso que hace Jesús de parábolas. El despertar de Dios lo aplican algunos Padres a la resurrección de Jesucristo.

Evangelio de Mateo: 18,21-19,1
1821 Entonces se adelantó Pedro y le preguntó:
- Señor, y si mi hermano me sigue ofendiendo, ¿cuántas veces lo tendré que perdonar?, ¿siete veces?
22 Jesús le contestó:
- Siete veces, no; setenta veces siete.
23 Por esto el reinado de Dios se parece a un rey que quiso saldar cuentas con sus empleados.
24 Para empezar, le presentaron a uno que le debía muchos millones.
25 Como no tenía con qué pagar, el señor mandó que lo vendieran a él, con su mujer, sus hijos y todas sus posesiones, y que pagara con eso.
26 El empleado se echó a sus pies suplicándole:
- Ten paciencia conmigo, que te lo pagaré todo.
27 El señor, conmovido, dejó marcharse a aquel empleado, perdonándole la deuda.
28 Pero, al salir, el empleado encontró a un compañero suyo que le debía algún dinero, lo agarró por el cuello y le decía apretando:
- Págame lo que me debes.
29 El compañero se echó a sus pies suplicándole:
- Ten paciencia conmigo, que te lo pagaré.
30 Pero él no quiso, sino que fue y lo metió en la cárcel hasta que pagara lo que debía.
31 Al ver aquello sus compañeros, quedaron consternados y fueron a contarle a su señor lo sucedido.
32 Entonces el señor llamó al empleado y le dijo:
- ¡Miserable! Cuando me suplicaste te perdoné toda aquella deuda.
33 ¿No era tu deber tener también compasión de tu compañero como yo la tuve de ti?
34 Y su señor, indignado, lo entregó a los verdugos hasta que pagara toda su deuda.
35 Pues lo mismo os tratará mi Padre del cielo si no perdonáis de corazón, cada uno a su hermano.
191 Cuando terminó estas palabras, pasó Jesús de Galilea al territorio de Judea del otro lado del Jordán.

EXPLICACIÓN.

                    Pedro se mueve en el terreno de la casuística. Su pregunta remite al v.15. Jesús alude a Gn 4,24 (cántico de Lamec): el perdón debe extenderse hasta donde llegó el deseo de venganza (21s). La parábola (23-34) confirma lo dicho: quien no perdona/ejerce el amor con el prójimo no tiene capacidad para ser perdonado/experimentar el amor de Dios. Continúa el viaje a Jerusalén (16,21).

martes, 11 de agosto de 2026

LECTURAS DEL MIÉRCOLES 12 DE AGOSTO DEL 2026

Primera Lectura. Ezequiel 9,1-7; 10,18-22.

EZEQUIEL

91Entonces le oí llamar en voz alta:
-Acercaos, verdugos de la ciudad, empuñando cada uno su arma mortal.
2Entonces aparecieron seis hombres por el camino de la puerta de arriba, la que da al norte, empuñando mazas. En medio de ellos, un hombre vestido de lino, con los avíos de escribano a la cintura. 3Al llegar, se detuvieron junto al altar de bronce. La gloria del Dios de Israel se había levantado del querubín en que se apoyaba, yendo a ponerse en el umbral del templo. Llamó al hombre vestido de lino, 4con los avíos de escribano a la cintura, y le dijo el Señor:
-Recorre la ciudad, atraviesa Jerusalén y marca en la frente a los que se lamentan afligidos por las abominaciones que en ella se cometen.
5A los otros les dijo en mi presencia:
-Recorred la ciudad detrás de él hiriendo sin compasión y sin piedad.
6A los viejos, muchachos y muchachas, a niños y mujeres, matadlos, acabad con ellos; pero a ninguno de los marcados los toquéis.
Empezad por mi santuario.
Y empezaron por los ancianos que estaban frente al templo.
7Luego les dijo:
-Profanad el templo, llenando sus atrios de cadáveres, y salid a matar por la ciudad.
8Sólo yo quedé con vida. Mientras ellos mataban, caí rostro en tierra y grité:
-¡Ay Señor! ¿Vas a exterminar al resto de Israel, derramando tu cólera sobre Jerusalén?
9Me respondió:
-Grande, muy grande, es el delito de la casa de Israel y de Judá; el país está lleno de crímenes; la ciudad colmada de injusticias; porque dicen:
-El Señor ha abandonado el país, no lo ve el Señor.
1018Luego la gloria del Señor salió levantándose del umbral del templo y se colocó sobre los querubines.19Vi a los querubines levantar las alas, remontarse del suelo (sin separarse de las ruedas) y salir. Y se detuvo junto a la puerta oriental de la casa del Señor; mientras tanto, la gloria del Dios de Israel sobresalía por encima de ellos.
20Eran los seres vivientes que yo había visto debajo del Dios de Israel a orillas del río Quebar, y me di cuenta de que eran querubines. 21Tenían cuatro rostros y cuatro alas cada uno, y una especie de brazos humanos debajo de las alas, 22su fisonomía era la de los otros que yo había contemplado a orillas del río Quebar. Caminaban de frente.

Explicación.

9,1-7 Sentencia y ejecución. Nos encontramos ante una visión. Ezequiel no ve por adelantado los sucesos como van a suceder dentro de unos años. Asiste a una representación que le facilita la clave teológica de los sucesos. No invitado, interviene en la representación con el papel profético de intercesor. El juez rechaza la apelación a la clemencia porque ya ha provisto a salvar a los inocentes. Como se encuentra dentro del templo, no ve lo que pasa en la ciudad.

La pena será incendio y matanza, de los cuales se librará un resto fiel al Señor. Los verdugos son el ejército babilonio. El orden cronológico se invierte: en la realidad, los invasores entraron por la ciudad hasta el reducto último del templo. En la visión, por razones teológicas, la acción se dilata del templo a la ciudad.

9,1 La terminología trae el recuerdo del exterminador de Ex 12; véanse también 2 Sm 24,16 e Is 54,16s.

9,2 Lino era de ordinario tejido sacerdotal: Lv 16,4.23.32.

9,3 Verso añadido para ligar esta escena con el contexto (8,2 y 10,4), y para recordar al lector la presencia dominadora del Señor.

9,4 La marca es una tau , última letra del alfabeto hebreo, que antiguamente tenía figura de cruz. Los marcados son propiedad del Señor, porción sacra e intocable: véase Ap 7.

9.5 Dt 13,16; Jos 10,40.

9,6 Fórmulas de guerra santa: Dt 13,16; 20,16; Jos 10,40; 11,11s. El templo ya no es asilo sagrado, porque lo han profanado los sacrilegios.

9,8 La intercesión es función profética: Éx 32; Nm 14; Dt 9; Jr 15; Am 7,2-5.

9,9 Véase la descripción en el cap. 22.

10,18-22 Este capítulo es el más complicado del libro, uno de los más difíciles del AT. A grandes rasgos reconstruimos así su génesis. Ezequiel tuvo una visión de la Gloria de Dios en movimiento, abandonando el templo y el país. La redactó concisamente (texto en cursiva). SU visión desencadenó dos líneas de especulación: ¿qué ha sido del arca?. ¿qué figura tiene la Gloria? A la primera pregunta intentaron responder algunos discípulos más próximos al sacerdote profeta; a la segunda, una serie de teólogos especulativos.

La Gloria sigue una trayectoria lineal y desaparece en pocas etapas. Teóricamente se encuentra en el camarín o debir. Deja el camarín, atraviesa la nave y se detiene en el vestíbulo, atraviesa el patio central y se detiene en la puerta oriental del templo; atraviesa parte de la ciudad, el torrente Cedrón, y se detiene en el monte de los Olivos. Desaparece. Ezequiel ve parte de la trayectoria y completa lo que no ve con lo que sabe como sacerdote. Sin la presencia del Señor, el templo ya no es templo, es un edificio profano.

Salmo. 113,1-6.

(1 Sm 2; Lc 1,46-53)
1Aleluya. Alabad, siervos del Señor,
alabad el nombre del Señor.
2Bendito sea el nombre del Señor
ahora y por siempre.
3De la salida del sol hasta el ocaso,
sea alabado el nombre del Señor.
4El Señor se eleva sobre todos los pueblos,
su gloria sobre los cielos.
5¿Quién como el Señor, Dios nuestro,
que encumbra su trono
6y abaja su mirada en el cielo y la tierra? 

Explicación.

113,1 El nombre Yhwh es una de sus mediaciones. Pronunciado endereza la alabanza.
113,2 El salmo es un eslabón en una cadena perpetua.
113,3 Sigue el movimiento del sol, que abarca toda la tierra (Sal 19).
113,4 "Todos los pueblos" como 99,2; no divinidades como 97,9. Compárese la "gloria" celeste con la de Is 6.
113,5-6 Atención a la lectura quiástica. Un buen comentario en 1 s 57,15; para la mirada, Is 63,15 combinado con 66,2. 
Transposición cristiana.
 El movimiento de bajar para elevar culmina en el misterio de la encarnación. Léase el himno de Flp 2,6-11. Por mediación de ls 54 y su cita en Gal 4,27, pasamos a una lectura eclesiológica del final. 
Evangelio. Mateo 18,15-20.
15 Si tu hermano te ofende, ve y házselo ver, a solas entre los dos. Si te hace caso, has ganado a tu hermano.
16 Si no te hace caso, llama a otro o a otros dos, para que toda la cuestión quede zanjada apoyándose en dos o tres testigos (Dt 19,15).
17 Si no les hace caso, díselo a la comunidad, y si no hace caso ni siquiera a la comunidad, considéralo como un pagano o un recaudador.
18 Os aseguro que todo lo que atéis en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desatéis en la tierra quedará desatado en el cielo.
19 Os lo digo otra vez: Si dos de vosotros llegan a un acuerdo aquí en la tierra acerca de cualquier asunto por el que hayan pedido, surtirá su efecto por obra de mi Padre del cielo,
20 pues donde están dos o tres reunidos apelando a mí, allí en medio de ellos, estoy yo.

Explicación.

Te ofende, según la mayoría de los mss. y versiones; exigido además por los paralelos en el texto (cf. vv. 21.35). La ofensa crea división y ésta ha de ser reparada lo antes posible. El ofendido ha de tomar la iniciativa; el ofensor ha de reconocer su falta (15). Caso particular de lo expuesto en la parábola de la oveja perdida. Si el ofensor no acepta la reconciliación, se hará todo lo posible. Si la rehúsa hasta el fin, es como el que no conoce a Dios (pagano), como el que hace caso omiso de su voluntad (recaudador; 17). La comunidad puede reconciliar o expulsar (cf. 16,19); su decisión, refrendada por Dios (18). El mismo principio con otras palabras (19s). Las decisiones no se toman a la ligera ni por el mero parecer humano (petición): la eficacia se debe a la presencia de Jesús entre los que apelan a él.

LECTURAS DEL SÁBADO 15 DE AGOSTO DEL 2026

Primera Lectura. Apocalipsis 11,19; 12,1-6.10 APOCALIPSIS. ÍNDICE. 11 19 Se abrió en el cielo el santuario de Dios y en su santuario apareci...