sábado, 3 de octubre de 2026

LECTURAS DEL DOMINGO 4 DE OCTUBRE DEL 2026

 Primera Lectura. Eclesiástico 50,1,3-4.6-7.

ECLESIÁSTICO.

1El más grande de los hermanos y honor de su pueblo
es el sacerdote SIMEÓN, hijo de Juan.
En su tiempo se reparó el templo,
en sus días se restauró el santuario, 
3en sus días reconstruyeron las murallas 
con torreones para el palacio real; 
4protegió a su pueblo del saqueo
y fortificó la ciudad para el asedio. 
6como estrella luciente entre nubes,
como luna llena en día de fiesta, 
7como sol refulgente sobre el palacio real,
como arco iris que aparece entre nubes, 

Explicación.

50,1-4 Recuerda a Ezequías y Nehemías: el sumo sacerdote ha asumido la dirección política y militar.

50,5-10 Lo más bello en el cielo, entre las plantas, entre las joyas, se acumula en este momento maravilloso. Moisés salía radiante del trato con el Señor, Ex 34: algo así el sumo sacerdote cuando sale del santuario, Lv 16,24.

Salmo. 16,1-2.5,7-8.11
1 ¡Guárdame, Dios, que me refugio en ti!
2 Declaro:
al Señor,
Tú eres mi dueño,
no tengo bien fuera de ti.
5 El Señor es la porción de mi lote y de mi copa;
tú controlas mi suerte:
7 Bendigo al Señor que me aconseja,
aun de noche me instruyen mis entrañas.
8 Pongo siempre al Señor ante mí,
con él a mi derecha no vacilaré.
11 me enseñarás un camino de vida,
me colmarás de gozo en tu presencia,
de delicias perpetuas a tu diestra.

Explicación.

16,1 El comienzo es una variante de comienzo convencional. Se dirige al Dios supremo, ´el como "guardián": cfr.. Sal 121.

16,2 El femenino "bien" aplicado al Señor es excepcional; puede estar inducido por el tema de la tierra; cfr. Sal 65,12; 68,11. Otros leen pregunta retórica así: "mi dicha ¿no está en ti?".

16,5 En el reparto de la tierra los levitas no reciben un lote, pues deben vivir del templo: Nm 18,20s; Dt 10,9; 18,1.

Este verso pesa mucho en la reconstrucción del comienzo.

16,8 También excepcional por el verbo tan escogido y por ser el orante sujeto: la presencia de Dios se hace constante en la conciencia. Véase en contraste Ez 14,3. "Vacilar": en el supuesto, sacerdotal, o en la posición, vital.

16,11 Aunque bien establecido, se encuentra en camino: vivir es progresar hacia un término positivo: gozo, saciedad, delicias sin fin. Moisés pidió al Señor que le mostrara el camino, y el Señor accedió (Éx 33,13); pidió ver su gloria, y el Señor le enseño su bondad, no su rostro (Éx 33,18-20). El orante del salmo comienza con la "bondad"; al final Dios le enseña el camino y muestra su rostro. Más allá no queda nada.

TRANSPOSICIÓN CRISTIANA.

Aplican el salmo a Cristo resucitado. Hch 2,24 y 13,34. Pronunciado por Cristo, con variedad de aplicaciones, puede ser pronunciado por el cristiano con la esperanza segura de su resurrección.

Segunda Lectura. Gálatas 6,14-18.
14Lo que es a mí, Dios me libre de gloriarme más que de la Cruz de nuestro Señor, Jesús Mesías, en la cual el mundo quedó crucificado para mí y yo para el mundo. 15¡Circuncisión o no circuncisión, qué más da! 16Lo que importa es una nueva humanidad. Paz y misericordia para todo el que sigue esta norma y para el Israel de Dios.
17En adelante, que nadie me amargue más la vida, que yo llevo en mi cuerpo las marcas de Jesús.
18El favor de nuestro Señor, Jesús Mesías, os acompañe, hermanos, amén.

EXPLICACIÓN.

La cruz, expresión del amor hasta el fin, es la única gloria de Pablo; ella ha cambiado su vida, haciéndolo morir a todos los falsos valores (14). También los ritos religiosos carecen de valor.Nueva humanidad, mejor que "nueva creación", como en Rom 8,19; 2 Cor 5,17; se trata de la nueva humanidad renovada por el Espíritu (15). El Israel de Dios no parece designar a la comunidad cristiana como tal (sería la única vez en Pablo), sino a una parte de ella: a los judíos que han dado su adhesión a Jesús, Mesías crucificado; la otra parte de la comunidad está designada como todos los que siguen esta norma, los de origen pagano (16).

Las marcas que lleva Pablo han de interpretarse mejor en sentido físico (cf. 2 Cor 11,23-27) que metafórico (14-17); hay un posible contraste con la circuncisión mencionada anteriormente; las señales de pertenecer a Jesús son las cicatrices que le ha procurado su esfuerzo por el bien de los hombres (17). Bendición final; solamente en esa carta aparece en ella el apelativo hermanos(18).

Evangelio. Mateo 11,25-30.
25 En aquella ocasión exclamó Jesús:
- Bendito seas, Padre, Señor del cielo y tierra, porque, si has escondido estas cosas a los sabios y entendidos, se las has revelado a la gente sencilla;
26 sí, Padre, bendito seas, por haberte parecido eso bien.
27 Mi Padre me lo ha entregado todo; al Hijo lo conoce sólo el Padre y al Padre lo conoce sólo el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.
28 Acercaos a mí todos los que estáis rendidos y abrumados, que yo os daré respiro. 
29 Cargad con mi yugo y aprended de mí, que soy sencillo y humilde: encontraréis vuestro respiro,
30 pues mi yugo es llevadero y mi carga ligera.

EXPLICACIÓN.

25 - 30.      Los intelectuales no entienden las obras del Mesías, pero sí el pueblo sencillo. Es la ausencia de todo interés torcido lo que permite discernir el plan de Dios. (11,19b).Los sabios y entendidos (Is 29,14): sus mezquinos intereses inutilizan su ciencia. Me lo ha entregado todo, cf. 1,23: "Dios con nosotros"; 3,17; "mi Hijo", La relación íntima entre Jesús y el Padre, por la comunidad de Espíritu (3,16); sólo conoce al Padre quien recibe el Espíritu de Jesús y experimenta el amor de Dios como Padre. El conocimiento de Dios a través del estudio de la Ley (sabios y entendidos) no es verdadero conocimiento. Se atribuye al Padre o a Jesús o que depende de la disposición del hombre (27). "Cansados y agobiados" por la enseñanza de los sabios y entendidos. Jesús es maestro, pero no domina (28). Yugo, las exigencias que se derivan de su mensaje. Para acercarse a Dios no hay que observar la Ley, basta con acercarse a Jesús.

viernes, 2 de octubre de 2026

LECTURAS DEL SÁBADO 3 DE OCTUBRE DEL 2026

Primera Lectura: Job 42:1-3, 5-6, 12-17

JOB.

1Job respondió al Señor:
2-Reconozco que lo puedes todo
y ningún plan es irrealizable para ti.
3[Tú has dicho:] “¿Quién es ése
que empaña mis designios
con palabras sin sentido”?.
-Es cierto, hablé sin entender
de maravillas que superan mi comprensión.
5-Te conocía sólo de oídas,
ahora te han visto mis ojos,
6por eso me retracto y me arrepiento
echándome polvo y ceniza.
12El Señor bendijo a Job después, más aún que al principio; sus posesiones fueron catorce mil ovejas, seis mil camellos, mil yuntas de bueyes y mil borricas. 13Tuvo siete hijos y tres hijas: 14la primera se llamaba Paloma, la segunda Acacia, la tercera Azabache. 15No había en todo el país mujeres más bellas que las hijas de Job. Su padre les repartió heredades como a sus hermanos.
16Después Job vivió ciento cuarenta años y conoció a sus hijos, nietos y bisnietos. 17Y Job murió anciano y colmado de años.

EXPLICACIÓN.

42.3 Acusación propia: no de culpas punibles, sino de ignorancia y presunción en las palabras. Véase Sal 139,6 y Prov 30,2-3.

42,5. Algo semejante al cambio del salmo 73: Job se ha encontrado con Dios, y esta profunda experiencia religiosa supera toda la tradición teológica de las escuelas, los discursos de los sabios; lo que es más, supera una idea limitada de Dios, que distinguía su saber de su justicia. Dios era un tema de discusión en la boca de los amigos, Dios es ahora uno a quien Job ha encontrado. A este punto ha llegado por el camino de la palabra tenaz. Dios no ha tapado la boca a Job cuando terminó su maldición inicial, Dios no quiere colaboradores mudos, le hacían falta las palabras de Job. Porque nos hacían falta a nosotros: somos un pueblo crítico, incluso de Dios, y Job es nuestro portavoz. Por eso no podía callar. Más allá de nuestra crítica, del Dios que nuestra crítica imagina, suena la voz del Dios cada vez más verdadero. Job no podía callar.

42,6. Lo que en 2,8 era humillación del hombre, aquí es humildad de la penitencia.

42,12. Véase 8,7, donde Bildad promete algo semejante.

42,15. Heredan, contra la costumbre de Nm 27,1-11: 36; Dt 21,15-17.

42,16-17. Con la tonalidad patriarcal de las narraciones del Génesis concluye la historia: véase Gn 5; 50,23; Gn 25,8 muerte de Abrahán; 35,29, muerte de Isaac.

66Enséñame a discernir y entender,
porque me fío de tus mandatos.
71Bien me estuvo el escarmiento:
así aprendí tus órdenes.
75Reconozco, Señor,
que tus mandamientos son justos,
que con razón me afligiste.
91Por tu disposición permanecen hasta hoy;
el universo está a tu servicio.
125Soy tu siervo, instrúyeme,
y comprenderé tus preceptos. 
130La explicación de tu palabra ilumina,
instruye a los inexpertos.

EXPLICACIÓN.

119,65-72 Con cuatro menciones de "bueno" puede componer un tratado de bienes. Dios es bueno y benéfico, buena es la instrucción de Dios y también la aflicción por la que aprendo. El "gusto" es metáfora de discreción o discernimiento: ls 7,15s; Sal 34,9. El pecado por "inadvertencia" (Sal 19,12s) se cura con un escarmiento leve. En 69-70 leemos dos de las pocas imágenes del salmo: dedicadas a enemigos malvados. El último verso adopta la forma clásica de refrán "más vale": compárese con Prov 3,15; 8, 10.19.

119,73-80 Se contraponen unos "fieles", que reverencian al Señor, y unos insolentes, que calumnian al orante; ellos fracasarán, éste no. De Dios se fija en aspectos complementarios: lo primero es la creación o "hechura" del hombre (Job 10,8); después es Dios maestro que enseña; ha de mostrar su "misericordia y compasión".

119,89-96 El tema de la perpetuidad atrae motivos cósmicos de creación: duración celeste, estabilidad de la tierra. En contraste entra la condición caduca del hombre: perece por el sufrimiento, por la persecución del enemigo. Necesita que Dios lo salve y le dé, mantenga la vida. La "palabra" de Dios aparece "plantada" en el cielo, donde cobra su firmeza y seguridad (cfr. Sal 89,3). Como en castellano, la palabra hebrea "acabado" contiene una sugerente ambivalencia. Es lo llevado a cabo, perfecto, y es lo que se acaba. Perfil y forma son perfección desde dentro, límite desde fuera. Sólo el mandato de Dios se dilata inmensamente.

119,121-128. "Ser fiador' pertenece al lenguaje comercial. Gente sin escrúpulos intenta aprovecharse del orante, el cual necesita alguien que salga fiador por él. Si el hombre debe ser cauto en dar fianza (Prov 6,1-5), Dios puede hacerlo sin peligro. Los "ojos se consumen" oteando, vigilando. El amo debe dar instrucciones al "siervo". "Senda engañosa": cfr. Prov 16,25.

119,129-136 "Admirables" o maravillosos, desbordan la comprensión del hombre, pero puede ponerlos en práctica. La Ley ilumina (Sal 19,9.12) y también Dios cuando muestra "su rostro radiante". No llora sus pecados, sino los ajenos: ¿es un llanto penitencial vicario?, ¿llora por celo de la ley, de compasión por los desgraciados? Los preceptos son como un aire que se "aspira" ansiosamente.

Transposición cristiana.

Muchos títulos, símbolos o privilegios atribuidos en el judaísmo a la tora son atribuidos en el NT a Jesucristo: luz, agua de la roca, camino, etc. Por tanto, donde leemos ley o mandato podemos pensar en Jesús como Mesías. Como los relatos del Pentateuco son también tora, así y mucho más lo es la vida de Cristo. La lectura se facilita usando la clave del "camino". Jesús se lo apropia como norma de conducta y vía de acceso al Padre, al cual añade los de verdad y vida, también presentes en el salmo. Con su conducta y enseñanza nos enseña "el camino auténtico de la vida".

Evangelio: Lucas 10:17-24
17 Los setenta regresaron muy contentos y le dijeron:
- Señor, hasta los demonios se nos someten por tu nombre.
18 Él les contestó:
- ¡Ya veía yo que Satanás caería del cielo como un rayo!
19 Yo os he dado la potestad de pisar serpientes y escorpiones y todas las fuerzas del enemigo; y nada podrá haceros daño.
20 Sin embargo, no sea vuestra alegría que se os someten los espíritus; sea vuestra alegría que vuestros nombres están escritos en el cielo.
21 En aquel preciso momento, exultante con el gozo del Espíritu Santo, exclamó:
- ¡Bendito seas, Padre, Señor de cielo y tierra, porque si has ocultado estas cosas a los sabios y entendidos, se las has revelado a la gente sencilla! Sí, Padre, bendito seas por haberte parecido eso bien.
22 Mi Padre me lo ha entregado todo: quién es el Hijo, lo sabe sólo el Padre; quién es el Padre, lo sabe sólo el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.
23 Y, volviéndose a sus discípulos, les dijo aparte:
- ¡Dichosos los ojos que ven lo que vosotros veis!
24 Porque os digo que muchos profetas y reyes desearon ver lo que vosotros veis y no lo vieron, y oír lo que oís vosotros y no oyeron.

EXPLICACIÓN.

Regreso. Alegría de los enviados por el éxito de la misión (cf. 9,10; no mencionada en el caso de los Doce). Expulsión de demonios (=ideologías fanáticas contrarias al mensaje); contraste con el fracaso de los Doce (9,37ss) (17).

La frase de Jesús contrasta con la anterior de Santiago y Juan (9,54): en vez de caer fuego del cielo (rayo) que destruya a los hombres, cae como un rayo Satanás, el enemigo del hombre y de Dios, personificación del poder que somete al hombre (4,5-7); el poder pierde su prestigio divino (caer del cielo) y cesa su dominio (18); paralelo con 10,15 (Cafarnaún).

Serpientes, etc. (19): las fuerzas del mal (cf. Sal 91,13; Dt 8,15) no podrán dañar a los que Jesús envía; no se trata de un daño físico; quiere decir que los enviados no cederán ante sus ataques. Motivo de la alegría: no tanto el éxito ocasional como el ser ciudadanos del Reino (20).

Alegría de Jesús. Ocasión precisa: es la primera vez que los suyos realizan algo que responde a la acción del Espíritu: la liberación de los hombres. Los intelectuales (cf. 10,13-16: las ciudades, ciudadelas del judaísmo) no entienden las obras del Mesías, pero sí el pueblo sencillo. Se atribuye al Padre lo que depende de la disposición del hombre.

Los sabios y entendidos (Is 29,14): sus mezquinos intereses inutilizan su ciencia (cf. los letrados: 5,17.21.30; 7,30 o "justos": 5,32 que no aceptan la salvación).

Me lo ha entregado todo (22) (cf. 3,22: "Tú eres mi Hijo"). Relación íntima entre el Padre y Jesús, por la comunidad de Espíritu (3,21): sólo conoce al Padre quien recibe el Espíritu de Jesús y experimenta así el amor del Padre. El conocimiento de Dios a través del estudio de la Ley (sabios y entendidos) no es verdadero conocimiento.

Aparte con los discípulos procedentes del judaísmo (los Doce), en el que Jesús les pone por modelo la labor de los Setenta (23): el éxito del reino en Samaría, la región semipagana, es prenda de universalidad. Se cumple la promesa mesiánica: el reino hasta el confín de la tierra (Sal 2,8; 72,10s; Dn 4,44; 7,27). Respuesta a la segunda tentación (4,6s): la universalidad del reino mesiánico no se hará por el dominio ni por la ostentación de poder y gloria, sino liberando a los hombres del yugo que los somete.

jueves, 1 de octubre de 2026

LECTURAS DEL VIERNES 2 DE OCTUBRE DEL 2026

Primera Lectura. Éxodo 23,20-23.

ÉXODO

20-Voy a enviarte un ángel por delante para que te cuide en el camino y te lleve al lugar que he preparado. 21Respétalo y obedécele. No te rebeles, porque lleva mi nombre y no perdonará tus rebeliones. 22Si le obedeces fielmente y haces lo que yo digo, "tus enemigos serán mis adversarios". 23Mi ángel irá por delante y te llevará a las tierras de los amorreos, heteos, fereceos, cananeos, heveos y jebuseos, y yo acabaré con ellos.

Explicación.

23,20-23. Primer envío: el "ángel" por el camino y en la tierra. Un ángel es un enviado, mensajero o mensaje, hombre o manifestación. En cualquier caso, es presencia sentida del Señor. Camino y tierra son términos fijos de la fe y la teología, lo miso que el verbo llevar; pero no el verbo cuidar. Mientras Israel crecía en Egipto, Dios les ha preparado la tierra, dirigiendo la acción de la naturaleza y la historia (Sal 68,11). Dt 6 y 8 muestran cómo otros pueblos han trabajado para Israel.

23,21 El ángel actúa en nombre del Señor: de ahí la gravedad de no acatarlo.

23,22 Promesa universal, de la que el hombre podría abusar; pero condicionada a la absoluta fidelidad y obediencia del pueblo.

23,23. Mal 3,1.

Salmo. 91,1-6.10-11.
1Tú, que habitas al amparo del Altísimo
y te hospedas a la sombra del Omnipotente,
2di al Señor: «Refugio mío, alcázar mío,
Dios mío, confío en ti».
3Que él te librará de la red* del cazador
de la peste funesta;
4te cubrirá con sus plumas,
te refugiarás bajo sus alas:
su brazo es escudo y armadura.
5No temerás el espanto nocturno,
ni la saeta que vuela de día,
6Ni la peste que se desliza en tinieblas,
ni la epidemia que hace estrago a mediodía. 
10No se te acercará la desgracia
ni la plaga llegará hasta tu tienda;
11 porque a sus ángeles ha dado órdenes
para que te guarden en tus caminos. 
Explicación.

91,1-2 La sintaxis hebrea es extraña. Una alternativa al vocativo es leer el participio como figura típica: "Quien habita". Cuatro nombres divinos se aprietan en dos versos: Altísimo (Gn 14; en el salterio 21 veces), Todopoderoso, traducción acostumbrada (favorito de Job), Yhwh (9a), Dios mío, que coloca a Yhwh en la categoría de los dioses personales. La cuaterna del Único contrasta las cuaternas hostiles que van a sobrevenir.
91,3 "Peste funesta": para no adelantar la peste del v. 6, se propone vocalizar "palabra, asunto"; podría ser maleficio o difamación: cfr. Prov 17,4; Sal 38,13. * O: trampa.
91,5 "No temerás" es en boca del liturgo la invitación clásica del oráculo de salvación. El "espanto" o terror nocturno: véanse Cant 3,8 y el gran desarrollo de Sab 17,4.14s.
91,6 La peste aterroriza por su potencia contagiosa. Es una de las plagas frecuentes en Jr y Ez. "Epidemia" es palabra rara en el AT: Is 28,2 la asocia a la tormenta; Os 13,14 la asocia al Seol; Dt 32,23-25. 
91,10 La ''tienda'' es correlativa de la "morada"; figura en expresiones de tipo proverbial: Prov 14,11; en contraste, Job 18,6.14s.
91,11 "Ángeles": en singular Ex 23,20; 32,34; 33,2; Sal 34,8. 
Transposición cristiana.
 El tentador cita 11-12 para apoyar su propuesta: Mt 4,5s; Lc 4,9-11; lo demoníaco se hace insinuante, se despoja de lo terrorífico. Pedro escoge una de las máscaras y la identifica: 1 Pe 5,8-10. 
Evangelio. Mateo 18,1-5.10.
1 En aquel momento se acercaron los discípulos a Jesús y le preguntaron:
- Vamos a ver, ¿quién es más grande en el reino de Dios?
2 El llamó a un criadito, lo puso en medio
3 y dijo:
- Os aseguro que si no cambiáis y os hacéis como estos chiquillos, no entráis en el reino de Dios;
4 o sea, que cualquiera que se haga tan poca cosa como el chiquillo éste, ése es el más grande en el reino de Dios;
5 y el que acoge a un chiquillo como éste por causa mía, me acoge a mí.
10 Cuidado con mostrar desprecio a un pequeño de ésos, porque os digo que sus ángeles están viendo siempre en el cielo el rostro de mi Padre celestial.
 
EXPLICACIÓN.

1 - 5. Instrucción en la casa/comunidad (cf. 17,25). Los discípulos, según la mentalidad del judaísmo, suponen que en la comunidad hay diferencias de rango. Criadito, lit. "chiquillo", término de doble sentido, como en castellano: "jovencito", "pequeño servidor". No es una chiquillo cualquiera (3: estos chiquillos; 5: un chiquillo como éste/de esta clase), sino un sirviente. "Hacerse como chiquillos/servidores", renunciando a toda ambición personal (cf. 5,3; 16,24). La grandeza se juzga por criterios opuestos a los de la sociedad. No el que manda, sino el que sirve es el más grande. El chiquillo, modelo de discípulo; los que adoptan esta actitud en la misión (cf. 10,40), llevan consigo la presencia de Jesús.

Según la creencia judía, sólo siete ángeles superiores veían el rostro de Dios; para ponderar el respeto que merecen los pequeños, Jesús usa esta imagen (10): ellos son los más importantes ante Dios. Algunos mss. y versiones intercalan el v.11 tomado de Lc 19,10: "Porque este Hombre ha venido a buscar lo que estaba perdido y a salvarlo". 

miércoles, 30 de septiembre de 2026

LECTURAS DEL JUEVES 1 DE OCTUBRE DEL 2026

2 OPCIONES.

1ª OPCIÓN.

Primera Lectura. Job 19,21-27

JOB.

21¡Piedad, piedad de mí, amigos míos,
que me ha herido la mano de Dios!
22¿Por qué me perseguís como Dios
y no os hartáis de escarnecerme?
23¡Ojalá se escribieran mis palabras,
ojalá se grabaran en cobre,
24con cincel de hierro y con plomo
se escribieran para siempre en la roca!
25«Yo sé que está vivo mi Vengador
y que al final se alzará sobre el polvo:
26después de que me arranquen la piel,
ya sin carne veré a Dios;
27yo mismo lo veré, no como extraño,
mis propios ojos lo verán».
iEI corazón se me deshace en el pecho!

Explicación.

19,23-24 Las palabras son de una solemnidad extraordinaria, una llamada a la posteridad, véase Sal 102,19. Piensa en una gran inscripción, lapidaria, con plomo incrustado en la roca. El autor siente la importancia de lo que su protagonista va a decir y lo subraya. Es importante, porque expresa la última apelación o convicción de Job; pero debe tomarse en el contexto total. En cierto sentido este deseo de perpetuidad se extiende a las otras palabras de Job, especialmente a las que expresan su sed y su esperanza de justicia. No podemos negar que el libro de Job dura más que una inscripción en la roca, que la conciencia del autor no se engañaba al estimar la importancia de su libro. 

19,25-27 Pero es terrible observar que precisamente estas palabras del libro nos resulten tan oscuras. El texto hebreo está mal conservado, quizá por manipulación intencionada; los traductores antiguos ensayaron lecturas diversas del texto, como profesión de fe en la resurrección (Jerónimo) o negando tal interpretación (Crisóstomo), y los comentaristas modernos, en vez de ponerse de acuerdo, tienden a multiplicar o diferenciar las explicaciones. Se trata claramente de la justificación que Job espera a pesar de todo: ¿espera o desea una justificación antes de morir o después de la muerte?; en el segundo caso ¿tendrá conciencia de ella estando muerto o resucitará para recibirla?; en el último caso ¿piensa en una resurrección personal o en la resurrección universal de que hablan Dn y Sab? El libro no piensa en la resurrección, la excluye: 3,11-22; 7,9-10; 10, 18-22; 16,22; 17,1.13-16; 21,23-26. 

Por otra parte Job, en su sed de justicia, expresa a veces una esperanza paradójica, incluso en los momentos en que se rinde a la muerte, sobre todo en el cap. 16, que empalma con el presente. Por eso prefiero, como un poco más probable, la interpretación que refleja nuestra traducción: Job al morir invoca a la tierra para que no cubra su sangre, para que clame pidiendo venganza, 16,8; ahora grita que el vengador de su sangre vive, por eso espera que, ya muerto, desde el reino de la muerte, conocerá su propia justificación, y justificado podrá ver a Dios. La vida ya no le importa, con tal que le hagan justicia; la muerte ya la ha aceptado, pensando que le harán venganza; la justicia ha de prevalecer, y él, aunque muerto, tendrá la satisfacción de saberlo. 

En el otro extremo está la interpretación, también probable, que coloca la reivindicación de Job en esta vida, en una teofanía inmediatamente antes de la muerte. En tal caso, "sin piel y sin carne" es expresión hiperbólica que describe el estado físico de Job antes de morir. En cualquier caso la doctrina de la resurrección no se lee en el texto original ni responde al sentido del libro; es fruto de una lectura posterior, iluminada por el progreso de la revelación en este punto. 

19,25 El vengador es una institución jurídica antigua: un miembro de la familia, del clan, de la tribu, por grados, está obligado a reivindicar a su prójimo: en caso de asesinato, matando al culpable, Dt 19,6-12 (la legislación antigua no admite compensación). El acto y la obligación de vengar se basan en lazos de solidaridad. Dios asume este oficio respecto a Israel: véase sobre todo Isaías 11. Nuestro texto se refiere al vengador de la sangre, y el acto de venganza ha de consistir en probar la inocencia de la víctima. El latín ha traducido el original ga'el por redemptar (= rescatador), y del latín ha pasado a nuestras lenguas. Los cristianos han aplicado el título a Cristo y han dado así una lectura cristiana al texto. 

19,25b El alzarse puede ser gesto forense o bien acto de intervenir. El polvo puede significar la tumba, la humillación, y podría aludir sutilmente a la condición humana. 

19,26-27 Normalmente el hombre no puede ver a Dios porque moriría, p. ej. Ex 33,20; en la situación que Job se imagina no existe tal peligro; naturalmente es algo paradójico, y Job remacha su paradoja. 

19,27c Con una fuerte expresión de deseo cierra en inclusión la perícopa. La traducción es dudosa. Las palabras de Job lo sobreviven y lo vengan; pero esto no basta. Las palabras de Job lo desbordan, a él y al autor, tienen demasiada cabida para su realidad. Tiene que venir una realidad ''final'' que llene la capacidad de sentido de estas palabras. Éste es el fundamento de su lectura cristiana.

Salmo. 27,7-9.13-14

7 Escucha, Señor, mi voz que te llama,
ten piedad de mí, respóndeme:
8 -"Buscad mi rostro".
Mi corazón te dice:
-Yo busco tu rostro, Señor:
9 no me ocultes tu rostro.
No apartes con ira a tu siervo,
que tú eres mi auxilio;
no me rechaces, no me abandones,
Dios de mi salvación.
13 Yo en cambio espero gozar
de la dicha del Señor en el país de la vida.
14 -Espera en el Señor, sé valiente,
ten ánimo, espera en el Señor.

Explicación.

27,7-8 El texto es difícil, y los autores cambian la vocalización o el orden. En efecto: "buscad mi rostro" sólo lo puede decir el Señor: cfr. Os 5,15; 2 Cor 7,14. Yo traslado y tomo esa frase como texto de "respóndeme"; y coordino dos verbos de dcir: "respóndeme - le dice mi corazón". El orante quiere escuchar de Dios la invitación que normalmente dirige a la comunidad; al oírla, replica que ya la está cumpliendo, que la cumpla también el Señor.

27,9 La "ira" responde al pecado y anula confianza. Con todo, el salmista no confiesa pecados ni pide perdón; solamente deja pasar por la mente y salir por los labios, para conjurarla, esa terrible posibilidad.

27,13 "Yo en cambio": fórmula hebrea muy dudosa. Algunos lo toman como juramento. Hay que colocar el segundo hemistiquio en paralelo con 4c: en vez de belleza, bondad, en vez de templo, tierra de los vivos.

27,14 ¿Quién pronuncia las frases? - Un sacerdote, un profeta cúltico, o una voz interior. Siendo texto de repertorio, la asignación queda abierta.

TRANSPOSICIÓN CRISTIANA.

El tema de la confianza en Dios adquiere urgencia y validez renovadas por la revelación de la paternidad de Dios y la victoria de Cristo. Véase Jn 14,1s; 16,3; Lc 11,13; 1 Cor 1,3-5.

Evangelio. Lucas 10,1-12

EVANGELIO DE LUCAS. ÍNDICE.

1 Después de esto el Señor designó a otros setenta y los mandó por delante, de dos en dos, a todos los pueblos y lugares adonde pensaba ir él.
2 Y les dijo:
- La mies es abundante y los braceros pocos; por eso, rogad al Señor de la mies que mande braceros a su mies.
3 ¡En marcha! Mirad que os envío como corderos entre lobos.
4 No llevéis bolsa ni alforja ni sandalias y no os paréis a saludar por el camino.
5 Cuando entréis en una casa lo primero saludad: "Paz a esta casa";
6 si hay allí gente de paz, la paz que les deseáis se posará sobre ellos; si no, volverá a vosotros.
7 Quedaos en esa casa, comed y bebed de lo que tengan, que el obrero merece su salario. No andéis cambiando de casa.
8 Si entráis en un pueblo y os reciben bien, comed de lo que os pongan,
9 curad a los enfermos que haya y decidles: "Está cerca de vosotros el reinado de Dios".
10 Cuando entréis en un pueblo y no os reciban, salid a las calles y decideles:
11 "Hasta el polvo de este pueblo que se no ha pegado a los pies nos lo limpiamos, ¡para vosotros! De todos modos, sabed que está cerca el reinao de Dios".
12 Os digo qu el día aquel le será más llevadero a Sodoma que a ese pueblo.

Explicación.

Designación y misión. Ante el fracaso de los Doce (9,40.51-56), Jesús se decide a crear otro grupo de mensajeros para que le preparen el camino (1: designó a otros setenta, mejor que 72), según el número de naciones paganas (cf. Hch 6,1ss; los Siete), seguidores de origen no judío, Samaría, la puerta hacia el paganismo (en Mt y Mc, Galilea).

Instrucciones más extensas que a los Doce (cf. 9,3-5). La humanidad está madura para el mensaje; la petición a Dios los identificará con el objetivo de la misión y les obtendrá el impulso necesario para ella (2). Inermes ante la sociedad hostil (3: ovejas, lobos). No preocuparse por el sustento (12,22ss); sandalias, propias de gente acomodada; los saludos eran prolijos: urgencia de la misión (4). Portadores de paz (5-7). Pueblo/ciudad, figura de ambientes de mentalidad abierta, a diferencia de "aldea" (cf. 9,6). No ser exigentes ni hacer distinciones entre los alimentos: integración en la cultura (8). Curar y proclamar (cf. 9,2) (9).

En caso de no aceptación, dejar constancia de la oportunidad que se rechaza; sacudirme el polvo, cf. 9,1 (19s). Precedencia de la casa (5-7) sobre el pueblo/ciudad (8-12): contacto personal. Excluirse voluntariamente del Reino equivale a condenarse a la ruina; Sodoma, la ciudad maldita por excelencia (12).

2ª OPCIÓN.

Primera Lectura. Isaías 66,10-14

ISAÍAS III. (56-66)

10Festejad a Jerusalén,
gozad con ella, todos los que la amáis;
alegraos de su alegría
los que por ella llevasteis luto;
11mamaréis a sus pechos
y os saciaréis de sus consuelos,
y apuraréis las delicias
de sus ubres abundantes.
12Porque así dice el Señor:
Yo haré derivar hacia ella, como un río, la paz;
como un torrente en crecida,
las riquezas de las naciones.
Mamaréis, os llevarán en brazos,
y sobre las rodillas os acariciarán;
13como a un niño a quien su madre consuela,
así os consolaré yo.
14Al verlo se alegrará vuestro corazón
y vuestros huesos florecerán como un prado;
la mano del Señor se manifestará a sus siervos,
y su cólera, a sus enemigos.

Explicación.

66,7-14 Sin transición, se presenta el segundo cuadro de restauración (el primero en 65,17-25). Montado sobre una escena doméstica, consigue una contagiosa intensidad de sentimiento. Una madre, antes de lo esperado, da a luz; los vecinos y los demás hijos la felicitan; ella da el pecho; el marido le trae regalos y acaricia a las criaturas. El gozo es como savia que los hace crecer. Al llegar de improviso el gozo, todo son preguntas de sorpresa alborozada. El tema de la fecundidad, apuntado en 54,1, alcanza aquí su expresión culminante. Es una maravilla este nacer simultáneo de todo un pueblo, cuando tan trabajoso fue el nacimiento de los doce padres de las tribus (Gn 30) y uno costó la vida a la madre (Gn 35,16-21). Aquí todo es fácil, rápido, abundante.

66,12 Paz: consuena con el nombre de la ciudad; véase Sal 122.

Salmo. 131,1-3
1Señor, mi corazón no es ambicioso
ni mis ojos altaneros;
no persigo grandezas
ni maravillas que me superan.
2Juro que allano
y aquieto mi deseo.
Como un niño en brazos de su madre
como un niño sostengo mi deseo.
3¡Espere Israel en el Señor,
ahora y por siempre!
Explicación.

131 Género y situación. Oración de confianza individual que se abre a la comunidad. Uno de los más breves e intimistas de salterio. La intimidad ha abolido circunstancias externas, ha fijado un momento perdurable. El orante se desdobla: mira hacia dentro y comunica al Señor lo que descubre. Se ha mirado con tal lucidez y honestidad, que se atreve a jurar ante Dios.
La comparación del niño y la madre o el padre se establece entre el deseo o aspiraciones y el yo maduro. Es comparación psicológica, no teológica. El deseo puede ser como un niño necesitado, caprichoso, débil y exigente, inquieto y sin juicio. Toca a la madre acogerlo con dominio blando, con decisión cariñosa. Toca al varón dominar y serenar su deseo, con juicio y comprensión. En un segundo momento se puede trasladar la comparación a la relación del hombre con
Dios.
131,1 A manera de comentario pueden leerse textos sapienciales: Prov 16,18s; 30,13; Eclo 10,6-18; de los profetas Is 2,9-19. "Me superan": Job 42,3.
131,2 Mt 18,1-5 par.
131,3 Al aplicar la enseñanza a Israel, la experiencia individual se hace comunitaria y propone cuestiones graves. ¿Es la humildad virtud del individuo y no de la comunidad? ¿Es compatible el orgullo nacional con la confianza en Dios?
Transposición cristiana.

Un texto clásico sobre el hacerse niños se lee en Mt 18,3-5par. La humildad condición para recibir la revelación: Lc 10,21 s. Hay que repetir la pregunta final, dirigida a la Iglesia.

Evangelio. Mateo 18,1-4

EVANGELIO DE MATEO. ÍNDICE.

1 En aquel momento se acercaron los discípulos a Jesús y le preguntaron:
- Vamos a ver, ¿quién es más grande en el reino de Dios?
2 El llamó a un criadito, lo puso en medio
3 y dijo:
- Os aseguro que si no cambiáis y os hacéis como estos chiquillos, no entráis en el reino de Dios;
4 o sea, que cualquiera que se haga tan poca cosa como el chiquillo éste, ése es el más grande en el reino de Dios;

EXPLICACIÓN.

1 - 5.               Instrucción en la casa/comunidad (cf. 17,25). Los discípulos, según la mentalidad del judaísmo, suponen que en la comunidad hay diferencias de rango. Criadito, lit. "chiquillo", término de doble sentido, como en castellano: "jovencito", "pequeño servidor". No es una chiquillo cualquiera (3: estos chiquillos; 5: un chiquillo como éste/de esta clase), sino un sirviente. "Hacerse como chiquillos/servidores", renunciando a toda ambición personal (cf. 5,3; 16,24). La grandeza se juzga por criterios opuestos a los de la sociedad. No el que manda, sino el que sirve es el más grande. El chiquillo, modelo de discípulo; los que adoptan esta actitud en la misión (cf. 10,40), llevan consigo la presencia de Jesús.

martes, 29 de septiembre de 2026

LECTURAS DEL MIÉRCOLES 30 DE SEPTIEMBRE DEL 2026

2 OPCIONES.

1ª OPCIÓN. 

Primera Lectura: Job 9:1-12, 14-16

JOB.

1Respondió Job:
2Sé muy bien que es así:
que el hombre no lleva razón con Dios.
3Aunque pretenda pleitar con él,
no le responderá de mil razones una.
4Sabio de mente, rico de fuerza,
¿quién le resiste y queda ileso?
5Él desplaza las montañas de improviso
y las vuelca con su cólera;
6estremece la tierra en sus cimientos
y sus columnas retiemblan;
7manda al sol que no brille
y guarda bajo sello las estrellas;
8él solo despliega el cielo
y camina sobre el dorso del mar;
9creó la Osa y Orión,
las Pléyades y las Cámaras del Sur;
10hace prodigios incomprensibles,
maravillas sin cuento.
11Si cruza junto a mí, no lo veo,
pasa rozándome y no lo siento.
12Si agarra una presa, ¿quién se la quitará?,
¿quién podrá decirle: “¿Qué estás  haciendo”?
14¡Cuánto menos podré yo replicarle
o escoger argumentos contra él!
15Aunque tuviera yo razón, no recibiera respuesta,
tendría que suplicar a mi adversario;
16aunque lo citara para que me respondiera,
no creo que me hiciera caso;

EXPLICACIÓN.

9-10. Segundo discurso de Job. Después de las razones insulsas de Bildad, especie de paréntesis irrelevante, Job avanza otro buen trecho en su camino audaz, empalmando consigo mismo. Inútil detenerse en refutar a Bildad: puede conceder tranquila e irónicamente lo que éste ha dicho y puede conceder más, y puede competir con los amigos en cantar la grandeza de Dios. ¿Qué concluye esto? Precisamente lo contrario, la crueldad de Dios. Bildad ha proclamado la justicia de Dios concebida en términos de un juez que retribuye a buenos y malos; Job lo niega rotundamente: Dios no distingue entre inocentes y pecadores cuando envía sus calamidades, y si distingue, es para dar ventaja a los malvados. Pero no es ésta la justicia que le preocupa a Job, la del juez imparcial. Cada vez más se apodera del protagonista la idea de un pleito con Dios, en que Dios sea llamado a causa y tenga que discutir y responder a Job, y tenga que reconocer finalmente la inocencia de Job. Junto a esta victoria judicial, lo demás no contará, ni siquiera su propia vida. Al mismo tiempo que la idea lo penetra, Job reconoce lo descabellado del proyecto: ¿estaría Dios dispuesto a comparecer, a responder, a dejarse vencer con los argumentos de Job? Por la fuerza, Dios lo puede; argumentando, Dios lo envuelve; ante la justicia, Dios es soberano; un intento de purificarse sería vano. Con todo, la idea del pleito persiste, y Job sueña con el imposible de encausar a Dios ante un tribunal superior. Es absurdo, y sin embargo Job compone mentalmente y pronuncia el discurso fingido que pronunciaría contra Dios (capítulo 10): es una acusación implacable, basada sobre todo en la conducta de Dios con la propia obra; acusación de malos tratos y denuncia de perversas intenciones secretas.

En la dinámica de la obra, el lector ha de tener siempre ante la vista a Dios que mira y escucha sin que Job lo vea. Finalmente ¿da Job la razón a Satán?, ¿maldice a Dios en este discurso? En el plano de Satán no, porque éste apostaba que la religiosidad de Job era interesada, y aquí la relación de Job con Dios es más desinteresada que nunca, hasta el desprecio de la propia vida. Tampoco son sus palabras una blasfemia despechada, sino más bien expresan una terrible sed de justicia, referida en último término a Dios. Eso sí, las palabras de Job no son una bendición resignada y simple, como en el prólogo. Por debajo de la desesperación alienta la esperanza; a pesar de todo, su justicia la busca en Dios.

9,2-4. Job da la razón a Elifaz repitiendo sus palabras (4,17). Enseguida traspone la cuestión a otro plano, el que le preocupa, el de Dios. Dios siempre tiene razón: inútil discutir, argüir, enfrentarse con él. Más grave, es una razón que muchas veces no entendemos. Con todo, el hombre como Jacob en Gn 32, no ceja en su lucha con Dios, aunque salga siempre cojeando.

9,5-10. Breve himno en el estilo de los salmos. Es el Dios terrible de las teofanías cósmicas, que trastorna sus propias criaturas: la firmeza de las montañas, el ritmo regular de los astros.

9,5-7. Terremoto y tinieblas se juntan con frecuencia en la teofanía: Hab 3; Sal 18; Is 13,10-13; 24; Joel 2,10; 3,15-16. Dentro del libro: 14,18; 18,4 y el cap. 26.

9.8. Véanse is 44,24; 51,13; Jr 10,12; 51,15; Zac 12,1.

9,9. Véanse 38,31; Am 5,8. Quizá se trate de las cámaras del viento sur, según 37,9 y Sal 78,26.

9,10. Termina su primera parte citando otro verso de Elifaz, 5,9.

9,11-12. De lo cósmico pasamos a lo humano, de la grandeza a la sutileza. Extraña cercanía de Dios, palpable e imperceptible, próximo e invisible. Se puede recordar 1 Re 19. Sobre el v. 12b puede verse 2 Sm 16,10 y Ecl 8,4.

9,12-13. Estas imágenes completan la visión cósmica con un aspecto desconcertante, o quizá la canalizan hacia esta aplicación irracional. Dios enojado, victorioso, prepotente. Como si Dios se burlase de la pobre teodicea humana, y el hombre tuviera que echar mano de imágenes inhumanas.

9,15-19. Al tropezar con esta irracionalidad oprimente, Job se refugia en una serie de oraciones irreales, como posibilidades que va ofreciendo la fantasía y que la lucidez del sufrimiento va descartando.

10y los ojos se me nublan de pesar.
Te llamo, Señor, todo el día
tendiendo las palmas hacia ti.
11 ¿Harás tú maravillas por los muertos?, 
¿se alzarán las sombras para darte gracias?
12¿Se anunciará en el sepulcro tu lealtad
o tu fidelidad en el reino de la muerte*?
13¿Se conocen tus maravillas en la tiniebla
o tu justicia en el país del olvido?
14Yo a ti, Señor, te pido auxilio:
de mañana irá a tu encuentro mi súplica.
15¿Por qué, Señor, rechazas mi aliento
y me escondes tu rostro?

Explicación.

88,11-13 Tema clásico (Sal 30,10; Is 38, 18s; Eclo 17,27s) expuesto aquí con especial vigor. Revelar es revelar a alguien: los muertos no son alguien a quien Dios pueda revelar sus cualidades. Los repa'im son las sombras o manes o ánimas de las creencias populares. "Anunciar" o contar: verbo frecuente en el salterio. "La tiniebla": léase el desarrollo en Job 10. "Tierra del olvido": expresión única; compárese con Sal 31,13; Ecl 9,5.

88,11 * O: milagros.

88,14 La mañana es el tiempo clásico de ser escuchados y recibir favores divinos. El orante todavía subsiste en el ritmo de día y noche (2), pero tiene prisa porque el tiempo se acaba.

88,15 Pero en vez de favor, recibe rechazo, y al amanecer ve cubierto el rostro de Dios: en contraste Sal 17,15.

Transposición cristiana.

Los comentaristas antiguos ponen este salmo en boca de Jesús en Getsemaní y en la cruz. La certeza de la resurrección no le ahorró la amargura de la copa que el Padre le alargaba: Mc 14,33; Lc 22,44. Al morir él, toda la tierra quedó en tinieblas. Hay que dejar al salmo que, sin paliativos, desarrolle todo su patetismo y nos ayude a contemplar la trágica grandeza de la muerte de Jesús. Sólo así mostrará toda su fuerza la resurrección. Ahora por los muertos "hace prodigios".

Evangelio: Lucas 9:57-62 
57 Mientras iban por el camino, le dijo uno: - Te seguiré adondequiera que vayas.58 Jesús le respondió: - Las zorras tienen madrigueras y los pájaros nidos, pero el Hombre no tiene donde reclinar la cabeza. 59 A otro le dijo: - Sígueme. Él respondió: - Señor, permíteme que vaya primero a enterrar a mi padre. 60 Jesús le replicó: - Deja que los muertos entierren a sus propios muertos; tú vete a anunciar por ahí el reinado de Dios. 61 Otro le dijo: - Te seguiré, Señor, pero permíteme despedirme primero de mi familia. 62 Jesús le contestó: - El que echa mano al arado y sigue mirando atrás, no vale para el reino de Dios.

EXPLICACIÓN.

Los setenta. 57-62. Llamada. Cuando los mensajeros, discípulos procedentes del judaísmo, han fracasado en su misión precursora, se abre un nuevo horizonte de discipulado. Nuevos discípulos, en número de tres, como los primeros mencionados (5,8-11); estos anónimos tipifican el nuevo grupo, de procedencia samaritana.

El primero se ofrece espontáneamente y sin condiciones, mira al futuro (37); el Hombre,labor infatigable, desarraigo de todo (58). El segundo es invitado (59); el padre, figura de la tradición (vínculo con el pasado), muerta como los que se atienen a ella (cf. Mt 8,21) (69). El tercero se ofrece, pero se siente ligado a su ambiente (61: mi casa/familia, figura de Samaría): la opción por el Reino universal rompe con todo particularismo (62).


2ª OPCIÓN.

Primera Lectura. 2 Timoteo 3,14-17
14Tú mantén lo que aprendiste y te convenció; recuerda quiénes te lo enseñaron 15y también que desde niñó conoces la Sagrada Escritura. Ella puede instruirse acerca de la salvación por la fe en el Mesías Jesús.
             16Todo escrito inspirado por Dios sirve además para enseñar, reprender, corregir, educar en la rectitud; 17así el hombre de Dios será competente, perfectamente equipado para cualquier tarea buena.

Explicación.

Pablo se propone como ejemplo a Timoteo. Su insistencia muestra que siente cierto temor por la inseguridad de éste. Conocimiento de la Escritura, es decir, del AT, al que atribuye una validez total sin distinciones. El hombre de Dios, cf. 1 Tim 6,11 (10-17).

Salmo. 119,9-14

9¿Cómo limpiará un joven su senda?
-Observando tu consigna.
10Te busco de todo corazón:
no me desvíes de tus mandatos.
11Guardo en el corazón tu promesa
para no pecar contra ti.
12iBendito eres, Señor!
enséñame tus normas.
13Mis labios recitarán
todo lo que manda tu boca.
14En el camino de tus preceptos disfruto
más que con cualquier fortuna.
Explicación.
119,9-16 Juntando los versos 1 0.11.13. 14, obtenemos la serie "corazón, labios, camino = conducta", como nuestro de pensamiento, palabra y obra. Los versos 14 y 16 expresan el gozo: el orante no siente la ley como traba o peso.
Evangelio. Mateo 13,47-52
47 Se parece también el reino de Dios a la red que echan en el mar y recoge toda clase de peces:
48 cuando está llena, la arrastran a la orilla, se sientan, reúnen los buenos en cestos y tiran los malos.
49 Lo mismo sucederá al fin de esta edad: saldrán los ángeles, separarán a los malos de los buenos
50 y los arrojarán al horno encendido. Allí será el llanto y el rechinar de dientes.
51 - ¿Habéis entendido todo esto?
Contestaron ellos:
- Sí.
52 Él les dijo:
- De modo que todo letrado instruido en el reino de Dios se parece al dueño de casa que saca de su arcón cosas nuevas y antiguas.

EXPLICACIÓN.

La última parábola (47,50), como la de la cizaña, lleva su explicación, y su sentido es similar. Termina la instrucción privada. Entender, tema del capítulo (13,13.14.15.19.23.51). Deben transmitir el conocimiento recibido. El nuevo letrado no depende de su antigua tradición, lo nuevo tiene precedencia sobre lo antiguo; el mensaje de Jesús, clave de lectura del AT.

LECTURAS DEL DOMINGO 4 DE OCTUBRE DEL 2026

  Primera Lectura. Eclesiástico 50,1,3-4.6-7. ECLESIÁSTICO. 1El más grande de los hermanos y honor de su pueblo es el sacerdote SIMEÓN, hijo...