miércoles, 10 de junio de 2026

LECTURAS DEL JUEVES 11 DE JUNIO DEL 2026

PRIMERA LECTURA. Hechos 11,21-26; 13,1-3.

HECHOS DE LOS APÓSTOLES. ÍNDICE.

1121 Como la fuerza del Señor los sostenía, gran número creyó, convirtiéndose al Señor.
22 Llegó noticia de esto a oídos de la comunidad de Jerusalén, y enviaron a Bernabé a Antioquía.
23 Al llegar allí y ver aquella generosidad de Dios, se alegró mucho y se puso a exhortarlos a todos a seguir unidos al Señor con firme propósito,
24 porque era hombre de bien, lleno de Espíritu Santo y de fe. Una multitud considerable se adhirió al Señor.
25 Entonces salió para Tarso en busca de Saulo,
26 lo encontró y se lo llevó a Antioquía. Vivieron un año entero con aquella comunidad instruyendo a una multitud considerable, y fue en Antioquía donde por primera vez los discípulos fueron llamados "cristianos".
131 Había en Antioquía, según el uso de la comunidad local, profetas y maestros, a saber, Bernabé, Simeón apodado el Negro y Lucio el Cireneo, así como Manaén, que se había criado con el tetrarca Herodes, y Saulo.
2 Estaban ellos dando culto al Señor y ayunando, cuando les urgió el Espíritu Santo:
- Apartadme a Bernabé y Saulo para la obra a que los tengo llamados.
3 Entonces, después de ayunar y de orar imponiéndoles las manos, los despidieron.

EXPLICACIÓN.

11,21-26

El Señor bendice, es decir, apoya la obra (cf. 4,30; Lc 1,28.66; Hch 7,9; 10,38) de los que secundan su designio, y esto se refleja en la conversión masiva de paganos (21).

                La iglesia instalada en "Jerusalén" (sentido sacral) ha sido puntualmente informada de esa nueva apertura (cf. 8,14; 11,1); pero esta vez, al no tratarse de israelitas, no envían una representación de la comunidad, como ocurrió en Samaría (8,14), sino sólo a Bernabé (cf. 4,36s; 9,27), para que complete el informe (22).

               Éste, por su parte, dándose cuenta de la trascendencia de lo sucedido en Antioquía, exhorta (haciendo honor a su nombre) a continuar la experiencia, sin circuncidarse ni abrazar la religión judía (23); "la generosidad/la gracia" (23) es el don del Espíritu. Lc puntualiza, como ha hecho con los helenistas, y en particular con Esteban, que Bernabé estaba lleno de Espíritu Santo y de fe/adhesión a Jesús (24, cf. 6,3.5); nuevas adhesiones. No se dice que Bernabé bautice con agua, rito de la cultura judía, que habría significado la integración en la iglesia judeo-creyente (cf. 1,5).

               En lugar de regresar a Jerusalén (cf. 8,14), Bernabé sale en busca de Saulo y lo asocia a la tarea comunitaria (25), permaneciendo ambos un año entero en la comunidad de Antioquía enseñando y configurándola; por primera vez los discípulos ya no son confundidos con los judíos, sino que se les reconoce como un grupo distinto de la comunidad judeocreyente, como seguidores de un Mesías/Cristo excomulgado y ajusticiado en nombre de la Ley; el éxodo del Mesías fuera de la institución judía (cf. Lc 9,31) presagiaba ya esta ruptura; los "cristianos" son los que realizan su encargo (cf. 1,8) (26).

13,1-3.

   Segunda parte de Hechos (13,1-28,31): En correspondencia con el Ev. (Lc 3-24), Lc consagra la segunda parte de Hch, a narrar las vicisitudes de la misión hasta alcanzar el objetivo fijado por Jesús (1,8).

                   La misión se desarrolla en cuatro fases. La primera comprende los territorios de Chipre, Psidia, Licaonia y Panfilia (13,1-14,28). Sigue la convocatoria de la asamblea de Jerusalén para dilucidar el estatuto de los cristianos de origen pagano (15,1-41). La segunda fase abarca las provincias de Macedonia y Grecia (16,1-18.23). La tercera se concentra en la provincia de Asia (18,24-19,20). Entre la tercera y la cuarta se produce una dilación de la misión, motivada por la decisión de Pablo de subir a Jerusalén (19,21-21,26) y por su procesamiento en Jerusalén y Cesarea (21,27-26,32). La cuarta fase empieza en el momento en que Pablo se embarca para Roma y queda abierta al futuro (27,1-28,31).

                  Tradicionalmente se ha reducido el contenido de esta segunda parte a los viajes misioneros de Pablo; modernamente se insiste, además, en el paralelismo entre los procesos de Pablo y Jesús; se trata, en realidad, de la misión de la iglesia "cristiana" de Antioquía, descrita en paralelo con la de Jesús Mesías/"Cristo", llevada a cabo por Bernabé y Saulo en representación de la comunidad. La misión encontrará gravísimos obstáculos en su camino, pero éstos, a diferencia de los que encontró Jesús, obedecerán en gran parte a problemas de índole personal de los propios misioneros. Esto no obstante, la misión se extenderá por los cuatro puntos cardinales (cuatro fases) del Imperio romano.

                  Primera fase de la misión: Chipre, Psidia, Liaconia y Panfilia (13,1-14,28): Comprende la investidura de los futuros misioneros (13,1-3), la prueba (13,4-12), el discurso programático de Pablo y su primer fracaso con los judíos (13,13-52), la actividad programática de la comunidad misionera (14,1-7), acompañada de la curación del lisiado (14,8-20a) y del epílogo de la primera fase de la misión (14,20b-28).

                   1 - 3.  La segunda parte de Hch, da comienzo con una comprobación singular: la organización de la comunidad de Antioquía ha cristalizado en un grupo mixto de profetas (Bernabé, Simeón y Lucio) y de maestros (Manaén y Saulo). El número cinco dice relación con la madurez que confiere el Espíritu (cf. 4,4). En los nombres propios y sobrenombres se observa también un mestizaje de pueblos, culturas y posición social: Simeón (nombre arameo)/Negro (sobrenombre latino); Lucio (nombre latino)/Cireneo (vse. lo dicho en 11,20); Manaén, educado con Herodes (1).

                 El Espíritu Santo interrumpe la celebración litúrgica con ayuno, al estilo judío, iniciada por el grupo en favor de la iglesia judeocreyente de Jerusalén, que estaba en serio peligro de desmembrarse tras el martirio del apóstol Santiago y el éxodo de su portavoz, Pedro. Los urge (sentido fuerte conferido al verbo "decir" por la partícula gr. dê, usada tan sólo en Lc 2,15; Hch 6,3 y 15,36) a la misión separando para ello al primero (Bernabé, profeta, cf. 4,36; 11,24) y al último de la lista (Saulo, maestro, cf. 14,12) (2). El principal responsable de la futura misión ha de ser Bernabé, cabeza de lista y primer designado por el Espíritu (lit. "el Bernabé", con art.): primacía de la profecía sobre la enseñanza. La comunidad ratifica la elección (3).

                 La investidura de Bernabé y Saulo para la misión entre los paganos tiene una serie de rasgos que recuerdan la investidura de Jesús en el Jordán para su misión como Mesías de Israel (Lc 3).

SALMO. 98,1-6. 
(Sal 96; Is 40-55) 

1Cantad al Señor un cántico nuevo
porque ha hecho maravillas;
su diestra le ha dado la victoria,
su santo brazo.
2EI Señor da a conocer su victoria,
revela su justicia a la vista de los pueblos.
3Se acordó de su lealtad y fidelidad
para la Casa de Israel.
Los confines de la tierra han contemplado
la victoria de nuestro Dios.
4Vitorea al Señor, tierra entera,
gritad, aclamad, tañed:
5tañed la cítara para el Señor
la cítara al son de instrumentos.
6Con clarines y al son de trompetas
vitoread ante el Señor y Rey. 
Explicación.
98,1 Ap 5,9; 14,3.
98,1-3 Notamos una "victoria" singular y "maravillas" plurales. La explicación está en el "recuerdo" del Señor, el cual ha sido coherente con su modo de proceder, ha mantenido su "lealtad". La acción ha sido a favor de Israel y "justa", la manifestación es universal: Israel es escenario de la actuación de Dios.
98,4-6 En la música instrumental y vocal reconoce el salmista un acto superior de alabanza. La vocal exalta la palabra, intensifica la expresión; la instrumental templa y acuerda los sonidos naturales. 
Transposición cristiana.
El tema del "venir" se realiza en el "adviento", en el Mesías "que ha de venir"; doble adviento, histórico y escatológico; ambos celebrados en nuestro adviento litúrgico. El segundo tema es el reinado, dominante en el NT: universal y justo. Al "cántico nuevo" se refiere Ap 5,9s. 
EVANGELIO. Mateo 10,7-13.
7 Por el camino proclamad que está cerca el reinado de Dios,
8 curad enfermos, resucitad muertos, limpiad leprosos, echad demonios. De balde lo recibisteis, dadlo de balde.
9 No os procuréis oro, plata ni calderilla para llevarlo en la faja;
10 ni tampoco alforja para el camino, ni dos túnicas, ni sandalias, ni bastón, que el bracero merece su sustento.
11 Cuando entréis en un pueblo o aldea, averiguad quién hay allí que se lo merezca y quedaos en su casa hasta que os vayáis.
12 Al entrar en una casa, saludad.
13 Si la casa se lo merece, que la paz que le deseáis se pose sobre ella; si no se lo merece, vuestra paz vuelva a vosotros.

Explicación

Envío de "los Doce", es decir, del Israel mesiánico, que representa a todos los discípulos. Por el momento, misión limitada a Israel (26,13; 28,19; misión universal). Predicación igual a la de Jesús (4,17). Proclamación escueta de la buena noticia (4,17), acompañada de toda clase de señales (8,16; 9,35; 9,18-26; 8,2-4; 9,32s): liberar a los israelitas de las doctrinas que los tienen postrados y privados de vida. La idea de lucro ha de estar ausente (8): limpios de corazón (5,8). Mostrar la opción por la pobreza (9s, cf. 6,33). Mensajeros de paz (5,9). 

martes, 9 de junio de 2026

LECTURAS DEL MIÉRCOLES 10 DE JUNIO DEL 2026

Primera Lectura: I Reyes 18, 20-39

1 REYES

20Ajab despachó órdenes a todo Israel, y los profetas se reunieron en el monte Carmelo. 21Elías se acercó a la gente y dijo:
-¿Hasta cuándo vais a caminar con muletas? Si el Señor es el verdadero Dios, seguidlo; si lo es Baal, seguid a Baal.
22La gente no respondió una palabra. Entonces Elías les dijo:
-He quedado yo solo como profeta del Señor, mientras que los profetas de Baal son cuatrocientos cincuenta. 23Que nos den dos novillos: vosotros elegid uno, que lo descuarticen y lo pongan sobre la leña sin prenderle fuego; yo prepararé el otro novillo y lo pondré sobre la leña sin prenderle fuego. 24Vosotros invocaréis a vuestro dios y yo invocaré al Señor, y el dios que responda enviado fuego, ése es el Dios verdadero.
Toda la gente asintió:
-¡Buena idea!
23Elías dijo a los profetas de Baal:
-Elegid un novillo y preparadlo vosotros primero, porque sois más. Luego invocad a vuestro dios, pero sin encender el fuego.
26Agarraron el novillo que les dieron, lo prepararon y estuvieron invocando a Baal desde la mañana hasta mediodía.
-¡Baal, respóndenos!
Pero no se oía una voz ni una respuesta, mientras brincaban alrededor del altar que habían hecho.
27Al mediodía, Elías empezó a reírse de ellos:
-¡Gritad más fuerte! Baal es dios, pero estará meditando, o bien ocupado, o estará de viaje. ¡A lo mejor está durmiendo y se despierta!
28Entonces gritaron más fuerte, y se hicieron cortaduras, según su costumbre, con cuchillos y punzones, hasta chorrear sangre por todo el cuerpo. 29Pasado el mediodía, entraron en trance, y así estuvieron hasta la hora de la ofrenda. Pero no se oía una voz, ni una palabra, ni una respuesta. 30Entonces Elías dijo a la gente:
-¡Acercaos!
31Se acercaron todos, y él reconstruyó el altar del Señor, que estaba demolido: tomó doce piedras, una por cada tribu de Jacob (a quien el Señor había dicho: “Te llamarás Israel”); 32con las piedras levantó un altar en honor del Señor, hizo una zanja alrededor del altar, como para sembrar dos fanegas; 33apiló la leña, descuartizó el novillo, lo puso sobre la leña 34y dijo:
-Llenad cuatro cántaros de agua y derramadla sobre la víctima y la leña.
Luego dijo:
-¡Otra vez!
Y lo hicieron otra vez.
Añadió:
-¡Otra vez!
35Y lo repitieron por tercera vez. El agua corrió alrededor del altar, e incluso la zanja se llenó de agua.
36Llegada la hora de la ofrenda, el profeta Elías se acercó y oró:
-¡Señor, Dios de Abrahán, Isaac e Israel! Que se vea hoy que tú eres el Dios de Israel  y yo tu siervo, que he hecho esto por orden tuya. 37Respóndeme, Señor, respóndeme, para que sepa este pueblo que tú, Señor, eres el Dios verdadero y que eres tú quien les cambiará el corazón.
38Entonces el Señor envió un rayo, que abrasó la víctima, la leña, las piedras y el polvo, y secó el agua de la zanja. 39Al verlo, cayeron todos, exclamando:
-¡El Señor es el Dios verdadero! ¡El Señor es el Dios verdadero!

EXPLICACIÓN.

18,19-40. En el nuevo episodio pasamos de los baales al Baal de Tiro, de la casa real a todo Israel. Ha llegado el momento de la gran decisión, frente a las infidelidades, compromisos y componendas. Nos viene a la memoria no tanto Moisés en el Sinaí, cuanto Josué en Siquén (Jos 24), exigiendo al pueblo una decisión religiosa tajante.
 
El monte Carmelo tiene algo de espinazo que divide oblicuamente al reino en dos mitades, con una vertiente encarando el norte, y otra encarando el sur (que son izquierda y derecha en la orientación israelítica); algo así como las dos direcciones del Ebal y el Garizín (Jos 8,30-35). En este momento se va a celebrar el gran juicio de Dios, especie de ordalía, oficiado por su profeta. 
 
18,21. Sin introducciones, la primera frase plantea la necesidad de elegir. El pueblo piensa que siempre será útil asegurarse el apoyo de las dos divinidades, Baal y Yahvé; Elías se burla de semejante pretensión con un juego de palabras. Apela,  implícitamente al primer mandamiento: el Señor no admite otro dios frente a sí. Intentar el dualismo es considerarlos o convertirlos a los dos en muletas (o ramas).
 
18,22. El pueblo no responde: porque la alternativa no admite respuesta, o porque tiene miedo a decidirse. El silencio es un factor importante de esta narración: incluso el verdadero Dios responderá sin palabras. El verbo ´nh´(=responder) se repite ocho veces en el relato. Un eje semántico de la perícopa es la oposición gritos/silencio. También contrasta la calma de Elías, uno solo, con la agitación orgiástica de cuatrocientos cincuenta.
 
18,23-24. El fuego es el rayo. El dios que lo envíe demostrará ser el dios cósmico; señor también de la lluvia y las cosechas. Será también el Señor que decide la validez de los sacrificios, aceptando o rechazando; por tanto, es inútil ofrecer víctimas a otros dioses.
 
18,27. La burla de Elías ilustra los límites impuestos al uso del antropomorfismo para representar a Dios. También nos enseña cómo un símbolo se puede usar correctamente y con valor despectivo: los israelitas pueden grita al Señor que despierte y vuelva (Sal 44,24; 73,20). Subraya la burla el hecho de que ya es mediodía.
 
18,29 1 Sm 10,5.
 
18,31-33. La intervención de Elías está descrita con detalles que retrasan el desenlace y tensan la atención; en contraste con los derviches, todas sus acciones son calculadas, ejecutas con orden y control. Aparte su función específica, los elementos parecen poseer una función simbólica: el agua, el fuego, la montaña. El fuego, que es elemento divino, vence al agua que los hombres le oponen. En otro contexto y con otra referencia, comentará Sab 19,20: “El fuego acrecentaba su propia virtud en el agua y el agua olvidaba su condición de extintor”.
 
18,38. La respuesta sucede en silencio: el rayo sin el acompañamiento normal de trueno. Los cinco complementos muestran el poder de ese fuego divino sobre todos los elementos: animales, madera, piedra, tierra, agua. Lv 9,24.

Salmo: 16,1-2.4-5.8.11
1 ¡Guárdame, Dios, que me refugio en ti!
                 2 Declaro:
                 al Señor,
                Tú eres mi dueño,
                 4 Multiplican sus penas
                 los que corren tras dioses extraños.
                 No derramaré sus libaciones de sangre,
                 mis labios no pronunciarán sus nombres.
5 El Señor es la porción de mi lote y de mi copa;
                 tú controlas mi suerte:
8 Pongo siempre al Señor ante mí,
                 con él a mi derecha no vacilaré.
11 me enseñarás un camino de vida,
                 me colmarás de gozo en tu presencia,
                 de delicias perpetuas a tu diestra.

EXPLICACIÓN.

16,1 El comienzo es una variante de comienzo convencional. Se dirige al Dios supremo, ´el , como "guardián": cfr.. Sal 121.

16,2 El femenino "bien" aplicado al Señor es excepcional; puede estar inducido por el tema de la tierra; cfr. Sal 65,12; 68,11. Otros leen pregunta retórica así: "mi dicha ¿no está en ti?".
 
16,4a Corrijo un texto mutilado o deteriorado, a la luz de expresiones de Dt y Jr, para una lectura conjetural que haga juego con el verso siguiente; véanse también Is 42,8; 48,11.

16,4b "libaciones de sangre": no sabemos si se refiere a sangre de víctimas sacrificadas, a incisiones rituales o a otra práctica: cfr. Is 57,6. "Invocar"; véanse Éx 23,13; Os 2,19; Zac 13,2.

16,5 En el reparto de la tierra los levitas no reciben un lote, pues deben vivir del templo: Nm 18,20s; Dt 10,9; 18,1.

Este verso pesa mucho en la reconstrucción del comienzo.
 
16,8 También excepcional por el verbo tan escogido y por ser el orante sujeto: la presencia de Dios se hace constante en la conciencia. Véase en contraste Ez 14,3. "Vacilar": en el supuesto, sacerdotal, o en la posición, vital.
  16,11 Aunque bien establecido, se encuentra en camino: vivir es progresar hacia un término positivo: gozo, saciedad, delicias sin fin. Moisés pidió al Señor que le mostrara el camino, y el Señor accedió (Éx 33,13); pidió ver su gloria, y el Señor le enseño su bondad, no su rostro (Éx 33,18-20). El orante del salmo comienza con la "bondad"; al final Dios le enseña el camino y muestra su rostro. Más allá no queda nada.


TRANSPOSICIÓN CRISTIANA.

Aplican el salmo a Cristo resucitado. Hch 2,24 y 13,34. Pronunciado por Cristo, con variedad de aplicaciones, puede ser pronunciado por el cristiano con la esperanza segura de su resurrección.
Evangelio: Mateo 5, 17-19
 17 ¡No penséis que he venido a echar abajo la Ley ni los Profetas! No he venido a echar abajo, sino a dar cumplimiento:
18 porque os aseguro que antes que desaparezca el cielo y la tierra, ni una letra ni una coma desaparecerá de la Ley antes que todo se realice.
                  19 Por tanto, el que se exima de uno solo de esos mandamientos mínimos y los enseñe así a los hombres, será llamado mínimo en el reino de Dios; en cambio, el que los cumpla y enseñe, ése será llamado grande en el reino de Dios:

EXPLICACIÓN.

Deshace un malentendido y previene contra una decepción. Su misión no es echar abajo el AT (la Ley y los Profetas) en cuanto es profecía del reinado de Dios, sino dar cumplimiento a esa promesa (cf. 1,22; 2,15.17.23; 4,14, etc.). La Ley (18), el Pentateuco, tenía por eje el éxodo de Egipto y la entrada en la tierra prometida; esto era figura de la obra del Mesías. El éxodo definitivo se realizará antes que desaparezca el mundo visible (18); comenzará con la muerte de Jesús y quedará abierto para toda la humanidad. De ahí la necesidad de practicar cada una de las bienaventuranzas antes propuestas (esos mandamientos mínimos), que toman el lugar de los mandamientos de la antigua Ley. Será llamado grande/mínimo, según realice o no la condición de hijo de Dios (5,9: serán llamados hijos de Dios).

lunes, 8 de junio de 2026

LECTURAS DEL MARTES 9 DE JUNIO DEL 2026

PRIMERA LECTURA. 1 Reyes 17,7-16.

1 REYES

7Pero al cabo del tiempo el torrente se secó, porque no había llovido en la región. 8Entonces el Señor dirigió la palabra a Elías:
9-Anda, vete a Sarepta de Fenicia a vivir allí; yo mandaré a una viuda que te dé la comida.
10Elías se puso en camino hacia Sarepta, y al llegar a la entrada del pueblo encontró allí a una viuda recogiendo leña. La llamó y le dijo:
-Por favor, tráeme un poco de agua en un jarro para beber.
11Mientras iba a buscarla, Elías le gritó:
-Por favor, tráeme en la mano un trozo de pan.
12Ella respondió:
-¡Vive el Señor, tu Dios! No tengo pan; sólo me queda un puñado de harina en el jarro y un poco de aceite en la aceitera. Ya ves, estaba recogiendo cuatro astillas; voy a hacer un pan para mí y mi hijo, nos lo comeremos y luego moriremos.
13Elías le dijo:
-No temas. Anda  a hacer lo que dices, pero primero hazme a mí un panecillo y tráemelo; para tí y tu hijo lo harás después. 14Porque así dice el Señor. Dios de Israel: "El cántaro de harina no se vaciará, la aceitera de aceite no se agotará, hasta el día en que el Señor envíe la lluvia sobre la tierra".
15Ella marchó a hacer lo que le había dicho Elías, y comieron él, ella y su hijo durante mucho tiempo. 16El cántaro de harina no se vació ni la aceitera se agotó, como lo había dicho el Señor por Elías.

Explicación.

17,9 Sarepta es una pequeña población en Fenicia, precisamente la región de donde ha venido Jezabel con su culto extranjero. El poder del Señor se extiende también a esa tierra, y el profeta lleva allá la presencia del Señor. Por medio de su profeta, el Señor trae el pan de que vive el hombre, vinculado al mandato que da vida (recuérdese Dt 8,3).

17,12 Jurar por el nombre del Señor era profesión de fe: el narrador presenta a la viuda como si creyera en el Dios de Israel. Hay que escuchar en el original la serie regular e inexorable de los verbos: "Iré, y lo coceré, y lo comeremos y moriremos": la última comida de dos condenados a morir de hambre.

17,13-14. Elías exige un acto de caridad extraordinario unido a un acto de fe en su palabra.

SALMO. 4,2-5.7-8.
2. Cuando te llamo, respóndeme
Dios, defensor mío;
tú que en el aprieto me diste holgura,
ten piedad de mí, oye mi oración.
3. Señores, ¿hasta cuándo será ultrajado mi honor,
amaréis la falsedad y buscaréis la mentira?
4. Sabedlo: el Señor ha distinguido a un fiel suyo,
el Señor me oye cuando lo llamo.
5. Temblad y dejad de pecar,
Reflexionad en el lecho y guardad silencio;
7. Muchos dicen: ¿Quién nos hará gozar de la dicha
si la luz de tu rostro, Señor,
se ha alejado de nosotros?
8. En el corazón me has infundido más alegría
que cuando abundan su grano y su mosto.

Explicación.

4,2 Empieza en tono de súplica, que pasa enseguida a la confianza.

4,3 Se dirige a nobles o gente influyente, que llevan tiempo desprestigiando al orante. El cual se atreve a interpelarlos.

4,4-6 En siete imperativos traza las etapas de una conversión –no pide castigo -: primero “reconocer” que el Señor está de parte del orante y sentir un “temor” saludable, que los hace “cesar” en el pecado; después “interiorizarlo” en el “silencio” de la noche; a la mañana ofrecer un “sacrificio ritual” por su pecado; el desenlace feliz es “confiar” en el Señor.

4,7 Sus amigos tienen razón al decir que sin la “luz” benévola del Señor no hay dicha verdadera; no tienen razón al considerarse abandonados.

4,8 Más que un sermón, les ofrece un testimonio: es el gozo, no justificado por bienes externos; cfr. Is 9,2 incluso venciendo la tribulación.

TRANSPOSICIÓN CRISTIANA: 

Ef 4,26 cita a su aire el v.5. Del gozo en la tribulación dan testimonio 2 Cor 1,3-5; 7,4; 1 Tes 1,6. Para el símbolo del espacio pueden verse Hch 17,28; Ef 3,18. 

EVANGELIO. Mateo 5,13-16.
13 Vosotros sois la sal de la tierra. Y si la sal se pone sosa, ¿con qué se salará? Ya no sirve más que para tirarla a la calle y que la pisotee la gente.
14 Vosotros sois la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad situada en lo alto de un monte;
15 ni se enciende una lámpara para ponerla en el candelero y que brille para todos los de la casa.
16 Empiece así a brillar vuestra luz ante los hombres; que vean el bien que hacéis y glorifiquen a vuestro Padre del cielo.

EXPLICACIÓN.

13 - 16. La sal, factor de incorruptibilidad, símbolo de la permanencia de la alianza (Lv 2,13; Nm 18,19; 2 Cr 13,5). La luz, la gloria o esplendor de Dios que había de brillar sobre Jerusalén (Is 60,1-3). Los discípulos son la nueva ciudad santa donde Dios habita (cf.. 27,53). La gloria se manifiesta en su modo de obrar (5,7-9), en el que los hombres reconocen a Dios como Padre.

domingo, 7 de junio de 2026

LECTURAS DEL LUNES 8 DE JUNIO DEL 2026

PRIMERA LECTURA. 1 Reyes 17,1-6.

1 REYES

Elías: la sequía (Jr 14).

1Elías, el tesbita (deTisbé de Galaad), dijo a Ajab:
-¡Vive el Señor, Dios de Israel, a quien sirvo! En estos años no caerá rocío ni lluvia si yo no lo mando.
2Luego el Señor le dirigió la palabra:
3-Vete de aquí hacia el Oriente y escóndete junto al torrente Carit, que queda cerca del Jordán. 4Bebe del torrente y yo mandaré a los cuervos que te lleven allí la comida.
5Elias hizo lo que le mandó el Señor y fue a vivir junto al torrente Carit, que queda cerca del Jordán. 6Los cuervos le llevaban pan por la mañana y carne por la tarde, y bebía del torrente.

Explicación.

Elías aparece repentinamente. Se habla de él como si fuera personaje conocido. En esto se aparta conspicuamente de Moisés y de Samuel, cuyas biografías se remontan a la infancia prodigiosa.

17,1 Eclo 48,1s; Lv 26,18-20.

SALMO. 121,1-8.

1Levanto los ojos a los montes:
¿de dónde me vendrá el auxilio?
2EI auxilio me viene del Señor,
que hizo el cielo y la tierra.
3No dejará que tropiece tu pie,
no duerme tu guardián.
4No duerme, no dormita
el guardián de Israel.
5EI Señor es tu guardián, el Señor es tu sombra,
está a tu derecha.
6De día el sol no te hará daño
ni la luna de noche.
7EI Señor te guarda de todo mal,
él guarda tu vida.
8EI Señor guarda tus entradas y salidas
ahora y por siempre.
Explicación.

121 Género. Salmo de confianza, expresión o exhortación. La situación es genérica: un hombre necesitado busca ayuda y la encuentra en Dios. El comienzo y la forma en segunda persona sugiere una ejecución litúrgica, o refleja un diálogo interior.
Tema: Dios guardián. Seis veces se repite la raíz "guardar" y una vez se dice "sombra", título divino de noble ascendencia. La vigilancia está descrita en cuatro oraciones. Se ejerce especialmente de noche: Is 21,11; Cant 3,3; 1 Sm 26,15s. Sobre el dormir o despertar de Dios véanse Sal 78,65; Is 51,9-52,6.
Estilo. Lo más notable son las polaridades, sustancia del poema, que representan la oscilación de la existencia humana (cfr. Ecl 3,1-8). Sol y luna, pueden ser benéficos y dañinos (2 Re 4,19; Jdt 8,2s); día y noche, pulso del tiempo desde la creación (Gn 1); entradas y salidas, o toda la actividad humana (Dt 28,6); ahora y siempre, porque la protección debe sentirse en el presente y estar asegurada para el futuro. El ser de Dios trasciende y abarca alternancias y extremos.
121,1-2 Los ojos se levantan, quizá desde la ciudad y sus murallas, a la defensa natural de las montañas vecinas. Podemos subir los montes con los pies o con la mirada, pero la ascensión tiene que dirigirse a Dios.
121,3 El pie del peregrino caminando a oscuras y del peregrino por las oscuridades de la vida. "No duerme": Is 56,10; Nah 3,18.
121,5 La derecha es geográficamente el mediodía, donde hiere el sol con más fuerza.
121,7 "Todo mal": incluso la muerte, como antónimo de la "vida".
121,8 El poema se va bifurcando y al terminar se prolonga en una perspectiva indefinida: ¿Hasta dónde llega el siempre?
Transposición cristiana.
La protección de Dios: Jn 17,11; 2 Tes 3,2s; 1 Pe 1,4. La vida de Jesús se resume en su "entrar y salir" Hch 1,21.

EVANGELIO. Mateo 5,1-12.
1 Al ver Jesús las multitudes subió al monte, se sentó y se le acercaron sus discípulos.
2 Él tomó la palabra y se puso a enseñarles así:
                    3 Dichosos los que eligen ser pobres,
                       porque ésos tienen a Dios por rey.
                    4 Dichosos los que sufren,
                       porque ésos van a recibir el consuelo.
                    5 Dichosos los sometidos,
                       porque ésos van a heredar la tierra.
                    6 Dichosos los que tienen hambre y sed de esa justicia,
                       porque ésos van a ser saciados.
                    7 Dichosos los que prestan ayuda,
                       porque ésos van a recibir ayuda.
                    8 Dichosos los limpios de corazón.
                       porque ésos van a ver a Dios.
                    9 Dichosos los que trabajan por la paz,
                       porque a ésos los va a llamar Dios hijos suyos.
                  10 Dichosos los que viven perseguidos por su fidelidad,
                       porque ésos tienen a Dios por rey.
                  11 Dichosos vosotros cuando os insulten, os persigan y os calumnien de cualquier modo por causa mía.
12 Estad alegres y contentos, que grande es la recompensa que Dios os da; porque lo mismo persiguieron a los profetas que os han precedido.

EXPLICACIÓN.

4,25-5,12.    Multitudes judías y paganas. La actividad de Jesús rompe las fronteras entre los pueblos (4,25). Reacción de Jesús, subir al monte, lugar de la presencia y actividad divinas. Va a promulgar el estatuto del Reino, a definir la nueva alianza y a constituir el nuevo pueblo. Sube al monte como Moisés y habla desde él como Dios: el Hombre-Dios.

                  "Pobres" (3), en la tradición judía, los pobres sociológicos; "eligen", lit. "por el/su espíritu", que indica un acto interior del hombre, de inteligencia, voluntad o sentimiento; en este contexto, de voluntad (= decisión, opción). "Los pobres por propia decisión" = los que eligen ser pobres. Jesús mismo lo interpreta en 6,24 (opción entre Dios y el dinero). Tienen a Dios por rey (lit. "de ellos es el reinado de Dios"), es decir, sólo con ellos actúa Dios como rey. El reinado de Dios pone fin a la miseria; no carecerán de lo necesario ni tendrán que someterse a otros para obtener el sustento (6,25-34). Esta pobreza se opone al acumular y retener bienes (6,19-21) y supone la disposición a compartir lo propio (6,22). Ésta es la buena noticia a los pobres (Is 61,1; Mt 11,15).

                Las tres bienaventuranzas siguientes contienen una promesa de liberación, efecto de la opción por la pobreza.

                Los que sufren (4), alusión a Is 61,1 donde se trata de la opresión de Israel. Jesús anuncia el fin de la opresión para la humanidad entera.

                Los sometidos (5), según el texto de Sal 37,11: los que han perdido su independencia económica y su libertad y tienen que vivir sometidos a los poderosos que los han despojado. La tierra, universal: plena restitución de la libertad e independencia.

               Esa justicia (6) condensa las dos bienaventuranzas anteriores: verse libres de la opresión, gozar de independencia y libertad.

              Las tres bienaventuranzas siguientes definen la labor del grupo cristiano en medio de la sociedad.

              Los que prestan ayuda (7), la misericordia expresada en obras.

             Los limpios de corazón (8), cf. Sal 24,4, en paralelo con "el de manos inocentes": buena intención que se traduce en conducta sincera. Ver a Dios, la experiencia constante de su presencia. No cuenta ya la pureza de la ley, sino la del comportamiento, ni el encuentro con Dios en el templo (Sal 24,3; 42,3.5; 43,3), sino en la vida.

            La paz (9): prosperidad, tranquilidad, derecho, justicia; en suma, la felicidad individual y social. Condensa las dos bienaventuranzas anteriores. Tal actividad hace al hombre semejante a Dios, por ser la misma que él ejerce con los hombres. No relación de siervo a señor, sino de hijo a Padre (cf. Os 2,1).

          La última bienaventuranza (10) completa la primera (3) (ambas en presente y con el segundo miembro igual). La persecución no es un fracaso, y es consecuencia de la fidelidad a la opción inicial (5,3). La sociedad, basada en la ambición de poder, gloria y riqueza, no la tolera.

          Las promesas de futuro (vv. 4-9) son efecto de la opción y fidelidad presentes (vv. 3,10). Liberación progresiva de los oprimidos por la existencia del grupo humano que opta contra los valores de la sociedad y crea una alternativa.

          Para los discípulos (11s) desarrolla la última bienaventuranza. La sociedad ejercerá sobre ellos una presión más o menos cruenta. La reacción ha de ser de alegría. Su recompensa será la experiencia de que Dios reina sobre ellos. Con su modo de vivir, los discípulos toman el puesto de los profetas de antaño: hacen visible una nueva relación humana, que denuncia la injusticia existente.

JUAN MATEO COMENTA LAS BIENAVENTURANZAS

LECTURAS DEL JUEVES 11 DE JUNIO DEL 2026

PRIMERA LECTURA. Hechos 11,21-26; 13,1-3. HECHOS DE LOS APÓSTOLES. ÍNDICE. 11 21 Como la fuerza del Señor los sostenía, gran número creyó, c...