jueves, 13 de agosto de 2026

LECTURAS DEL VIERNES 14 DE AGOSTO DEL 2026

Primera Lectura. 1 Juan 3,13-18.

1 CARTA DE JUAN.

13No os extrañéis, hermanos, si el mundo os odia.
14Nosotros sabemos que hemos pasado de la muerte a la vida porque amamos a los hermanos. No amar es quedarse en la muerte, 15odiar al propio hermano es ser un asesino, y sabéis que ningún asesino lleva dentro la vida definitiva. 16Hemos comprendido lo que es el amor porque aquél entregó su vida por nosotros; ahora también nosotros debemos entregar la vida por nuestros hermanos. 17Si uno posee bienes de este mundo y, viendo que su hermano pasa necesidad, le cierra sus entrañas, ¿cómo va a estar en él el amor de Dios? 18Hijos, no amemos con palabras y de boquilla, sino con obras y de verdad.

EXPLICACIÓN.

No se puede esperar otra cosa de la sociedad perversa; el orden opresor odia necesariamente a quien trabaja por el bien de los demás y crea una nueva relación humana (13). Pero ese amor de obra es la prueba visible de que quien lo practica posee la vida definitiva, es decir, tiene a Dios con él; es la conducta el criterio que permite establecer la autenticidad de la experiencia interior (14a). Odiar equivale a matar y a estar muerto; asesino, cf. Jn 8,44 (14b-15).

Jesús hizo comprender que amar significa entregar la propia vida para que los demás vivan (16; cf. Jn 10,11). El amor se demuestra con la solidaridad de obra (17). Exhortación (18).

Salmo. 116,10-13.16-17.
10¡Yo creía!, cuando decía:
qué desgraciado soy.
11 Yo pensaba en mi apuro:
los humanos son falaces.
12¿Cómo pagaré al Señor
todo el bien que me ha hecho?
13Alzaré la copa de la salvación
invocando el nombre del Señor.
16 ¡Favor, Señor, que soy tu siervo!
siervo tuyo, hijo de tu esclava.
¡Rompiste mis coyundas!
17Te ofreceré un sacrificio
de acción de gracias.
invocando el nombre del Señor 
Explicación.
116,10-11 Retorna a la situación pretérita de aflicción y desconcierto. Uno de esos momentos en que el hombre procede "precipitadamente", sin serenidad ni lucidez (48,6). En aquel momento el orante descubrió o comprobó que el hombre no es de fiar, no ofrece garantía, y confió en Dios: Is 2,22; Jr 17,5; Sal 60,13. No se trata de una mendacidad congénita, sino de su invalidez ontológica. 
116,12 La única "restitución" accesible al hombre es el reconocimiento. Cuando el orante se hace la pregunta, ya está expresando su gratitud y su deseo de reciprocidad, y su imposibilidad de satisfacerla.
116,13-14 Expresará su gratitud en un rito público. No está claro si es copa de libación, vino que se derrama en honor de la divinidad (Ex 29,40s; Lv 23,18.37), o es copa de comunión que va pasando entre los comensales de un banquete sacrificial (quizá Am 2,8; Is 62,9). Sobre el voto véase Sal 66,13s. 
116,17 -18 Repite el estribillo cambiando copa por sacrificio de acción de gracias.  
Trasposición cristiana.
Rom 3,4 cita 11b desplazando ligeramente el sentido. 2 Cor 4,13 cita 10a adaptando el sentido. Sobre el precio de la vida, Rom 8,20. Sobre la copa, 1 Cor 10,16.  
 Evangelio. Juan 15,12-17.
12. Éste es el mandamiento mío: que os améis unos a otros igual que yo os he amado.
13. Nadie tiene amor más grande por los amigos que uno que entrega su vida por ellos.
14. Vosotros sois amigos míos si hacéis lo que os mando.
15. No, os llamo siervos, porque un siervo no está al corriente de lo que hace su señor; a vosotros os vengo llamando amigos, porque todo lo que le oí a mi Padre os lo he comunicado.
16. No me elegisteis vosotros a mí, os elegí yo a vosotros y os destiné a que os pongáis en camino, produzcáis fruto y vuestro fruto dure; así, cualquier cosa que le pidáis al Padre en unión conmigo, os la dará.
17. Esto os mando; que os améis unos a otros.

EXPLICACIÓN.
El mandamiento que constituye la comunidad y le da su identidad (13,34) es, al mismo tiempo, el fundamento de la misión (12). Donde no existe comunidad de amor mutuo como alternativa a la sociedad injusta, no puede haber misión. Señala Jesús cuál es la cima del amor (13,34: Igual que yo os he amado) (13). Explica la adhesión en términos de amistad (15), que nace de la comunidad de espíritu y de la común vivencia de entrega. Ha pasado de la metáfora local (15,4: seguir insertados en la vid) a la relación personal (amigos). Requiere que la relación con él sea de amistad. Siendo el centro del grupo, no se coloca por encima de él: quiere ser compañero de los suyos en la tarea común. En contexto de misión, la amistad significa la colaboración en un trabajo que se considera común a todos y responsabilidad de todos. La igualdad y el afecto crean la libertad. La diferencia entre el siervo y el amigo se basa en la confianza. Ésta es total: a sus discípulos Jesús se lo ha comunicado todo.
La elección es la de todo discípulo (16). En cierto modo, Jesús ha elegido a la humanidad entera, pues ha venido a salvar al mundo (3,17; 12,47); al acercarse el hombre, esa elección queda concretada y realizada por la acogida de Jesús. La frase expresa la experiencia de cada cristiano, pues éste, aunque consciente de su opción libre, sabe que no puede atribuir sólo a su iniciativa la condición de miembro de la comunidad de Jesús. La elección se hace para la misión; los discípulos son colaboradores de Jesús. Él espera que la labor de los suyos tenga un efecto duradero que vaya cambiando la sociedad (que vuestro fruto dure). La dedicación a realizar las obras de Dios (9,4), que es la sustancia de la misión, pone a disposición de los discípulos la fuerza del Padre. A través de ellos se vierte el torrente de su amor.
Para terminar la sección sobre el amor, repite Jesús su mandamiento (cf.12 )(17), condición para estar vinculados a él y producir fruto. La repetición es, al mismo tiempo, un aviso: si no existe esa calidad de amor, falta lo esencial.

SÍNTESIS.

Identificado con Jesús y su mensaje, el grupo tiene su pleno apoyo. La actividad de la comunidad hace llegar a los hombres el amor del Padre que ofrece vida. Jesús excluye la adhesión y el amor propios de siervos o súbditos: deben ser amistad que llega a dar la vida por los amigos. La misión adquiere así una dimensión nueva: los discípulos se dedicarán con él a una labor que sienten como propia; no serán siervos de un señor, sino hombres libres, amigos que comparten su alegría en la tarea común. 

miércoles, 12 de agosto de 2026

LECTURAS DEL JUEVES 13 DE AGOSTO DEL 2026

Primera Lectura: Ezequiel 12,1-2

EZEQUIEL

1Me dirigió la palabra el Señor:
2-Hijo de Adán, vives en la casa rebelde: tienen ojos para ver, y no ven; tienen oídos para oír, y no oyen; pues son casa rebelde.

EXPLICACIÓN.

12,2. La introducción intenta justificar la nueva profecía sobre la próxima deportación: las precedentes no han bastado. Los oyentes hacen honor al título que habían recibido, “Casa Rebelde”. Su ceguera y sordera voluntarias ya las anunció Is 6,10 y se las reprochará Isaías II, Is 43,8-10.

Salmo 78:56-59.61-62.
56pero ellos tentaron al Dios Altísimo,
se rebelaron y no guardaron sus preceptos;
57desertaron, lo traicionaron como sus padres,
fallaron como un arco engañoso:
58lo irritaban con sus altozanos,
con sus ídolos le daban celos.   
59Lo oyó Dios y se indignó
y rechazó gravemente a Israel. 
61Abandonó sus valientes al cautiverio,
su orgullo a la mano enemiga;
62entregó su pueblo a la espada,
indignado con su heredad.

EXPLICACIÓN.

 78,56-58 El nuevo pecado, en la tierra, es la idolatría en forma de culto a Baal y Asera en los altozanos. Nos hace pensar en la reforma de Josías: 2 Re 23. El Dios celoso no puede tolerar dioses rivales: Dt 32,16.21. El "arco", usado en sentido propio en el v. 9, reaparece aquí como imagen. Es instrumento personal de caza o guerra: el pueblo es "arco" del Señor: Zac 9,13. Debe mantenerse tirante, no aflojarse ni volverse atrás (2 Sm 1,22). Y no debe ser falso (Os 7,16): en vez de apuntar hacia su Dios o hacia donde su Dios quiere, apuntan hacia los ídolos. 

78,59-64 El cuadro, a pesar de sus detalles tan humanos, es genérico. Cualquier asedio y derrota podía terminar en matanza y deportación, la ciudad podía ser incendiada (Jos 8,18-29; Jue 20,36-44). El autor parece evocar una catástrofe de gran envergadura: el santuario septentrional y primitivo de Siló, por su sacralidad, puede servir de referencia simbólica. Al no dar nombre al enemigo, cualquiera puede ocupar el puesto: me inclino a la invasión asiria del 622.

78,59 "Rechazó": lo usa 2 Re 17,20 para la destrucción de Samaría; pero es verbo genérico. 

78,61 El ejército es fuerza y orgullo del soberano. 

Transposición cristiana.

La clave está en la visión de Jesús como nuevo David y nuevo pastor. El verso 2 lo cita Mt 13,35 para justificar el uso que hace Jesús de parábolas. El despertar de Dios lo aplican algunos Padres a la resurrección de Jesucristo.

Evangelio de Mateo: 18,21-19,1
1821 Entonces se adelantó Pedro y le preguntó:
- Señor, y si mi hermano me sigue ofendiendo, ¿cuántas veces lo tendré que perdonar?, ¿siete veces?
22 Jesús le contestó:
- Siete veces, no; setenta veces siete.
23 Por esto el reinado de Dios se parece a un rey que quiso saldar cuentas con sus empleados.
24 Para empezar, le presentaron a uno que le debía muchos millones.
25 Como no tenía con qué pagar, el señor mandó que lo vendieran a él, con su mujer, sus hijos y todas sus posesiones, y que pagara con eso.
26 El empleado se echó a sus pies suplicándole:
- Ten paciencia conmigo, que te lo pagaré todo.
27 El señor, conmovido, dejó marcharse a aquel empleado, perdonándole la deuda.
28 Pero, al salir, el empleado encontró a un compañero suyo que le debía algún dinero, lo agarró por el cuello y le decía apretando:
- Págame lo que me debes.
29 El compañero se echó a sus pies suplicándole:
- Ten paciencia conmigo, que te lo pagaré.
30 Pero él no quiso, sino que fue y lo metió en la cárcel hasta que pagara lo que debía.
31 Al ver aquello sus compañeros, quedaron consternados y fueron a contarle a su señor lo sucedido.
32 Entonces el señor llamó al empleado y le dijo:
- ¡Miserable! Cuando me suplicaste te perdoné toda aquella deuda.
33 ¿No era tu deber tener también compasión de tu compañero como yo la tuve de ti?
34 Y su señor, indignado, lo entregó a los verdugos hasta que pagara toda su deuda.
35 Pues lo mismo os tratará mi Padre del cielo si no perdonáis de corazón, cada uno a su hermano.
191 Cuando terminó estas palabras, pasó Jesús de Galilea al territorio de Judea del otro lado del Jordán.

EXPLICACIÓN.

                    Pedro se mueve en el terreno de la casuística. Su pregunta remite al v.15. Jesús alude a Gn 4,24 (cántico de Lamec): el perdón debe extenderse hasta donde llegó el deseo de venganza (21s). La parábola (23-34) confirma lo dicho: quien no perdona/ejerce el amor con el prójimo no tiene capacidad para ser perdonado/experimentar el amor de Dios. Continúa el viaje a Jerusalén (16,21).

martes, 11 de agosto de 2026

LECTURAS DEL MIÉRCOLES 12 DE AGOSTO DEL 2026

Primera Lectura. Ezequiel 9,1-7; 10,18-22.

EZEQUIEL

91Entonces le oí llamar en voz alta:
-Acercaos, verdugos de la ciudad, empuñando cada uno su arma mortal.
2Entonces aparecieron seis hombres por el camino de la puerta de arriba, la que da al norte, empuñando mazas. En medio de ellos, un hombre vestido de lino, con los avíos de escribano a la cintura. 3Al llegar, se detuvieron junto al altar de bronce. La gloria del Dios de Israel se había levantado del querubín en que se apoyaba, yendo a ponerse en el umbral del templo. Llamó al hombre vestido de lino, 4con los avíos de escribano a la cintura, y le dijo el Señor:
-Recorre la ciudad, atraviesa Jerusalén y marca en la frente a los que se lamentan afligidos por las abominaciones que en ella se cometen.
5A los otros les dijo en mi presencia:
-Recorred la ciudad detrás de él hiriendo sin compasión y sin piedad.
6A los viejos, muchachos y muchachas, a niños y mujeres, matadlos, acabad con ellos; pero a ninguno de los marcados los toquéis.
Empezad por mi santuario.
Y empezaron por los ancianos que estaban frente al templo.
7Luego les dijo:
-Profanad el templo, llenando sus atrios de cadáveres, y salid a matar por la ciudad.
8Sólo yo quedé con vida. Mientras ellos mataban, caí rostro en tierra y grité:
-¡Ay Señor! ¿Vas a exterminar al resto de Israel, derramando tu cólera sobre Jerusalén?
9Me respondió:
-Grande, muy grande, es el delito de la casa de Israel y de Judá; el país está lleno de crímenes; la ciudad colmada de injusticias; porque dicen:
-El Señor ha abandonado el país, no lo ve el Señor.
1018Luego la gloria del Señor salió levantándose del umbral del templo y se colocó sobre los querubines.19Vi a los querubines levantar las alas, remontarse del suelo (sin separarse de las ruedas) y salir. Y se detuvo junto a la puerta oriental de la casa del Señor; mientras tanto, la gloria del Dios de Israel sobresalía por encima de ellos.
20Eran los seres vivientes que yo había visto debajo del Dios de Israel a orillas del río Quebar, y me di cuenta de que eran querubines. 21Tenían cuatro rostros y cuatro alas cada uno, y una especie de brazos humanos debajo de las alas, 22su fisonomía era la de los otros que yo había contemplado a orillas del río Quebar. Caminaban de frente.

Explicación.

9,1-7 Sentencia y ejecución. Nos encontramos ante una visión. Ezequiel no ve por adelantado los sucesos como van a suceder dentro de unos años. Asiste a una representación que le facilita la clave teológica de los sucesos. No invitado, interviene en la representación con el papel profético de intercesor. El juez rechaza la apelación a la clemencia porque ya ha provisto a salvar a los inocentes. Como se encuentra dentro del templo, no ve lo que pasa en la ciudad.

La pena será incendio y matanza, de los cuales se librará un resto fiel al Señor. Los verdugos son el ejército babilonio. El orden cronológico se invierte: en la realidad, los invasores entraron por la ciudad hasta el reducto último del templo. En la visión, por razones teológicas, la acción se dilata del templo a la ciudad.

9,1 La terminología trae el recuerdo del exterminador de Ex 12; véanse también 2 Sm 24,16 e Is 54,16s.

9,2 Lino era de ordinario tejido sacerdotal: Lv 16,4.23.32.

9,3 Verso añadido para ligar esta escena con el contexto (8,2 y 10,4), y para recordar al lector la presencia dominadora del Señor.

9,4 La marca es una tau , última letra del alfabeto hebreo, que antiguamente tenía figura de cruz. Los marcados son propiedad del Señor, porción sacra e intocable: véase Ap 7.

9.5 Dt 13,16; Jos 10,40.

9,6 Fórmulas de guerra santa: Dt 13,16; 20,16; Jos 10,40; 11,11s. El templo ya no es asilo sagrado, porque lo han profanado los sacrilegios.

9,8 La intercesión es función profética: Éx 32; Nm 14; Dt 9; Jr 15; Am 7,2-5.

9,9 Véase la descripción en el cap. 22.

10,18-22 Este capítulo es el más complicado del libro, uno de los más difíciles del AT. A grandes rasgos reconstruimos así su génesis. Ezequiel tuvo una visión de la Gloria de Dios en movimiento, abandonando el templo y el país. La redactó concisamente (texto en cursiva). SU visión desencadenó dos líneas de especulación: ¿qué ha sido del arca?. ¿qué figura tiene la Gloria? A la primera pregunta intentaron responder algunos discípulos más próximos al sacerdote profeta; a la segunda, una serie de teólogos especulativos.

La Gloria sigue una trayectoria lineal y desaparece en pocas etapas. Teóricamente se encuentra en el camarín o debir. Deja el camarín, atraviesa la nave y se detiene en el vestíbulo, atraviesa el patio central y se detiene en la puerta oriental del templo; atraviesa parte de la ciudad, el torrente Cedrón, y se detiene en el monte de los Olivos. Desaparece. Ezequiel ve parte de la trayectoria y completa lo que no ve con lo que sabe como sacerdote. Sin la presencia del Señor, el templo ya no es templo, es un edificio profano.

Salmo. 113,1-6.

(1 Sm 2; Lc 1,46-53)
1Aleluya. Alabad, siervos del Señor,
alabad el nombre del Señor.
2Bendito sea el nombre del Señor
ahora y por siempre.
3De la salida del sol hasta el ocaso,
sea alabado el nombre del Señor.
4El Señor se eleva sobre todos los pueblos,
su gloria sobre los cielos.
5¿Quién como el Señor, Dios nuestro,
que encumbra su trono
6y abaja su mirada en el cielo y la tierra? 

Explicación.

113,1 El nombre Yhwh es una de sus mediaciones. Pronunciado endereza la alabanza.
113,2 El salmo es un eslabón en una cadena perpetua.
113,3 Sigue el movimiento del sol, que abarca toda la tierra (Sal 19).
113,4 "Todos los pueblos" como 99,2; no divinidades como 97,9. Compárese la "gloria" celeste con la de Is 6.
113,5-6 Atención a la lectura quiástica. Un buen comentario en 1 s 57,15; para la mirada, Is 63,15 combinado con 66,2. 
Transposición cristiana.
 El movimiento de bajar para elevar culmina en el misterio de la encarnación. Léase el himno de Flp 2,6-11. Por mediación de ls 54 y su cita en Gal 4,27, pasamos a una lectura eclesiológica del final. 
Evangelio. Mateo 18,15-20.
15 Si tu hermano te ofende, ve y házselo ver, a solas entre los dos. Si te hace caso, has ganado a tu hermano.
16 Si no te hace caso, llama a otro o a otros dos, para que toda la cuestión quede zanjada apoyándose en dos o tres testigos (Dt 19,15).
17 Si no les hace caso, díselo a la comunidad, y si no hace caso ni siquiera a la comunidad, considéralo como un pagano o un recaudador.
18 Os aseguro que todo lo que atéis en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desatéis en la tierra quedará desatado en el cielo.
19 Os lo digo otra vez: Si dos de vosotros llegan a un acuerdo aquí en la tierra acerca de cualquier asunto por el que hayan pedido, surtirá su efecto por obra de mi Padre del cielo,
20 pues donde están dos o tres reunidos apelando a mí, allí en medio de ellos, estoy yo.

Explicación.

Te ofende, según la mayoría de los mss. y versiones; exigido además por los paralelos en el texto (cf. vv. 21.35). La ofensa crea división y ésta ha de ser reparada lo antes posible. El ofendido ha de tomar la iniciativa; el ofensor ha de reconocer su falta (15). Caso particular de lo expuesto en la parábola de la oveja perdida. Si el ofensor no acepta la reconciliación, se hará todo lo posible. Si la rehúsa hasta el fin, es como el que no conoce a Dios (pagano), como el que hace caso omiso de su voluntad (recaudador; 17). La comunidad puede reconciliar o expulsar (cf. 16,19); su decisión, refrendada por Dios (18). El mismo principio con otras palabras (19s). Las decisiones no se toman a la ligera ni por el mero parecer humano (petición): la eficacia se debe a la presencia de Jesús entre los que apelan a él.

lunes, 10 de agosto de 2026

LECTURAS DEL MARTES 11 DE AGOSTO DEL 2026

Primera Lectura. Oseas 2,16.17.21-22 2 Corintios 4,6-10.16-18.

OSEAS.
16Por tanto, mira, voy a seducirla
llevándomela al desierto
y hablándole al corazón.
17Allí le daré sus viñas, y el Valle de Acor*
será Paso de la Esperanza.
Allí me responderá como en su juventud,
como cuando salió de Egipto.
21Me casaré contigo para siempre,
me casaré contigo
a precio de justicia y derecho,
de afecto y de cariño.
22Me casaré contigo a precio de fidelidad,
y conocerás al Señor.

Explicación.

2,16-17 él y ella: llamada y respuesta.

2,21-22 Esponsales con ella.

2,16 Comienza con la "seducción" amorosa al revés (Éx 22,15; Jr 20,2). El desierto significa a solas (Cant 7,12), el lugar del noviazgo (Jr 2,2). "Cortejar": como Jamor a Dina (Gn 34,3), el levita a su esposa (Jue 19,2s), Boaz a Rut (2,13).

2,17 Acor recuerda el sacrilegio de Acán (Jos 7,24). Acor (Desgracia) y Tiqwa (Esperanza) suenan parecidos a "estéril" y "alberca".

2,21-22 La fórmula de los esponsales es solemne. Según 2 Sm 3,14 la construcción con preposición se emplea para indicar la dote. El Señor no la paga en bienes materiales, sino en actitudes. Dos, derecho y justicia, expresan el vínculo legal; otras dos, afecto y cariño, expresan la relación personal, íntima; la última sella la estabilidad. Son actitudes que posee el esposo y que infunde en la esposa. Ella responde como sujeto de un verbo único: "conocerás", que por la intensidad del contexto no puede cohibir su referencia sexual (dicho de la muer: Gn 19,8; Nm 31,17; Jue 11,39 etc.). En castellano podríamos ensayar: te penetrarás de, te impregnarás de, te unirás a. 

2 CORINTIOS.
6pues el Dios que dijo: "Brille la luz sobre la faz de las tinieblas" (Gn 1,3) la ha encendido en nuestros corazones, haciendo resplandecer el conocimiento de la gloria de Dios, reflejada en el rostro del Mesías.
                  7Pero este tesoro lo llevamos en vasijas de barro, para que se vea que esa fuerza tan extraordinaria es de Dios y no viene de nosotros. 8Nos aprietan por todos lados, pero no nos aplasta; 9estamos apurados, pero no desesperados; acosados, pero no abandonados; 10nos derriban, pero no nos rematan; paseamos continuamente en nuestro cuerpo el suplicio de Jesús, para que también la vida de Jesús se transparente en nuestro cuerpo; 
16Por esta razón no os acobardamos; no, aunque nuestro exterior va decayendo, lo interior se renueva día a día; 17porque nuestras penalidades momentáneas y ligeras nos producen una riqueza eterna, una gloria que las sobrepasa desmesuradamente; 18y nosotros no ponemos la mira en lo que se ve, sino en lo que no se ve, porque lo que se ve es transitorio y lo que no se ve es eterno.

Explicación.

              La luz, cuya existencia inauguró la creación (Gn 1,3), era símbolo de salvación para Israel (cf. Is 9,2); ahora, la salvación se encuentra en Jesús, Mesías/Salvador (6).

                Son precisamente las tribulaciones y persecuciones que sufre, y que muestran su debilidad, las que prueban que Dios está con él. Vasijas de barro, posible alusión a Gn 2,7 (cf. Rom 9,21-23; 1 Cor 15,47) (7). Situaciones extremas que no logran impedir su actividad; es más, cuanto mayor es la persecución (el suplicio de Jesús), más efectiva es en él la vida de Jesús (8-11).

                El fruto personal de tanta tribulación se encuentra ya en la vida presente (lo interior se renueva de día en día) (16), que anticipa la vida futura. El anhelo de plenitud es el que orienta y sostiene el esfuerzo (17-18). 

Salmo. 45,11-12.14-16
11 -Escucha, hija, mira, presta oído:
olvida tu pueblo y la casa paterna:
12 prendado está el rey de tu belleza;
ríndele homenaje, que él es tu señor.
14 Con todos los honores entra la princesa
vestida de tisú de oro y brocados.
15 La conducen hasta el rey.
Un séquito de vírgenes la sigue:
16 las llevan con alegría y algazara,
van entrando en el palacio real.

Explicación.

45,9-16. La fiesta tiene más movimiento. Sólo que el poeta no da direcciones escénicas, se las deja a la imaginación del lector. Creo distinguir tres escenas. En la primera vemos al rey, asistido por la reina madre, ambos ricamente ataviados; suena música en el salón de la corte; acuden princesas pretendientes. En la segunda alguien, un funcionario real pide el consentimiento a la princesa elegida (cfr. 1 Sm 25,40s). En la tercera la novia y su séquito son conducidos hacia el salón interior.

45,11 Se invierten los papeles de Gn 2,24, donde se dice del varón que abandona a sus padres. Aquí le toca a ella.

45,12 En una época en que muchas bodas reales, dentro de la poligamia, eran actos de política internacional, es notable oír que el rey está enamorado. También la novia tiene que reconocer al rey como señor y rendirle homenaje.

45,14 Como un cronista de sociedad que describe el traje de la novia.

45,15-16 El séquito de muchachas no es conducido directamente al rey, sino al "palacio real". ¿Son damas que servirán a la nueva consorte? ¿Son jóvenes destinadas al harén real? El poeta sorprende su alegría.

TRANSPOSICIÓN CRISTIANA.

Heb 1,8s cita los versos 7-8. Toda la tradición ha leído este salmo como mesiánico; incluso en sentido literal; la liturgia lo escoge para las fiestas del Señor. Meditado en clave cristiana adquiere valor cristológico, Jesucristo rey, y eclesiológico, la iglesia esposa. 

Evangelio. Juan 15,4-10.
4. Seguid conmigo, que yo seguiré con vosotros. Lo mismo que el sarmiento no puede dar fruto por sí solo si no sigue en la vid, así tampoco vosotros si no seguís conmigo.
5. Yo soy la vid, vosotros los sarmientos. El que sigue conmigo y yo con él, ése produce mucho fruto, porque sin mí no podéis hacer nada.
6. Si uno no sigue conmigo, lo tiran fuera como al sarmiento y se seca; los recogen, los echan al fuego y se queman.
7. Si seguís conmigo y mis exigencias siguen entre vosotros, pedid lo que queráis, que se realiza.
8. En esto se ha manifestado la gloria de mi Padre, en que hayáis comenzado a producir mucho fruto por haberos hecho discípulos míos.
9. Igual que el Padre me demostró su amor, os he demostrado yo el mío. Manteneos en ese amor mío.
10. Si cumplís mis mandamientos, os mantendréis en mi amor, como yo vengo cumpliendo los mandamientos de mi Padre y me mantengo en su amor.

EXPLICACIÓN.

Jesús exhorta a sus discípulos a renovar su adhesión a él (4), en función del fruto que han de producir. La unión mutua entre Jesús y los suyos, vistos aquí como grupo, es la condición para la existencia de la comunidad, para su vida y para el fruto. El sarmiento/discípulo no se mantiene vivo (vida=amor) si se corta de la fuente de la vida/amor.

Repite Jesús su afirmación primera (5). Entre él y los suyos existe una unión íntima: la misma vida circula en él y en ellos, gracias a la asimilación a él (6,56: comer su carne y beber su sangre): mucho fruto, cf. 12,24. Quien rechaza el amor renuncia a la vida (6); la muerte en vida acaba en la muerte definitiva.

Sigue el tema de la fecundidad (7); el fruto se apoya también en la eficacia de la petición. Jesús se hace colaborador en la tarea de los suyos, sin límite alguno (lo que queráis). La respuesta a las exigencias concretas del amor crea el ambiente de la comunidad (entre vosotros, cf. 5,38). La sintonía con Jesús, creada por el compromiso a favor del hombre, establece su colaboración activa con los suyos. “Pedir” significa afirmar la unión con Jesús y reconocer que la potencia de vida procede de él.

La gloria, que es el amor del Padre (8), se manifiesta en la actividad de los discípulos, que trabajan a favor de los hombres. El Padre demostró su amor a Jesús (9) comunicándole la plenitud de su Espíritu (1,32s), que era la comunicación de su gloria o amor fiel (1,14). Jesús demuestra su amor a los discípulos de la misma manera, comunicándoles el Espíritu que está en él (1,16; 7,39); la unión a Jesús-vid (15,1ss) se expresa ahora en términos de amor. Los discípulos deben vivir en el ámbito de ese amor (cf. 15,4).

Pone en paralelo la relación de los discípulos con él y la suya con el Padre (10,15) (10): la fidelidad del amor se expresa en ambos casos por la respuesta a las necesidades de los hombres (cumplir los mandamientos) del Padre/de Jesús). La praxis asegura la unión con él. No existe amor a Jesús sin compromiso con los demás. Los mandamientos o encargos del Padre a Jesús se identifican con su misión de salvar a la humanidad. El criterio objetivo de la relación con él y con el Padre es el amor de obra (cf. 1 Jn 3,14); éste demuestra la autenticidad de la experiencia interior.

SÍNTESIS.

La existencia de la humanidad nueva en medio de la sociedad injusta no depende de una institución, sino de la participación de la vida de Jesús. Él crea la alternativa al “mundo” opresor: la sociedad del amor mutuo, expresión de la vida y ambiente de la libertad, que trabaja por incluir a la humanidad entera.
El compromiso cristiano es el dinamismo de una experiencia que busca comunicarse. La unión con Jesús y el Espíritu que él infunde llevan necesariamente a la actividad. El fruto tiene un doble aspecto inseparable: el crecimiento personal y comunitario y la expansión de la vida en la humanidad. 

Identificado con Jesús y su mensaje, el grupo tiene su pleno apoyo. La actividad de la comunidad hace llegar a los hombres el amor del Padre que ofrece vida. Jesús excluye la adhesión y el amor propios de siervos o súbditos: deben ser amistad que llega a dar la vida por los amigos. La misión adquiere así una dimensión nueva: los discípulos se dedicarán con él a una labor que sienten como propia; no serán siervos de un señor, sino hombres libres, amigos que comparten su alegría en la tarea común.

LECTURAS DEL VIERNES 14 DE AGOSTO DEL 2026

Primera Lectura. 1 Juan 3,13-18. 1 CARTA DE JUAN. 13No os extrañéis, hermanos, si el mundo os odia. 14Nosotros sabemos que hemos pasado de l...