jueves, 14 de mayo de 2026

LECTURAS DEL VIERNES 15 DE MAYO DEL 2026

PRIMERA LECTURA. Hechos 18,9-18.

HECHOS DE LOS APÓSTOLES. ÍNDICE.

9 De noche, dijo el Señor a Pablo en una visión:
- No temas; al contrario, sigue hablando y no te calles,
10 que yo estoy contigo, y nadie que te ataque podrá hacerte daño, pues tengo un pueblo numeroso en esta ciudad.
11 Se quedó allí año y medio enseñando entre ellos y el mensaje de Dios.
12 Siendo Galión procónsul de Grecia, los judíos arremetieron a una contra Pablo, lo condujeron al tribunal
13 y lo acusaron:
 - Éste persuade a la gente a dar a Dios un culto ilegal.
14 Iba Pablo a tomar la palabra, cuando Galión dijo a los judíos:
- Judíos, si se tratara de un crimen o de una fechoría grave, sería razón aceptar la querella;
15 pero si son cuestiones de doctrina, de títulos y de esa Ley vuestra, vosotros veréis. Yo no quiero ser juez en esos asuntos.
16 Y ordenó despejar el tribunal.
17 Entonces agarraron todos a Sóstenes, el jefe de la sinagoga, y le dieron una paliza delante del tribunal. Galión no se dio por aludido.
18 Pablo se quedó todavía en Corinto bastantes días; luego se despidió de los hermanos y se embarcó para Siria, acompañado de Priscila y Áquila, después de afeitarse la cabeza en Cencreas, porque había hecho un voto.

EXPLICACIÓN.

Durante la "noche" de Pablo, el Señor lo anima a permanecer en Corinto, puesto que los paganos son tan "pueblo" suyo los judíos (9s), a diferencia de la tesis de Santiago, según la cual los paganos debían asimilarse al pueblo judío (cf. 15,14). Larga permanencia de Pablo en Corinto (11).

               Se recrudece la ofensiva de los judíos (cf. 14,19). El proselitismo de Pablo es contrario a las leyes y no está, por tanto, amparado por el privilegio de que gozaba la religión judía (12s). Galión se inhibe en el asunto por considerarlo una cuestión puramente religiosa (14-16). Las represalias de los paganos ("todos" sólo puede referirse obviamente a "los griegos", como muy bien precisa la rec. occ.) contra el máximo representante judío, el nuevo jefe de la sinagoga tras la conversión de Crispo, no lograrán hacer cambiar de opinión a Galión (17). Pablo y la comunidad cristiana han salido indemnes del episodio, como le había prometido el Señor (v.10).

Pablo se lleva consigo a la pareja judía (18,2), sin que se mencione la pareja judeocreyente compuesta por Timoteo (reaparecerá en 19,22; 20,4) y Silas. Voto a la manera judía (cf. 21,23) (18).

SALMO. 47,2-7.
2 Pueblos todos, batid palmas,
aclamad a Dios con gritos de júbilo
3 porque el Señor es altísimo y terrible,
emperador de toda la tierra.
4 El nos somete pueblos,
nos sojuzga naciones.
5 Nos escoge nuestra heredad,
el orgullo de Jacob, su amado.
6 Ascendió Dios entre aclamaciones,
el Señor a toque de trompeta.
7 Tañed para Dios, tañed,
tañed para nuestro rey, tañed,

Explicación.

47,2 En un invitatorio clásico figuran como destinatarios todos los pueblos. Si debieran aclamar solo a ´elohim= Dios, no sería extraño; pero el verso inmediato individualiza. La invitación suena como hipérbole, quizá como utopía.

47,3 Nombre y títulos. Se llama Yhwh, es el "Altísimo": cfr. Gn 14,18-22, y 21 veces en el salterio. Es "terrible", impresionante, temible por su poder, respetable por su majestad. Es "emperador" universal: para el título humano, is 36,4.13.

47,4-6 Sigue una motivación nacional, nacionalista, que se puede leer como estilización de la historia. En efecto: pueblos sometidos = victoria sobre reyes cananeos con expulsión o sujeción, entrega de una heredad = territorio entregado al pueblo, entronización de Yhwh = instalación del arca en Jerusalén.

Con desplazamiento de sentido se cantaría a la vuelta del destierro. Pero esta motivación nacional ¿puede convencer a otros pueblos?

47,4 "Bajo los pies" se humilla el cuello del vencido: Jos 10,24; Is 51,23; Bar 4,25.

47,5 La sintaxis es ambigua. Interpreto: la heredad escogida y entregada es nuestro orgullo, de Jacob, el patriarca amado o predilecto.

47,6 El verbo está en perfecto; es uno de los verbos clásicos de la salida de Egipto hacia Canaán. Suena a paradoja que el Dios "Altísimo" ascienda.

TRANSPOSICIÓN CRISTIANA

El tema de la realeza, de Dios Padre y de Jesucristo, atraviesa el NT y culmina en el Apocalipsis. El tema de la ascensión, sin perder su carácter de símbolo, adquiere un realismo nuevo aplicado a Cristo. Es el gran principio narrativo unificador de Lc 9,51 en adelante. También suena en Ef 4,9; Flp 2,5-11. La liturgia canta este salmo en la fiesta de la Ascensión.  

EVANGELIO. Juan 16,20-23.
20. Pues sí, os aseguro que vosotros lloraréis y os lamentaréis; el mundo, en cambio, se alegrará. Vosotros os entristeceréis, pero vuestra tristeza se convertirá en alegría.
21. Cuando la mujer va a dar a luz se siente triste, porque le ha llegado su hora; pero, cuando nace el niño, ya no se acuerda del apuro, por la alegría de que ha nacido un hombre para el mundo.
22. Así, también vosotros ahora sentís tristeza, pero cuando aparezca entre vosotros os alegraréis, y vuestra alegría no os la quitará nadie.
23a. Ese día no tendréis que preguntarme nada.

EXPLICACIÓN.

Para describir el dolor de los discípulos y la violencia de la prueba usa Jesús los dos verbos clásicos para expresar el luto por un muerto (20: lloraréis y os lamentaréis). Contraste con el mundo, cuya alegría refleja la satisfacción por su aparente victoria. Inmediatamente, sin embargo, anuncia el cambio de situación (vuestra tristeza se convertirá en alegría), gracias a su nueva presencia (16).

La mujer, determinada (21), es tipo de la humanidad, como la embarazada de Is 26,17 es imagen del pueblo y en Is 66,8 es la ciudad de Sión la que da a luz a sus hijos. Se alude al nacimiento de una nueva humanidad; también a Is 26,14ss: “Como la embarazada, cuando le llega el parto, etc.”, que usa la imagen en relación con una resurrección de muertos. En boca de Jesús no sólo señala su propia resurrección, sino también la que el hombre experimenta al salir de la opresión, que es muerte (5,21). La imagen del parto se sitúa en la misma doble perspectiva: la muerte-resurrección de Jesús y la tristeza-alegría de los suyos. La persecución y muerte son prenda de alegría y vida. La imagen del parto precisa en qué consiste el fruto (15,2): es el hombre nuevo, el que posee la vida definitiva. Nace como fruto de un desgarro, expresado en términos de muerte o dolor. Jesús va a dar su vida para crear el hombre nuevo; también los sufrimientos de los suyos, perseguidos por el orden injusto, son dolores de parto de la nueva humanidad.

Aplica Jesús claramente el tema de la tristeza-alegría a los acontecimientos de su muerte-resurrección (22). Los pone así en paralelo con la imagen que había usado: su muerte representa los dolores de parto; su resurrección, el nacimiento del Hombre. La condición de Jesús resucitado no deja, por tanto, de ser humana; es la plenitud de existencia que Dios ha destinado al hombre.

Una vez que los discípulos hayan visto el triunfo de la vida sobre la muerte, la alegría será permanente. El gozo de la comunidad estriba en la presencia de Jesús resucitado, signo de la vida invencible. Cuando llegue aquel día, comprenderán (23a). La experiencia del Espíritu responderá a todas las preguntas.

SÍNTESIS.

En el discurso de Jesús aparecen dos planos superpuestos en relación con el tema muerte-fecundidad. En primer lugar, se refiere a su propia muerte, que producirá tristeza, pero no duradera; su fruto será el nacimiento del hombre nuevo a su estado definitivo. En segundo lugar, lo que sucede con Jesús es ley para todos. La comunidad tiene que ser fecunda y, por tanto, conocerá sus momentos de dolor/muerte, tanto a nivel individual como de grupo. Así seguirá naciendo el Hombre. No se interrumpe, sin embargo, la alegría, que nace de la presencia de Jesús y del fruto que nace.

miércoles, 13 de mayo de 2026

LECTURAS DEL JUEVES 14 DE MAYO DEL 2026

PRIMERA LECTURA. Hechos 1,15-17.20-26.

HECHOS DE LOS APÓSTOLES. ÍNDICE.

15 Uno de aquellos días Pedro se puso en pie en medio de los hermanos (había una multitud como de ciento veinte personas reunidas con el mismo propósito) y dijo: 16 - Hermanos, tenía que cumplirse lo que el Espíritu Santo había predicho en la Escritura por boca de David acerca de Judas, que hizo de guía a los que prendieron a Jesús. 17 Formaba parte de nuestro grupo y le cupo en suerte este servicio. 20 En efecto, está escrito en el libro de los Salmos:

                         Que su finca quede desierta
                         y no haya nadie que habite en ella,
                         y que su cargo lo ocupe otro (Sal 69,26; 109,8).

21 Por tanto, uno de los hombres que nos acompañaron todo el tiempo mientras vivía entre nosotros el Señor Jesús,
22 a partir del bautismo de Juan hasta el día en que se lo llevaron a lo alto separándolo de nosotros, uno de ésos tiene que ser con nosotros testigo de su resurrección.
23 Propusieron a dos: a José el llamado Barsabá, de sobrenombre Justo, y a Matías.
24 Y oraron así:
- Señor, tú penetras el corazón de todos; muéstranos a cuál de estos dos has elegido,
25 a fin de que, en este servicio apostólico, ocupe el puesto del que desertó Judas para marcharse al que le correspondía.
26 Les repartieron los votos, el voto recayó en Matías, y fue cooptado por elección a los once apóstoles.

EXPLICACIÓN.

 
Primera parte de Hechos (1,15-12,25): En correspondencia con la presentación de los dos grandes personajes centrales del Evangelio, Juan Bautista y Jesús (Lc 1-2), Lc consagra la primera parte de Hch a la presentación de las dos grandes comunidades, la iglesia de Jerusalén, de origen arameo y tradición judía (en paralelo con el Bautista, 1,15-5,42), y la iglesia de Antioquía, de origen helenista y tradición "cristiana" (en paralelo con Jesús, el Mesías o "Cristo": 6,1-12,25).

La iglesia de Jerusalén (1,15-5,42): Lc distingue claramente la etapa constitutiva de la comunidad (1,15-2,47) de su etapa manifestativa a Israel (3,1-5,42), en paralelo con la concepción (Lc 1,5-25.39-56) y el nacimiento del Bautista (Lc 1,57-80).

Constitución de la comunidad hebrea (1,15-2,47): Comprende la elección de Matías (1,15-26), la irrupción del Espíritu (2,1-13), el discurso de Pedro (2,14-40) y el primer sumario (2,41-47).

15-26. Los hermanos, "ciento veinte (múltiplo de doce) personas reunidas con el mismo propósito" (15), pretenden completar el número doce, para dar validez perenne al Israel mesiánico, en el que siguen creyendo (cf. 1,6.12): "el propósito" común no es otro que el de erigirse en los verdaderos representantes de Israel. Pedro recurre al libro de los Salmos para justificar la acción que van a llevar a cabo (16.20). El duodécimo miembro tiene que haber sido testigo presencial de toda la vida pública de Jesús y, en particular, de su resurrección (21s).

Dos son los candidatos propuestos: José y Matías. El primero tiene todos los pronunciamientos a favor: "el llamado Barsabá" (nombre arameo; en la rec. occ "Bernabé", cf. 4,36!), "de sobrenombre Justo" (nombre latinizado, Ioustos, título referido en gr. a Jesús, cf. 3,14; 7,52; 22,14); del segundo no se especifica nada (23).

Faltos de discernimiento, recurren a Dios (24). Conscientes, por un lado, de que Jesús no ha querido restaurar el nuevo Israel, definitivamente desarticulado con la deserción de Judas (cf. 1,6s), pero convencidos, por otro, de que la continuidad del nuevo Israel es algo irrenunciable, dan con una solución de compromiso: eluden cubrir el escaño ("su finca") que Judas ha dejado vacante, asignando a quien ha de reemplazarlo tan sólo "su cargo/servicio apostólico" (17.20.25). Con esta estratagema quieren evitar a toda costa que los parientes de Jesús puedan hacer valer las pretensiones del Israel "según la carne" (cf., con todo, 12,17; 15,13-21; 21,18-25).

La forma de adivinar cuál sería la elección divina, "les repartieron votos/suertes y recayó el voto en Matías" (26a), procedimiento inusitado en el AT (donde se habla de "echar suertes", cf. Lc 23,34), cotejada con la frase del v.17: "le cupo en suerte este servicio", insinúa que pretenden elegir como lo hizo Jesús, pero no por inspiración del Espíritu Santo (cf.12), sino por simple votación. La rec. occ. lo explicita: "dieron sus votos" y, en lugar de "fue cooptado por elección a los once apóstoles" (26b), lee: "fue adscrito por elección a los doce ap." dando a entender que, efectivamente, el escaño ha quedado vacío ("los doce apóstoles" son los de antes, por constituir ya un todo indisociable, el colegio apostólico).

SALMO. 113,1-8.
(1 Sm 2; Lc 1,46-53)
1Aleluya. Alabad, siervos del Señor,
alabad el nombre del Señor.
2Bendito sea el nombre del Señor
ahora y por siempre.
3De la salida del sol hasta el ocaso,
sea alabado el nombre del Señor.
4El Señor se eleva sobre todos los pueblos,
su gloria sobre los cielos.
5¿Quién como el Señor, Dios nuestro,
que encumbra su trono
6y abaja su mirada en el cielo y la tierra?
7Levanta del polvo al desvalido,
alza de la basura al pobre,
8para sentarlo con los nobles,
con los nobles de su pueblo. 

Explicación.

113,1 El nombre Yhwh es una de sus mediaciones. Pronunciado endereza la alabanza.
113,2 El salmo es un eslabón en una cadena perpetua.
113,3 Sigue el movimiento del sol, que abarca toda la tierra (Sal 19).
113,4 "Todos los pueblos" como 99,2; no divinidades como 97,9. Compárese la "gloria" celeste con la de Is 6.
113,5-6 Atención a la lectura quiástica. Un buen comentario en 1 s 57,15; para la mirada, Is 63,15 combinado con 66,2.
113,7-8 Pobres e indigentes vivían de la caridad pública, sin voz ni voto en los asuntos públicos. El Señor los levanta para que participen en el senado o concejo. 
Transposición cristiana.
El movimiento de bajar para elevar culmina en el misterio de la encarnación. Léase el himno de Flp 2,6-11. Por mediación de ls 54 y su cita en Gal 4,27,
pasamos a una lectura eclesiológica del final.
EVANGELIO. Juan 15,9-17.
EVANGELIO DE JUAN
9. Igual que el Padre me demostró su amor, os he demostrado yo el mío. Manteneos en ese amor mío.
10. Si cumplís mis mandamientos, os mantendréis en mi amor, como yo vengo cumpliendo los mandamientos de mi Padre y me mantengo en su amor.
11. Os dejo dicho esto para que llevéis dentro mi propia alegría y así vuestra alegría llegue a su colmo.
12. Éste es el mandamiento mío: que os améis unos a otros igual que yo os he amado.
13. Nadie tiene amor más grande por los amigos que uno que entrega su vida por ellos.
14. Vosotros sois amigos míos si hacéis lo que os mando.
15. No, os llamo siervos, porque un siervo no está al corriente de lo que hace su señor; a vosotros os vengo llamando amigos, porque todo lo que le oí a mi Padre os lo he comunicado.
16. No me elegisteis vosotros a mí, os elegí yo a vosotros y os destiné a que os pongáis en camino, produzcáis fruto y vuestro fruto dure; así, cualquier cosa que le pidáis al Padre en unión conmigo, os la dará.
17. Esto os mando; que os améis unos a otros.

EXPLICACIÓN.

El Padre demostró su amor a Jesús (9) comunicándole la plenitud de su Espíritu (1,32s), que era la comunicación de su gloria o amor fiel (1,14). Jesús demuestra su amor a los discípulos de la misma manera, comunicándoles el Espíritu que está en él (1,16; 7,39); la unión a Jesús-vid (15,1ss) se expresa ahora en términos de amor. Los discípulos deben vivir en el ámbito de ese amor (cf. 15,4).
 
Pone en paralelo la relación de los discípulos con él y la suya con el Padre (10,15) (10): la fidelidad del amor se expresa en ambos casos por la respuesta a las necesidades de los hombres (cumplir los mandamientos) del Padre/de Jesús). La praxis asegura la unión con él. No existe amor a Jesús sin compromiso con los demás. Los mandamientos o encargos del Padre a Jesús se identifican con su misión de salvar a la humanidad. El criterio objetivo de la relación con él y con el Padre es el amor de obra (cf. 1 Jn 3,14); éste demuestra la autenticidad de la experiencia interior.
 
La alegría (11) es “objetiva”, por el fruto que nace (15,8), y “subjetiva”, porque el amor practicado produce la experiencia del amor; los discípulos viven circundados del amor de Jesús. Pero además, Jesús comparte con ellos su propia alegría, la que procede del fruto de su muerte y de experiencia del Padre.
 
El mandamiento que constituye la comunidad y le da su identidad (13,34) es, al mismo tiempo, el fundamento de la misión (12). Donde no existe comunidad de amor mutuo como alternativa a la sociedad injusta, no puede haber misión. Señala Jesús cuál es la cima del amor (13,34: Igual que yo os he amado) (13). 
 
Explica la adhesión en términos de amistad (15), que nace de la comunidad de espíritu y de la común vivencia de entrega. Ha pasado de la metáfora local (15,4: seguir insertados en la vid) a la relación personal (amigos). Requiere que la relación con él sea de amistad. Siendo el centro del grupo, no se coloca por encima de él: quiere ser compañero de los suyos en la tarea común. En contexto de misión, la amistad significa la colaboración en un trabajo que se considera común a todos y responsabilidad de todos. La igualdad y el afecto crean la libertad. La diferencia entre el siervo y el amigo se basa en la confianza. Ésta es total: a sus discípulos Jesús se lo ha comunicado todo.
 
La elección es la de todo discípulo (16). En cierto modo, Jesús ha elegido a la humanidad entera, pues ha venido a salvar al mundo (3,17; 12,47); al acercarse el hombre, esa elección queda concretada y realizada por la acogida de Jesús. La frase expresa la experiencia de cada cristiano, pues éste, aunque consciente de su opción libre, sabe que no puede atribuir sólo a su iniciativa la condición de miembro de la comunidad de Jesús. La elección se hace para la misión; los discípulos son colaboradores de Jesús. Él espera que la labor de los suyos tenga un efecto duradero que vaya cambiando la sociedad (que vuestro fruto dure). La dedicación a realizar las obras de Dios (9,4), que es la sustancia de la misión, pone a disposición de los discípulos la fuerza del Padre. A través de ellos se vierte el torrente de su amor.
 
Para terminar la sección sobre el amor, repite Jesús su mandamiento (cf.12 )(17), condición para estar vinculados a él y producir fruto. La repetición es, al mismo tiempo, un aviso: si no existe esa calidad de amor, falta lo esencial.

SÍNTESIS.

Identificado con Jesús y su mensaje, el grupo tiene su pleno apoyo. La actividad de la comunidad hace llegar a los hombres el amor del Padre que ofrece vida. Jesús excluye la adhesión y el amor propios de siervos o súbditos: deben ser amistad que llega a dar la vida por los amigos. La misión adquiere así una dimensión nueva: los discípulos se dedicarán con él a una labor que sienten como propia; no serán siervos de un señor, sino hombres libres, amigos que comparten su alegría en la tarea común.

martes, 12 de mayo de 2026

LECTURAS DEL MIÉRCOLES 13 DE MAYO DEL 2026

PRIMERA LECTURA. Hechos 17,15.22-18,1.

HECHOS DE LOS APÓSTOLES. ÍNDICE.

1715 Los que conducían a Pablo lo llevaron hasta Atenas y regresaron con el encargo de que Silas y Timoteo se reunieran con él cuanto antes.
22 Entonces, Pablo, de pie en medio del Areópago, dijo:
- Atenienses, en cada detalle observo que sois extremadamente religiosos.
23 Porque paseándome y fijándome en vuestros monumentos sagrados encontré incluso un altar con esta inscripción: "Al Dios desconocido".
Pues eso que veneráis sin conocerlo es precisamente lo que yo os anuncio:
24 el Dios que hizo el mundo y todo lo que contiene, ese que es Señor de cielo y tierra, no habita en templos construidos por mano de hombre,
25 ni le sirven manos humanas, como si necesitara de alguien, él que a todos da la vida y el aliento y todo.
26 De un solo hombre sacó a todas las naciones para que habitaran la faz de la tierra, determinando las etapas de su historia y los límites de su territorio;
27 quería que buscasen a Dios, a ver si, al menos a tientas, lo encontraban; después de todo, no está lejos de ninguno de nosotros,
28 pues en él vivimos, nos movemos y existimos. Así lo dicen algunos de vuestros poetas:
                   Porque somos también estirpe suya (Arato, Fenómenos 5).

29 Por tanto, si somos estirpe de Dios, no debemos pensar que la divinidad se parezca a oro, plata o piedra, a lo esculpido por la destreza y la fantasía de un hombre.
30 Pues bien, Dios, pasando por alto aquellos tiempos de ignorancia, manda ahora a todos los hombres, en todas partes, que se enmienden;
31 porque tiene señalado un día en que juzgará el universo con justicia por medio de un hombre designado por él, y ha dado a todos garantía de esto resucitándolo de la muerte.
32 Al oír "resurrección de muertos", unos lo tomaban a broma; otros dijeron:
- De eso te oiremos hablar en otra ocasión.
33 Sin más, Pablo se salió del corro. 
34 Algunos hombres, sin embargo, se le habían juntado y habían creído, entre ellos Dionisio el Areopagita, además de una mujer de nombre Dámaris y algunos otros.
181 Después de aquello, abandonó Atenas y fue a Corinto. 

EXPLICACIÓN.

La rec. occ. añade: "Pasó de largo por Tesalia, pues se le había impedido predicarles el mensaje". Según esto, el Espíritu (impersonal divino) habría intentado cerrarle el camino hacia el sur: Pablo habría debido restringir su campo de misión a Macedonia (cf. 16,6s). La iniciativa proviene de los hermanos (15).  

En su discurso en el Areópago, Pablo sigue la pauta usada por los apologetas judíos para proponer su religión a los paganos cultos (22): la mayor parte de sus afirmaciones eran temas comunes, con diferencia de matiz, a la religión judía y a la filosofía estoica: la unicidad de Dios creador (24),  la autonomía divina (25), la procedencia de todos los hombres de un mismo linaje (26a) y el gobierno del mundo y de la historia (26b); los apologetas judíos admitían incluso que los pensadores griegos habían tenido atisbos del verdadero Dios (27s).

                 En el paréntesis Pablo toma pie del conocido teolegúmeno estoico de que "todos somos estirpe de Dios" (el poeta citado es Arato, s. II a.C., pero la frase parece hacer sido ampliamente usada), para invitarlos a la enmienda, al estilo de los predicadores judíos, presentando un Dios indulgente (29s, cf., en cambio, Rom 1,18ss). Pero, al igual que Pedro con Cornelio (cf. 10,42), funda su exhortación en la amenaza del juicio ejercido por un hombre designado por Dios y acreditado por él (31). El tema de la resurrección provoca el escepticismo de los oyentes (32). Queda constancia de una pequeña comunidad pagana (34).

               En Atenas la misión de Pablo ha tocado fondo: por vez primera se encuentra completamente solo; su nueva estrategia no ha dado fruto: no hay siquiera reacción por parte de los judíos; el discurso pronunciado en el Areópago no ha dado mejores resultados que el de Listra (cf. 14,18), aunque también aquí (cf. 14,20) ha quedado un núcleo comunitario, muy culto. Pablo abandona espontáneamente Atenas (18,1), algo inusitado en él, que tan sólo ha cedido ante la persecución de los judíos o las presiones de los paganos (cf. 13,50s; 14,6.19s; 17,5-10.13s).

 Tras el fracaso en Atenas Pablo se marcha a Corinto (1).

SALMO. 148,1-2.11-14.
(Dn 3,52-90)
1¡Aleluya! Alabad al Señor desde el cielo, 
alabad al Señor en lo alto;
2alabadlo, todos sus ángeles,
alabadlo, todos sus ejércitos; 
11reyes y pueblos del orbe,
príncipes y jefes del mundo,
12jóvenes con las doncellas,
viejos junto con los niños;
13alaben el nombre del Señor,
el único nombre sublime;
su majestad sobre el cielo y la tierra. 
14EI acrece el vigor de su pueblo.
Himno de todos sus fieles,
de Israel, su pueblo cercano. ¡Aleluya!
Explicación.
148,1 El cielo es el lugar de Dios: Sal 115,16; Is 33,5. No piensa en el templo.

148,2 "Ejércitos" celestes son los astros: Is 45,12. 
148,11 Todas las autoridades, en diversos grados y funciones, y con ellos sus pueblos sin distinción.
148,12 Tampoco hay distinción de sexo o edad en la alabanza.; compárese con JI3,1s.
148,13 El nombre y el honor del Señor están sobre toda la creación y es único (Zac 14,9), no lo comparte con otros dioses. La unicidad es correlativa de la universalidad.
148,14 "El vigor": a la letra, levanta el cuerno; véase Sal 75.
Transposición cristiana.
El nombre o título Señor ha sido otorgado a Jesucristo, muerto y resucitado, como canta Flp 2,9-11. Se puede tomar el salmo como canto de pascua por la creación trasfigurada.  
EVANGELIO. Juan 16,12-15.
12. Mucho me queda por deciros, pero no podéis con ello por el momento.
13. Cuando llegue él, el Espíritu de la verdad, os irá guiando en la verdad toda, porque no hablará por su cuenta, sino que os comunicará cada cosa que le digan y os interpretará lo que vaya viniendo.
14. Él manifestará mi gloria, porque, para daros la interpretación, tomará de lo mío.
15. Todo lo que tiene el Padre es mío; por eso he dicho que toma de lo mío para daros la interpretación.

EXPLICACIÓN.

El mensaje tiene consecuencias que los discípulos aún no sacan y horizontes que no pueden vislumbrar (12). Hay mucho terreno inexplorado en la verdad de Jesús, que sólo irá siendo conocido a medida que la experiencia coloque a la comunidad ante nuevos hechos o circunstancias. El Espíritu será el guía (13). No transmitirá una doctrina nueva, explicará y aplicará el mensaje, y descubrirá en él virtualidades antes ocultas. Al mismo tiempo, irá interpretando la historia (lo que vaya viniendo) como dialéctica entre “el mundo” y el proyecto de Dios: así irá guiando a los discípulos en su actividad en favor del hombre. Para acertar en lo que conviene han de estar atentos, por una parte, a la vida y a la historia y, por otra, a la voz del Espíritu que la interpreta. Lo hará manifestando la gloria de Jesús (14), que equivale a tomar de lo suyo. Toma de Jesús su mensaje, el amor manifestado en su muerte. Lo oye en cuanto mensaje (13: cada cosa que le digan), lo toma y lo comunica en cuanto amor. La penetración del mensaje, es decir, la sintonía del amor, hace posible la interpretación de la historia. Quiere decir Jesús que sólo a través del amor se puede conocer el ser del hombre, interpretar su destino y realizar la sociedad humana.

Jesús posee en común con el Padre, en primer lugar, la gloria/amor que le ha comunicado (1,14), la plenitud del Espíritu (1,32; cf. 17,10). No ha de concebirse como posesión estática sino como relación dinámica con el Padre, incesante y mutua, que hace de los dos uno (10,30) e identifica su actividad. Jesús realiza así las obras del Padre (5,17.36; 10,25), su designio creador (4,34; 5,30; 6,38-40). Por tanto, el criterio para interpretar la historia, basado en la sintonía con Jesús, se concreta en la realización del hombre, designio del Padre y expresión de su amor.

SÍNTESIS.

El vigor y la seguridad que la comunidad recibe de la acción del Espíritu se transmite a la misión. Grave peligro para las comunidades cristianas es querer dividir a Jesús, siguiendo, o bien a un Jesús hombre de acción, que sólo ha dejado su ejemplo, o bien a un Jesús glorioso, despegado de su existencia terrena. Jesús no es sólo ejemplo del pasado, sino, también y sobre todo, el salvador presente; pero tampoco es sólo objeto de contemplación y gozo, sino Mesías a quien seguir y en cuya obra hay que colaborar.  

lunes, 11 de mayo de 2026

LECTURAS DEL MARTES 12 DE MAYO DEL 2026

PRIMERA LECTURA. Hechos 16,22-34.

HECHOS DE LOS APÓSTOLES. ÍNDICE.

22 La multitud se amotinó contra ellos y los magistrados dieron orden de que les quitaran la ropa y los apalearan;
23 después de molerlos a palos, los metieron en la cárcel, mandando al carcelero que los pusiera a buen recaudo.
24 Él, recibida esta orden, los metió en la mazmorra y les sujetó los pies al cepo.
25 A eso de media noche, Pablo y Silas oraban cantando himnos a Dios. Los otros presos escuchaban.
26 De repente se produjo un temblor de tierra tan violento que sacudió los cimientos de la prisión; se abrieron de golpe todas las puertas y a todos se les soltaron las cadenas.
27 El carcelero se despertó, y al ver las puertas de la cárcel abiertas de par en par, tiró de machete para suicidarse, pensando que los presos se habían fugado.
28 Pablo le dijo a voz en grito:
- No te hagas ningún daño, que estamos todos aquí.
29 Pidió una lámpara, saltó dentro y se echó temblando a los pies de Pablo y de Silas,
30 los sacó fuera y les preguntó:
- Señores, ¿qué tengo que hacer para salvarme?
31 Le contestaron:
- Cree en el Señor Jesús y os salvaréis tú y tu familia.
32 Y le expusieron el mensaje del Señor, a él y a todos los de su casa.
33 El carcelero se los llevó consigo a aquellas horas de la noche, les lavó las heridas y se bautizó sin tardar con todos los suyos;
34 luego los subió a su casa, preparó la mesa y celebraron una fiesta de familia por haber creído en Dios.

EXPLICACIÓN.

  La multitud se solidariza con la acusación de los dueños; la actitud judaizante de Pablo exaspera a los paganos; castigo y prisión (22-24). La "mazmorra" (lit. "la prisión más interior/profunda") simboliza la mentalidad projudía que atenaza a los misioneros (24b, cf. 12,4.6).

                 La escena ha sido construida en paralelo con la del endemoniado de Gergesa (Lc 8,26-39), a fin de contrastar el comportamiento de Jesús hacia el hombre esclavizado por la sociedad pagana con el de Pablo hacia la mujer explotada por sus dueños: 1) ambos se hallan en territorio pagano; 2) en ambas escenas sale al encuentro un personaje simbólico masculino/femenino poseído por un espíritu demoníaco/adivino; 3) ambos conminan al espíritu a salir del hombre/de la esclava; 4) el espíritu demoníaco se resistió, molesto por la injerencia de Jesús, y gritó/Pablo, irritado por el grito revelador de la esclava clarividente, lo expulsó, y éste salió al instante. 

La escena de la cárcel constituye un paréntesis literario (25-34) y está centrada en la conversión del carcelero pagano. La liberación interior de Pablo y Silas tiene su origen en la actitud abierta, de "oración y alabanza", del grupo misionero (25): Pablo, renunciando momentáneamente a sus principios, deja de ofrecer resistencia al designio divino (26a, cf. 2,2; 4,31), y una vez liberado (26b, cf. 12,7-10), accede a la petición formulada por el carcelero (30), no imponiéndole más condición para ser cristiano que la fe en Jesús como Señor (31). Se crea así en Filipos una comunidad de origen pagano: bautismo y eucaristía (32-34).

SALMO. 138,1-3.7-8.
1Te doy gracias de todo corazón;
frente a los dioses tañeré para ti.
2Me postraré hacia tu santuario,
dando gracias a tu nombre,
por tu lealtad y tu fidelidad;
porque has exaltado hasta el cielo tu promesa.
3Cuando te llamé me respondiste,
has removido el vigor de mi aliento.
7Cuando camino entre peligros, me das vida.
Contra la furia del enemigo extiendes la izquierda
y tu diestra me salva.
8EI Señor me completará sus favores.
Tu lealtad, Señor, es eterna,
no abandones la obra de tus manos. 
Explicación.
138,1 "De todo corazón": la frase convencional suena sincera en una situación de liberación reciente. "Frente a los dioses": no la corte celeste, sino los extranjeros, quizá los de Babilonia: véase Ex 20,3 con otra formulación.

138,2 La primera frase procede del Sal 5,8. El "templo" es centro de orientación y define la posición del orante: 1 Re 8,31. 33.38.44.48. La última frase es dudosa: corrijo como otros "nombre" en "cielos".
138,3 Manteniendo el texto hebreo, Dios incita al hombre internamente y le da fuerza: compárese con Esd 1,5. 
138,8 Este verso es lo mejor del salmo y una de las jaculatorias más bellas del salterio. El primer verbo hebreo significa "completar', llevar a término, y su sinónimo es "no abandonar', no dejar a medio hacer. Entre ambos sinónimos, sustentándolos, se establece la "misericordia eterna" del Señor. Si es eterna, no puede fallar, hará su tarea hasta el final. Lo ya hecho es garantía de lo que falta.  
Transposición cristiana.
El último verso tiene una aplicación egregia a la vida cristiana: tensa entre una salvación otorgada y una salvación por culminar. Muy semejante suena Flp 1,6. 
EVANGELIO. Juan 16,5-11.
5. Ahora, en cambio, me marcho con el que me envió pero ninguno de vosotros me pregunta adónde me marcho.
6. Eso sí, lo que os he dicho os ha llenado de tristeza.
7. Sin embargo, es verdad lo que os digo: os conviene que yo me vaya, pues si no me voy, el valedor no vendrá con vosotros. En cambio, si me voy, os lo enviaré.
8. Cuando llegue él, le echará en cara al mundo que tiene pecado, que llevo razón y que se ha dado sentencia.
9. Primero, que tiene pecado, y la prueba es que se niegan a darme su adhesión;
10. luego, que llego razón, y la prueba es que me marcho con el Padre y dejaréis de verme;
11. por último, que se ha dado sentencia, y la prueba es que el jefe del orden este ya está condenado.

Explicación.

Nunca les había hablado Jesús de la persecución futura; hasta ahora, el blanco había sido él, quien, además, podía defenderlos. Los discípulos siguen sin comprender la muerte como ida al Padre (5). No piden explicaciones, que consideran superfluas, pero se llenan de tristeza al pensar en la separación (6), que ellos interpretan como desamparo (cf. 14,18). Sin Jesús, se sienten indefensos ante el mundo.

Para Jesús, la presencia y ayuda del Espíritu hará más bien a los discípulos que su propia presencia corporal (7). Pero para comunicar el Espíritu tiene que dar antes la prueba última y radical de su amor por el hombre. Mientras se apoyen en la presencia física de Jesús, los discípulos no aprenderán a tomar su plena responsabilidad ni tendrán la autonomía propia del que obra por convicción interior. Les conviene que se marche, para actuar por sí mismos bajo el impulso del Espíritu.

El sistema injusto se ha erigido en juez de Jesús y lo ha condenado como a un criminal. El Espíritu va a reabrir el proceso para pronunciar la sentencia contraria (8). Los que se hicieron jueces son los culpables; el condenado tenía razón y, en consecuencia, el sistema que se atrevió a cometer semejante injusticia está condenado por Dios.

El mundo designa aquí al círculo dirigente que condenó a Jesús. Su pecado (9) es “el pecado del mundo” (1,30), que consiste en impedir, reprimir o suprimir la vida, impidiendo la realización del proyecto creador (1,10); ha alcanzado su máxima expresión en el rechazo de Jesús (15,22).

La prueba de que Jesús tenía razón será la acogida del Padre (10), de la que la comunidad tendrá plena conciencia a través de la experiencia del Espíritu que de él va a recibir (15,26). El Padre va a refrendar toda la obra de Jesús; al acogerlo, Dios se constituye en juez e invierte el juicio dado por el mundo. Al marcharse con el Padre, Jesús dejará de estar presente como antes.

El orden injusto va a considerarse más seguro por la muerte de Jesús, pero la comunidad experimentará que ese mundo está juzgado y que Dios está contra él (11).

 SÍNTESIS.

El vigor y la seguridad que la comunidad recibe de la acción del Espíritu se transmite a la misión. Grave peligro para las comunidades cristianas es querer dividir a Jesús, siguiendo, o bien a un Jesús hombre de acción, que sólo ha dejado su ejemplo, o bien a un Jesús glorioso, despegado de su existencia terrena. Jesús no es sólo ejemplo del pasado, sino, también y sobre todo, el salvador presente; pero tampoco es sólo objeto de contemplación y gozo, sino Mesías a quien seguir y en cuya obra hay que colaborar.

LECTURAS DEL VIERNES 15 DE MAYO DEL 2026

PRIMERA LECTURA. Hechos 18,9-18. HECHOS DE LOS APÓSTOLES. ÍNDICE. 9 De noche, dijo el Señor a Pablo en una visión: - No temas; al contrario,...