martes, 3 de marzo de 2026

LECTURAS DEL MIÉRCOLES 4 DE MARZO DEL 2026

Primera Lectura: Jeremías 18,18-20.

JEREMÍAS.

Confesiones de Jeremías (Jr 11; 15; 17; 20)

4. Persecución

18Dijeron: Vamos a tramar
un plan contra Jeremías,
que no nos faltará
la instrucción de un sacerdote,
el consejo de un docto, el oráculo de un profeta;
vamos a herirlo en la lengua,
no hagamos caso de lo que dice.
19Hazme tú caso, Señor, escucha a mis rivales,
20¿es que se pagan bienes con males?
Me han cavado una fosa.
Recuerda que estuve ante ti
intercediendo por ellos
para apartar de ellos tu enojo.

Explicación.

18,18-23 En la composición actual del libro van alternando los oráculos de amenaza con las confesiones de persecución, sugiriendo un entrelazarse de ambas realidades en la vida del profeta. A la mirada del profeta la persecución ha llegado a ser mortal: por eso invoca la ley del talión ante el tribunal de Dios, pues él no se tomará la venganza por su mano.

Los enemigos quieren acallar para siempre esa lengua que denuncia, sin comprender que es lengua que intercede. Se cortan su último apoyo. Pues bien, la intercesión se convierte en petición de sentencia capital. Si Dios ha prometido estar del lado del profeta, tendrá que enfrentarse con los enemigos del profeta. La neutralidad será complicidad. Y el juez no puede alegar ignorancia, pues "conoce sus planes homicidas". Pero ¿es ésa la única forma de frustrar el plan del enemigo: castigándolo antes de que lo ejecute? El lenguaje de esta súplica se inspira en motivos y fórmulas de salmos, especialmente del 109.

18,18 Los rivales no necesitan de Jeremías, porque cuentan con consejeros institucionales que prestan mejores servicios sin fallar: el sacerdote con su instrucción (torâ), el doctor con su consejo de prudencia humana, el profeta de corte con su oráculo halagador. Jeremías sólo tiene una lengua importuna, y hay que acabar con ella.

18,19-20 Sal 35,1.12; 38,21; 109,5; Prov 17,13.

Salmo: 31,5-6.14-16.

5 sácame de la red que me han escondido,
que tú eres mi amparo.
6 En tu mano encomendaba mi vida:
y me libraste, Señor, Dios fiel.
14 Oigo a muchos motejarme;
"pájaro de mal agüero",
mientras se conjuran contra mí
y traman quitarme la vida.
15 Pero yo confío en ti, Señor,
digo: Tú eres mi Dios.
16 En tu mano están mis azares:
líbrame de los enemigos que me persiguen.

Explicación.

31, 2b-5. Se adensa la súplica en siete imperativos de liberación y cuatro sustantivos que componen un espacio metafórico militar o cinegético. El orante se imagina como animal indefenso, acosado por cazadores que intentan matarlo; salta a una peña, busca una roca, cae en la red; alguien lo saca y conduce a lugar seguro (véase v.9). Cabe también la imagen militar recordando las aventuras de David huido por las montañas: 1 Sm 22,4s; 24,23. El paso de una imagen a otra es fluido, las imágenes pierden precisión. "Por tu nombre": puede ser también título o fama; el orante no alega méritos propios, sino peligros, y la fama o prestigio de Dios.

31,6-9. Los verbos del orante. El hifil de pqd es confiar un depósito a un guardián (Lv 5,21.23). Implica que el guardián es fiel (6b) y que uno se fía de él (7b). El orante deposita, no una propiedad preciosa, sino el "aliento" o vida o espíritu (cfr. Nm 27,16). En fuerte contraste están (a la letra) "quienes guardan soplos vanos" (Jn 2,9). Con los verbos del Señor podemos componer una secuencia: libró - se fijó - se ocupó no entregó - estableció. Verbos ricos de paralelos. P. ej. "fijarse en la aflicción": Ex 3,7; 4,31; Dt 26,7; "entregar en poder" 1 Sm 23,11 "establecer", con resonancia de nombrar: Sal 18,34; 30,8. El "espacio" se opone a la estructura (de 8b y 10a). Llamar a los ídolos "soplos" se encuentra en Dt 32,21 y es corriente en Jr.

31, 12-14 Cinco versos dedicados a las relaciones con otros. Es un círculo de vecinos, conocidos o familiares, gente. Enumera insultos, comentarios, murmuraciones, desvío, abandono, olvido, hostilidad. El orante es objeto de burla, terror, olvido, agresión. La serie no es coherente o lógica. Si lo atacan, no lo han olvidado; si aman una conjuración, no lo consideran un "cacharro inútil". El texto puede escucharse como desahogo exagerado de sentimientos acumulados, de situaciones imaginarias. O lo ponemos a cuenta del autor, que describe con observaciones certeras.

31,12 La "burla" o injuria es un término frecuente en Jr. El "espanto", porque el enfermo se considera tocado, herido por Dios y capaz de contagiar su maldición: Job 19; Is 53,3.

31,14 El mote se lee en Jr 6,25; 20,3.4.10; a la letra "terror en torno".

31,15-19. La súplica se bifurca en el v.18. Tras la enumeración de desgracias sigue lógicamente la petición de auxilio. Y como las desgracias han sido infligidas en parte por otros, pide para sí protección, para los enemigos castigo. 15a es eco de 7b, 16a de 6a. El título "mi Dios" muestra que confianza y fe son equivalentes.

31,16 "Azares". La temporalidad, que se va gastando medida en años (11), ahora se mide en horas o instantes. Toda la vida, desmenuzada y cambiante, mantenida en su cambio y continuidad por Dios.

TRANSPOSICIÓN CRISTIANA.

El salmo se ha hecho famoso porque el v.6 lo pone Lucas en boca de Cristo agonizante (23,46) y luego en boca de Esteban mártir (Hch 7,59). Dios recibe en depósito una vida, que no se perderá. En la misma línea se puede leer el v.16, y de ahí se extiende a la lectura cristológica y eclesiológica; sólo que corrigiendo el v.18, pues ni Jesús ni esteban piden la muerte de sus enemigos.

Evangelio: Mateo 20,17-28.

 17 Mientras iba subiendo a Jerusalén se llevó Jesús aparte a los Doce y les dijo por el camino:
                  18 - Mirad, estamos subiendo a Jerusalén y el Hombre va a ser entregado a los sumos sacerdotes y letrados: lo condenarán a muerte
19 y lo entregarán a los paganos, para que se burlen de él, lo azoten y lo crucifiquen; pero al tercer día resucitará.

PETICIÓN DE LOS ZEBEDEOS.                   

20 Entonces se acercó a Jesús la madre de los Zebedeos con sus hijos para rendirle homenaje y pedirle algo.
21 Él le preguntó:
                   - ¿Qué deseas?
                   Contestó ella:
                   - Dispón que cuando tú reines estos dos hijos míos se sienten uno a tu derecha y el otro a tu izquierda.
                  22 Pero Jesús replicó:
                  - No sabéis lo que pedís: ¿sois capaces de pasar el trago que voy a pasar yo?
                  Le contestaron:
                  - Sí, lo somos.
                  23 Él les dijo:
                  - Mi trago lo pasaréis, pero el sentarse a mi derecha o a mi izquierda no está en mi mano concederlo más que a aquellos a los que mi Padre se lo tenga preparado.
                  24 Los otros diez, que lo habían oído, se indignaron contra los dos hermanos.

INSTRUCCIÓN.

                  25 Jesús los reunió y les dijo:
                  - Sabéis que los jefes de las naciones las dominan y que los grandes les imponen su autoridad.
26 No será así entre vosotros; al contrario, el que quiera hacerse grande sea servidor vuestro
27 y el que quiera ser primero sea siervo vuestro.
28 Igual que el Hombre no ha venido para que le sirvan, sino para servir y para dar su vida en rescate por todos.

EXPLICACIÓN.

17 - 19.       Anuncio más detallado que los anteriores (16,21; 17,22s). Jesús habla al Israel mesiánico (los Doce). Los jefes religiosos de Israel y los doctores de su Ley son los enemigos mortales del Hombre. Los Doce deben romper con las instituciones.

Tríptico: 20,20-34; 20,25-28; 20,29-34. La primera y la tercera unidad se corresponden, pues los dos ciegos son figura de los dos hermanos y, en general, de todos los discípulos. Unidad central, instrucción de Jesús: opone el dominio que se ejerce en la sociedad civil al servicio que debe practicarse en la comunidad.

                     La petición de la madre es la de los discípulos (22). Estos no pierden la esperanza de ver a Jesús como monarca y ambicionan los primeros puestos (21). Para participar de la verdadera realeza de Jesús hay que asociarse a su pasión y muerte (27,37). Pasar el trago, lit. "beber la copa", locución semítica que denota una prueba dolorosa (Is 51,17; Lam 4,21). "La copa" vuelve a aparecer en Getsemaní (26,39) y la ofrecerá Jesús a los suyos en la cena (26,27). Dispuestos a todo para lograr su propósito (22). Pasar por la misma prueba es parte del compromiso que hace el discípulo para seguir a Jesús (16,24). Quiénes son los primeros en el seguimiento lo conoce sólo el Padre (23). La mención de dos (21) y de diez (24) recuerda el cisma de Israel (1 Re 12).

                     Instrucción (25-28). El dominio y la tiranía son propios de los que no conocen a Dios (25; cf. 1 Sm 8,5). En la comunidad de Jesús, la grandeza o la primacía no derivan del dominio, sino del servicio (26s). Misión del Hombre (Jesús y los suyos): en la comunidad, ser servidor, no tener servidores; con la humanidad (todos), procurar su liberación del antiguo pueblo para legar a la tierra prometida, pero no con la violencia guerrera, sino con un amor dispuesto a dar la vida. La pregunta hecha a los ciegos (32) corresponde a la hecha a la madre (21). El título Hjo de David (30.31), a "cuando tú reines" (21). Sentarse (21), sentados (30). Junto al camino, lugar donde cae la semilla/mensaje y es arrebatada por "el Malo" (13,19), que representa la ideología del poder ("Hijo de David"). La ceguera alude a 13,14. La petición es idéntica a la de los dos ciegos de 9,27. Curación (34): liberación de la ideología mesiánico que les impedía seguir a Jesús.

lunes, 2 de marzo de 2026

LECTURAS DEL MARTES 3 DE MARZO DEL 2026

Primera Lectura. Isaías 1,10.16-20.

ISAÍAS I (1-39)

10Oíd la palabra del Señor, príncipes de Sodoma;
escucha la enseñanza de nuestro Dios,
pueblo de Gomorra.
16Lavaos, purificaos, apartad de mi vista
vuestras malas acciones.
17Cesad de obrar mal, aprended a obrar bien;
buscad el derecho, enderezad al oprimido;
defender al huérfano, proteged a la viuda.
18Entonces, venid, y litigaremos
-dice el Señor-.
Aunque sean vuestros pecados como púrpura,
blanquearan como nieve;
aunque sean rojos como escarlata,
quedarán como lana.
19Si sabéis obedecer,
lo sabroso de la tierra comeréis;
20si rehusáis y os rebeláis, la espada os comerá.
Lo ha dicho el Señor.

Explicación.

1,10 La "palabra" profética actualiza la ley o "instrucción" del Dios de la alianza.

1,16 Éx 30,18-21.

1,17 "Huérfanos y viudas" son categorías sociológicas que representan a las clases desvalidas. Piedra de toque de la justicia son los derechos de los más débiles.

1,18 En el diálogo personal con Dios, el hombre descubre su situación, se arrepiente, encuentra la posibilidad de enmendarse y reconciliarse.

1,19-20 Respuesta es responsabilidad, la palabra no es una fuerza mágica o fatal, es arista ineludible de decisión.

Salmo. 50,8-9.16-17.21.23.

8No te reprocho por tus sacrificios
pues a diario tengo presentes tus holocaustos. 
9No me llevaré un novillo de tu casa
ni machos cabríos de tus rebaños, 
16AI pecador le dice Dios: 
¿Por qué recitas mis preceptos
y tienes en la boca mi alianza, 
17tú que detestas la corrección
y  te echas a la espalda mis mandatos?  
21Esto haces, ¿y me voy a callar?
¿Crees que soy como tú?
Te acusaré, te lo echaré en cara. 
23EI que ofrece como sacrificio la confesión 
me glorifica;  
Explicación.
50,8 "A diario": según fórmula cúltica de Ex 28-29; Lv 24; Nm 28-29.
50,9 El hombre ofrece animales domésticos, regulados por la legislación. 
50,16 Este "pecador" o injusto es el mismo personaje de antes, el irreprochable en el culto.
50,17 Desechar la corrección, verbal o física, es afianzarse en el delito, agravándolo con la contumacia: Prov 15,12; Eclo 32,18.   
50,21 Ocupa el lugar de las pruebas materiales, con una fórmula jurídica clásica, que Dios invoca porque lo conoce todo. Contrasta con el compromiso de Ex 19,8; 24,3.7. "Como tú": el hombre concibe a Dios a su imagen legítimamente, porque es imagen suya; necesariamente, porque sólo puede concebir al modo humano; viciosamente, cando empequeñece o deforma a Dios. Se fabrica mentalmente un Dios complaciente, cómplice. 
50,23 La respuesta positiva está en singular, como responsabilidad personal. Dos participios la definen: "sacrifica confesión" y "dispone el camino" o conducta. Lo primero recoge la conclusión de la primera parte (14), lo segundo completa el arrepentimiento con la enmienda.
A cambio de ello, Dios le promete hacerle gozar o disfrutar de la "salvación divina". Últimas palabras de un salmo áspero y liberador. Ahora le toca hablar al hombre.   
Evangelio. Mateo 23,1-12.
1 Entonces Jesús, dirigiéndose a las multitudes y a sus discípulos, 
2 declaró:
                        - En la cátedra de Moisés han tomado asiento los letrados y los fariseos.
3 Por tanto, todo lo que os digan, hacedlo y cumplidlo..., pero no imitéis sus obras, porque ellos dicen, pero no hacen.
                         4 Lían fardos pesados y los cargan en las espaldas de los hombres, mientras ellos no quieren empujarlos ni con un dedo.
                         5 Todo lo hacen para llamar la atención de la gente: se ponen distintivos ostentosos y borlas grandes en el manto: 
6 les encantan los primeros puestos en los banquetes y los asientos de honor en las sinagogas,
7 que les hagan reverencias por la calle y que la gente los llame "Rabbí".
                         8 Vosotros, en cambio, no os dejéis llamar ·Rabbí", pues vuestro maestro es uno solo y vosotros todos sois hermanos;
9 y no os llamaréis "padre" unos a otros en la tierra, pues vuestro Padre es uno solo, el del cielo;
10 tampoco dejaréis que os llamen "directores", porque vuestro director es uno solo, el Mesías.
11 El más grande de vosotros será servidor vuestro.
12 A quien se encumbra, lo abajarán, y a quien se abaja, lo encumbrarán.
Explicación.
Mt quiere desengañar a los que piensan que la doctrina de letrados y fariseos es compatible con el cristianismo. En primer lugar denuncia la opresión que letrados y fariseos ejercen sobre el pueblo y su ansia de prestigio y poder (1-12). Los siete "ayes" (13-31) ponen en evidencia la hipocresía de ellos al proponer su doctrina. Sigue una breve invectiva (32s) y termina con una amenaza profética (34-36). Empieza dirigiéndose a la gente y a sus discípulos (1), para abrirles los ojos. Según Dt 18,15.18, habían de ser los profetas los sucesores de Moisés; su puesto lo han tomado los doctores y los observantes de la Ley (2): en vez de la voz de Dios, un código legal. Frase irónica (3): el segundo miembro neutraliza el primero, pues nadie hace caso de hipócritas. De hecho, Jesús ataca la doctrina misma de los letrados y fariseos (15,69.14; 16,12; 17,10-12; 23,13.15.16-22). Fardos pesados, cf. 11,30: carga insoportable sin prestar ayuda alguna. No buscan el bien del hombre, sino dominar con la doctrina (4). Exhibicionismo de letrados y fariseos (5-7; cf. 6,1-18): se constituyen en casta privilegiada. Rabbí: "señor mío, monseñor". Insiste en la igualdad entre los discípulos (8): ningún rango o privilegio. Padre (9): título de los maestros, en cuanto transmisores de la tradición y modelos de conducta. Lo mismo que Jesús no tiene padre humano, tampoco los suyos han de reconocerlo en el sentido dicho. Único modelo, el Padre del cielo (5,48). Director o guía espiritual (10): sólo a Jesús hay que seguir. La verdadera grandeza (11). Dios juzga las actitudes humanas (12).

domingo, 1 de marzo de 2026

LECTURAS DEL LUNES 2 DE MARZO DEL 2026

Primera Lectura. Daniel 9,4-10.

DANIEL.

4Oré y me confesé al Señor, mi Dios: Señor, Dios grande y terrible, que guardas la alianza y eres leal con los que te aman y cumplen tus mandamientos: 5Hemos pecado, hemos cometido crímenes y delitos, nos hemos rebelado apartándonos de tus mandatos y preceptos.

6No hicimos caso a tus siervos los profetas que hablaban en tu nombre a nuestros reyes, a nuestros príncipes, padres y terratenientes.

7Tú, Señor, eres justo; a nosotros nos abruma hoy la vergüenza: a los habitantes de Jerusalén, a judíos e israelitas, cercanos y lejanos, en todos los países por donde los dispersaste por los delitos que cometieron contra ti.

8Señor, nos abruma la vergüenza: a nuestros reyes, príncipes y padres, porque hemos pecado contra ti.

9pero aunque nosotros nos hemos rebelado, el Señor, nuestro Dios, es compasivo y perdona.

10No obedecimos al Señor, nuestro Dios, siguiendo las normas que nos daba por sus siervos los profetas. 

Explicación.

9,4-19 La plegaria penitencial pertenece a un tipo bien conocido, del que son ejemplos Esd 9; Neh 9 y Bar 1,15-38, y cuyo antecedente es Sal 50-51. Se trata de un pleito bilateral entre dos partes unidas por un compromiso. Una parte reprocha a la otra su incumplimiento, hasta que ésta lo reconoce y pide perdón. La presente plegaria incluye un repaso histórico y está poblada de citas y reminiscencias. 

9,4 Véanse Ex 34,6; Dt 7,9; 1 Re 9,23. 

9,5 Especialmente Jeremías: 7,25; 25,4; 26,5; 29,19; 35,15; 44,4. 

9,7 La "vergüenza" es la confusión del reo convicto y confeso. 

9,9 Cambio de dirección: el Señor, parte inocente, tuvo razón para castigar, pero tiene capacidad para perdonar (Sal 130).

Salmo. 79,8-9.11.13.

8No nos imputes los delitos de los antepasados.
Que tu compasión se apresure a alcanzamos, 
pues estamos agotados.
9Socórrenos, Dios Salvador nuestro,
por el honor de tu nombre.
Líbranos y expía nuestros pecados, 
en atención a tu nombre. 
11Llegue a tu presencia el lamento del cautivo, 
con tu brazo poderoso
salva a los condenados a muerte. 
13y nosotros, pueblo tuyo, ovejas de tu rebaño, 
te daremos gracias siempre,
contaremos tus glorias
generación tras generación. 
Explicación.
79,8-9 Confesándose culpables, apelan a la compasión de Dios y al honor de su nombre. Los pecados de los antepasados se han acumulado bajo los pecados recientes (Is 65,7), "nuestros": los antiguos que Dios los olvide, los recientes que los "expíe". Estos tres versos son una confesión penitencial resumida: puede verse ampliada en Esd 9; Neh 9-10; Dn 3 y 9; Bar 1,15-3,8.
79,8 "No imputes" o no recuerdes: con valor judicial: Is 43,25; Jr 31,34. 

79,9 Sobre "expiar", además de los textos litúrgicos de Lv y Nm, pueden consultarse Is 6,7; 22,14; 27,9.  
79,11 Los cautivos se consideran "condenados a muerte" (1 Sm 20,31; 26,16) o formalmente o por el trato que reciben. A no ser que se refiera a un grupo entre los cautivos. 
79,13 El título "ovejas de tu rebaño" se lee en dos textos clásicos de pastores: Jr 23,1 Y Ez 34,31. 

Transposición cristiana.
El Apocalipsis recoge dos temas del salmo: los cadáveres sin enterrar y la venganza de los asesinados: Ap 11,7; 6,9. Piensa en un juicio final o definitivo, con oposiciones netas, sin intermedios. La Iglesia perseguida recita el salmo confesando sus pecados y pidiendo la justicia necesaria para liberar a las víctimas inocentes.   
Evangelio. Lucas 6,36-38.
36 Sed compasivos como vuestro Padre es compasivo.
37 No juzguéis y no os juzgarán, no condenéis y no os condenarán, perdonad y os perdonarán,
38 dad y os darán: os verterán una medida generosa, colmada, remecida, rebosante; pues la medida que uséis la usarán con vosotros.

EXPLICACIÓN.
Compasivos, benevolencia universal (Sal 103,8; 111,4) (36). Por eso, no erigirse en censor de los demás; la indulgencia obtiene indulgencia; el perdón obtiene perdón (37); la generosidad obtiene generosidad. Son aspectos del amor; al ejercerlo con los otros, el hombre abre sus puertas al amor de Dios. Por eso, la medida del don divino la señala el hombre mismo (38). 

LECTURAS DEL MIÉRCOLES 4 DE MARZO DEL 2026

Primera Lectura: Jeremías 18,18-20. JEREMÍAS. Confesiones de Jeremías (Jr 11; 15; 17; 20) 4. Persecución 18Dijeron: Vamos a tramar un plan c...