sábado, 15 de enero de 2022

3 DE FEBRERO

2 OPCIONES.

1ª OPCIÓN.

Primera Lectura. 1 Reyes 2,1-4.10-12.

1Estando ya próximo a morir, David hizo estas recomendaciones a su hijo Salomón:
2-Yo emprendo el viaje de todos. ¡Ánimo, sé un hombre! 3Guarda las consignas del Señor, tu Dios, caminando por sus sendas, guardando sus preceptos, mandatos, decretos y normas, como están escritos en la Ley de Moisés; para que tengas éxito en todas tus empresas, adondequiera que vayas; 4para que el Señor cumpla la promesa que me hizo: "Si tus hijos saben comportarse, procediendo sinceramente de acuerdo conmigo, con todo el corazón y con toda el alma, no te faltará un descendiente en el trono de Israel.
10David fue a reunirse con sus antepasados y lo enterraron en la Ciudad de David. 11Reinó en Israel cuarenta años: siete en Hebrón y treinta y tres en Jerusalén. 12Salomón le sucedió en el trono, y su reino se consolidó.

Explicación.

2,1-4 El testamento de David comienza con una exhortación en estilo deuteronomista. Se parece al primer cap. de Josué y recuerda el testamento de Samuel (1 Sm 12). El texto parece hacer sido añadido después de la reforma de Josías, cuando la "ley de Moisés" equivale al Deuteronomio; y también cuando ya ha sucedido el destierro que proyecta su sombra trágica sobre las últimas palabras de David. La generación del destierro ha de saber que la continuidad dinástica estaba subordinada al cumplimiento de la alianza y también debe saber que todavía es posible el restablecimiento de dicha promesa por el camino de la fidelidad a la alianza. A la luz de estos sucesos tremendos se ha de leer la historia de la monarquía -nos dice el que insertó estas palabras.

2,2 Jos 23,14; Dt 17,18s.

2,4 2 Sm 7,12-16.  

2,10 Lo que hoy se nos muestra y venera como sepulcro de David es una ficción tardía, pero refleja la estima incomparable del pueblo por su gran monarca y fundador de la dinastía. No lo entierran en el sepulcro de familia (como a los jueces y a Saúl), sino en la nueva capital, como perpetuando en muerte la posesión adquirida: algo semejante al venerable sepulcro del patriarca Abrahán en Hebrón. El sepulcro de David añade prestancia y fuerza de atracción a la capital del reino unificado.

2,11 Véase 2 Sm 5,5. Se coloca hoy la sucesión de Salomón en el año 971; la muerte de David sobrevendría algo más tarde.

2,12 El reino que se consolida es el fundado por David : es la obra entera de la monarquía unificada, de la soberanía sobre reinos vasallos, del nuevo régimen monárquico.

Para consolidar su posición, Salomón se adelanta a eliminar enemigos presentes y potenciales, en parte cumpliendo el testamento de su padre, en parte vigilando a su rival. Esta primera etapa sangrienta de consolidación es el tema del capítulo. Que la continuidad dinástica y el reino del rey se tengan que asegurar con un baño de sangre, es algo que el narrador ni disimula ni encuentra escandaloso.

Se trata de cuatro figuras insignes y representativas: Adonías por la casa real, Joab por el ejército, Abiatar por el sacerdocio, Semeí por la tribu de Saúl. Cada uno poderoso a su manera; unidos, capaces de derrumbar la casa del rey.

Salmo. 1 Crónicas 29,10-12.

Oración de David.

10Entonces bendijo al Señor en presencia de toda la comunidad y dijo:
-Bendito seas, Señor, Dios de nuestro padre Israel, desde siempre y para siempre. 11 A ti, Señor, la grandeza, el poder, el honor, la majestad y la gloria, porque tuyo es cuanto hay en cielo y tierra. 12Tuyo el reino y el que está por encima de todos. Riqueza y gloria vienen de ti. Todo lo gobiernas. En tus manos están la fuerza y el poder, en tus manos engrandecer y fortalecer a quien quieras.

Explicación.

29,10 Al principio nombra al patriarca Israel; al final, a los tres patriarcas, en inclusión poco marcada.

29,11 Empieza con el reconocimiento (que inspirará diversos himnos insertos en el Apocalipsis del NT). El "reino y el que está por encima" son la nación israelita y su rey; son la posesión particular del Señor en la tierra. Por tanto, el reino no es propiedad del rey, sino que, referidos ambos a Dios, muestran una diferencia muy relativa.

29,12 Dios comunica a otros de lo suyo, eligiendo hombres y manteniendo la soberanía de la historia. (Se evita el título de "rey" para el hombre y para Dios; no así en el salmo citado en el cap. 16).

Evangelio. Marcos 6,7-13.

(Mt 10,1.5-15; Lc 9,1-6) 

7Convocó a los Doce y comenzó a enviarlos de dos en dos, dándoles autoridad sobre los espíritus inmundos. 8Les prohibió coger nada para el camino, sólo un bastón: ni pan, ni alforja, ni dinero en la faja; 9llevar sandalias, sí, pero no ponerse dos túnicas. 10Además les dijo:
-Cuando en algún sitio os alojéis en una casa, quedaos en ella hasta que os vayáis del lugar. 11Y si un lugar no os acoge ni os escucha, al marcharos sacudíos el polvo de las suelas, como prueba contra ellos.
12Ellos se marcharon y se pusieron a predicar que se enmendaran; 13expulsaban muchos demonios y, además, aplicaban unturas de aceite a muchos enfermos y los curaban.

Explicación.

(6,7-13): Se realiza la misión anunciada en 3,14s. Los espíritus inmundos, el fanatismo de las ideologías (7). Los enviados no deberán confiar en el dinero, sino en la gente (8). La doble túnica era señal de riqueza (9). En caso de rechazo, el gesto que hacían los judíos al salir de tierra pagana, prueba de su alejamiento de Dios (10-11). La misión no refleja «el secreto del Reino» (4,11); predicar para obtener la enmienda era lo propio de Juan Bautista (1,4); para Jesús, la enmienda era solamente condición para el reinado de Dios (1,15).

2ª OPCIÓN.

Primera lectura. Romanos 5,1-5

1Según lo dicho, rehabilitados ahora por la fe, estamos en paz con Dios por obra de nuestro Señor Jesús Mesías, pues 2por él tuvimos entrada a esta situación de gracia en que nos encontramos y estamos orgullosos con la esperanza de alcanzar el esplendor de Dios.
              3Más aún, estamos orgullosos también de las dificultades, sabiendo que la dificultad produce entereza, 4la entereza calidad, la calidad esperanza; 5y esa esperanza no defrauda, porque el amor que Dios nos tiene inunda nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos ha dado.

Explicación.

Nueva situación del hombre rehabilitado: paz con Dios, favor de Dios, esperanza. Lo que salva es la vida nueva que Dios infunde (1-2). Nuevo valor para enfrentarse con la vida, con la alegría que produce la experiencia continua del amor de Dios. La esperanza del cristiano y su visión de la vida no son un mero optimismo; se basan en la experiencia interna del amor que Dios le tiene. Primera mención del Espíritu (3-5).

Salmo. 117,1-2.

(Rom 15,11)
1 Alabad al Señor, todas las naciones, 
aclamadlo, todos los pueblos. 
2porque la lealtad del Señor
puede más que nosotros
y la fidelidad del Señor es perpetua.
Explicación.
117 El salmo más breve del salterio. Un himno completo. Algunos han preguntado si era una antífona aplicable a otros salmos, o el esquema para un desarrollo libre. Un dato es llamativo: la motivación es nacional, "nosotros", la invitación es universal. ¿Es legítima y convincente la invitación? Pablo lo cita en Rom 15,11 para subrayar el alcance universal del mensaje evangélico.
Evangelio. Marcos 16,15-20.

¡CUIDADO! ES UN FINAL AÑADIDO AL EVANGELIO DE MARCOS.


15 Y añadió:
-Id por el mundo entero proclamando la buena noticia a toda la humanidad. 16El que crea y se bautice, se salvará; el que se niegue a creer, se condenará. 17A los que crean, los acompañarán estas señales: echarán demonios en mi nombre, hablarán lenguas nuevas, 18cogerán serpientes en la mano y, si beben algún veneno, no les hará daño; aplicarán las manos a los enfermos y quedarán sanos.

19Después de hablarles, el Señor Jesús subió al cielo y se sentó a la derecha de Dios. 20Ellos se fueron a proclamar el mensaje por todas partes, y el Señor cooperaba confirmándolo con señales que los acompañaban.


Sin comentarios.

2 DE FEBRERO

PRIMERA LECTURA. MALAQUÍAS 3,1-4.

1Mirad, yo envío un mensajero a prepararme el camino. De pronto entrará en el santuario el Señor que buscáis; el mensajero de la alianza que deseáis, miradlo entrar -dice el Señor de los ejércitos- 2¿Quién resistirá cuando él llegue?, ¿quién quedará en pie cuando aparezca? Será fuego de fundidor, lejía de lavandero: 3se sentará como fundidor a refinar la plata, refinará y purificará como plata y oro a los levitas, y ellos ofrecerán al Señor ofrendas legítimas.

EXPLICACIÓN.

3,1. Este verso plantea un problema de identificación y distinción de personajes. Veamos primero los datos en esquema:

Yo envío                      a mi mensajero
Vendrá a su templo el amo
       que buscáis
 el mensajero de la alianza que deseáis.

A primera vista parecen intervenir dos personajes: el soberano que envía y el mensajero enviado; éste lleva tres títulos. "Mensajero": compárese con la distinción de Is 63,9. "Amo": aunque "señor" puede decirse del rey (Jr 22,18) y "palacio" del palacio real (1 Re 21,1), aquí parece referirse al "Señor" que viene a "su templo". "Mensajero de la alianza" es el mediador que lleva las negociaciones; nunca se le dio a Moisés semejante título.

Por otros datos parece preferible distinguir dos tiempos en esta profecía: primero viene el heraldo a preparar el camino (Is 40, 3; 57,14; 62,10); después vendrá en persona el buscado y deseado, que puede ser Dios mismo o el Mesías. Dios mismo: según Isaías II, Ez 43; Ag 2,7-9 y Mal 3,5. El Mesías: interpretando textos como Is 42,6; 49,8; 55,3, según lo lee Heb 9,15.

3,2-3. Juicio por el fuego: Is 1,25; 4,4; Ez 22,20; Zac 13,9. En hebreo suenan muy parecidos "alianza" y "lejía", "buscáis" y "lavanderos".

3,3-4. Sólo se mencionan ofrendas, no sacrificios.      

SALMO 24,7-10.

 7 ¡Portones, alzad los dinteles!
que se alcen las antiguas compuertas:
que va a entrar el Rey de la Gloria.
8 -¿Quién es ese Rey de la Gloria?
-El Señor, héroe valeroso,
el Señor, héroe de la guerra.
9 -¡Portones, alzad los dinteles!
alzad las antiguas compuertas:
que va a entrar el Rey de la Gloria.
10 -¿Quién es el Rey de la Gloria?
-El Señor de los Ejércitos,
él es el Rey de la Gloria.

Explicación.

24,7-9 El segundo diálogo adopta un tono ritual y solemne. Emplea en clave dramática la imagen de unas puertas personificadas, que han de cumplir una orden. El Señor aparece como rey victorioso en la guerra.

24,7 2 Sm 6,13-15; Ez 43,4s.

TRANSPOSICIÓN CRISTIANA.

1 Cor 10,26, cita el primer verso del salmo para justificar la libertad cristiana. La tradición antigua y la liturgia aplican el salmo a la ascensión de Jesucristo; algunos autories componen con la fantasía una escena celeste, con diálogo de ángeles. El cortejo se identifica con la comunidad cristiana. 

SEGUNDA LECTURA. HEBREOS 2, 14-18.

14Por eso, como los suyos tienen todos la misma carne y sangre, también él asumió una como la de ellos, para con su muerte reducir a la impotencia al que tenía dominio sobre la muerte, es decir, al diablo, 15y liberar a todos los que por miedo a la muerte pasaban la vida entera como esclavos. 16Porque no es a los ángeles, está claro, a los que él tiende la mano, sino a los hijos de Abrahán.17Por eso tenía que parecerse en todo a sus hermanos, para ser sumo sacerdote compasivo y fidedigno en lo que toca a Dios y expiar así los pecados del pueblo. 18Pues, por haber pasado él la prueba del dolor, puede auxiliar a los que ahora la están pasando.

EXPLICACIÓN.

Sigue el desarrollo de la solidaridad (14-16). El miedo a la muerte era el gran obstáculo a la libertad de los hombres. El único que no merecía la muerte, muriendo le quita su poder y libera al hombre de la última esclavitud (14-15). El texto de Is 41,8-9 (16) insiste en la solidaridad con los hombres. 

           Conclusión (17-18): Por primera vez se atribuye a Jesús la calidad de sumo sacerdote, tema que será desarrollado en la carta; cualidades del verdadero sacerdote: ser fiel/fidedigno, por su relación con Dios, para poder reconciliar con él (cf. 1,3); ser misericordioso respecto a los hombres. También el sacerdocio  de Jesús se funda en la solidaridad; su experiencia del dolor le permite comprender el de los hombres; pero su sacerdocio no se limita a la intercesión ante Dios, se ejerce en la ayuda. Esta conclusión prepara la sección siguiente.

EVANGELIO. LUCAS 2,22-40 o Lucas 2,22-32

PRESENTACIÓN EN EL TEMPLO.

22 Cuando llegó el tiempo de que se purificasen conforme a la Ley de Moisés, llevaron al niño a la ciudad de Jerusalén para presentarlo al Señor
23 (tal y como está prescrito en la Ley del Señor: Todo primogénito varón será consagrado al Señor)
24 y ofrecer un sacrificio (conforme a lo mandado en la Ley del Señor: Un par de tórtolas o dos pichones). 
25 Había por cierto en Jerusalén un hombre llamado Simeón, justo y piadoso, que aguardaba el consuelo de Israel, y el Espíritu Santo descansaba sobre él.
26 El Espíritu Santo le había avisado que no moriría sin ver al Mesías del Señor.
27 Impulsado por el Espíritu fue al templo y, en el momento en que entraban los padres con el niño Jesús para cumplir con él lo que era costumbre según la Ley, 
28 él lo cogió en brazos y bendijo a Dios diciendo:
29 -Ahora, mi Dueño, según tu promesa,
puedes dejar a tu siervo irse en paz,
30 porque mis ojos han visto la salvación
31 que has puesto a disposición de todos los pueblos:
32 una luz que es revelación para las naciones
y gloria para tu pueblo, Israel.

33 Su padre y su madre estaban sorprendidos por lo que se decía del niño.
34 Simeón los bendijo y dijo a María su madre:
- Mira, éste está puesto para que en Israel unos caigan y otros se levanten, y como bandera discutida
35 -y a ti, tus anhelos te los truncará una espada-; así quedarán al descubierto las ideas de muchos.
36 Había también una profetisa. Ana, hija de Fanuel, de la tribu de Aser. Esta era de edad muy avanzada: de casada había vivido siete años con su marido
37 y luego, de viuda, hasta los ochenta y cuatro años. No se apartaba del templo, sirviendo a Dios con ayunos y oraciones noche y día.
38 Presentándose en aquel momento, daba gracias a Dios y hablaba del niño a todos los que aguardaban la liberación de Jerusalén.
39 Cuando dieron término a todo lo que prescribía la Ley del Señor, se volvieron a Galilea, a su pueblo de Nazaret.
40 El niño, por su parte, crecía y se robustecía, llenándose de saber, y el favor de Dios descansaba sobre él.

EXPLICACIÓN.

Las profecías sobre Jesús no se hacen al tiempo de su circuncisión (cf. 1,64.67), sino en Jerusalén, en el templo (22). José y María siguen integrando a Jesús en la cultura y religión judía. Pretenden cumplir con él todos los requisitos de la Ley. Todo primogénito varón debía ser consagrado a Dios (Éx 13,2.12.15) para el servicio del santuario (más tarde reservado a la tribu de Leví; Nm 3,12) y rescatado mediante el pago de una suma (Nm 18,15s); Lc no describe los ritos ni menciona el rescate (22-24). Tórtolas, pichones, sacrificio expiatorio de los pobres (Lv 12,8).

Dos figuras: Simeón y Ana. Simeón, justo (cf.16), participa de la expectación mesiánica (el Consuelo = el Mesías) cf. Is 40,1; 63,13s) (25); va al templo porque lo lleva el Espíritu, para encontrarse con Jesús. Cántico (29-32), profecía sobre Jesús. Ahora, cf. 2,11: "hoy". El ámbito de la salvación rebasa Israel (31) (no en María y Zacarías). El Mesías-luz librará a los paganos de las tinieblas/opresión (Is 25,7; 40,5; 42,6, etc); Israel, iluminado por él, alcanzará la gloria a que Dios lo destinaba (Is 46,13; 45,25).

Sorpresa de María y José (33). Palabras de Simeón a María (34s): levantar, caer, lo expresado por ella en su cántico (1,52s); alusión a la piedra que hace tropezar (Is 8,14) y que se convierte en cimiento (Is 28,6; Lc 20,17s). Bandera discutida, señal o estandarte al que se dará o negará la adhesión (Is 11,10.12); la contradicción lo llevará a la cruz. Tus anhelos los truncará (una espada) (35: lit. "traspasará tu psykhê": el término psykhê, traducción de nephesh, significa entre otras cosas "ansia, anhelo", cf. Sal 107,9): la madre/Israel experimentará en la muerte de Jesús el fracaso de la salvación que esperaba, cuya consecuencia será la ruina del pueblo (cf. Ez 14,17); la espada puede aludir a la destrucción de Jerusalén por el ejército romano, que echa abajo para siempre la esperanza de una restauración gloriosa. La cruz pondrá de manifiesto las perversas intenciones de muchos en Israel.

Ana (36), arraigada en el pasado (genealogía) y en la institución (vive en el templo). Viuda (37), cf. Jr 51,5. Simeón continúa la línea del cántico de María (caída-levantamiento); Ana, la de Zacarías (la liberación de Jerusalén de los enemigos externos) (38).

María y José cumplen los ritos legales, pero la consagración del niño no dependía de ceremonias (1,35). Vuelta a Nazaret (39).

En Jesús hay crecimiento físico y un saber divino. El Espíritu preparaba a Juan para ser profeta (1,15). La sabiduría va dando a Jesús una visión profunda del plan de Dios. La presencia continua del favor divino indica una limpidez sin obstáculos. (40).

1 DE FEBRERO

Primera Lectura: 2 Samuel 18,9-10.14.24-25.30;19.3

189Absalón fue a dar en un destacamento de David. Iba montado en un mulo, y al meterse el mulo bajo el ramaje de una encina copuda, se le enganchó a Absalón la cabeza en la encina y quedó colgando entre el cielo y la tierra, mientras que el mulo que cabalgaba se le escapó.
10Lo vio uno y avisó a Joab:
-¡Acabo de ver a Absalón colgado de una encina!
14Entonces Joab dijo:
-¡No voy a andar con contemplaciones por tu culpa!
Agarró tres venablos y se los clavó en el corazón a Absalón, todavía vivo en el ramaje de la encina.
24David estaba sentado entre las dos puertas. El centinela subió al mirador, encima de la puerta, sobre la muralla, levantó la vista y miró: un hombre venía corriendo solo. 25El centinela gritó y avisó al rey. El rey comentó:
-Si viene solo, trae buenas noticias.
30El rey dijo:
-Retírate y espera ahí.
193Así, la victoria de aquel día fue duelo para el ejército, porque los soldados oyeron decir que el rey estaba afligido a causa de su hijo. 

Explicación.

18,9 El texto no dice expresamente que se enredase con la famosa cabellera, no lo excluye; es la lectura tradicional. Lo importante es que queda colgado del árbol. Un texto legal (probablemente posterior) dice que "Dios maldice al que cuelga de un árbol" (Dt 21,23); por semejanza, algunos lectores posteriores han visto en el hecho como una ejecución por mano de Dios.

El mulo es cabalgadura de reyes o príncipes: el privilegio se vuelve fatalidad. Absalón se queda sin mulo y sin reino.

18,14 Otras traducciones: "Mentira; yo empezaré delante de ti". "Pues yo lo atravesaré en tu presencia".

18,24 La entrada en la ciudad es un corredor con puertas a ambos extremos y con entrantes laterales; encima se alzan las torres de observación. Es un puesto bien protegido, y el primero en recibir las noticias.

18,25 En caso de derrota o de desgracia, vendría mucha gente en desbandada. Recuérdese el capítulo 10.  

19,3 El parecido con la muerte del hijo de Betsabé sirve para subrayar la diferencia. Entonces era el hijo recién nacido, ahora es el hijo que ha visto crecer; entonces supo rehacerse virilmente, ahora necesita el reproche enérgico de Joab. Hasta ahora David ha llamado a Absalón "el muchacho", ahora grita "hijo mío" ocho veces: grito único que domina el silencio de la tropa.

El autor subraya también el tema del día: "Aquel día", "hoy", en frases narrativas y en boca de Joab. Terrible día en que la victoria se convierte en luto, en que David revela su debilidad paterna, y su general se la reprocha con libertad.

Salmo:86,1-6.

1Presta oído, Señor, respóndeme, 
que soy un pobre desamparado. 
2Guarda mi vida, que yo te soy fiel, 
salva a tu siervo que confía en ti. 
3Tú eres mi Dios, ten piedad, Dueño mío, 

que te estoy llamando todo el día. 
4Alegra el sentir de tu siervo,
que mi sentir se eleva hacia ti.
5Porque tú, Dueño mío, eres bueno y perdonas, 
eres misericordioso con los que te invocan.  
6Escucha, Señor, mi súplica, haz caso a mi petición de gracia, 

Explicación.

86 Ejemplo típico de súplica individual. El autor, poeta de poca inspiración, ha tomado el molde genérico y lo ha rellenado con citas, imitaciones y reminiscencias de otras súplicas. La motivación es, como de costumbre, triple: tribulación del orante, persecución del enemigo, bondad de Dios. No falta la expresión de confianza ni la promesa de acción de gracias. Las repeticiones no son signo de composición, sino simple reiteración. Lo único que llama la atención es la motivación con ki = porque, repetida nueve veces; en ella se muestra la correlación "porque tú / porque yo". Abundan los nombres divinos: siete veces 'adonay, cuatro veces Yhwh y tres nombre"; cuatro veces "Dios, Dios mío" y una vez Dios (supremo).
86,1 Una consonancia une en hebreo "respóndeme, yo y desgraciado".
86,2 Se presenta como "siervo leal" y "confiado": véase Sal 123.
86,3 "Ten piedad": Sal 51,3; 56,2; 57,2.
86,4 "Alégrame": Sal 92,5; Is 56,7. El "sentir" o el ánimo.
86,5 "Perdonas": en hebreo adjetivo, "perdonador". Caso único, aunque el verbo es frecuente.
86,6 "Petición de gracia": este plural femenino es exclusivo del salmo, de ordinario se usa el plural masculino.
Transposición cristiana.
La sección 8-13 intima un sentido de unidad y totalidad. Hay un Dios único y universal: todos los pueblos han de reconocerlo. Como centro de atracción, Dios es capaz de unificar a todos en su nombre. También puede unificar al individuo, que vive internamente dividido por tantos centros de atracción. Tarea de Jesucristo, que atrae a todos (Jn 12,32), y del Espíritu, que unifica y simplifica (1 Cor 12,4). 

Evangelio: Marcos 5,21-43.

 (Mt 9,18-19; Lc 8,40-42a) 

21Cuando Jesús atravesó de nuevo al otro lado, gran multitud de gente se congregó adonde estaba él, y él se quedó junto al mar.

22Llegó un jefe de sinagoga, de nombre Jairo, y al verlo cayó a sus pies, 23rogándole con insistencia:
-Mi hijita está en las últimas; ven a aplicarle las manos para que se salve y viva.
24aJesús se fue con él.
La mujer con flujos: El Israel marginado (Mt 9,20-22; Lc 8,42b-48)
24bLo seguía gran multitud de gente, apretujándolo. 
25Una mujer que llevaba doce años con un flujo de sangre, 26que había sufrido mucho por obra de muchos médicos y se había gastado todo lo que tenía sin aprovecharle nada, sino más bien poniéndose peor, 27 como había oído hablar de Jesús, acercándose entre la multitud, le tocó por detrás el manto. 28Porque ella se decía: «Si le toco aunque sea la ropa, me salvaré». 29Inmediatamente se secó la fuente de su hemorragia, y notó en su cuerpo que estaba curada de aquel tormento.    30Jesús, dándose cuenta interiormente de la fuerza que había salido de él, se volvió inmediatamente entre la multitud preguntando:
-¿Quién me ha tocado la ropa? 
3ILos discípulos le contestaron:
-Estás viendo que la multitud te apretuja ¿y sales preguntando «quién me ha tocado»?
32El miraba a su alrededor para distinguir a la que había sido. 33La mujer, asustada y temblorosa, consciente de lo que le había ocurrido, ,se acercó, se postró ante él y le confesó toda la verdad. 34Elle dijo:
-Hija, tu fe te ha salvado. Márchate en paz y sigue sana de tu tormento.

Nueva vida para la hija de Jairo/Israel  (Mt 9,23-26; Lc 8,49-56)

35 Aún estaba hablando cuando llegaron de casa del jefe de sinagoga para decirle:
-Tu hija ha muerto. ¿Para qué molestar más al maestro?
36pero Jesús, sin hacer caso del mensaje que transmitían, le dijo al jefe de sinagoga:
-No temas; ten fe y basta.
37No dejó que lo acompañara nadie más que Pedro, Santiago y Juan, el hermano de Santiago. 38Llegaron a la casa del jefe de sinagoga y contempló el alboroto de los que lloraban gritando sin parar. 39Luego entró y les dijo:
-¿Qué alboroto y qué lloros son éstos? La chiquilla no ha muerto, está durmiendo.
40Ellos se reían de él.
Pero él, después de echarlos fuera a todos, se llevó consigo al padre de la chiquilla, a la madre y a los que habían ido con él y fue adonde estaba la chiquilla.
4ICogió a la chiquilla de la mano y le dijo:
-Talitha, qum (que significa: «Muchacha, a ti te digo, levántate»).
42Inmediatamente se puso en pie la muchacha y echó a andar (tenía doce años) .. Se quedaron viendo visiones. 
43Les advirtió con insistencia que nadie se enterase y encargó que se le diera de comer.
Explicación.

Tríptico. La situación de Israel y la alternativa de Jesús. 

a) (5,21-24a): La multitud judía acude a Jesús, el que ha roto con la institución, mostrando su descontento con ésta y aceptando el contacto de Jesús con los paganos (21). La multitud se desdobla en dos personajes: la hija de Jairo, que representa el pueblo sometido a la institución(jefe de sinagoga), y la mujer con flujos, que representa al pueblo marginado por ella (impura). El pueblo sometido a la institución (hijita del jefe de sinagoga; cf v. 42: doce años) está en peligro de muerte. El jefe de sinagoga (cargo) no encuentra remedio en su sistema y opta como persona(Jairo) por acudir a Jesús, el excomulgado por ella.
b) (5,24b-34). Otra multitud, ésta de seguidores (lo seguía, cf. 2,15) que no proceden de la institución judía (cf. 3,32.34; 4,10: «los que estaban en torno a él»: su cercanía y adhesión a Jesús están expresadas aquí por apretujándolo) (24b). Mujer impura por su enfermedad (Lv 15,25-30), enferma y estéril, que representa al Israel (25: doce años) marginado por la institución. Mientras ha aceptado la marginación que le impone la Ley, no ha encontrado solución. Ahora, mezclada con el grupo no israelita, viola la Ley que le prohibía tocar a Jesús (27-28). Es decir, los marginados de Israel encuentran en Jesús una alternativa a su situación (cf. 1,39-45). La fuerza de vida que sale de Jesús, el Espíritu. Hija (cf. Sof 3,14; Zac 9,9: «hija de Sión»). A nivel narrativo, curación; a nivel teológico, salvación por la fe.

c) (5,35-43): No hay situación desesperada para la fe. La muerte significa que este pueblo sometido a la institución, al abandonarla por no poder sufrir más su opresión, queda sin alternativa, sin acceso a Dios y excluido de su sociedad (d. 6,34). Jesús le ofrece la alternativa que necesita (35-36). Los tres discípulos que forman el primer grupo de la lista de los Doce, los más recalcitrantes (cf. 3,16s) (37). Las designaciones de la niña van cambiando: en boca de Jairo, mi hijita, dependencia y cariño (23); los emisarios, tu hija, dependencia (35); Jesús, la chiquilla, pequeñez, pero no dependencia (40.41), y muchacha (casadera), independencia, porvenir fecundo (41.42); Jesús, que le da vida y fecundidad, es «el Esposo» (2,19). La orden que nadie se entere, imposible a nivel histórico, muestra el sentido teológico de la perícopa. La inmadurez de este pueblo hace que no pueda enfrentarse aún con las consecuencias de la adhesión pública a Jesús, tiene que crecer (que se le diera de comer).

31 DE ENERO

2 OPCIONES.

1ª OPCIÓN.

Primera Lectura: 2 Samuel 15,13-14.30;16,5-13.

1513Pero uno llevó esta noticia a David:
-Los israelitas se han puesto de parte de Absalón.
14Entonces David dijo a los cortesanos que estaban con él en Jerusalén:
-¡Ea, huyamos! Que si se presenta Absalón, no nos dejará escapar. Salgamos a toda prisa, no sea que él se adelante, nos alcance y precipite la ruina sobre nosotros y pase a cuchillo la población.
30David subió la Cuesta de los Olivos; la subía llorando, la cabeza cubierta y los pies descalzos. Y todos sus acompañantes llevaban cubierta la cabeza, y subían llorando. 
165Al llegar el rey David a Bajurín, salió de allí uno de la familia de Saúl, llamado Semeí, hijo de Guerá, insultándolo según venía. 6Y empezó a tirar piedras a David y a sus cortesanos -toda la gente y los militares iban a derecha e izquierda del rey- 7y le maldecía: 
8-¡Vete, vete, asesino, canalla! El Señor te paga la matanza de la familia de Saúl, cuyo trono has usurpado. El Señor ha entregado el reino a tu hijo Absalón, mientras tú has caído en desgracia, porque eres un asesino.
9Abisay, hijo de Seruyá, dijo al rey:
-Ese perro muerto, ¿se pone a maldecir a mi señor? ¡Déjame ir allá y le corto la cabeza!
10Pero el rey dijo:
-¡No os metáis en mis asuntos, hijo de Seruyá! Déjale que maldiga, que si el Señor le ha mandado que maldiga a David, ¿quién va a pedirle cuentas?
11Luego dijo David a Abisay y a todos sus cortesanos:
-Ya veis. Un hijo mío, salido de mis entrañas, intenta matarme, ¡y os extraña ese benjaminita! Dejadlo que maldiga, porque se lo ha mandado el Señor. 12Quizá el Señor se fije en mi humillación y me pague con bendiciones estas maldiciones de hoy.
13David y los suyos siguieron su camino, mientras que Semeí iba en dirección paralela por la loma del monte, echando maldiciones según caminaba, tirando piedras y levantando polvo.
  
Explicación.

15,13-14 David intuye la gravedad de la situación y decide en un momento. De golpe abarca el complejo de la dinastía, la capital, el arca, el reino.

La dinastía: luchando dividirá más a su familia, exponiéndola a grandes matanzas; huyendo, aun dispuesto a perder el trono, continuará en Absalón la dinastía.

La capital: muy sabe David lo fácil que es defender Jerusalén; probablemente está ahora más guarnecida que en tiempo de los jebuseos; con todo, un asedio y una defensa serían condenar la ciudad y sus habitantes a la ruina; huyendo salva la capital. El Arca, lo veremos, queda en la ciudad.

El reino: la difícil unificación de los dos reinos quedaría gravemente comprometida con una guerra civil, a los comienzos, mientras que Absalón paree capaz de mantener unida la nación.

Es sorprendente la actuación de David frente al futuro, su síntesis de aceptación resignada y cálculo previsor. Dispuesto a todo, no lo abandona todo. El cimiento último de esta actitud es el Señor. David, villano en su esplendor, se rehace en su desgracia.

16,5-13 Bajurín se encuentra un poco al este del Monte de los Olivos. Semeí se siente solidario de la familia o clan de Saúl, y su acusación principal es de homicidio; puede referirse a la muerte de Abner y de Isbaal y probablemente también a las ejecuciones que cuenta 21,1-10. Sus palabras desde la cresta del monte tienen algo de acusación pública (como las de Yotán en Jue 9), el apedrear es intento simbólico de ejecutar al criminal, al mismo tiempo que invoca al Señor como vengador de la sangre derramada.

En la frase "ha entregado el reino" resuenan las amenazas de Samuel a Saúl (1 Sm 3,14; 15,28). Esta es la visión de un benjaminita, un intento de explicación teológica de la historia viva.

Algo en el corazón de David responde a esa interpretación teológica: hace poco ha llamado rey a su hijo, y también es cierto que ha derramado sangre inocente; en su desgracia actual ve cumplirse la sentencia pronunciada por Natán (capítulo 12). Pero no pierde toda esperanza, precisamente confiando en el Señor que defiende a los humildes y humillados: aceptando como castigo las maldiciones de Semeí, quizá aplacará a Dios. Ahora bien, la esperanza de David es humilde, ni siquiera se convierte en súplica formal, se queda en insinuación.

Que Dios se fija en la aflicción es tema común: Sal 9,14; 25,18; 31,8; 110,153; Lam 1,9; 3,19. En este3 momento David se somete a la justicia del Señor, como vasallo, y renuncia formalmente a hacerse justicia como soberano. Todo asciende a un plano de visión teológica, no teórica, sino vivida por el personaje.

Salmo: 3,2-7.

2. Señor, cuántos son mis adversarios,
Cuántos se levantan contra mí,
3. cuántos dicen de mí:
no hay salvación para él en Dios.

4. Pero tú, Señor, eres mi escudo en torno (*),

mi gloria, tú me haces levantar la cabeza.

5. Si grito invocando al Señor,
él me escucha desde su monte santo.
6. Me acuesto y me duermo,
me despierto, porque el Señor me sostiene.
7. No temeré al ejército innumerable
que me ha puesto cerco.

Explicación.

3. Súplica con expresión de confianza, basada en experiencias pasadas. Con el triángulo clásico del género: el orante, los enemigos, el Señor, ligados en varias relaciones.

La imagen es bélica. El orante indefenso se ve asediado por una multitud que acampa a su alrededor y se levanta para el asalto. Pero entre ambos se interpone otro cerco más próximo y no menos cerrado: el Señor como escudo. Por eso el ciclo de la vida continúa su ritmo fundamental: se acuesta, duerme, se despierta. El sueño no es símbolo de muerte, sino expresión de calma. Por la mañana es Señor se alza, y la batalla se convierte imaginativamente en un combate singular, a fuerza de puños. El sentido se aclara tomando 8a como texto de la oración mencionada en 5a.

3,1-2 Insiste en la multitud: “cuantos”, que desafían al Dios del orante.

3,4 La cabeza alta puede ser gesto de victoria. (*) O: me escudas en torno.

3,6 Véanse Sal 4,9; Lv 26,6; Job 18,1; Prov 3,24.

En la transposición cristiana dormir y despertar se toman como símbolo de muerte y resurrección. Sobre el auxilio de Dios se puede escuchar una alusión en Mt 27,43. 

Evangelio: Marcos 5,1-20.

1Y llegó al otro lado, al país de los gerasenos. 

(Mt 8,28-34; Lc 8,26-39) 

2 Apenas bajó de la barca, fue a su encuentro desde el cementerio un hombre poseído por un espíritu inmundo.

3Este tenía su habitación en los sepulcros y ni siquiera Con cadenas podía ya nadie sujetarlo; "de hecho, muchas veces lo habían dejado sujeto con grillos y cadenas, pero él rompía las cadenas y hacía pedazos los grillos, y nadie tenía fuerza para domeñarlo. Todo el tiempo, noche y día, lo pasaba en los sepulcros y en los montes, gritando y destrozándose con piedras.

6 Al ver de lejos a Jesús, fue corriendo y se postró ante él; 7y dijo gritando a voz en cuello:
-¿Qué tienes tú contra mí, Jesús, Hijo del Dios Altísimo? Por ese Dios te conjuro, no me sometas al suplicio. 
8Es que Jesús le había mandado:
-¡Espíritu inmundo, sal de este hombre!
9Entonces le preguntó:
-¿Cómo te llamas?
Le respondió:
-Me llamo Legión, porque somos muchos.
10Y le rogaba con insistencia que no los enviase fuera del país.
11 Había allí, en la falda del monte, una gran piara de cerdos hozando. 12Los espíritus le rogaron:
-Mándanos a los cerdos para que nos metamos en ellos.
13Él se lo permitió.
Salieron los espíritus inmundos y se metieron en los cerdos; y la piara se precipitó acantilado abajo hasta el mar, unos dos mil, y se fueron ahogando en el mar.
14Los porquerizos salieron huyendo, lo contaron en la ciudad y en las fincas, y fueron a ver qué significaba lo ocurrido. 15Llegaron adonde estaba Jesús, contemplaron al endemoniado sentado, vestido y en su juicio, al mismo que había tenido la Legión, y les entró miedo. 16Los que lo habían visto les refirieron lo ocurrido con el endemoniado y también lo de los cerdos. 17Entonces se pusieron a rogarle que se marchase de su territorio.
18Mientras subía a la barca, el antes endemoniado le rogaba que le permitiese estar con él, 19pero no lo dejó, sino que le dijo:
-Márchate a tu casa con los tuyos y cuéntales cuánto ha hecho el Señor por ti, mostrándote su misericordia.
20Se marchó y empezó a proclamar por la Decápolis cuánto había hecho Jesús por él; y todos se sorprendían.
EXPLICACIÓN.

2-20. En país pagano: El endemoniado indomable, figura de los esclavos (grillos, cadenas); un muerto en vida (cementerio, sepulcros); espíritu inmundo, ideología de violencia (Legión) (2). Un rebelde al que la sociedad no puede dominar; desesperado y destruyéndose a sí mismo con su violencia, porque no hay alternativa (3-6). Reconoce en Jesús un ser excepcional (cf. 3,11), pero piensa que, al intentar privarlo de su espíritu de violencia, quiere someterlo de nuevo a la esclavitud (el suplicio) (7-8). Legión: aplicado al hombre, representante de su clase, y a los espíritus (15), indicando que todos los esclavos estaban animados del mismo espíritu de violencia. No quiere que su liberación sea un éxodo como el de los hebreos (9-10). Los cerdos, en el judaísmo, símbolo del poder extranjero opresor de Israel (Sal 80,14: «el cerdo salvaje/jabalí»), en la época, Roma; aquí, de cualquier poder que oprime a los hombres: toda la humanidad es pueblo elegido. La gran piara, el poder del dinero. Los espíritus van a los cerdos: la violencia de los oprimidos tiene origen en la de los opresores. Al aceptar los oprimidos la alternativa de Jesús, rompiendo con su dependencia del sistema opresor, éste se destruye (los cerdos al mar, como el ejército del Faraón) (11-13). Miedo ante la nueva condición del hombre (15). Para la sociedad pagana, el dinero y el poder valen más que el hombre y rechaza a Jesús (16-17). El pagano no ha de integrarse en Israel, debe anunciar a los suyos la alternativa de Jesús (18-20). 

2ª OPCIÓN.

Primera Lectura. Filipenses 4,4-9

4Estad siempre alegres con el Señor; os lo repito, estad alegres. 5Que todo el mundo note lo comprensivos que sois. El Señor está cerca, 6no os agobiéis por nada; en lo que sea, presentad ante Dios vuestras peticiones con esa oración y esa súplica que incluyen acción de gracias; 7así la paz de Dios, que supera todo razonar, custodiará vuestra mente y vuestros pensamientos mediante el Mesías Jesús.

8Por último, hermanos, todo lo que sea verdadero, todo lo respetable, todo lo justo, todo lo limpio, todo lo estimable, todo lo de buena fama, cualquier virtud o mérito que haya, eso tenedlo por vuestro; 9y lo que aprendisteis, y recibisteis, y oísteis, y visteis de mí o en mí, eso llevadlo a la práctica; así el Dios de la paz estará con vosotros.

Explicación.

Exhortaciones finales. Alegría (Rom 14,17; Gál 5,22). Actitud ante los de fuera. Oración confiada: su resultado será la paz que Dios comunica reavivando en el hombre la experiencia de su amor (4-7).

Ámbito de interés para los cristianos: todo lo que es bueno dondequiera se encuentre. Nada de comunidad cerrada ni aislada de su ambiente cultural. Para que la alusión sea más clara, usa el término estoico virtud, que nunca se encuentra en los evangelios ni en los escritos de Pablo referido a cristianos (en el NT, sólo en escritos tardíos como 2 Pe 1,3). Para la práctica, los remite a su enseñanza y a su ejemplo (8-9).

Salmo. 103,1-4.8-9.13-14.17-18.

(Eclo 18,8-14) 

1Bendice, alma mía, al Señor 

y todo mi interior,

a su santo nombre. 
2Bendice, alma mía, al Señor 
y no olvides sus beneficios.
3ÉI perdona todas tus culpas, 
cura todas tus dolencias. 
4ÉI rescata tu vida de la fosa

y te corona con su bondad y compasión.

8«EI Señor es compasivo y clemente, 
paciente y misericordioso».
9No está siempre pleiteando

ni guarda rencor perpetuo.

13Como un padre se enternece con sus hijos, 
así se enternece el Señor con sus fieles.
14Pues él conoce nuestra condición 
y se acuerda de que somos barro.  
17pero la misericordia del Señor con sus fieles 
dura desde siempre hasta siempre;
su justicia pasa de hijos a nietos,
18para los que guardan la alianza
y recitan y cumplen sus mandatos. 
Explicación.
103,2 "Beneficios": un uso de "retribución" benéfica raro, compartido sólo con 2 Cr 32,25 y dos proverbios impersonales.
103,3-6 Los seis participios son enumerativos. Podemos agrupar tres: perdona el pecado, causa, cura la enfermedad, consecuencia, salva de la muerte, castigo o destino. Los otros tres introducen la terna "compasión, misericordia, bondad" y la bina "justicia y derecho" a favor de los "oprimidos".
103,3 El "perdonador": el verbo hebreo es raro en el salterio: 25,11, el adjetivo en 86,5, el sustantivo en 130,4. "Médico": Ex 15, 26 y otros.
103,4 "Rescatador" título y acción frecuentes en ls 40-55: significa recobrar una propiedad o una libertad: rescate extremo, del poder de la Muerte. "Coronador": puede significar ceñir una corona o turbante y también, rodear protegiendo. Aquí encaja mejor el segundo significado.
103,9-10 Empieza el comentario con cuatro oraciones negativas, que no niegan los verbos, sino los adverbios. Acusa y pleitea, pero no perpetuamente; paga y castiga, pero no como merecemos. A la queja de Lam 5,20, a la pregunta de Sal 77,8 responde: "no para siempre"; el doble castigo de Is 40,1 lo corrige: "no como merecemos". La medida del castigo no es el delito, porque su justicia está temperada y superada por la misericordia.
103,11-13 Las tres comparaciones ya comentadas.
103, 14 Términos de alfarería. Nadie como el alfarero conoce el material empleado y el modelado impreso (Gn 6,5). Nuestra fragilidad de cerámica es nuestra mayor ventaja, porque nuestro alfarero es nuestro padre. Léase el desarrollo paralelo de Eclo 18,8-14.
103,17 -18 La "misericordia" parece limitarse a la comunidad de los fieles, se desplaza hacia la lealtad debida a la "alianza"; la "justicia" es exigencia de observancia. Entonces, ¿es una misericordia condicionada? Cabe otra explicación: que, una vez perdonados, se enmienden y cumplan los mandamientos; lo contrario sería presunción: Eclo 5,4-6. La misericordia y el perdón no son carta blanca para el delito.
Transposición cristiana.
Este salmo anticipa la revelación por Jesús de la paternidad de Dios, tema central del evangelio de Juan, Puestos a escoger, recordemos el padrenuestro, la oración en la cruz (Lc 23,34), la parábola del hijo pródigo, la revelación de Mt 11,25-27; Lc 10,21 s.
Evangelio. Mateo 18,1-5.

1 En aquel momento se acercaron los discípulos a Jesús y le preguntaron:
                         - Vamos a ver, ¿quién es más grande en el reino de Dios?
                         2 El llamó a un criadito, lo puso en medio
3 y dijo:
                         - Os aseguro que si no cambiáis y os hacéis como estos chiquillos, no entráis en el reino de Dios;
4 o sea, que cualquiera que se haga tan poca cosa como el chiquillo éste, ése es el más grande en el reino de Dios;
5 y el que acoge a un chiquillo como éste por causa mía, me acoge a mí.

EXPLICACIÓN.

1 - 5.               Instrucción en la casa/comunidad (cf. 17,25). Los discípulos, según la mentalidad del judaísmo, suponen que en la comunidad hay diferencias de rango. Criadito, lit. "chiquillo", término de doble sentido, como en castellano: "jovencito", "pequeño servidor". No es una chiquillo cualquiera (3: estos chiquillos; 5: un chiquillo como éste/de esta clase), sino un sirviente. "Hacerse como chiquillos/servidores", renunciando a toda ambición personal (cf. 5,3; 16,24). La grandeza se juzga por criterios opuestos a los de la sociedad. No el que manda, sino el que sirve es el más grande. El chiquillo, modelo de discípulo; los que adoptan esta actitud en la misión (cf. 10,40), llevan consigo la presencia de Jesús.

LECTURAS DEL MIÉRCOLES 23 DE SEPTIEMBRE DEL 2026

2 OPCIONES. 1ª OPCIÓN. Primera Lectura. Proverbios 30,5-9 PROVERBIOS. 5Cada palabra de Dios es acendrada, él es escudo para los que se refug...