domingo, 19 de noviembre de 2023

MARTES 5 DE DICIEMBRE DEL 2023

PRIMERA LECTURA:  Isaías 11,1-10:

ISAÍAS I (1-39)

1Pero retoñará el tocón de Jesé,
de su cepa brotará un vástago,
2sobre el cual se posará el espíritu del Señor:
espíritu de sensatez o inteligencia,
espíritu de valor y de prudencia,
espíritu de conocimiento y respeto del Señor.
3No juzgará por apariencias
ni sentenciará sólo de oídas;
4juzgará con justicia a los desvalidos,
sentenciará con rectitud a los oprimidos;
ejecutará al violento con el cetro de su sentencia
y con su aliento dará muerte al culpable.
5Se terciará como banda la justicia
y se ceñirá como fajín la verdad.
6Entonces el lobo y el cordero
irán juntos, y la pantera
se tumbará con el cabrito,
el novillo y el león engordarán juntos;
un chiquillo los pastoreará;
7la vaca pastará con el oso,
sus crías se tumbarán juntas,
el león comerá paja como el buey.
8El niño jugará en la hura del áspid,
la criatura meterá la mano
en el escondrijo de la serpiente.
9No hará daño ni estrago
por todo mi Monte Santo,
porque se llenará el país
de conocimiento del Señor,
como colman las aguas el mar.

Retorno de los desterrados
(Ez 37,15-28; Is 35)

10Aquel día la cepa de Jesé estará
enhiesta como enseña de los pueblos:
a ella acudirán las naciones
y será gloriosa su morada.

Explicación.

11,1 Los orígenes, Jesé, son insignificantes, el tronco está cortado; pero una savia perenne, la promesa divina, vivifica esa cepa. Algunos piensan que la indicación de Mt 2,23, "se llamará nazareno", alude al término hebreo ne ser = vástago.

11,1-9 Gran poema mesiánico, paralelo y complementario de 9,1-6, con el cual comparte varios motivos: el vástago sucesor, la justicia como fundamento, la paz universal, dos nombres o títulos. El poema canta una paz definitiva, un nuevo paraíso.

En un eje se colocan dos símbolos cósmicos: los cuatro vientos convergentes y el mar en plenitud. En otro eje se sitúan el símbolo vegetal y el animal. En medio una sociedad humana ideal, recogida por un gobernante justo. La tenaz fecundidad terrestre se conjuga con el dinamismo del viento para formar al jefe ideal, que por el ejercicio eficaz de la justicia, realizará el sueño de la paz y lo extiende al reino animal. Los animales se reconcilian entre sí y con el hombre, reconciliado plenamente con Dios. El escenario es un ancho monte (2,2-5) consagrado por la presencia de Dios. La interpretación mesiánica es constante en la antigüedad judía y cristiana.

11,2 El vástago se yergue como centro de los cuatro puntos cardinales o cuatro vientos. Extrañamente los cuatro convergen y "se posan" sobre el pimpollo. Resumen el aliento del Señor en plenitud (cfr. Is 61,1; Lc 4,18).

"Sensatez e inteligencia" son bina sapiencial frecuente: significan la percepción intelectual, la habilidad para actuar. "Valor y prudencia" recogen dos títulos de 9,5, como virtudes de gobierno y militares. "Conocimiento y respeto del Señor" sintetizan el sentido religioso, hecho de trato confiado y reverencia. El hebreo añade un verso que repite y turba la composición, pero que dio pie a la teoría de los siete dones del Espíritu.

11,3-5. De la plenitud de los carismas brota el gobierno justo, ejercido principalmente en juzgar (Sal 72; 101; Jr 22,15s). Juzgar incluye eliminar a quienes, promoviendo la injusticia, hacen imposible la paz. La palabra juez es vara que ejecuta la sentencia.

11,6-8 Paz animal. El poeta forma binas de animal salvaje y animal doméstico en cada hemistiquio; cada tres binas aparece el hombre en figura de niño. El hombre, incluso el más débil, vuelve a someter y domesticar a los animales. Queda un animal que se diría inconciliable. Pues bien, también hace las paces la serpiente y el hombre, o más exactamente, la semilla de la mujer que es el niño. Y no se trata de victoria difícil, sino de juego infantil.

11,9 Destruidos los malvados y amansadas las fieras, se instaura un paraíso cuyo centro es el Monte del Señor. En el primero, el hombre se perdió por ambicionar la "ciencia de Dios"; en éste se le concede la "ciencia del Señor", conocer conviviendo. Lo cual es plenitud de gozo y paz, sólo comparable a la inmensa plenitud del mar.

11,10 Un autor posterior, discípulo en el estilo de Isaías II, compone un cuadro de restauración nacional y lo coloca para formar díptico con el precedente. Aunque el empalme es artificial, no faltan correspondencias temáticas: vuelta del resto disperso, reunificación nacional, dominios davídicos, atractivo para otras naciones.

Sal 72,1-2.7-8.12-13.17
1A ti, Señor, me acojo: 
que no fracase yo para siempre. 
2Por tu justicia líbrame y ponme a salvo, 
préstame oído y sálvame. 
7Muchos me miraban como un prodigio, 
porque tú eres mi fuerte refugio. 
8Llena está mi boca de tu alabanza 
y de tu elogio todo el día.  
12Oh Dios, no te quedes lejos, 
Dios mío, apresúrate a socorrerme. 
13Que fracasen y se acaben 
los que atentan contra mi vida; 
queden cubiertos de oprobio y vergüenza 
los que buscan mi daño.  
17Me enseñaste, Dios, desde la juventud 
y hasta hoy relato tus maravillas. 

Explicación.

71,1 Su vida hasta ahora no ha sido fracaso; pero si los enemigos lo privan de la etapa y tarea pendientes, una parte de su vida se habrá malogrado. 

71,2 Con cuatro imperativos apela a la justicia de Dios, como víctima inocente ante el juez o el gobernante. 

71,7 "Prodigio" o señal; se lee en contextos proféticos, como Is 8,18; 20,3; Ez 24, 20. 27. El anciano simboliza con su vida, sin ser profeta. 

71,12 Reminiscencia de Sal 22,12.20; 35,22; 38,22; suponiendo que sea posterior.
71,13 "Se acaben": según el texto hebreo. Otros prefieren corregirlo según la fórmula normal "queden confundidos": Sal 35,4. 

71,17-19 El anciano debilitado se fija en la ''fuerza'' de su Dios; una fuerza ordenada toda a la justicia, una justicia que supera toda dimensión humana. "¿Quién como tú?": Ex 15,11; Sal 35,10; 89,79.  

Transposición cristiana.
Algunos Padres ponen el salmo en boca de Cristo, tomando vejez por debilidad. Retienen referencias al nacimiento, la instrucción celeste, las tribulaciones, la resurrección. 
    
EVANGELIO. Lucas 10,21-24:
21 En aquel preciso momento, exultante con el gozo del Espíritu Santo, exclamó:
- ¡Bendito seas, Padre, Señor de cielo y tierra, porque si has ocultado estas cosas a los sabios y entendidos, se las has revelado a la gente sencilla! Sí, Padre, bendito seas por haberte parecido eso bien.
22 Mi Padre me lo ha entregado todo: quién es el Hijo, lo sabe sólo el Padre; quién es el Padre, lo sabe sólo el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.
23 Y, volviéndose a sus discípulos, les dijo aparte:
- ¡Dichosos los ojos que ven lo que vosotros veis!
24 Porque os digo que muchos profetas y reyes desearon ver lo que vosotros veis y no lo vieron, y oír lo que oís vosotros y no oyeron.

EXPLICACIÓN.

Alegría de Jesús. Ocasión precisa: es la primera vez que los suyos realizan algo que responde a la acción del Espíritu: la liberación de los hombres. Los intelectuales (cf. 10,13-16: las ciudades, ciudadelas del judaísmo) no entienden las obras del Mesías, pero sí el pueblo sencillo. Se atribuye al Padre lo que depende de la disposición del hombre.

Los sabios y entendidos (Is 29,14): sus mezquinos intereses inutilizan su ciencia (cf. los letrados: 5,17.21.30; 7,30 o "justos": 5,32 que no aceptan la salvación).

Me lo ha entregado todo (22) (cf. 3,22: "Tú eres mi Hijo"). Relación íntima entre el Padre y Jesús, por la comunidad de Espíritu (3,21): sólo conoce al Padre quien recibe el Espíritu de Jesús y experimenta así el amor del Padre. El conocimiento de Dios a través del estudio de la Ley (sabios y entendidos) no es verdadero conocimiento.

Aparte con los discípulos procedentes del judaísmo (los Doce), en el que Jesús les pone por modelo la labor de los Setenta (23): el éxito del reino en Samaría, la región semipagana, es prenda de universalidad. Se cumple la promesa mesiánica: el reino hasta el confín de la tierra (Sal 2,8; 72,10s; Dn 4,44; 7,27). Respuesta a la segunda tentación (4,6s): la universalidad del reino mesiánico no se hará por el dominio ni por la ostentación de poder y gloria, sino liberando a los hombres del yugo que los somete. 

LUNES 4 DE DICIEMBRE DEL 2023

 PRIMERA LECTURA: Isaías 2,1-5:

ISAÍAS I (1-39)

Sión, centro del reino escatológico
(Miq 4,1-3; Sal 87; Is 2,1; 66,18-24; Zac 8,20-23; Sal 76). 

1Visión de Isaías, hijo de Amós,
acerca de Judá y de Jerusalén:
2Al final de los tiempos
estará firme el monte de la casa del Señor,
descollando entre los montes,
encumbrado sobre las montañas.
Hacia él confluirán las naciones,
3caminarán pueblos numerosos,
Dirán: Venid, subamos al monte del Señor,
a la casa del Dios de Jacob:
él nos instruirá en sus caminos
y marcharemos por sus sendas,
porque de Sión saldrá la ley;
de Jerusalén, la palabra del Señor.
4Será el árbitro de las naciones,
el juez de pueblos numerosos.
De las espadas forjarán arados;
de las lanzas, podaderas.
No alzará la espada pueblo contra pueblo,
ya no se adiestrarán para la guerra.
5Casa de Jacob, venid,
caminemos a la luz del Señor.

Explicación. 

2,2-5 Un movimiento de peregrinación festiva (Dt 16; Sal 122) se transforma en visión profética del futuro. El espacio se proyecta en el tiempo, la lejanía se vuelve futuro remoto. El monte se vuelve centro de un doble movimiento: centrífugo de irradiación, de ley y palabra, centrípeto de concurrencia universal. El monte hace que el acceso sea ascenso, y se funden convergencia, progreso y ascensión en movimiento único y universal, encabezado por la "casa de Jacob".

Todo el episodio de Babel queda anulado. Frente a torre soberbia, monte de la presencia de Dios; frente a confusión de lenguas, una "palabra" que todos comprenden; frente a dispersión, reunión. La profecía se cumple en Pentecostés (Hch 2).

2,2 La presencia del Señor hace que el monte sea culminante.

2,4 Los instrumentos de guerra se transforman en instrumentos de progreso pacífico. Jl 4,10.

2,5 El monte es como un faro luminoso, que alumbra y orienta a todo el mundo. Is 60.

Sal 122,1-9
1iQué alegría cuando me dijeron 
«Vamos a la casa del Señor». 
2Ya están pisando nuestros pies 
tus umbrales, Jerusalén.  
4adonde suben las tribus, 
las tribus del Señor;
según la costumbre de Israel,
a dar gracias al nombre del Señor. 
5Allí reside el tribunal de justicia,
el tribunal del palacio de David. 
6Saludad con la paz a Jerusalén:
Vivan tranquilos tus amigos; 
7Haya paz en tus murallas, 
tranquilidad en tus palacios. 
8Por mis hermanos y compañeros 
pido la paz para ti.
9Por la casa del Señor nuestro Dios 
te deseo todo bien.
122 Género situaciónCanto a Jerusalén, extraído por etimología popular del material sonoro del nombre. Incluye una loa a la ciudad y una petición por ella. Forma grupo con 46, 48 Y 87. Unos peregrinos llegan a la ciudad, meta de su viaje físico y espiritual.
La paronomasia es un recurso de estilo que del sonido de los nombres propios saca significados; recurso querido y practicado por autores bíblicos, poetas y prosistas. El poeta toma el primer componente con el valor de "ciudad" yeru 'iru. Es la Ciudad por excelencia: cfr. Ez 7,23; Sal 87,3. La segunda parte toma el valor obvio de paz: shalem - shalom. Otro recurso de estilo, que forma inclusión mayor y menor es la repetición: tres veces Jerusalén, casa, paz, Yhwh Yh. 
122,1-2 Concentra los dos momentos extremos de la romería: el anuncio de la partida y la llegada, saltándose el viaje con su fatiga: cfr. Sal 84.
122,3-5 Predicados de la ciudad. Su trazado, con casas unidas formando calles; el templo donde se unen las tribus para alabar al Señor: cfr. Sal 65,2; la administración central de la justicia en un tribunal supremo. La imagen supone una nación unificada, con un centro religioso y político: ¿refleja una realidad. un recuerdo, una aspiración? Mucho depende de la datación del salmo.
122,6 La insistencia en "paz" y afines, el predominio de formas volitivas suenan como una movilización general para la paz. El peregrino pide que se cumpla el destino inscrito en el nombre de la ciudad: nomen omen. "Amigos": no los amantes de Os 2, sino los amadores de Is 66,10.
122,7 Murallas y palacios son otro aspecto llamativo de esta ciudad: Sal 48.14; Lam 2,7s.
122,8-9 La repetición anafórica de "por" en los dos versos une el vínculo humano de la hermandad y el religioso de la presencia del Señor en medio de ellos.
122,9 Ez 24,21.
Transposición cristiana.
Creo que se han de leer sobre el fondo de este canto de peregrinación las palabras de Jesús al avistar la ciudad: Lc 18,41-44. El destino de Jerusalén lo recoge la Iglesia celestial según Ap: tronos 20,4.11-15; belleza 21,11-21; doce (puertas) 21,12-14; no templo 21 ,22s.  

SEGUNDA LECTURA. Mateo 8,5-11
5 Al entrar en Cafarnaún se le acercó un centurión 
6 rogándole:
- Señor, mi criado está echado en casa con parálisis, sufriendo terriblemente.
7 Jesús le contestó:
- Voy yo a curarlo.
8 El centurión le replicó:
- Señor, yo no soy quien para que entres bajo mi techo, pero basta una palabra tuya para que mi criado se cure.
9 Porque yo, que estoy bajo la autoridad de otros, tengo soldados a mis órdenes, y si le dijo a uno que se vaya, se va; o a otro que venga, viene; y si le dijo a mi siervo que haga algo, lo hace.
10 Al oír esto, Jesús dijo admirado a los que lo seguían:
 - Os aseguro que en ningún israelita he encontrado tanta fe.
11 Os digo que vendrán muchos de Oriente y Occidente a sentarse a la mesa con Abrahán, Isaac y Jacob en el reino de Dios;

Explicación.

Vuelta a Cafarnaún (4,13). El pagano es también religiosamente impuro. La salvación es universal, no reconoce fronteras entre hombres o pueblos. No hay acción de Jesús con el enfermo, sólo palabra: alusión al mensaje que será predicado entre los paganos después de su muerte-resurrección. Contraste con la poca fe de Israel (11-12).  

DOMINGO 3 DE DICIEMBRE DEL 2023

Primera Lectura Isaías (63,16b-17.19b;64,2b-7)

ISAÍAS III. (56-66)

6316b Abrahán no sabe de nosotros,
Israel no nos conoce;
tú, Señor, eres nuestro Padre,
tu nombre de siempre
es "Nuestro Redentor".
17Señor, ¿por qué nos extravías
lejos de tus caminos
y endureces nuestro corazón
para que no te respete?
Vuélvete, por amor a tus siervos,
a las tribus de tu heredad.
19b cuando no nos gobernabas.
¡Ojalá rasgases el cielo y bajases,
derritiendo los montes
641con tu presencia, 
3Jamás oído oyó ni ojo vio un Dios fuera de ti
que hiciera tanto por el que espera en él.
4Sales al encuentro del que practica
gozosamente la justicia
y tiene presentes tus caminos.
Estabas airado, y nosotros fracasamos:
aparta nuestras culpas, y seremos salvos.
5Todos estábamos contaminados,
nuestra justicia era un paño asqueroso;
todos nos marchitábamos como follaje,
nuestras culpas nos arrebataban
como el viento.
6Nadie invocaba tu nombre
ni se esforzaba por aferrarse a ti;
pues no ocultabas tu rostro
y nos entregabas en poder de nuestra culpa.
7Y, sin embargo, Señor, tú eres nuestro padre,
nosotros la arcilla y tú el alfarero;
somos todos obra de tu mano.

Explicación.

63,16 Como corrigiendo la frase divina de 51,2, apelando a otra suya de Éx 4,23. Si bien los patriarcas llevan el título genérico de "nuestros padres", no pueden actuar como tales a lo largo de la historia. Son recuerdo, no presencia, y el pueblo necesita uno que se haga responsable ahora.

63,17 La primera pregunta parece hacer al Señor culpable del pecado del pueblo. Es pregunta retórica y sincera. Como si no pudieran entender esa dureza interior que mantienen y sufren, que lamentan y no logran extirpar; hasta imaginar que ha de ser Dios el autor de esa fuerza superior a sus fuerzas. ¿Dónde queda el corazón de carne (Éx 36,26)?

63,19 Ahora (bajo los persas) como antaño en Egipto, los judíos viven sometidos a un poder extranjero, y el Señor no ejerce como su rey.

63,19b-64,4a Es dudoso dónde colocar la pausa, en parte por el texto difícil de 4a. Confesado el pecado, con propósito de enmienda, el pueblo espera la salvación. Para ello pide un adviento o teofanía, con su acompañamiento cósmico y su consiguiente efecto en los enemigos (Sal 68,2-3; MIq 1,3-4).

64,3 Citado en 1 Cor 2,9.

64,4a El texto hebreo dice: "en tus caminos se acuerdan de ti". Este verso se puede unir al siguiente como fondo de contraste: con el honrado eres benévolo, con nosotros pecadores estabas airado.

64,4b La segunda frase es muy dudosa. Otras lecturas: "desde antiguo y nos rebelamos", "cuando te ocultabas..."

64,5 El pecado es mancha que profana y provoca repugnancia, es contagio que marchita al hombre y como viento escatológico lo arrebata después.

64,6 Se han roto las relaciones, y el Señor sanciona la ruptura ocultando el rostro. Entrega al hombre en poder de su máximo enemigo: su culpa (Rom 1,26).

64,7 Al título paterno, decisivo, se añade la imagen artesana del alfarero: véanse Gn 2; Is 29,16; 45,9; Jr 18; Sal 103,13-14.

Salmo 80,2ac.3b.15-16.18-19.
2Pastor de Israel, escucha;
en tu trono de querubines resplandece 
3Despierta tu valor y ven a salvamos.  

15Dios de los Ejércitos, vuélvete, 
mira desde el cielo. Fíjate, 
ven a inspeccionar tu viña,
16la cepa que plantó tu diestra,
(el esqueje que has hecho vigoroso). 
18Que tu mano proteja al varón de tu diestra, 
al hombre que hiciste vigoroso.
19No nos alejaremos de ti;
danos vida e invocaremos tu nombre.
Explicación.
80,2-3 La terna de tribus es un dato fijo en Nm 2 y 26. José y Benjamín son los dos hijos de Raquel, Efraín y Manasés son los dos hijos de José adoptados como hijos por Jacob (Gn 48).  
80,15-16 Variación y ampliación del estribillo. La visita de inspección como en Sal 74,3. La frase de 16b es muy sospechosa; probablemente adición tomada de 18b. 
80,18 Petición por el jefe, a quien no da el título de rey ni otro título acostumbrado. Es un "ser humano", colocado a la "diestra" de Dios -como "su brazo derecho"-, al que Dios "fortalece" para una empresa. 

Transposición cristiana.

El tema del rostro luminoso: Jesús es la manifestación del Padre (Jn 14,9), "reflejo de su gloria" (Heb 1,3), en "el rostro de Cristo brilla la gloria de Dios" (2 Cor 
4,6). El "ser humano, hombre de tu diestra, a quien has fortalecido": es muy antigua le lectura mesiánica de ese verso, y puede apoyarse en Is 41,10 Y Sal 89,22. De ahí se pasa a la lectura eclesiológica: la Iglesia recita el salmo en tiempo de persecución.   
Segunda Lectura de I Corintios 1,3-9.
3Os deseamos el favor y la paz de Dios nuestro Padre y del Señor Jesús Mesías.
            4Continuamente doy gracias a mi Dios por vosotros, por el favor que os ha concedido mediante el Mesías Jesús, pues por su medio os ha hecho ricos de todo, de todos los dones de palabra y de conocimiento; 6así se vio confirmado entre vosotros el testimonio que damos del Mesías, 7hasta el punto de que en ningún don os quedáis cortos, mientras aguardáis la manifestación de nuestro Señor, Jesús Mesías; 8él por su parte os mantendrá firmes hasta el fin, para que el día de nuestro Señor Jesús nadie pueda acusaros. 9Fiel es Dios, y él os llamó a ser solidarios de su Hijo, Jesús Mesías, Señor nuestro.

EXPLICACIÓN.

El favor divino es la expresión del amor de Dios, cuyo efecto es la paz con él y con los hombres (3).

           Exordio (4-9). Acción de gracias acostumbrada (4). Jesús es la expresión del amor de Dios por los hombres. Aunque Pablo va a criticar muchos aspectos de la comunidad, esto no obsta para que reconozca los dones que ésta ha recibido. Palabra y conocimiento (5), ambos son dones del Espíritu, aunque cada uno puede ser utilizado abusivamente (1,17-4,20; 8,1s). La palabra puede ser profética, de enseñanza o el don de lenguas. La experiencia de esos dones les ha mostrado con evidencia la verdad del mensaje que han escuchado (6). Los que esperan la manifestación (7) es otro modo de designar a los cristianos. Confianza en la fidelidad de Dios (8-9). 

Evangelio. Marcos 13,33-37.

33¡Andaos con cuidado, ahuyentad el sueño, que no sabéis cuándo va a ser el momento! Es como un hombre que se marchó de su país: dejó su casa, dio a los siervos su autoridad -a cada uno su tarea- 34y en especial al portero le mandó mantenerse despierto.
35Por tanto, manteneos despiertos, que no sabéis cuándo va a llegar el señor de la casa -si al oscurecer o a media noche o al canto del gallo o de mañana-, 36no sea que, al llegar de improviso, os encuentre dormidos.
37Y lo que os digo a vosotros, lo digo a todos: manteneos despiertos.

EXPLICACIÓN. 

Segunda unidad (33-37).  Lo que toca a los discípulos es cumplir con su tarea. Analogía: un hombre... de viaje, cf. 12,1; su casa/hogar, cf. 2,15; 9,33b; 10,10, la nueva comunidad, compuesta de los dos grupos de seguidores; los siervos, para rescatar a los los que sufren la opresión (cf. 10,44.45); su autoridad, el Espíritu (2,10), para borrar el pasado (2,5) y comunicar vida (2,10ss); su tarea, modo personal de ejercer el servicio (33). El portero, la comunidad en cuanto ha de abrir las puertas a los paganos (cf. 13 ,29: «a las puertas»); mantenerse despierto, aceptar y hacer propia la actitud de Jesús ante la persecución y la muerte, que aparece como un fracaso (cf. 14,34.37s; 3,9-13; 8,34: «renegar de sí mismo, cargar con su cruz»). Esta entrega por amor a la humanidad es el mandamiento de Jesús (le mandó; cf.10,3.5), que sustituye a los de la antigua alianza (12,29-31) (34). El señor de la casa (cf. 12,9: «el señor/dueño de la viña»), función divina de Jesús, el Hombre; al oscurecer, etc., las cuatro partes en que los romanos dividían la noche (cf. 6,48); contexto de misión universal (13,10; 4.9); de improviso, no hay tiempo para cambiar de actitud.(v. 33: «no sabéis” el momento de la persecución); dormidos, la fidelidad de los discípulos, en peligro (cf. 14,37.40.41) (35-36). El mandamiento vale para todos sus seguidores, tanto los discípulos, israelitas (vosotros) como para los no israelitas(todos) (37).

SÁBADO 2 DE DICIEMBRE DEL 2023

Primera Lectura: Daniel 7,15-27.

DANIEL.

15Yo, Daniel, me sentía agitado por dentro y me turbaban las visiones de mi fantasía. 16Me acerqué a uno de los servidores y le pedí que me explicase todo aquello. Él me contestó explicándome el sentido de la visión:
17-Esas cuatro fieras gigantescas representan cuatro reinos que surgirán en el mundo. 18pero los santos del Altísimo recibirán el reino y lo poseerán por los siglos de los siglos.
19yo quise saber lo que significaba la cuarta fiera, diversa de las demás; la fiera terrible, con dientes de hierro y garras de bronce, que devoraba y trituraba y pateaba las sobras con las pezuñas; 20lo que significaban los diez cuernos de su cabeza y el otro cuerno que salía y eliminaba a otros tres, que tenía ojos y una boca que profería insolencias, y era más grande que los otros. 21Mientras yo seguía mirando, aquel cuerno luchó contra los santos y los derrotó. 22Hasta que llegó el anciano para hacer justicia a los santos del Altísimo, y empezó el imperio de los santos. 23Después me dijo:
-La cuarta bestia es un cuarto reino que habrá en la tierra, diverso de todos los demás; devorará toda la tierra, la trillará y triturará. 24SuS diez cuernos son diez reyes que habrá en aquel reino; después vendrá otro, diverso de los precedentes, que destronará a tres reyes; 25blasfemará contra el Excelso, perseguirá a los santos del Altísimo e intentará cambiar el calendario y la ley. Dejarán en su poder a los santos durante un año y otro año y otro año y medio. 26Pero cuando se siente el tribunal para juzgar, le quitará el poder y será destruido y aniquilado totalmente. 27El poder real y el dominio sobre todos los reinos bajo el cielo serán entregados al pueblo de los santos del Altísimo. Será un reino eterno, al que temerán y se someterán todos los soberanos. 

Explicación.

7,17 La explicación es escueta, no precisa. El silencio del texto y los cambios históricos han provocado otras identificaciones: p. ej. babilonios - medopersas - griegos - romanos; más tarde se identificó la cuarta con el Islam, con el imperio turco. La lectura mesiánica condicionó la identificación: el cuarto tenía que ser el romano. 

7,18 La interpretación que da el autor no es mesiánica ni individual. Los "santos del Altísimo" forman la comunidad de judíos "consagrados" al Señor (Ex 19,6). Se puede comentar con datos del Sal 34: no es un imperio más en la serie, no es una revancha de los oprimidos, es un modo nuevo en el que la consagración a Dios garantiza el humanismo auténtico. 

7,19-26 Aquí podría terminar la visión. Probablemente el glosador de antes prolonga torpemente la visión hasta el v. 26 y añade el v. 27 para empalmar con el final. Los diez cuernos parecen ser los diadocos y los seléucidas hasta Antíoco IV. Éste lucha contra el grupo de la explicación, no contra el personaje de la visión, que sería lo lógico. 

7,25 El mejor comentario se lee en 1 Mac 1,46-63. Era sacrilegio modificar un calendario establecido por Dios. Tres años y medio, según 1 Mac 4,54 (168-165 a.C.). 

7,27 Una interpretación posterior identificó la figura humana con el Mesías y el cuerno con el Anticristo. La interpretación del libro de Henoc, en la sección Libro de las parábolas, describe un personaje diverso y opuesto a la figura humana de Dn 7.

Salmo: Daniel 3,82-87.
82Hombres todos, bendecid al Señor,
ensalzadlo con himnos por los siglos;
83bendiga Israel al Señor,
ensálcelo con himnos por los siglos;
84sacerdotes del Señor, bendecid al Señor,
ensalzadlo con himnos por los siglos;
85siervos del Señor, bendecid al Señor,
ensalzadlo con himnos por los siglos;
86almas y espíritus justos,
bendecid al Señor,
ensalzadlo con himnos por los siglos;
87santos y humildes de corazón,
bendecid al Señor,
ensalzadlo con himnos por los siglos; 

Explicación.

3,51-90 El autor griego inserta un himno inspirado en el Sal 136 por el artificio letánico y en el 148 por la invitación universal. Quizá existió como himno autónomo. En el presente contexto se carga de nuevo sentido.

Dura era un escenario universal de los súbditos del Emperador; los cantores en el horno se abren a un escenario cósmico. La banda del rey, música instrumental, convocaba a jefes y súbditos al homenaje de la estatua; la voz humana de los jóvenes convoca el universo al elogio unísono de Dios. En vez de holocaustos de aroma que aplaca, brota ahora el "sacrificio de los labios", la ofrenda musical de la alabanza. Dios no acepta por ahora el sacrificio de la vida de sus fieles, se contenta con el sacrificio del testimonio heroico y de la alabanza entusiasta. 

La serie se divide cómodamente en: seis invocaciones dirigidas a Dios, una invitación universal y seis celestes, diez a los meteoros, ocho a animales y siete a hombres. Tiene menos rigor y concentración que el Sal 148. Toda la creación se une al coro de alabanza cuando la convoca la palabra humana. De este modo el hombre ejercita su señorío sobre la creación, nombrándola de nuevo (cfr. Gn 1) Y dándole órdenes desinteresadas. Así se la somete para someterla a Dios, cerrando el círculo que comenzó en la creación. 

3,86-87 Una comunidad definida por la santidad, la justicia y la humildad, en alma, espíritu y corazón (Dt 6,5). No es una comunidad de poderosos ni de guerreros, sino de consagrados al Señor. 

Evangelio: Lucas 21,34-36.
EXHORTACIÓN A LA VIGILANCIA.

34 Andaos con cuidado, que no se os embote la mente con el vicio, la borrachera y las preocupaciones de la vida, y el día aquel se os eche encima de improviso;
35 porque caerá como un lazo sobre todos los que habitan la faz de la tierra.
36 Ahuyentad el sueño y pedid fuerza en cada momento para escapar de todo lo que va a venir y poder manteneros de pie ante el Hombre.

Explicación.

(34-36) Aviso a los discípulos: el día aquel (34), distinto del de la destrucción de Jerusalén, es el de la llegada del Hombre (v.27), que sigue a la caída de los opresores. Los discípulos han debido prepararlo, desafiando a la persecución y la muerte (vv. 12-19).

Para ello, evitar la vida disoluta y la preocupación por el dinero, que ahogan el mensaje (cf. 8,14) y les impedirían buscar el reinado de Dios (cf. 12,31). Si están integrados en la sociedad injusta que se deshace, correrán su misma suerte, la llegada del Hombre no será para ellos liberación (v.28) (35). Actividad, aguante y confianza (cf. v.19); así, el encuentro con el Hombre que llega será para ellos vida (cf. 12,40) (36).

VIERNES 1 DE DICIEMBRE DEL 2023

Primera Lectura. Daniel 7,2-14.

DANIEL.

2Tuve una visión nocturna: los cuatro vientos agitaban el océano. 3Cuatro fieras gigantescas salían del mar, las cuatro distintas.
4La primera era como un león con alas de águila; mientras yo miraba, le arrancaron las alas, la alzaron del suelo, la pusieron en pie como un hombre y le dieron mente humana.
5La segunda era como un oso medio erguido, con tres costillas en la boca, entre los dientes. Le dijeron: «[Arriba! Come carne en abundancia». 6Después vi otras fieras como un leopardo, con cuatro alas de ave en el lomo y cuatro cabezas y le dieron el poder.
7Después tuve otra visión nocturna: una cuarta fiera, terrible, espantosa, fortísima; tenía grandes dientes de hierro, con los que comía y descuartizaba, y las sobras las pateaba con las pezuñas. Era diversa de las fieras anteriores, porque tenía diez cuernos. 8Miré atentamente los cuernos y vi que entre ellos salía otro cuerno pequeño; para hacerle sitio, arrancaron tres de los cuernos precedentes. Aquel cuerno tenía ojos humanos y una boca que profería insolencias.
9Durante la visión vi que colocaban unos tronos, y un anciano se sentó: Su vestido era blanco como nieve, su cabellera como lana limpísima; su trono, llamas de fuego; sus ruedas, llamaradas. 10Un río impetuoso de fuego brotaba delante de él. Miles y miles le servían, millones estaban a sus órdenes. Comenzó la sesión y se abrieron los libros.
11 Yo seguía mirando, atraído por las insolencias que profería aquel cuerno; hasta que mataron a la fiera, la descuartizaron y la echaron al fuego. 12A las otras les quitaron el poder, dejándolas vivas una temporada.
13Seguí mirando, y en la visión nocturna vi venir en las nubes del cielo una figura humana, que se acercó al anciano y fue presentada ante él. 14Le dieron poder real y dominio: todos los pueblos, naciones y lenguas lo respetarán. Su dominio es eterno y no pasa, su reino no tendrá fin.

Explicación.

7,3 Son fieras terrestres, no dragón marino (Sal 74,13s; Is 27,1). Las formas anormales y las dimensiones gigantescas apoyan la función emblemática de las fieras. 

7,4 El león alado es el más importante, representa a Nabucodonosor, según el cap. 4. 

7,5 Sigue en importancia el oso (Os 13, 18; Am 5,19). La postura sugiere que mientras devora, está dispuesto a atacar; no descansa su voracidad. Representa el imperio medo (Is 13,17; Jr 51,11.28) 

7,6 La pantera (Os 13,7; Jr 5,6) con cuatro alas y cuatro cabezas representa el imperio persa, universal en movilidad y poder, atento a las cuatro direcciones. 

7,7 La cuarta no es identificable; sobrepasa en ferocidad a todas las conocidas. Representa a Alejandro y el imperio macedonio, visto por el autor a través de los seléucidas. Es un puro instinto devorador y destructor, insaciable e implacable. 

7,8 Hasta aquí la visón tenía sencillez y coherencia. Aquí, probablemente por mano de un autor posterior e inexperto, la historia se bifurca; y, para llegar hasta Antíoco IV, su autor se mete en el terreno peligroso de los cuernos (cfr. Gn 33,17; Sal 75; 89,18.25 etc.). No se describe aquí un animal con un magnífico cuerno o con muchos cuernos, sino un cuerno que posee ojos para engreírse y boca para decir fanfarronadas. No es un hombre con poder, es un poder que mira y vocifera. 

7,9 Ya en las escatologías proféticas se celebra un juicio universal, antes de que Dios instaure su reinado (JI 4,12-1; Is 24,21-23; 66,5s). 

Los "tronos" son los asientos del tribunal, formado por Dios con su corte. El anciano es Dios mismo: anterior a todo (Isaías 11), que "reina desde siempre" (Sal 55,20) Se sienta tranquilamente, por encima de la tempestad terrestre de los imperios (cfr. Sal 65,8). Venerable por su cabellera, vestido en el blanco de la majestad celeste. El fuego que lo rodea lo hace inaccesible y radiante. 

7,10 Con el fuego que brota delante de él ejecuta la sentencia (Is 30,27-33). Fuego con flexibilidad de río de lava para llegar adonde lo manden. Los servidores son innumerables (Dt 33,2; Sal 68,18). Se abren los libros en que están registradas las acciones de los hombres (Is 65,6; Mal 3,16; Sal 56,9). No olvidemos que para nuestro autor se trata e una visión. 

7,11-12 Sin asistir al proceso (Sal 82) saltamos a la ejecución de la sentencia. Se supone la coexistencia temporal de todas las fieras ante el tribunal supremo al final de la historia (Sab 4,20ss). Comienza por la última: en el cuerno arrogante el imperio griego ha alcanzado el límite de su perversidad y con él termina la bestia entera: arrojada al fuego y consumida en él. Las otras fieras subsistirán como naciones o pueblos, no como imperios. 

7,12 Ez 29,15. 

7,13 En la visión todo era figura, "como"; también en este punto aparece una "figura humana" o ''figura de un hombre". Sustituir la expresión aramea por "hijo de hombre" es calcar, no traducir. Compárese con el hebreo de Sal 8,5; Is 56,2; Jr 49,18.33; 50,40; 51,43; Job 35, con el arameo de Dn 4,22 equivalente de 5, 21 y 7,8.13. Es una figura humana, contrapuesta a las cuatro fieras; no es un ser misterioso y celeste. No desciende, asciende; aunque, desde el punto de vista del vidente, "viene". 

7,14 El personaje recibe el poder antes concedido a Nabucodonosor (4,33; 5,18), sólo que eterno (como la piedra de 2,44). 

Salmo. Daniel 3,75-81.
75montes y cumbres, bendecid al Señor,
ensalzadlo con himnos por los siglos;
76cuanto germina en la tierra,
bendiga al Señor,
ensálcelo con himnos por los siglos;
77manantíales, bendecid al Señor,
ensalzadlo con himnos por los siglos;
78mares y ríos, bendecid al Señor,
ensalzadlo con himnos por los siglos;
79cetáceos y cuanto se agita en el mar,
bendecid al Señor,
ensalzadlo con himnos por los siglos;
80aves  del cielo, bendecid al Señor,
ensalzadlo con himnos por los siglos;
81fieras y ganados, bendecid al Señor,
ensalzadlo con himnos por los siglos. 

Explicación.

3,51-90 El autor griego inserta un himno inspirado en el Sal 136 por el artificio letánico y en el 148 por la invitación universal. Quizá existió como himno autónomo. En el presente contexto se carga de nuevo sentido.

Dura era un escenario universal de los súbditos del Emperador; los cantores en el horno se abren a un escenario cósmico. La banda del rey, música instrumental, convocaba a jefes y súbditos al homenaje de la estatua; la voz humana de los jóvenes convoca el universo al elogio unísono de Dios. En vez de holocaustos de aroma que aplaca, brota ahora el "sacrificio de los labios", la ofrenda musical de la alabanza. Dios no acepta por ahora el sacrificio de la vida de sus fieles, se contenta con el sacrificio del testimonio heroico y de la alabanza entusiasta. 

La serie se divide cómodamente en: seis invocaciones dirigidas a Dios, una invitación universal y seis celestes, diez a los meteoros, ocho a animales y siete a hombres. Tiene menos rigor y concentración que el Sal 148. Toda la creación se une al coro de alabanza cuando la convoca la palabra humana. De este modo el hombre ejercita su señorío sobre la creación, nombrándola de nuevo (cfr. Gn 1) Y dándole órdenes desinteresadas. Así se la somete para someterla a Dios, cerrando el círculo que comenzó en la creación. 

3,77 En los manantiales aflora el agua del océano subterráneo de agua dulce (Dt 33,13). 

3,80 Cielo equivale a aire: por debajo de la bóveda, en la zona del hombre. 

Evangelio. Lucas 21,29-33.
PROXIMIDAD DE LA DESTRUCCIÓN DE JERUSALÉN.

29 Y les puso una comparación:
- Fijaos en la higuera o en cualquier árbol: 
30 cuando echan brotes, os basta verlos para saber que el verano está cerca.
31 Pues lo mismo, cuando veáis vosotros que están sucediendo estas cosas, sabed que está cerca el reinado de Dios.
32 Os aseguro que no pasará esta generación sin que todo suceda.
33 El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.

Explicación.

(29-33). Respuesta a la cuestión del cuándo (v.7). En primer lugar, Jesús expone el horizonte positivo que abre la destrucción de Jerusalén: anuncio del verano, tiempo de la cosecha y de alegría: la llegada del reinado de Dios o entrada de los paganos en el Reino. Jerusalén y lo que ésta representa son el obstáculo a ella (29-31).

La destrucción de Jerusalén y la entrada de los paganos sucederán dentro de la generación contemporánea de Jesús (32). Certeza (33).

LECTURAS DEL MARTES 22 DE SEPTIEMBRE DEL 2026

Primera Lectura : Proverbios 21, 1-6. 10-13 PROVERBIOS. 1El corazón del rey es una acequia en manos de Dios: la dirige a donde quiere. 2A...