jueves, 22 de febrero de 2024

LECTURAS DEL DOMINGO 10 DE MARZO DEL 2024

 Primera Lectura. 2 Crónicas 36,14-17.19-23.

2 CRÓNICAS

14También las autoridades de Judá, los sacerdotes y el pueblo obraron inicuamente, imitando las abominaciones de los paganos y profanando el templo que el Señor había consagrado en Jerusalén.
15El Señor, Dios de sus padres, les enviaba continuamente mensajeros, porque sentía lástima de su pueblo y de su morada; 16pero ellos se burlaban de los mensajeros de Dios, se reían de sus palabras y se mofaban de los profetas, hasta que la ira del Señor se encendió sin remedio contra su pueblo. 17Entonces envió contra ellos al rey de los caldeos, que mató en su santuario a sus hijos; a todos los entregó en sus manos, sin perdonar joven, muchacha, anciano o canoso. 19Incenciaron el templo, derribaron la muralla de Jerusalén, pasaron a fuego todos sus palacios y destrozaron todos los objetos de valor. 20Se llevó desterrados a Babilonia a los supervivientes de la matanza y fueron esclavos suyos y de sus descendientes hasta el triunfo del reino persa. 21Así se cumplió lo que anunció el Señor por Jeremías, y la tierra disfrutó de su descanso sabático todo el tiempo que estuvo desolada, hasta cumplirse setenta años.
22El año primero de Ciro, rey de Persia, el Señor, para cumplir lo que había anunciado por medio de Jeremías, movió a Ciro, rey de Persia, a promulgar de palabra y por escrito en todo su reino: 23"Ciro, rey de Persia, decreta: El Señor, Dios del cielo, me ha entregado todos los reinos de la tierra y me ha encargado construirle un templo en Jerusalén de Judá. Todos los de ese pueblo que viven en nosotros pueden volver. Y que el Señor su Dios, esté con ellos".

Explicación.

36,14 Abominaciones: véanse Dt 18,9-12; 20,18; 2 Re 21,2, y también la enumeración de 2 Re 17.

36,15 Es decir, profetas. El tema recurre en Jeremías, el profeta que cierra una era, y reaparece en Zac 1, hacia el comienzo de la era siguiente.

36,20-21 En dos versos resume la etapa del destierro, una etapa de setenta años (en número redondos). Para la tierra es un descanso "sabático" forzado: Lv 26,2 enuncia la ley del barbecho septenal de las tierras, mientras que Lv 26,34-35 recoge entre las maldiciones este barbecho forzado de compensación "descanso de sábado que vosotros no le disteis mientras la habitabais". Para los supervivientes de la matanza una etapa de esclavitud en tierra extranjera, repitiendo la experiencia de Egipto: véanse Dt 28,48.68 (serie de maldiciones).

         Se trata de una evidente simplificación teológica. Los hechos históricos fueron más complejos y diferenciados. La tierra se siguió cultivando no sólo el primer año, durante la prefectura de Godolías (Jr 40,12), sino en los años sucesivos; pues la deportación no fue total. En cuanto a a la deportación, si para muchos significó la cárcel o trabajos forzados, otros se fueron estableciendo con cierta independencia y aun prosperidad económica; Isaías II es testigo de lo primero, Ezequiel de lo segundo. Con todo, se puede hablar de un barbecho forzado en comparación con el cultivo bien organizado de antes, y de una esclavitud consistente en el vasallaje total.

        En estos años se desarrolla la segunda actividad profética de Ezequiel, dominada por magníficos oráculos de restauración; incluyendo los trabajos de sus discípulos, incorporados en el actual libro de Ezequiel. Más adelante surge la predicación entusiasta del "evangelista" anónimo (Is 40-55) que llamamos Isaías II: uno de los mayores poetas y teólogos de la literatura hebrea, que supo encender y alimentar la esperanza de los exiliados. No quedó en barbecho el pueblo judío en el destierro, antes realizó progresos definitivos.

        La población en general siguió los consejos de Jeremías (Jr 29), garantizando la continuidad. Algunos mantuvieron un espíritu de resistencia pasiva, juramentados en su fidelidad a la patria (Sal 137); otros se resignaron con su suerte, como si la experiencia histórica con el Señor hubiera terminado (como testimonia el profeta del destierro), otros supieron instalarse y mantener una fidelidad al Señor y a su pueblo sin intención de volver a la patria.

       En el escenario internacional se incuban cambios importantes, que el clarividente Isaías II supo captar e interpretar.

36,22-23 Cuando separaron los libros de Esdras de las Crónicas, o cuando colocaron las Crónicas al final de la Biblia hebrea, repitieron aquí el comienzo de Esdras. Así se marca la unión, y la cadencia final de este libro es de esperanza, análogamente a lo que sucede al final de 2 Re.

Salmo. 137,1-6.

1Junto a los canales de Babilonia 
nos sentamos y lloramos
con nostalgia de Sión.
2En los sauces de su recinto 
colgábamos nuestras Cítaras. 
3Allí los que nos deportaron
nos invitaban a cantar,
nuestros opresores a divertirlos: 
«Cantadnos un cantar de Sión». 
4¡Cómo cantar un canto del Señor 
en tierra extranjera!
5Si me olvido de ti, Jerusalén 
que se me olvide la diestra,
6que se me pegue la lengua al paladar 
si no te recuerdo,
si no exalto a Jerusalén
como colmo de mi alegría. 
Explicación.
137,1-2 Hay que imaginar el escenario apacible: cfr. Sal 46,20s; el recuerdo: cfr. Is 43,18s; el llanto: cfr. Lam 1,2.16.
137,3-4 Con mezcla de curiosidad por lo exótico y burla a los vencidos, les piden que sustituyan el llanto por "alegría". Pero los cantos de Sión son cantos en honor de Yhwh; Babilonia sigue siendo tierra extranjera.
137,5-6 Paralizados y mudos, como Ezequiel: Ez 3,25s. El olvido puede ser fuente de apostasía; ningún gozo supera al de la ciudad amada: cfr. Ez 24,25. 
Transposición cristiana.
¿Es posible cristianizar este salmo? Sí, tomando Babilonia como hace el Apocalipsis y una larga tradición. Ya no es una nación y un imperio, sino signo de la ciudad opuesta a la Ciudad de Dios; y no coincide con un territorio geográfico, sino que coexiste con todas las sociedades y está dentro de cada hombre.  
 Segunda Lectura. Efesios 2,4-10.
4Pero Dios, rico en misericordia, por el gran amor que nos tuvo, 5cuando estábamos muertos por las culpas nos dio vida con el Mesías -estáis salvados por pura generosidad-, 6con él nos resucitó y con él nos hizo sentar en el cielo, en la persona del Mesías Jesús. Con esta bondad suya para con nosotros, por medio del Mesías, Jesús, 7quería mostrar a las edades futuras su espléndida e incomparable generosidad.
             8De hecho, gracias a esa generosidad estáis ya salvados por la fe; es decir, no viene de vosotros, es don de Dios 9no es por lo que hayáis hecho, para que nadie se enorgullezca. 10Somos realmente hechura suya, creados, mediante el Mesías Jesús, para hacer el bien que Dios nos asignó de antemano como línea de conducta.

EXPLICACIÓN.
Amor y acción de Dios con la humanidad: una nueva vida y el horizonte de su continuidad más allá de la muerte (4-7). La salvación es un hecho presente, verificada por el don del Espíritu, que mantiene al hombre en comunión con Dios. Jesús, como Mesías salvador, es el que ha realizado esta nueva creación. El don del Espíritu/amor no se detiene en sí mismo: está destinado a comunicar amor y vida a los demás hombres (8-10).
Evangelio. Juan 3,14-21.
14. Lo mismo que en el desierto Moisés levantó en alto la serpiente, así tiene que ser levantado el Hombre,
15. para que todo el que lo haga objeto de su adhesión tenga vida definitiva.
16. Porque así demostró Dios su amor al mundo, llegando a dar a su Hijo único, para que todo el que le presta su adhesión tenga vida definitiva y ninguno perezca.
17. Porque no envió Dios el Hijo al mundo para que dé sentencia contra el mundo sino para que el mundo por él se salve.
18. El que le presta adhesión no está sujeto a sentencia: el que se niega a prestársela ya tiene la sentencia, por su negativa a prestarle adhesión en su calidad de Hijo único de Dios.
19. Ahora bien, ésta es la sentencia: que la luz ha venido al mundo y los hombres han preferido las tinieblas a la luz, porque su modo de obrar era perverso.
20. Todo el que obra con bajeza, odia la luz y no se acerca a la luz, para que no se le eche en cara su modo de obrar.
21. En cambio, el que practica la lealtad se acerca a la luz, y así se manifiesta su modo de obrar, realizado en unión con Dios.

EXPLICACIÓN.

Para los fariseos, la Ley era fuente de vida y norma de conducta. La única fuente de vida es el Hombre levantado en alto, el Hijo de Dios, don de Dios a la humanidad para salvarla (13-18). Haber bajado del cielo (13) señala la calidad divina de Jesús, por poseer la plenitud del Espíritu (cf. 1,32: el Espíritu que bajaba como paloma desde el cielo). Subir al cielo para quedarse, victoria, éxito. Sólo el que es capaz de amar hasta el don de sí mismo puede obtener y asegurar el triunfo definitivo, instaurar la nueva sociedad humana (el reino de Dios). El hombre levantado en alto (doble sentido: cruz y exaltación), señal visible, fuente de vida que libra de la muerte. Dios es puro amor, pretende sólo salvar, comunicar una vida que supera la muerte (16-17). Ausencia de juicio; es la opción del hombre la que determina su suerte.

La ley era norma de conducta. Ahora lo es el Hombre levantado en alto, el que expresa su amor hasta el fin. Él es la luz que penetra en la tiniebla y distingue actitudes (19). Su figura descubre la opción profunda del hombre; éste puede aceptar la luz/vida o rechazarla. El que opta por la vida/amor tendrá vida para siempre; el que opta contra la vida/amor elige la muerte. Su modo de obrar era perverso, el de los causantes de muerte, los opresores; odia la luz, no puede soportar su denuncia (1,5; 11,53; 12,10; 19,15). No son doctrinas las que separan de Dios, sino conductas (20: su modo de obrar). La lealtad (21) manifiesta el amor; los que han estado a favor de la vida se acercan a Jesús.

Síntesis: El hombre no puede obtener plenitud y vida por la observancia de una ley, sino por la capacidad de amar, que completa su ser. Sólo con hombres dispuestos a amar hasta el fin puede construirse la sociedad verdaderamente humana. Son hombres libres que rompen con el pasado para empezar de nuevo, no ya encerrados en una tradición nacionalidad o cultura. Su vida será la práctica del amor, la entrega de sí mismos, con la universalidad con que Dios ama a la humanidad entera. Una sociedad basada sobre la Ley, no sobre el amor, es siempre opresora e injusta.

LECTURAS DEL SÁBADO 9 DE MARZO DEL 2024

 PRIMERA LECTURA. Oseas 6,1-6.

OSEAS

1-Vamos a volver al Señor:
él nos despedazó y nos sanará,
nos hirió y nos vendará la herida.
2En dos días nos hará revivir,
al tercer día nos restablecerá
y viviremos en su presencia.
3Esforcémonos por conocer al Señor:
como la aurora es puntual su salida;
vendrá a nosotros como la lluvia,
como aguacero que empapa la tierra.
4-¿Qué haré de ti, Efraín: qué haré de ti, Judá?
Vuestra lealtad es nube mañanera,
rocío que se evapora al alba.
5Por eso los maté con las palabras de mi boca,
los atravesé con mis profetas 
y mi sentencia brilla como la luz.
6Porque quiero lealtad, no sacrificios;
conocimiento de Dios, no holocaustos.

Explicación.

6,1-3.Las palabras del pueblo suenan a conversión sincera. El remedio está en el Señor: fe; él nos remediará: esperanza; viviremos en su presencia: enmienda. Sin embargo, el profeta descubre la falsedad de tal discurso. Más que conversión sincera, es cálculo, seguridad presuntuosa que somete al Señor a ritmos y módulos cósmicos. El Señor -piensan- es como la aurora: puntual e inevitable; como la lluvia que acude a la cita con sus dones. El Señor es perfectamente previsible, y el hombre puede controlar el mecanismo de la reconciliación.

Vivir en su presencia es gozar de su favor o proceder a su agrado. Los tres días: véase en 2 Re 20,5.8 la curación de Ezequías. A la luz del NT el verbo qwm se leerá como "resucitar". Quizá sea 3c duplicado de 5c.

6,4-6. Es como si en el Señor sobreviniera un momento de indecisión: ¿cede o resiste? Hasta que responde repitiendo y retorciendo palabras e imágenes usadas por el pueblo. En el orden agrario, son ellos como rocío o nube: no fecundos, sino pasajeros; esperaban la aurora de Dios, y llegará, para sentenciar; querían que vendase, y hiere, pedían vida, da muerte.       

SALMO. 51,3-4.18-21.
3Misericordia, oh Dios, por tu bondad, 
por tu inmensa compasión borra mi culpa, 
4lava del todo mi delito 
y limpia mi pecado. 
18Un sacrificio no te satisface;
si te ofrezco un holocausto, no lo aceptas. 
19Para Dios sacrificio es un espíritu quebrantado, 
un corazón quebrantado y triturado,
tú, Dios, no lo desprecias.
20Dígnate favorecer a Sión
y reconstruye la muralla de Jerusalén; 
21entonces aceptarás sacrificios legítimos, 
ofrendas y holocaustos,
entonces sobre tu altar
se inmolarán novillos. 

EXPLICACIÓN.
51,3 Al apelar a la piedad y compasión de la otra parte, implícitamente se reconoce culpable. 
51,18 El verbo aceptar puede tener valor técnico en el lenguaje cúltico: es la aceptación de Dios la que convalida un sacrificio.
51,19 "Quebrantado, triturado": hay que retener la imagen hebrea, plástica, vigorosa; nosotros decimos "estoy hecho polvo". Por la 
traducción griega y después la latina, la imagen perdió su materialidad y se convirtió en el concepto contrición, con su adlátere atrición.
51,20-21 Hacia finales del destierro o a poco de retornar, alguien añadió estos versos, actualizando el salmo. El destierro fue tiempo de triturar el corazón con la penitencia, de madurar en sensatez y de emprender el camino de vuelta. El Señor perdona y reconcilia (Is 40,2). En las nuevas condiciones, los sacrificios recobrarán su valor.
Después de los dos actos de la ceremonia, echamos de menos la palabra de Dios otorgando el perdón. La encontramos, transformada en anuncio profético, en Ez 36,22-28, como demuestran los términos básicos repetidos.
Transposición cristiana
El salmo 51 es el Miserere, príncipe de los salmos penitenciales. Lástima que se haya desgajado del 50 y que no se haya valorado bastante la epíclesis o invocación al Espíritu. Podemos arrancar de 2 Cor 5,17-21 sobre el "ministerio de reconciliación". Al cual añado unas cuantas observaciones.
En la liturgia penitencial, ordenada al perdón y reconciliación, Dios no condena como juez, sino que se querella como parte. La relación mutua se funda en la alianza, cuya carta es el evangelio. El evangelio posee fuerza de interpelación, de recriminación y querella; pero también ofrece perdón y fuerza para la enmienda. A un examen de conciencia objetivo y neutral se sobrepone la palabra de Dios, en diálogo personal. La reconciliación tiene algo de nueva creación, y el Espíritu se infunde como dinamismo de vida nueva. Se plantea la relación entre culto y justicia.  
 EVANGELIO. Lucas 18,9-14.
9 Refiriéndose a algunos que estaban plenamente convencidos de estar a bien con Dios y despreciaban a los demás, añadió esta parábola:
10 -Dos hombres subieron al templo a orar. Uno era fariseo, el otro recaudador.
11 El fariseo se plantó y se puso a orar para sus adentros: "Dios mío, te doy gracias de no ser como los demás: ladrón, injusto o adúltero; ni tampoco como ese recaudador.
12 Ayuno dos veces por semana y pago el diezmo de todo lo que gano".
13 El recaudador, en cambio, se quedó a distancia y no se atrevía ni a levantar los ojos al cielo; se daba golpes de pecho diciendo: "¡Dios mío, ten piedad de este pecador!"
14 Os digo que éste bajó a su casa a bien con Dios y aquél no. Porque a todo el que se encumbra, lo abajarán y al que se abaja, lo encumbrarán.

EXPLICACIÓN.

Dos maneras opuestas de orar (paralelo con 11,1-5). Sigue hablando a los discípulos (cf. 18,1), algunos de los cuales participan de la actitud farisea (cf. 16,15); el desprecio que éstos muestran por los demás es lo que provoca el escándalo (17,1-3a).

El fariseo no pide nada a Dios, como si no necesitase nada para sí. Está plenamente satisfecho de su condición presente (5,32: "los justos"; 7,30). Acción de gracias sólo aparente: monólogo de complacencia en sí mismo. Dios debería estarle agradecido por su fidelidad. Forma clase aparte (no como los demás); enumera los vicios de otros. Desprecio del recaudador. Sus prácticas religiosas, ayuno y diezmo, sin compromiso con el prójimo (11s).

Contraste con la figura del recaudador: su oración es una petición (cf. Sal 51), reconociendo su condición de pecador (13). El que cree que el amor de Dios se compra con el mérito de las obras, es rechazado por Dios; el que no siente necesidad de salvación, no puede recibirla. El que espera su rehabilitación del amor gratuito de Dios, la obtiene (14).

LECTURAS DEL VIERNES 8 DE MARZO DEL 2024

 PRIMERA LECTURA. Oseas 14,2-10.

OSEAS

Conversión (Jr 3,14-22)

 2Conviértete, Israel, al Señor, tu Dios,
que tropezaste en tu culpa.
3Preparad vuestro discurso
y convertíos al Señor; decidle;
"Perdona del todo nuestra culpa;
acepta el don que te ofrecemos,
el fruto de nuestros labios.
4Asiria no nos salvará,
no montaremos a caballo;
no volveremos a llamar dios nuestro
a las obras de nuestras manos;
en ti encuentra compasión el huérfano".
5Curaré su apostasía,
los querré sin que lo merezcan,
mi cólera ya se ha apartado de ellos.
6Seré rocío para Israel:
florecerá como azucena
y arraigará como álamo;
7echará vástagos, tendrá la lozanía del olivo
y el aroma del Líbano;
8volverán a morar a su sombra,
revivirán como el trigo,
florecerán como la vid, serán famosos
como el vino del Líbano.
9Efraín, ¿qué tengo yo que ver con las imágenes?
Yo contesto y miro. Yo soy abeto frondoso:
de mí proceden tus frutos.

Epílogo.

10Quien sea sabio que lo entienda,
quien sea inteligente
que lo comprenda.
Los caminos del Señor son llanos,
por ellos caminan los justos,
en ellos tropiezan los pecadores.

Explicación.

14,2-9. Con todo, la matanza no es lo último. El puesto que ocupaban 2,16-25 y 11,8-11 en sus respectivas unidades lo ocupa este final en la tercera parte y en el libro entero. Por eso no es casual que se abra con una llamada a la conversión y se cierre con la garantía de los frutos. El desarrollo es lineal: invitación a convertirse (2), discurso del reo convicto y arrepentido (3-4), perdón y curación (5), y así Efraín florece y da fruto (6-8); diálogo final (9).

Atraviesan el texto dos elementos conductores: la raíz shwb con derivados (2a.3a.5ab.8a), y paranomasias del nombre de Efraín. Del primero resulta el siguiente sentido: la "apostasía" se tiene que transformar en "vuelta", así "se apartará" la ira del Señor, y el pueblo "volverá y habitará".

14.3.  "Fruto de los labios" (con leve corrección) es la confesión del pecado (Sal 50,14.23).

14,4. Es una abjuración: de las alianzas políticas y de la idolatría. Establece una oposición radical entre "las obras de nuestras manos" y el Dios de Israel. Las primeras, sean instituciones o imágenes idolátricas, son despiadados en exigir, impotentes en auxiliar. El Señor es salvador porque se compadece de los débiles.

14,5. Es el gozne del oráculo, que marca el cambio de dirección: la victoria del amor sobre la cólera, cerrando una serie: 3,1; 4,18; 8,9; 9,1.10.15; 10,11; 11,1.4; 12,5.

14,6-9. La coincidencia con temas y expresiones del Cantar de los cantares es llamativa: perfume, vino, azucena, ciprés (Cant 1,17), frondoso (Cant 1,16), sentarse a la sombra (2,3), rocío (5,2), florecer (6,11; 7,3).

14,9. Es dudosa la asignación de frases en este breve diálogo. La última frase la pronuncia el Señor. Gracias a él cumplirá Efraín el destino inscrito en su nombre.

14,10. Colofón probablemente añadido por el compilador del libro. Su lectura puede resultar extraña o difícil, exige un esfuerzo de comprensión y una actitud correcta. La palabra profética invita y desafía al hombre.     

SALMO. 81,6-11.14-17.
6c-Oigo una lengua desconocida:
11c ensancha la boca, que te la llene.
7Retira la carga de sus hombros,
sus manos se desprendieron* de la espuerta. 
8En la aflicción clamaste y te libré, 
te respondí oculto entre truenos;
te puse a prueba en Meribá*. 
9Escucha, pueblo mío, que te amonesto, Israel, ojalá me escuches:
10No tendrás un dios extraño ni adorarás un dios extranjero. 
11 Yo soy el Señor tu Dios que te saqué de Egipto. 
14Ojalá me escuchase mi pueblo 
y caminase Israel por mis caminos. 
15Yo humillaría a sus enemigos
y volvería mi mano contra sus adversarios. 
16Los que aborrecen al Señor te adularían 
y su suerte quedaría fijada.
17Te alimentaría con flor de harina, 
te saciaría de miel silvestre. 
Explicación.

81 ,6c+ 11 c Traigo a este lugar el miembro colgante del v. 11 por razón del tema, reforzada por el ritmo. Otros prefieren trasladarlo al v. 17 o dejarlo en su lugar. El mensaje es misterioso: compárese con Nm 24,3s; Is 22,14; Job 4,12-16. La boca se llenará de palabras de Dios, según 2 Sm 23,3; Is 51,6; Jr 1,10; Ez 3,2s. 

81,7 "Cargas y hombro" sintetizan toda la opresión, bien conocida de los oyentes: Ex 1,11 ;2,11; 5,4s; 6,6s. * O: abandonaron.
81,8 Es original la expresión "oculto en un trueno", en un ocultamiento atronador. Parece referirse al Sinaí (Ex 20): cuando Dios escondió su palabra al pueblo y se la reveló a Moisés. El trueno escondía su voz articulada. Toda la tradición dice que en Meribá fue el pueblo quien tentó a Dios: el salmo cambia los papeles. * = Fuente Careo. 

81,9 El imperativo "escucha" se repite en Dt con valor estructural: 4,1; 6,4; 9,1; 27,9. El primer hemistiquio se lee en una liturgia penitencial: Sal 50,7.
81,10 Ex 20,3-5. 
81,11-12 La fórmula "Yo soy Yhwh tu Dios" se lee solamente aquí y en los dos decálogos: Ex 20 y Dt 5. 

81,14-17 Como paralelo de estos versos finales, léase Is 48,17-19.
 
81,15 "Humillar", doblegar: Dt 9,3; Jue 4,23; Neh 9,24. 

81,16 "Adular" como expresión de servilismo, como en Sal 18,45; 66,3. El segundo hemistiquio es a la letra "su hora (final) (sería) definitiva". 

81,17 Compárese con los siete productos de Dt 32,13s.

Transposición cristiana.
También la Iglesia sufre la tentación de encasillar grandes mensajes en ceremonias litúrgicas, neutralizando su fuerza. El mensaje nuevo, desconocido, 
de Jesús (Jn 3,11 s) debe conservar siempre su novedad y extrañeza. A propósito del v. 13 citan varios Padres Rom 1,24.26.28. 
 
EVANGELIO. Marcos 12,28-34.
(Mt 22,34-40; Lc 10,25-28)
  
28Se le acercó un letrado que había oído la discusión y notado lo bien que respondía, y le preguntó: -¿Qué mandamiento es el primero de todos?29Respondió Jesús: -El primero es: "Escucha, Israel: El Señor nuestro Dios es el único Señor; 30amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas". 31 El Segundo, éste: "Amarás a tu prójimo como a ti mismo". No hay ningún mandamiento mayor que éstos. 32El letrado le dijo: -Muy bien, Maestro, es verdad lo que has dicho, que es uno solo y que no hay otro fuera de él; 33y que amarlo con todo el corazón y con todo el entendimiento y con todas las fuerzas y amar al prójimo como a uno mismo supera todos los holocaustos y sacrificios. 34Viendo Jesús que había respondido inteligentemente, le dijo: -No estás lejos del reino de Dios. Y ya  nadie se atrevía a hacerle más preguntas.

Explicación.

(12,28-34): Un letrado fariseo. Busca solución a una discusión de escuela (28). Respuesta de Jesús: En el AT no había un sólo mandamiento principal, sino dos: el amor/fidelidad a Dios era inseparable del amor/lealtad al hombre. Dios era el valor absoluto (con todo tu corazón, etc.), el hombre, relativo (como a ti mismo). Tal era el llamamiento hecho a Israel en la antigua alianza (Escucha, Israel, cf. Dt 6,4s), que los dirigentes han traicionado con su explotación del pueblo (11,17) (29-31). El ideal de amor propio del Reino será propuesto en la institución de la eucaristía (14,22-25; d. 10,45; 13,37). El letrado afirma la precedencia de estos dos mandamientos sobre los preceptos cultuales, que pretendían honrar solamente a Dios (32-33). Quien está por el bien del hombre no está lejos del Reino (cf. 1,15: enmienda). Invitación implícita de Jesús. El letrado no da su adhesión a Jesús. Teoría sin práctica (34).  

miércoles, 21 de febrero de 2024

LECTURAS DEL JUEVES 7 DE MARZO DEL 2024

 PRIMERA LECTURA. Jeremías 7,23-28.

JEREMÍAS.

23Ésta fue la orden que les di:
"Obedecedme, y yo seré vuestro Dios
y vosotros seréis mi pueblo;
caminad por el camino
que os he señalado, y os irá bien".
24Pero no escucharon ni prestaron oído,
seguían sus planes,
la maldad de su corazón obstinado,
dándome la espalda y no la cara.
25Desde que salieron vuestros padres
de Egipto hasta hoy
les envié a mis siervos los profetas
un día y otro día;
26pero no me escucharon ni prestaron oído,
se pusieron tercos
y fueron peores que sus padres.
27Ya puedes repetirles este sermón,
que no te escucharán;
ya puedes gritarles, que no te responderán.
28Les dirás: Esta es la gente
que no obedeció al Señor, su Dios,
y no quiso escarmentar;
la sinceridad se ha perdido, extirpada de su boca.

Explicación.

7,21-28. Continúa la polémica contra el culto mal entendido, interrumpida por el tema de la intercesión. Está compuesto en prosa deuteronomística. La alianza propuesta en el Sinaí imponía como condición fundamental la aceptación libre y la obediencia o cumplimiento. Sellaba la relación mutua entre el Señor y el pueblo. El pueblo lo aceptó globalmente. Ahora bien, en las cláusulas del decálogo no figura mandato alguno sobre sacrificios y otras prácticas de culto. El culto es el "tributo" que el vasallo ofrece al soberano. Pues bien, el Señor no pide semejante tributo como condición de la alianza; exige y se contenta con la obediencia (1 Sm 15,22).

7,24. Le dan la espalda porque no se atreven a encararse con Dios.

7,25. Los profetas actualizan la alianza para cada generación: Moisés es el primero (Dt 18); no faltan en la época de los Jueces (Jue 6,8), sigue la cadena con Samuel. Véanse 25,4-15; 29,19; 44,4. Las rebeliones comenzaron junto al Mar Rojo (Sal 106,7).

7,26. "Tercos": endureciendo la cerviz como novillo rechazando el yugo: Éx 32,9; 33,3; 34,9; Dt 9,6.13.

7,28. La "sinceridad" en las palabras que dirigen a Dios.            

SALMO. Salmo 95,1-2.6-9.
(Heb 3,7-4,10) 

1Venid, aclamemos al Señor,
demos vítores a la Roca que nos salva; 
2entremos a su presencia con acción de gracias, 
vitoreándolo al son de instrumentos. 
6Entrad, doblegados rindamos homenaje 
bendiciendo al Señor, Creador nuestro. 
7Que él es nuestro Dios y nosotros su pueblo,
el rebaño de su aprisco.  
¡Ojalá le hagáis caso hoy!:
8«No endurezcáis el corazón como en Meribá, 
como el día de la prueba en el desierto: 
9cuando vuestros padres me pusieron a prueba
y me tentaron, aunque habían visto mi acción.
 Explicación.

95,1-2 Invitatorio primero. Se pone en marcha la procesión entre gritos, aclamaciones y música.  

95,6-7a Invitatorio segundo. Entrada y homenaje al "Hacedor" del pueblo: Is 27,7; 44,2; 51,13 etc.), y pastor del "rebaño": Sal 74,1; 79,13; 100,3.
95,7b Una voz invita a escuchar "hoy" un mensaje actualizado.
95,8-9 Por la etimología, Meribá suena a Fuente del careo, Masá, a someter a prueba; compárese con Dt 33,8.
  Transposición cristiana.
  
Nos la da hecha el comentario de Heb 3,7-4,11, aplicado a la situación cristiana.

EVANGELIO. Lucas 11,14-23.
14 Estaba Jesús echando un demonio que dejaba mudo y, apenas salió el demonio, el mudo habló. Las multitudes quedaron admiradas,
15 pero algunos de ellos dijeron:
- Echa los demonios con poder de Belcebú, el jefe de los demonios.
16 Otros, para tentarlo, le exigían una señal que viniera del cielo.
17 Él, calando sus intenciones, les dijo:
- Todo reino dividido queda asolado y se derrumba casa tras casa.
18 Pues si también Satanás se ha dividido ¿cómo va a mantenerse en pie su reino? ..., ya que decís que yo echo los demonios con poder de Belcebú.
19 Ahora, si yo echo los demonios con poder de Belcebú, vuestros adeptos, ¿con poder de quién los echan? Por eso, ellos mismos serán vuestros jueces.
20 En cambio, si yo echo los demonios con la fuerza de Dios, señal de que el reinado de Dios ha llegado hasta vosotros.
21 Mientras el fuerte bien armado guarda su palacio, sus bienes están seguros.
22 Pero cuando otro más fuerte que él lo asalta y lo vence, le quita las armas en que confiaba y reparte el botín.
23 El que no está conmigo, está contra mí; y el que no reúne conmigo, dispersa.

Explicación.
  
La llegada del reinado de Dios. 14-36. Tríptico (14-26; 27s; 29-32). La frase inicial menciona una actividad de Jesús que viene de antes; aquí el proceso de liberación llega a su término. El demonio representa una ideología, que, en este caso, encierra al hombre en sí mismo, impidiéndole la comunicación: el exclusivismo de Israel (cf. 1,20.22: mudez de Zacarías).

Tres reacciones: general, de admiración (14, cf. 1,64s); otra, acusación de magia (15: Belcebú, nombre del demonio en la superstición popular; "Satanás", nombre teológico del Enemigo del hombre y de Dios, símbolo del poder y la ambición); tercera reacción: pedir una señal (16: cf. 11,29-32). La liberación del sordomudo, señal mesiánica (7,22; Is 35,5), pero no lo estiman suficiente.

Respuesta a la acusación de magia (agente de Belcebú) (17-23): absurdo que la liberación se efectúe por encargo del opresor (17s). No dirán que sus exorcistas están también en favor del demonio que intentan expulsar (19). La fuerza de Dios, lit. "el dedo de Dios", en Éx 8,15, causante de una plaga en Egipto, que endureció al faraón; la acción liberadora ya no se ejerce por medio de plagas, sino directamente con el hombre, aunque causa en algunos el mismo endurecimiento. Conclusión: el reinado de Dios está presente (20).

El fuerte (21), figura de Satanás; el palacio, en paralelo con el del sumo sacerdote (22,55): el poder religioso establecido está incluido en la figura de Satanás. Jesús es "el más fuerte" (cf. 3,16). La actividad de Jesús se propone desmantelar la institución judía (22). Hay que tomar partido: quien no se asocia a esa actividad se declara enemigo de Jesús. Con esta labor, Jesús va reuniendo el trigo en el granero (3,17); quien no colabora, pone obstáculos a esa cosecha (23).

LECTURAS DEL MIÉRCOLES 6 DE MARZO DEL 2024

PRIMERA LECTURA. Deuteronomio 4,1.5-9.

DEUTERONOMIO.

1>>Ahora, Israel, escucha a los mandatos y decretos que yo os enseño a cumplir; así viviréis y entraréis y tomaréis posesión de la tierra que el Señor, Dios de vuestros padres, os va a dar.
5Mirad, yo os enseño los mandatos y decretos que me mandó el Señor, mi Dios, para que los cumpláis en la tierra donde vais a entrar para tomar posesión de ella. 6Ponedlos por obra, que ellos serán vuestra prudencia y sabiduría ante los demás pueblos, que al oír estos mandatos comentarán: "¡Qué pueblo tan sabio y prudente es esa gran nación!" 7Pues ¿qué nación grande tiene un dios tan cercano como está el Señor, nuestro Dios, cuando lo invocamos? 8Y ¿qué nación grande tiene unos mandatos y decretos tan justos como esta ley que yo os promulgo hoy?
9>>Pero, cuidado, guárdate muy bien de olvidar los sucesos que vieron tus ojos, que no se aparten de tu memoria mientras vivas; cuéntaselos a tus hijos y nietos.

Explicación.

4,1-2. El comienzo puede leerse como consecuencia de la historia contada por Moisés, pero las fórmulas son de comienzo. Recurren las fórmulas "escucha" (5,1; 6,4; 9,1), "mandatos y decretos", "ahora" (10,12), El título "Dios de vuestros padres" alude a la promesa patriarcal. La entrada en la tierra está condicionada, como en 8,1.

4,5. "Mandatos y decretos" es una de las binas (endíadis) que expresan la totalidad. Su cumplimiento se propone aquí, no como condición para entrar, sino como tarea en la tierra ya ocupada; y en su cumplimiento concreto y sucesivo se realiza la lealtad radical: del primer mandamiento cuelgan los demás.

4,6-7. Sabiduría o sensatez y prudencia son cualidades humanas, internacionales, cultivadas y estimadas por otros pueblos. Israel posee una sensatez propia, recibida de Dios como orden de vida (véase la identificación con Eclo 24,23; Bar 4,1). Una vida según los preceptos será testimonio ante el resto de las naciones; por ella Israel será reconocido como "gran nación" -esto se dice cuando los judíos forman una pequeña provincia del gran imperio persa-. En el cumplimiento de esa ley, más que en el templo, Israel tendrá a su Dios cercano. Lo puede invocar, pronunciando su nombre, sin necesidad de imágenes, con una relación más personal y exigente. Is 55,6.

4,8. Ni los famosos códigos de otros pueblos (p. ej. el de Hammurabi) se pueden comparar con el código legal de Israel, que es un humanismo revelado y garantizado por Dios.

4,9. Los hechos recientes apoyan la observancia, porque los mandatos se fundan en los beneficiosos precedentes de Dios; su cumplimiento tiene algo de respuesta agradecida. De aquí la importancia de la memoria en la religiosidad de Israel (cfr. Sal 78).  

SALMO. 147,12-13.15-16.19-20.

12Glorifica, Jerusalén, al Señor, 
alaba a tu Dios, Sión,
13que ha reforzado los cerrojos de tus puertas 
y bendice a tus hijos dentro de ti; 
15que envía su mensaje a la tierra, 
y su palabra corre velozmente; 
16que envía la nieve como lana
y esparce la escarcha como ceniza;
 19Anuncia su mensaje a Jacob,
sus decretos y mandatos a Israel. 
20Con ninguna nación obró así 
ni les dio a conocer sus mandatos. ¡Aleluya!
 Explicación.
147,13 Supone la amenaza exterior: Neh 3. Bendice: con la fecundidad.  
147,15-18 Llega la estación invernal. En manos de Dios los meteoros hostiles resultan domésticos: lana blanca y protectora, ceniza, resto de un fuego de hogar, mendrugos, restos de pan. Más importante el dominio de Dios que, en su sazón, con un soplo, sacude el letargo invernal: compárese con Eclo 43,17-22. Del mismo modo controla los inviernos de la historia.
147,16 Job 37,6.
147,19 La terna "mensaje, decretos y mandatos" remite al Dt e implícitamente a la alianza.
147,20 La leyes privilegio de Israel: Dt 4,8; Bar 4,1-4.

Transposición cristiana.
Es tradicional que Jerusalén represente a la Iglesia terrestre y a la celeste, de donde la lectura del salmo en dos claves complementarias. La palabra que viene a la tierra y corre veloz es el Hijo de Dios en la encarnación; como palabra se prolonga en la predicación del evangelio.  
EVANGELIO. Mateo 5,17-19.
17 ¡No penséis que he venido a echar abajo la Ley ni los Profetas! No he venido a echar abajo, sino a dar cumplimiento: 18 porque os aseguro que antes que desaparezca el cielo y la tierra, ni una letra ni una coma desaparecerá de la Ley antes que todo se realice.
                  19 Por tanto, el que se exima de uno solo de esos mandamientos mínimos y los enseñe así a los hombres, será llamado mínimo en el reino de Dios; en cambio, el que los cumpla y enseñe, ése será llamado grande en el reino de Dios:

Explicación.

Deshace un malentendido y previene contra una decepción. Su misión no es echar abajo el AT (la Ley y los Profetas) en cuanto es profecía del reinado de Dios, sino dar cumplimiento a esa promesa (cf. 1,22; 2,15.17.23; 4,14, etc.). La Ley (18), el Pentateuco, tenía por eje el éxodo de Egipto y la entrada en la tierra prometida; esto era figura de la obra del Mesías. El éxodo definitivo se realizará antes que desaparezca el mundo visible (18); comenzará con la muerte de Jesús y quedará abierto para toda la humanidad. De ahí la necesidad de practicar cada una de las bienaventuranzas antes propuestas (esos mandamientos mínimos), que toman el lugar de los mandamientos de la antigua Ley. Será llamado grande/mínimo, según realice o no la condición de hijo de Dios (5,9: serán llamados hijos de Dios)

LECTURAS DEL MARTES 5 DE MARZO DEL 2024

 PRIMERA LECTURA. Daniel 3,25.34-43.

DANIEL.

Oración penitencial de Azarías (Esd 9; Neh 9; Bar 1,15-38)

25Azarías se detuvo a orar, y abriendo los labios en medio del fuego, dijo:
34¡Por el honor de tu nombre!,
no nos abandones para siempre,
no rompas tu alianza,
no nos niegues tu misericordia.
35Por Abrahán, tu amigo;
por Isaac, tu siervo;
por Israel, tu consagrado;
36a quienes prometiste
multiplicar su descendencia
como las estrellas del cielo,
como las arenas de las playas.
37Por nuestros pecados, Señor,
somos hoy el más pequeño de los pueblos,
humillado por toda la tierra;
38no tenemos ya ni príncipe,
ni jefe, ni profeta,
ni holocaustos, ni sacrificios,
ni ofrendas, ni incienso,
ni lugar donde ofrecerte primicias
y alcanzar tu misericordia.
39Pero tenemos un corazón quebrantado
y un espíritu humillado;
recíbelos como si fueran una oblación
de holocaustos de toros y carneros,
de millares de corderos cebados.
40Ése será el sacrificio que hoy te ofrecemos
para aplacarte fielmente;
porque los que confían en ti
no quedan defraudados.
41En adelante te seguiremos
de todo corazón, te respetaremos,
buscaremos tu rostro.
No nos defraudes;
42trátanos según tu piedad
y tu gran misericordia>;
43líbranos, como tú lo haces,
maravillosamente,
y sal por el honor de tu nombre, Señor.

Explicación.

3,24-25. (griego) Oración penitencial. De dos maneras glorifica el hombre a Dios: confesando las acciones gloriosas del Señor y confesando las propias culpas. Lo primero está claro, lo segundo se basa en las relaciones del pueblo con su Dios. Supuesta la elección, que es pura gracia, y la oferta y la aceptación de la alianza bilateral con sus condiciones, y el proceso histórico ulterior, resulta que el Señor ha cumplido lealmente sus compromisos y el hombre no. Por eso, cuando el hombre confiesa su culpa y acepta humildemente el castigo, reconoce que el Señor tenía razón, glorifica a su Dios.

La presente oración pertenece a un género bien conocido y bastante estable en sus componentes. Pueden consultarse: Sal 50-51; Esd 9; Neh 9; Dn 9; Bar 1,15-3,8. Como en textos semejantes, Azarías habla en nombre de la comunidad; es el contexto lo que da una resonancia particular a su plegaria.

El texto es sobrio. De la confesión retiene lo esencial, en particular la relación de dos partes en términos de justicia = inocencia frente a culpa = vergüenza. Tras la confesión, apela a la misericordia, desgranando motivos clásicos: el honor de Dios, su promesa, la situación del pueblo. Sigue el propósito de enmienda y se añade una imprecación contra el enemigo.

3,37. Israel era el pueblo más pequeño en el momento de la elección y la liberación (Dt 7,7); volverá a ser pequeño si no es fiel a la alianza (Dt 28,61). Es la situación que contempla o esquematiza el autor.

3,38.  Faltan dos instituciones centrales: la dinastía o casa de David, el templo o casa del Señor. Falta la palabra profética (Sal 74,9), que en tiempos turbulentos ha paliado la falta de ambas. Estas palabras no encajan en tiempos de la dinastía asmonea, sí bajo la denominación romana.

3,39. Inspirado en Sal 51,19.

SALMO. 25,4-9.
4 Indícame, Señor, tus caminos,
enséñame tus sendas;
5 encamíname con tu fidelidad, enséñame,
pues tú eres mi Dios salvador.
5b En ti espero todo el día
7b por tu bondad, Señor.
6 Acuérdate, Señor, que tu compasión
y tu lealtad son eternas:
7 de mis pecados juveniles, de mis culpas
no te acuerdes; según tu lealtad,
tú acuérdate de mí.
8 Bueno y recto es el Señor; por eso
señala a los pecadores el camino;
9 encamina con el mandato a los humildes,
enseña a los humildes su camino.

Explicación.

25,4 Dios traza el camino de antemano, como en un mapa; por eso se llaman "tus caminos".

25,5 La guía de Dios no es acto de poder, sino gesto de favor y acto de salvación.

25,5b.7b Con una simple trasposición completo el verso de la letra W.

25,6 En la visión de Moisés (Éx 33,19+34,6) se acumulan: bondad, compasión, piedad, misericordia y fidelidad. El autor puede haberlos tomado de fórmulas litúrgicas para repartirlos por el salmo.

25,7 Bajo el arco inmenso, "eterno" de la bondad compasiva de Dios discurre el arco breve de la vida humana y el segmento de la juventud, con sus pasiones y caídas. "No acordarse" puede tener valor judicial, es sinónimo de perdón: Jr 31,34.

25,8 Bondad y rectitud se temperan mutuamente. Por ellas Dios está dispuesto a guiar incluso a los pecadores, precisamente a los pecadores.

25,9 "Humildes": es un tiempo concepto sociológico, son los marginados; después se hace concepto teológico y llega a identificarse con los judíos oprimidos y fieles.

TRANSPOSICIÓN CRISTIANA.

Un salmo tan convencional no se presta a una transposición global. Se puede leer Rom 5,5 con cita o resonancia del v.3. Los temas de enseñanza y camino y alianza entran fácilmente en el nuevo cauce espiritual.

EVANGELIO. Mateo 18,21-35.
21 Entonces se adelantó Pedro y le preguntó:
                  - Señor, y si mi hermano me sigue ofendiendo, ¿cuántas veces lo tendré que perdonar?, ¿siete veces?
                  22 Jesús le contestó:
                  - Siete veces, no; setenta veces siete.
                  23 Por esto el reinado de Dios se parece a un rey que quiso saldar cuentas con sus empleados.
24 Para empezar, le presentaron a uno que le debía muchos millones.
25 Como no tenía con qué pagar, el señor mandó que lo vendieran a él, con su mujer, sus hijos y todas sus posesiones, y que pagara con eso.
                  26 El empleado se echó a sus pies suplicándole:
                  - Ten paciencia conmigo, que te lo pagaré todo.
                  27 El señor, conmovido, dejó marcharse a aquel empleado, perdonándole la deuda.
                  28 Pero, al salir, el empleado encontró a un compañero suyo que le debía algún dinero, lo agarró por el cuello y le decía apretando:
                  - Págame lo que me debes.
                 29 El compañero se echó a sus pies suplicándole:
                 - Ten paciencia conmigo, que te lo pagaré.
                 30 Pero él no quiso, sino que fue y lo metió en la cárcel hasta que pagara lo que debía.
                 31 Al ver aquello sus compañeros, quedaron consternados y fueron a contarle a su señor lo sucedido.
32 Entonces el señor llamó al empleado y le dijo:
                 - ¡Miserable! Cuando me suplicaste te perdoné toda aquella deuda.
33 ¿No era tu deber tener también compasión de tu compañero como yo la tuve de ti?
34 Y su señor, indignado, lo entregó a los verdugos hasta que pagara toda su deuda.
                  35 Pues lo mismo os tratará mi Padre del cielo si no perdonáis de corazón, cada uno a su hermano.

EXPLICACIÓN.

Pedro se mueve en el terreno de la casuística. Su pregunta remite al v.15. Jesús alude a Gn 4,24 (cántico de Lamec): el perdón debe extenderse hasta donde llegó el deseo de venganza (21s). La parábola (23-34) confirma lo dicho: quien no perdona/ejerce el amor con el prójimo no tiene capacidad para ser perdonado/experimentar el amor de Dios.

LECTURAS DEL MIÉRCOLES 23 DE SEPTIEMBRE DEL 2026

2 OPCIONES. 1ª OPCIÓN. Primera Lectura. Proverbios 30,5-9 PROVERBIOS. 5Cada palabra de Dios es acendrada, él es escudo para los que se refug...