lunes, 7 de abril de 2025

LECTURAS DEL MARTES 8 DE ABRIL DEL 2025

Primera Lectura. Números 21,4-9.

NÚMEROS

4Desde Monte Hor se encaminaron hacia el Mar Rojo, rodeando el territorio de Edom. El pueblo estaba extenuado del camino, 5y habló contra Dios y contra Moisés:
-¿Por qué nos has sacado de Egipto, para morir en el desierto? No tenemos ni pan ni agua, y nos da náusea ese pan sin cuerpo.
6El Señor envió contra el pueblo serpientes venenosas, que los mordían, y murieron muchos israelitas. 7Entonces el pueblo acudió a Moisés, diciendo:
-Hemos pecado hablando contra el Señor para que aparte de nosotros las serpientes.
8Moisés rezó al Señor por el pueblo, y el Señor le respondió:
-Haz una serpiente venenosa y colócala en un estandarte: los mordidos de serpientes quedarán sanos al mirarla.
9Moisés hizo una serpiente de bronce y la colocó en un estandarte. Cuando una serpiente mordía a uno, él miraba a la serpiente de bronce y quedaba curado.

Explicación.

21,4-9 La anécdota está sin determinación local; pudo ser un intento de explicar etiológicamente la presencia de una imagen de una serpiente en el templo, de la que habla 2 Re 18,4. El adjetivo "venenoso" o ardiente en hebreo serapim, que en su origen pudo referirse a animales fantásticos, dragones de fuego. No sabemos cuánto hay de recuerdo histórico y cuánto de fantasía en el relato de la plaga.

          En cuanto al remedio, responde a creencias populares el representar al causante del daño para conjurarlo: al tenerlo en imagen, el hombre lo controla. En sí es una especie de homeopatía mágica. Pero el autor hace intervenir a Moisés intercediendo y al Señor dando virtud al remedio y a los israelitas confesando el pecado. Sab 16,5-14 ofrece un comentario al episodio quitando a la imagen toda virtud mágica. Juan da una interpretación cristológica describiendo a la serpiente en el estandarte como imagen de Jesús en la cruz (Jn 3,14).

Salmo. 102,2-3.16-18.19-21.

2Señor, escucha mi súplica, 
que mi grito de socorro llegue a ti. 
3No me escondas el rostro 
en mi aprieto. 
Préstame oído cuando te llamo, 
respóndeme pronto.  
16Los paganos respetarán tu nombre, Señor, 
todos los reyes del mundo, tu gloria. 
17Cuando el Señor reconstruya Sión
y aparezca en su gloria,
18y se vuelva a las súplicas de los indefensos 
y no desprecie su súplica, 
19quede esto escrito para la generación futura, 
y el pueblo recreado alabará al Señor: 
20Que el Señor se ha asomado 
desde su excelso santuario 
desde el cielo se ha fijado en la tierra, 
21para escuchar los lamentos de los cautivos 
y librar a los condenados a muerte.  

Explicación.

102,2-3 La introducción es más bien convencional, con una nota de urgencia (eje temporal): compárese con 69,17s y 143,7. 

102,16 No se trata todavía de conversión formal, sino de reconocimiento del Dios extranjero: véase Is 59,19. 

102,17-23 Es muy difícil acertar con el correcto reparto sintáctico de estos versos, por la ambigüedad de la partícula ki,y por la indecisión de los tiempos verbales. A través de nuestra perplejidad se abre paso una percepción clara: que Sión será reconstruida, que el hecho se ha de registrar por escrito, que redundará en un culto universal del Señor.  

102,17. La reconstrucción es tema central en Ez 36,33-36; Is 54,11 s; Am 9,11; Sal 51,20. 
102,19 "Escribirlo" arguye una lúcida y firme conciencia histórica sobre el destino del pueblo: Is 30,8; Jr 30,2; Job 19,24.
102,20 "Se asoma": vigilante en Sal 14,2, benévolo en Dt 26,15.
102,21 No basta reconstruir la ciudad si faltan hombres para repoblarla: Is 49,22. Los "condenados a muerte" están encerrados en una mazmorra esperando la ejecución: cfr. Ez 37,11 s. 
  
Transposición cristiana.
Heb 1,10-12 cita los versos 26-28 para exaltar la dignidad del Hijo de Dios. También podemos ensayar la lectura eclesiológica: el salmo nos enseña a inscribir nuestras penas personales en un contexto ancho. Creyendo en la resurrección, esperamos que nuestros cuerpos serán reconstruidos. 

Evangelio. Juan 8,21-30.
II.DENUNCIA DE LOS DIRIGENTES.
Pecado y muerte. (8,21-30)

21. Entonces les dijo de nuevo:
-Yo me voy, me buscaréis, pero vuestro pecado os llevará a la muerte. Adonde yo voy, vosotros no sois capaces de venir.
22. Los judíos del régimen comentaban_
-¿Irá a suicidarse, y por eso dice “Adonde yo voy, vosotros no sois capaces de venir”?
23. Él continuó:
-Vosotros pertenecéis a lo de aquí abajo, yo pertenezco a lo de arriba; vosotros pertenecéis a este orden, yo no pertenezco al orden este.
24. Por eso os he dicho que os llevarán a la muerte vuestros pecados; es decir, si no llegáis a creer que yo soy lo que soy, os llevarán a la muerte vuestros pecados.
25. Entonces le preguntaron:
-Tú, ¿quién eres?
Les contestó Jesús:
-Ante todo, eso mismo que os estoy diciendo.
26. Mucho tengo que decir de vosotros y condenarlo; pero el que me envió es digno de fe, y lo que yo digo contra el mundo es lo mismo que le he escuchado a él.
27. Nos comprendieron que les hablaba del Padre.
28. Jesús entonces les dijo:
-Cuando levantéis en alto al Hombre, entonces comprenderéis que yo soy lo que soy y que no hago nada de por mí, sino que propongo exactamente lo que me ha enseñado el Padre.
29. Además, el que me envió está conmigo, no me ha dejado solo; la prueba es que yo hago siempre lo que le agrada a él.
30. Mientras hablaba así muchos le dieron su adhesión.

EXPLICACIÓN.

21-30. El mismo lugar y los mismos oyentes, aunque más adelante (22) se hablará de “los judíos”, los dirigentes y sus adeptos. De nuevo la frase enigmática (7,34), pero explicitando el peligro que corren (cf. Prov 1,27-28). Ellos planeaban eliminar a Jesús como a un enemigo peligroso; les descubre que el peligro no está en él, sino en la hostilidad contra él. El presunto enemigo es el único que les puede salvar; rechazarlo será su ruina.

El pecado que los llevará a la muerte (Jr 31,29s) consiste en impedir, reprimir o suprimir la vida, impidiendo la plenitud a la que Dios llama al hombre. Se comete al dar la adhesión e integrarse voluntariamente en un orden o sistema injusto: el hombre se priva y priva a otros de la libertad, ejerce o acepta la opresión y se hace cómplice de la injusticia. La injusticia radical del orden social lleva la muerte en sí misma y está necesariamente abocada a la ruina, arrastrando consigo a los individuos.

Jesús sabe que no aceptarán nunca seguir a un Mesías crucificado (no sois capaces de venir); esto los obligaría a renunciar a su posición e ideales. Los dirigentes se sienten intrigados, pero no ya inquietos (7,35s) (22). Su comentario es irónico (suicidarse). No comprenden que se pueda dar la vida por amor.

Jesús les explica dónde está la diferencia radical entre ellos y él y, en consecuencia, en qué consiste su pecado (23). Lo de arriba es la esfera de Dios, la del Hombre acabado por el Espíritu; lo de abajo, la esfera sin Espíritu, la de los hombres inacabados (carne). Arriba/abajo = espíritu/carne = luz/tinieblas =vida/muerte. “El pecado”, la traición al hombre optando por el sistema injusto, llevará a cometer múltiples injusticias (los pecados) (24). La única manera de salir de la dinámica pecado-muerte consiste en reconocer a Jesús como Mesías (8,12: Luz del mundo), pasar a la esfera de arriba.

Pregunta innecesaria (25). Él es lo que ha venido afirmando: el enviado de Dios (5,36; 7,28; 8,18), el Mesías. No pronuncia este título que podía prestarse a interpretaciones nacionalistas. La denuncia de Jesús está avalada por Dios mismo, el Padre, cuyo mensaje expone (26-27). Levantar en alto (28) tiene el doble sentido de muerte y exaltación. El Hombre ha aprendido del Padre su oposición a la injusticia; su muerte demostrará su plena coherencia, la de un amor que llega hasta dar la vida, y con ella, su misión divina. Jesús no se acobarda (29), porque el Padre lo acompaña y apoya. Reacción favorable de muchos a sus palabras. La claridad de su denuncia ha hecho impresión (30).

domingo, 6 de abril de 2025

LECTURAS DEL LUNES 7 DE ABRIL DEL 2025

PRIMERA LECTURA. Daniel 13,1-9.15-17.19-30.33-62. O Daniel 13,41-62.

DANIEL.

Relagos griegos. Susana y Daniel.

1Vivía en Babilonia un hombre llamado Joaquín, 2casado con Susana, hija de Jelcías, mujer muy bella y religiosa. 3Sus padres eran honrados y habían educado a su hija según la Ley de Moisés. 4Joaquín era muy rico y tenía un parque junto a su casa; como era el más respetado de todos, los judíos solían reunirse allí.
5Aquel año fueron designados jueces dos concejales del pueblo, de esos que el Señor denuncia diciendo: "En Babilonia la maldad ha brotado de los viejos jueces, que pasan por guías del pueblo". 6Solían ir a casa de Joaquín, y los que tenían pleitos que resolver acudían a ellos.
7A mediodía, cuando la gente se marchaba, Susana salía a pasear por el parque con su marido. 8Los concejales la veían a diario, cuando salía a pasear por el parque, y se enamoraron de ella: 9"Pervirtieron su corazón y desviaron los ojos para no mirar a Dios ni acordarse de sus justas leyes".
15Un día, mientras acechaban ellos el momento oportuno, salió ella como de ordinario, acompañada sólo de dos criadas, y se le antojó bañarse en el parque, porque hacía mucho calor. 16Allí no había nadie fuera de los dos viejos escondidos acechándola.
17Susana dijo a sus criadas:
-Traedme el perfume y las cremas y cerrad la puerta del parque mientras me baño.
19Apenas salieron las criadas, se levantaron los dos concejales, corrieron hacia ella 20y le dijeron:
-Las puertas del parque están cerradas, nadie nos ve y nosotros estamos enamorados de ti; consiente y acuéstate con nosotros. 21Si te niegas, daremos testimonio contra ti diciendo que un joven estaba contigo y que por eso habías despachado a las criadas. 22Susana lanzó un gemido y dijo:
-No tengo salida: si hago eso seré rea de muerte; si no lo hago, no escaparé de vuestras manos. 23Pero prefiero no hacerlo y caer en vuestras manos antes que pecar contra dios.
24Susana se puso a gritar, y los concejales por su parte, también gritaron. 25Uno de ellos fue corriengo y abrió la puerta del parque. 26Al oír gritos en el parque, la servidumbre vino corriendo por la puerta lateral a ver qué le había pasado. 27Y cuando los viejos contaron su historia los criados quedaron abochornados, porque Susana nunca había dado que hablar.
28Al día siguiente, cuando la gente vino a casa de Joaquín, el marido, vinieron también los dos viejos con el propósito criminal de hacerla morir. 29En presencia del pueblo ordenaron:
-Id a buscar a Susana, hija de Jelcías, mujer de Joaquín.
30Fueron a buscarla, y vino ella con sus padres, hijos y parientes.
33Toda su familia y cuantos la veían lloraban.
34Entonces, los dos concejales se levantaron en medio de la asamblea y pusieron las manos sobre la cabeza de Susana.
35Ella, llorando, levanto la vista al cielo, porque su corazón confiaba en el Señor. 36Los concejales declararon:
-Mientras paseábamos nosotros solos por el parque, salió ésta con dos criadas, cerró la puerta del parque y despidió a las criadas. 37Entonces se le acercó un joven que estaba escondido y se acostó con ella. 38Nosotros estábamos en un rincón del parque, y al ver aquel delito corrimos hacia ellos. 39Los vimos abrazados, pero no pudimos sujetar al joven, porque era más fuerte que nosotros, y abriendo la puerta salió corriendo. 40En cambio, a ésta le echamos manos y le preguntamos quién era el joven, pero no quiso decírnoslo. Damos testimonio de ello.
41Como eran concejales del pueblo y jueces, la asamblea les creyó y condenó a muerte a Susana.
42Ella dijo gritando:
-Dios eterno que ves lo escondido,
que lo sabes todo antes de que suceda,
43tú sabes que han dado
falso testimonio contra mí,
y ahora tengo que morir siendo inocente
de lo que su maldad
ha inventado contra mí.
44El Señor la escuchó.
45Mientras la llevaban para ejecutarla, Dios movió con su santa inspiración a un muchacho llamado Daniel; 46éste dio una gran voz:
-¡No soy responsable de ese homicidio!
47Toda la gente se volvió a mirarlo y le preguntaron:
-¿Qué pasa, qué estás diciendo?
48Él, plantado en medio de ellos, les contestó:
-Pero ¿estáis locos, israelitas? ¿Conque sin discutir la causa ni apurar los hechos condenáis a una israelita? 49Volved al tribunal, porque ésos han dado falso testimonio contra ella.
50La gente volvió a toda prisa, y los concejales le dijeron:
-Ven, siéntate con nosotros y explícate; pues Dios te ha nombrado concejal.
51Daniel les dijo:
-Separarlos lejos uno del otro, que les voy a interrogar yo.
52Los apartaron, él llamó a uno y le dijo:
-¡Envejecido en años y en crímenes! Ahora vuelven tus pecados pasados; 53cuando dabas sentencia injusta condenando inocentes y absolviendo culpables, contra el mandato del Señor: "No matarás al inocente ni al justo". 54Ahora, puesto que tú la viste, dime debajo de qué árbol los viste abrazados.
El respondió:
-Debajo de una acacia.
55Replicó Daniel:
-Tu calumnia se vuelve contra ti: el ángel de Dios ha recibido la sentencia divina y te va a partir por medio.
56Lo apartó, mandó traer al otro y le dijo:
-¡Eres cananeo y no judío! La belleza te sedujo y la pasión pervirtió tu corazón. 57Eso hacíais con las mujeres israelitas, y ellas por miedo se acostaban con vosotros; pero una mujer judía no ha tolerado vuestra maldad. 58Ahora dime: ¿bajo qué árbol los sorprendiste abrazados?
Él contestó:
-Debajo de una encina.
59Replicó Daniel:
-Tu calumnia se vuelve contra ti: el ángel de Dios aguarda con la espada para dividirte por medio. Y así acabará con vosotros.
60Entonces toda la asamblea se puso a gritar bendiciendo a Dios, que salva a los que esperan en él. 61Se alzaron contra los dos concejales a quienes Daniel había dejado convictos de falso testimonio por su propia confesión. 62Según la Ley de Moisés, les aplicaron la pena que ellos habían tramado contra su prójimo y los ajusticiaron. Aquel día se salvó una vida inocente.

Explicación.

13,1. Os 14,6; Dt 4,9; 6,7.

13,2. Susana significa azucena o lirio (con el artículo árabe), es piropo para la amada (Cant 2,2; 6,3); se lo aplica a Israel Os 14,6. Alusión inicial que puede despertar la referencia en clave al pueblo escogido.

13,5. Véase Dt 1,9-18.

13,6. Dt 1,9-18.

13,8. Véase el aviso de Eclo 9,8; 16,17-23.

13,20. Véase la descripción de Eclo 16,17.23; 23,19.

13,22. La adúltera tenía pena de muerte: Lv 20,10.

13,23. Recuerda el ejemplo de José (Gn 39,9).

13,34. Según la ley de Lv 24,14.

13,36. Dos testigos, según la ley de Nm 35,30; Dt 19,15.

13,40. Véanse Sal 64,4; Prov 19,6.18.

13,42. Véanse Prov 15,3; Sal 7,10.

13,43. Véanse Sal 17,3; 27,12; 120,2.

13,44. Véase Prov 15,29.

13,46. Véase Prove 24,11.

13,48. Véase Prov 17,15.

13,49. Véase Sal 94,20.

13,53. Contra la ley de Éx 23,7 y Lv 19,15.

13,55. Véanse Prov 19,5 y Sal 59,13. En este verso y en el 59 el castigo consuena en griego con el nombre del árbol correspondiente.

13,56. Véanse Gn 9,25-27 y Ez 16,3.

13,60. Véase Sal 109,30s.

13,61. Véanse Sal 64,9; Prov 19,9.

13,62. La ley: Dt 19,18s. Véanse también Prov 11,8 y Sal 34,22.
                           
SALMO. 23,1-6.
Ez 34; Jn 10

1 El Señor es mi pastor: nada me falta.
2 En verdes praderas me hace recostar,
me conduce hacia fuentes tranquilas
3 y repara mis fuerzas;
me guía por senderos oportunos
como pide su título.
4 Aunque camine por cañadas oscuras,
nada temo: Tú vas conmigo;
tu vara y tu cayado me sosiegan.
5 Me pones delante una mesa
frente a mis enemigos.
Me unges con perfume la cabeza,
mi cabeza rebosa.
6 Tu bondad y lealtad me escoltan
todos los días de mi vida;
y habitaré en la casa del Señor
por días sin término.

Explicación.

23. Este salmo es uno de los favoritos del salterio: por la tradición de David pastor y por la culminación en la imagen del Buen Pastor. También por su sencillez y riqueza: en dos imágenes o escenas de conjunto comprime un número inesperado de símbolos elementales. Las imágenes son dos: el pastor en 1-4, el anfitrión en 5-6. El verso central, 4b, se une a lo que precede por la imagen, a lo que sigue por la aparición de la segunda persona.

La imagen del pastor está desarrollada con realismo y concreción, por medio de rasgos breves que evocan la escena. Hay que dejarse conducir por la imaginación, sin espiritualizar: el césped verde con una fuente, para tumbarse, reposar y recobrar fuerzas; las roderas del camino, la cañada al oscurecer, la vara que encamina con un toque y el callado que golpea rítmica y sonoramente el suelo. La imagen suelda dos planos de significado en una arista común, desde la cual se dominan ambas vertientes en mirada simultánea. Lo dicho de las ovejas vale del hombre; lo personal se adelanta a primer plano en el "tú vas conmigo".

La imagen libera varios símbolos, arquetípicos o culturales. La imagen del pastoreo se inscribe en las relaciones del hombre con los animales, dominados y domésticos. El verde aplaca los ojos, revela a la tierra materna y acogedora. El agua quita la sed y suscita energía vital. El caminar es experiencia radical. La oscuridad evoca miedos infantiles y temores no aclarados; en ella se siente con más fuerza la presencia amiga. La potencia simbólica de estos rasgos no se agota en la primera lectura.

La imagen del huésped. En la cultura nomádica es fundamental la hospitalidad. Podemos imaginar un fugitivo de su clan que pide asilo. El jeque lo acoge en su tienda, le ofrece protección, comida y bebida, ungüentos aromáticos. Al observar la escena los enemigos perseguidores se detienen en la puerta o cortina: el jeque lo protege. Cuando ha terminado, el jeque le ofrece una escolta que lo acompañe en el camino hasta casa, que es la casa del Señor. Esta parte añade los símbolos de comer y beber.

Las tradiciones del éxodo nos dan una clave para comprender la unidad de las dos imágenes: el Señor guía a su pueblo por el desierto como a un rebaño, buscándole agua y comida y reposo. Cuando llegan a la tierra prometida, el Señor los recibe como anfitrión en su territorio: Éx 15,13; Sal 68,11; 77,21. Dos veces el poeta interrumpe el descanso con el camino, no lo contrario. ¿Toda la vida en camino o una morada final en el templo? El poema termina con una tensión no resuelta, como si una y otra vez se volviera a empezar.

23,1 Es frecuente la imagen de Dios pastor: Sal 78,52; 80,2; Is 40,10s; Jr 23,4.

23,3 El hebreo shem puede significar nombre, título, fama. Aquí encaja mejor lo segundo.

23,4 "Me sosiegan": el verbo es frecuente en Is II: 40,1; 49,13; 51,3.12.19; 52,9.

23,5 El uso de perfumes en los banquetes está atestiguado abundantemente.

23,6 "Bondad y lealtad" personificados como escolta.

TRANSPOSICIÓN CRISTIANA.

Jn 10,1-18 presenta a Jesús como el bueno o auténtico pastor (Ez 34). La primera carta de Pedro sintetiza en la imagen cristología con eclesiología: 2,25; 5,2-4. A partir de esos datos se puede conducir una reflexión sobre símbolos del salmo y sacramentos.  

EVANGELIO. Juan 8,12-20.
El Mesías, la luz del mundo. (8,12-20)

12. Jesús les habló de nuevo:
-Yo soy la luz del mundo; el que me sigue no caminará en la tiniebla, tendrá la luz de la vida.
13. Los fariseos le replicaron:
-Tú haces de testigo en causa propia, tu testimonio no es válido.
14. Jesús les repuso:
-Aunque yo sea testigo en causa propia, mi testimonio es válido porque sé de dónde he venido y adónde me marcho, mientras vosotros no sabéis de dónde vengo ni adónde me marcho.
15. Vosotros dais sentencia atendiendo a lo humano, yo no doy sentencia contra nadie.
16. Pero, incluso, si la diera, esta sentencia mía sería legítima, porque no estoy solo, estamos yo y el Padre que me mandó
17. y también en vuestra Ley está escrito que el testimonio de dos es válido.
18. Soy yo el testigo en mi causa y, además, es testigo en mi causa el Padre que me envió.
19. Entonces le preguntaron ellos:
-¿Dónde está tu Padre?
Replicó Jesús:
-Ni sabéis quien soy yo ni sabéis quien es mi Padre; si supierais quién soy yo, sabríais también quién es mi Padre.
20. Estas palabras las dijo enseñando en el Tesoro, en el templo. Y nadie lo detuvo, porque aún no había llegado su hora.

EXPLICACIÓN.

8,12-20. Segunda declaración de Jesús, que alude a las ceremonias de luz de la fiesta. “Luz”, designación del Mesías, por su obra de liberación, felicidad, alegría; también de Jerusalén, la Ley y el templo. Yo soy la luz del mundo significa que es el Mesías y que toma el puesto de la Ley; es, al mismo tiempo, el resplandor de la vida (1,4) para toda la humanidad (Is 42,6s; 49,6.9). En la primera declaración (7,37-39) Jesús se presentaba como la fuente del agua/Espíritu; en ésta se define como el guía que permite salir (éxodo) de la opresión de la tiniebla/muerte, concretada en la ideología y explotación propuesta y ejercida por el templo. El que me sigue, decisión personal y orientación de la vida (12).

Los fariseos (13), que lo consideran un impostor (7,47) y han querido detenerlo (7,32.45), quieren descalificar la afirmación de Jesús. Siendo los defensores de la Ley, no pueden tolerar que Jesús se arrogue títulos que lo pongan por encima de ella. Mi testimonio es válido (14), situación diferente de 5,31, donde se trataba de terreno jurídico; aquí, la declaración de Jesús se basa en su experiencia personal (sé de donde he venido, etc.) de su origen y de su propósito de entrega. Ellos están totalmente incapacitados para entenderlo, porque son ajenos al Espíritu de Dios (3,8).

Los que no perciben el Espíritu juzgan a Jesús según la mera realidad humana (15). Partiendo de este concepto incompleto del hombre, el Mesías que esperan es el restaurador de las glorias de Israel y el realizador de su victoria sobre los demás pueblos. La afirmación de Jesús no ha sido polémica (yo no doy sentencia contra nadie) (16-17); no excluye a nadie de su invitación a seguirlo. Sería legítima (Dt 17,6; Nm 35,30) por estar apoyado por el Padre (5,36s); ellos mismos se excluyen y se dan su sentencia (3,19). Resume Jesús los dos aspectos de la cuestión: para declararse Mesías basta su propio testimonio (soy yo el testigo en mi causa), pero si ellos ven en ello una sentencia de exclusión, también ésta es válida (además, es testigo… el Padre).

Pregunta irónica; escepticismo total; no hay diálogo, sino hostilidad (19). Jesús descubre el origen de ésta: quien no sabe quién es él, que actúa a favor de los oprimidos, no sabe quién es el Padre, que es Dios a favor del hombre. Los opresores en nombre de la Ley no reconocen a Dios como Padre.

Última mención de la enseñanza de Jesús (20). Jn yuxtapone la mención del Tesoro a la discusión con los fariseos. El templo es un mercado (2,16); el Tesoro guarda los frutos de la explotación del pueblo (cf. Neh 10,33-40). El dios del templo ya no es el Padre, sino el dinero, que ha ocupado su puesto. Jesús dará su vida voluntariamente (aún no había llegado su hora).

SÍNTESIS

La humanidad entera está sometida a un sistema de poder cuyo fundamento es el dinero, que toma el puesto de Dios. Jesús crea una alternativa e invita a la humanidad entera a salir de ese sistema opresor. Apela a la libertad del hombre, para que salga voluntariamente de la opresión. Seguir a Jesús en su éxodo da la experiencia de la vida. Quién desprecia al hombre (7,49) no puede comprender ni aceptar a Jesús.

sábado, 5 de abril de 2025

LECTURAS DEL DOMINGO 6 DE ABRIL DEL 2025

PRIMERA LECTURA. Isaías 43,16-21.

ISAÍAS II (40-55)

16Así dice el Señor, que abrió camino en el mar y senda en las aguas impetuosas;17que sacó a batalla carros y caballos, tropa con sus valientes: caían para no levantarse, se apagaron como mecha que se extingue. 18No recordéis lo de antaño, no penséis en lo antiguo; 19mirad que realizo algo nuevo; ya está brotando, ¿no lo notáis? Abriré un camino por el desierto, ríos en el yermo; 20me glorificarán las fieras salvajes, chacales y avestruces, porque ofreceré agua en el desierto, ríos en el yermo, para apagar la sed de mi pueblo, de mi elegido. 21El pueblo que yo me formé, para que proclamara mi alabanza. 

Explicación. 

43,14-21. Oráculo de salvación, con una interesante concentración de tiempos: presente de liberación (14-15); pasado remoto y glorioso (16-17); futuro próximo, que supera todo el pasado. Es notable la acumulación de títulos del Señor, quizá polemizando con los numerosos títulos de Marduk. 

43,18. Es ley de Israel la memoria de las acciones salvadoras del Señor, y es delito y fuente de culpas, el olvido (Sal 78). Pero la memoria no debe ser fogosa, nostálgica, reposo inerte en el recuerdo, añorar el seno materno -en fórmula moderna-. El recuerdo es válido cuando prepara y abre al futuro. El profeta, paradójicamente, parece sustituir la ley del recuerdo por el principio de la esperanza. Pero resulta que el futuro se describe con imágenes del pasado. 

43,19. La nueva era se abre paso con impulso incontenible, como el brote arrancado de la semilla.

SALMO. 126,1-6.
1Cuando cambió el Señor la suerte de Sión,
creíamos soñar;
2se nos llenaba de risas la boca,
la lengua de júbilo.
Hasta los paganos comentaban:
«El Señor ha estado grande con ellos».
3-EI Señor ha estado grande con nosotros,
y celebramos fiesta.
4Cambia, Señor, nuestra suerte,
como los cauces del Negueb.
5Los que siembran con lágrimas
cosechan con júbilo.
6AI ir iba llorando
llevando la bolsa de semilla;
al volver vuelve cantando
llevando sus gavillas.
Explicación. 
126 Género y situaciónAcción de gracias por una restauración y petición para que se complete. En la mayoría de los textos en que aparece la fórmula "cambiar la suerte", se refiere a la vuelta del destierro de Babilonia: Dt 30,3; ocho veces en el bloque Jr 29,14-33,26. Parece bastante probable que el salmo expresa el gozo por la vuelta del destierro en la primera repatriación, o en tiempo de Nehemías.
El gozo y el sueño. Tan grande es el gozo, que les parece un sueño. ¿Es pesimismo?: en la vida las dichas son sueño. ¿Es cautela?: por si acaso, no entregarse al gozo.
¿Realistas o soñadores? El salmo confiesa entre líneas que los soñadores tenían razón: como Isaías Segundo, como cuantos preparan los grandes cambios de la suerte.
Dos imágenesa) Una lluvia torrencial puede llenar los cauces de torrentes y fertilizar algunas zonas de páramos (Job 38,25-27). Del mismo modo se llenarán los cauces de Judá con las corrientes de nuevos repatriados. b) Había años en que los labradores tenían que quitarse el pan de la boca para reservar simiente. Sembrar, aparte la fatiga del trabajo, era pasar hambre; pero no era estéril. Así la marcha al destierro, vista desde el retorno, no aparece estéril: fue siembra costosa para una cosecha gozosa. La palabra hebrea significa semilla vegetal y estirpe humana: Is 65,9; Jr 31,27; Os 2,25. 
126,1-2a Forma pareja con el 124 como faceta complementaria.
126,2b Los paganos han sido testigos de la acción del Señor a favor de su pueblo: Sal 98,2; Is 52,1.
126,5 Puede compararse con Is 9,2; Sal 4,8.
126,6 Léase Bar 5,5-6.9.
Transposición cristiana.
La resurrección de Cristo es el inaudito cambio de la suerte; tanto que los apóstoles, al ser testigos de ella, no acababan de creerlo. Su cuerpo muerto ha sido la semilla fecunda (Jn 12,24). Siembra y cosecha en Jn 4,36-38. 
 
SEGUNDA LECTURA. Filipenses 3,8-14.
CARTA A LOS FILIPENSES.
8más aún, cualquier cosa tengo por pérdida al lado de lo grande que es haber conocido personalmente al Mesías Jesús, mi Señor. Por él perdí todo aquello y lo tengo por basura con tal de ganar al Mesías 9e incorporarme a él, no por tener la propia rectitud que concede la Ley, sino la que viene por la fe en el Mesías, la rectitud que Dios concede como respuesta a la fe. 10Quiero así tomar conciencia de su persona, de la potencia de su resurrección y de la solidaridad con sus sufrimientos, reproduciendo en mí su muerte 11para ver de alcanzar como sea la resurrección de entre los muertos.
12No es que ya haya conseguido el premio o que ya esté en la meta; sino corriendo a ver si lo obtengo, pues el Mesías Jesús lo obtuvo para mí. 13Hermanos, yo no pienso haberlo ya obtenido personalmente, y sólo una cosa me interesa: olvidando lo que queda atrás y 14lanzándome a lo que está delante, correr hacia la meta, para coger el premio al que Dios llama desde arriba por el Mesías Jesús.

Explicación.

Conocido personalmente (8), sentido del griego gnôsis, conocimiento por experiencia. Pablo no busca ya que Dios lo apruebe por ser fiel a los preceptos de una Ley, sino por su fe en el Mesías; la entrega a éste por la fe/adhesión lo lleva a parecerse a él lo más posible. La incorporación a él por la fe/adhesión resulta en una toma de conciencia de su presencia y actividad (Gál 2,19s), aceptando con él las penalidades (Col 1,24), muriendo con él al pecado (Rom 6,3-5), a la Ley (Gál 1,24), y a los principios del mundo (Rom 12,2; Gál 6,14); esa muerte lleva a la vida (7-11).
 
Comparación con las carreras en el estadio (cf. Rom 9,30s; 1 Cor 9,24-26). No hay que retroceder, hay que ir adelante. Lo obtuvo para mí (12), pasiva de verbo ditransitivo (katelêmphthên, cf. el inglés "I was given"). No importa lo hecho, sino lo que queda por hacer (12-14).  

EVANGELIO.  Jn 8,1-11.
EVANGELIO DE JUAN POR VERSÍCULOS
Nota crítica.- La perícopa 7,53-8,11, que contiene el episodio de la adúltera, aunque ciertamente conserva un relato muy primitivo, no pertenece al Evangelio de Juan. No se encuentra en los mejores testigos del texto, en los codd. que la contienen no ocupa siempre el mismo lugar, el vocabulario que en ella aparece no corresponde al de Jn, y ningún Padre griego la comenta. Un documento la atribuye al Evangelio de Lucas. Por esta razón no se realizan comentarios del texto.
Transcribimos de todos modos el texto.
1Mas Jesús se fue al monte de los Olivos.
2Pero de madrugada se presentó otra vez en el Templo, y todo el pueblo acudía a él. Entonces se sentó y se puso a enseñarles.
3Los escribas y fariseos le llevan una mujer sorprendida en adulterio, la ponen en medio
4y le dicen: «Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en flagrante adulterio.
5Moisés nos mandó en la Ley apedrear a estas mujeres. ¿Tú qué dices?»
6Esto lo decían para tentarle, para tener de qué acusarle. Pero Jesús, inclinándose, se puso a escribir con el dedo en la tierra.
7Pero, como ellos insistían en preguntarle, se incorporó y les dijo: «Aquel de vosotros que esté sin pecado, que le arroje la primera piedra.»
8E inclinándose de nuevo, escribía en la tierra.
9Ellos, al oír estas palabras, se iban retirando uno tras otro, comenzando por los más viejos; y se quedó solo Jesús con la mujer, que seguía en medio.
10Incorporándose Jesús le dijo: «Mujer, ¿dónde están? ¿Nadie te ha condenado?»
11Ella respondió: «Nadie, Señor.» Jesús le dijo: «Tampoco yo te condeno. Vete, y en adelante no peques más.»

LECTURAS DEL MIÉRCOLES 2 DE SEPTIEMBRE DEL 2026

PRIMERA LECTURA. 1 Corintios 3,1-9. 1ª CARTA A LOS CORINTIOS. 1Por mi parte, hermanos, no pude hablaros como a hombres de espíritu, sino com...