viernes, 11 de abril de 2025

LECTURAS DEL SÁBADO 12 DE ABRIL DEL 2025

PRIMERA LECTURA. Ezequiel 37,21-28.

EZEQUIEL

21Esto dice el Señor: Yo voy a recoger a los israelitas de las naciones adonde marcharon, voy a congregarlos de todas partes y los voy a repatriar. 22Los haré un solo pueblo en su país, en los montes de Israel, y un solo rey reinará sobre todos ellos. No volverán a ser dos naciones ni a desmembrarse en dos monarquías. 23No volverán a contaminarse con sus ídolos y fetiches y con todos sus crímenes. Los libraré de sus pecados y prevaricaciones, los purificaré: ellos serán mi pueblo y yo seré su Dios. 24Mi siervo David será su rey, el único pastor de todos ellos. Caminarán según mis mandatos y cumplirán mis preceptos, poniéndolos por obra. 25Habitarán en la tierra que le di a mi siervo Jacob, en la que habitaron vuestros padres; allí vivirán para siempre, ellos y sus hijos y sus nietos, y mi siervo David será su príncipe para siempre. 26Haré con ellos una alianza de paz, alianza eterna pactaré con ellos. Los estableceré, los acrecentaré y pondré entre ellos mi santuario para siempre; 27tendré mi morada junto a ellos, yo seré su Dios y ellos serán mi pueblo. 28Y sabrán las naciones que yo soy el Señor que consagra a Israel, cuando esté entre ellos mi santuario para siempre.

Explicación.

37,15-28. La división del pueblo en dos reinos, Israel y Judá, trágicamente consumada a la muerte de Salomón, ha pesado sobre la conciencia de muchos. Guerra de hermanos, división de culto e intereses políticos han consolidado y hecho más amarga la división. Ahora un doble destierro parece haber hermanado en la desgracia a los miembros divididos del mismo pueblo. No puede haber restauración plena sin reconciliación y unificación de lo dividido (Jr 30,3s; 31,27.31).

Los intentos de Ezequías y Josías no han bastado, el Señor mismo realizará el milagro, y el profeta lo anuncia en una acción simbólica.

a) La palabra dominante es "uno": al principio como artículo indeterminado (cuatro veces), luego como adjetivo "uno solo, único" (siete veces). La unidad se consuma en la mano del profeta y la de Dios, porque las varas son dos, y es la presión de la mano divina la que las mantiene unidas. Aunque no lo llame "único", también el santuario, "mi santuario entre ellos", será un factor eficaz de unidad.

b) David ha sido el artífice de la unidad de las tribus bajo un rey único. En la nación futura volverá a reinar un David y su herencia continuará unida por siempre. Es el pastor de que ha hablado en el capítulo 34.

c)En la parte final repite cinco veces la expresión "para siempre", adosada a temas de la alianza y la monarquía y promesas patriarcales, tierra y fecundidad. En los cap. 40-48 se desarrollan minuciosamente estos datos. Un par de glosas se han deslizado en los versos 16 y 19.

37,28. Como el Señor está en medio de su pueblo, Israel está en medio de las naciones, y por eso es mediador de revelación, órgano de la presencia universal del Señor en el mundo y la historia.

SALMO. Jeremías 31,10-13.
10Escuchad, pueblos, la palabra del Señor,
anunciadla, islas remotas:
El que esparció a Israel lo reunirá, lo guardará
como el pastor a su rebaño;
11el Señor redimió a Jacob,
lo rescató de una mano más fuerte,
12y vendrán entre aclamaciones
a la altura de Sión,
afluirán hacia los bienes del Señor:
trigo y vino y aceite,
y rebaños de vacas y ovejas;
será como huerto regado,
no volverán a desfallecer,
13entonces la muchacha gozará bailando
y los ancianos igual que los jóvenes;
convertiré su tristeza en gozo,
los consolaré y aliviaré sus penas;

Explicación.

31,10. El mensaje se ensancha y coloca el suceso ante un público universal: a todos se revela el amor especial del Señor. "Islas remotas" es expresión típica de Isaías II: 11,11; 41,1; 42,10.12: 49,1.

31,11. La "mano más fuerte" podría ser el poder imperial de Asiria, fuertemente debilitado o ya destruido (depende de la datación del oráculo). Es posible que en aquella época de decadencia algunos israelitas se repatriaran. "Rescatar" es también término favorito de Isaías II.

31,12. El señor convida a todos con los "bienes" de su templo (Sal 65,5): productos de labradores y pastores, que sintetizan la economía de los repatriados.

31,13-14. En la celebración eucarística la enjundia se reservaba para los sacerdotes. ¿Quiénes son éstos? ¿Peregrinos pertenecientes a familias de abolengo sacerdotal?, ¿descendientes de sacerdotes destituidos por Jeroboán (1 Re 12,31)?; ¿son adición del autor de 33,18.21c.22d? La danza expresa el carácter festivo: todos son absorbidos en la rueda gozosa. Aquí termina el gran itinerario de la reconciliación. ¿Demasiado bello para ser real? Así lo piensan Raquel y Efraín.

EVANGELIO. Juan 11,45-56.
45. Muchos de los judíos que había ido a ver a María y habían presenciado lo que hizo, le dieron su adhesión.
46. Algunos de ellos, sin embargo, fueron a ver a los fariseos y les refirieron lo que había hecho Jesús.
 
La sentencia de muerte contra Jesús (11, 47-53).

47. Los sumos sacerdotes y los fariseos reunieron entonces una sesión del Consejo y decían:
-¿Qué hacemos?, porque ese hombre realiza muchas señales.
48. Si lo dejamos seguir así, todos van a darle su adhesión y vendrán los romanos y quitarán de en medio nuestro lugar sagrado e incluso nuestra nación.
49. Pero uno de ellos, Caifás, que era sumo sacerdote el año aquel, les dijo:
-Vosotros no tenéis idea;
50. ni siquiera calculáis que os conviene que un solo hombre muera por el pueblo antes que perezca la nación entera.
51. Esto no lo dijo por cuenta propia; siendo sumo sacerdote el año aquel, profetizó que Jesús iba a morir por la nación;
52. y no sólo por la nación, sino también para reunir en uno a los hijos de Dios dispersos.
53. Así aquel día acordaron matarlo.

La ciudad de Jesús. (11, 54)

54. Por eso Jesús dejó de andar en público entre los judíos y se fue de allí a la región cercana al desierto, a una ciudad llamada Efraín, y allí se quedó con los discípulos.

Preludio: Expectación ante la tercera Pascua. (11,55-57)

55. Estaba cerca la Pascua de los Judíos, y subieron muchos del campo a Jerusalén, antes de la Pascua para lavar su impureza.
56. Buscaban a Jesús y comentaban entre ellos, sin moverse del templo:
-¿Qué os parece?, ¿que no vendrá a las fiestas? 

EXPLICACIÓN.

Reacción natural, la adhesión a Jesús (45); mientras tenía miedo a la muerte, la comunidad no interpelaba ni se veía diferencia alguna entre los judíos y los discípulos de Jesús. Ahora, la comunidad es un testimonio de amor de Dios que libra al hombre del temor más profundo, raíz de todas las esclavitudes. En cambio, los incondicionales del orden injusto (46) dan la noticia a los fariseos, que controlan la situación (9,13). Que el hombre tenga vida y sea libre es para ellos motivo de inquietud.

47-53. Reunión oficial en ambiente pesimista (47). Señal, hecho que apunta a una realidad superior, que ellos se niegan a reconocer; las señales son liberadoras y ellos, los opresores, las ven como un peligro para su hegemonía (48). Que los hombres pierdan el miedo a la muerte alarma al sistema de poder. Buscan en el terreno político (los romanos) un motivo que justifique su oposición a Jesús: un alboroto mesiánico habría provocado la intervención romana. No se preguntan si Jesús es verdaderamente el Mesías; Dios no entra en sus cálculos.

Caifás (49), el que actúa como jefe del pueblo. Ejerce su función proponiendo una salida: sacrificar a un hombre en beneficio del pueblo. Habla con rudeza, sin respeto al Consejo (no tenéis idea), pero apela al interés corporativo (os conviene) (cf. 2 Sm 17, 2-3) (50): pueblo, los sujetos de la alianza (Éx 19,5); nación, la organización política teocrática, centrada en el templo.

En Israel, el sumo sacerdote había sido instituido para ser intermediario entre Dios y el pueblo. Último mensaje de Dios por su medio (51-52); anuncia ciegamente el designio de Dios, sin comprenderlo. Usan la injusticia para defender el templo y la nación; quieren derramar sangre inocente (cf. Jr 7, 5-7). Queda sellado el rechazo de Jesús: “los suyos no lo acogieron” (1,11). Las palabras de Caifás son profecía: “el pueblo” a que él se ha referido abarcará hombres de otras razas y pueblos. Su distintivo no será la consanguinidad con Abrahán (8,33.37.39), sino la consanguinidad con Dios (los hijos de Dios), por haber nacido de él (1,13) mediante el Espíritu (3,6). Reunir en uno, cf. 10,30; 17,22.33; “lo uno”, “la unidad” son la expresión de Jn para designar el reino de Dios. La muerte de Jesús por el pueblo universal será la de pastor que da la vida para defender a sus ovejas, para darles vida (10,10).

Éxito del discurso de Caifás (53); sentencia unánime. Tienen por padre al Enemigo, homicida desde el principio (8,44).

54. Ante el rechazo definitivo de la institución judía, Jesús va a Efraín, otro nombre de Samaría, el pueblo que lo recibió (4,30.39), y primicia de los pueblos que lo aceptarán (cf. Jr 31,9). Es fuera del mundo judío donde Jesús tendrá su ciudad. Donde está él se asienta su comunidad.  

55-56. Tercera y última vez que se menciona la cercanía de la Pascua (2,13; 6,4) (55). Recogiendo las dos anteriores, la Pascua y el templo antiguos van a quedar definitivamente sustituidos por la nueva Pascua y el nuevo santuario (2,19), de donde brotará el agua del Espíritu (7,39; 19,34). La gente sube a purificarse (2 Cr 30,15-20); gracias a la muerte de Jesús va a existir la posibilidad de verdadera purificación (Zac 13,1; 14,8). Sin moverse del templo (56): son las ovejas que sólo Jesús puede sacar (2,14s; 10,3s). Expectación; Jesús no irá a esta fiesta que, según la narración evangélica, nunca será celebrada.

SÍNTESIS.

El designio de Dios sobre el hombre es comunicarle una vida que cambia cualitativamente la que el hombre posee: vida que supera la muerte. Ésta seguirá siendo un hecho biológico, pero no señalará el fin.

La muerte como final de la vida es la expresión máxima de la debilidad humana, que incluye todas las demás debilidades y humillaciones. El miedo a la muerte como desaparición definitiva deja al hombre impotente ante la opresión y funda el poder de los opresores. Liberándolo de este miedo radical, Jesús hace al hombre radicalmente libre, dándole la capacidad de entrega generosa y total.  

El sistema de poder judío identifica la supervivencia del pueblo con la suya propia. Pretende justificar el asesinato de Jesús con el pretexto del bien nacional. Así justifica su oportunismo político y la injusticia que comete. Como institución religiosa, él mismo se destruye, pues deja de ser realidad significativa de la presencia de Dios en la humanidad. La actividad de Jesús a favor de los débiles lo ha interpelado seriamente, pero ahoga la interpelación, intentando eliminar a Dios mismo. Al firmar la sentencia contra Jesús, la institución religiosa deja de existir.

jueves, 10 de abril de 2025

LECTURAS DEL VIERNES 11 DE ABRIL DEL 2025

PRIMERA LECTURA. Jeremías 20,10-13.

JEREMÍAS.

10Oía el cuchicheo de la gente: "Cerco de Pavor",
¡a delatarlo, a delatarlo!
Mis amigos acechaban mi traspié:
A ver si se deja seducir,
lo violaremos y nos vengaremos de él.
11"Pero el Señor está conmigo como fiero soldado,
mis perseguidores tropezarán
y no me vencerán;
sentirán la confusión de su fracaso,
un sonrojo eterno e inolvidable.
12Señor de los ejércitos, examinador justo
que ves las entrañas y el corazón,
que yo vea cómo tomas venganza de ellos,
pues a ti encomendé mi causa.
13Cantad al Señor, alabad al Señor,
que libró al pobre del poder de los malvados".

Explicación.

20,10. Hay que recordar que el Señor había prohibido al profeta casarse. Jeremías, seducido por bellas promesas, ahora se encuentra abandonado y hecho la burla de la gente; sus rivales se ensañan y pretenden aprovecharse de él. El grito de Jeremías es bivalente: significa ¡Violencia! y equivale al grito de socorro de la muchacha amenazada (Dt 22,24.27). Es él quien padece la "violencia" hzq Dt 22,25) de Dios. El verbo ykl puntúa el proceso: prepotencia de Dios, impotencia del profeta, prepotencia del enemigo (7.9.10).

20,11-13. Síntesis del canto de victoria y petición de justicia, inspirado en el lenguaje de los salmos. Véase p. ej. Sal 35,4.8.9.27.       

SALMO. 18,2-7.
( 2 Sm 22; Sal 144)

2 ¡Yo te amo, Señor, mi fortaleza!
3 ¡Señor, mi peña, mi alcázar, mi libertador!
¡Dios mío, roca mía en que me refugio!
¡Fuerza mía salvadora, mi baluarte famoso!
4 Invoco al Señor y quedo libre del enemigo.
5 Me cercaban lazos de Muerte,
torrentes destructores me aterraban,
6 me envolvían lazos del Abismo,
me asaltaban redes de muerte.
7 En el peligro invocaba al Señor
pidiendo socorro a mi Dios;
desde su templo escuchó mi clamor,
mi grito de socorro
llegó a su presencia, a sus oídos.

Explicación.

Otra versión del salmo, con algunas variantes, se lee en 2 Sm 22.

18,2-4 Forman la introducción. 2-3 y la primera palabra de 4 contienen una triple invocación, "Señor, Señor, Dios mío", y ocho títulos que pertenecen al campo bélico. Sigue en 4 una síntesis programática.

18,2 Muy llamativo por lo insólito es el verbo inicial rhm, que expresa un amor "visceral", un afecto "entrañable". Como si fuera el sustrato vital de donde brotan otras actitudes. Una emoción intensa que busca expresión y desahogo en un flujo torrencial.

18,5-6. Persecución de un enemigo encarnizado. De la expresión corriente "me persiguen a muerte" salta el poeta a imaginarse Muerte y Abismo personificados. Sus armas son "cuerdas" o lazos para apresar y retener, "trampas" con que atrapar, "torrentes devastadores" con que arrollar. No hay escapatoria, por el poder incontrastable del enemigo y porque está cerrado el cerco.

18,7 La única salida es hacia arriba; para comunicar sirve el grito. Desde arriba Dios puede sacar al hombre acorralado.

TRANSPOSICIÓN CRISTIANA.

Por la presencia "poética" de David, el salmo ha sido leído en clave mesiánica y puesto en boca de Jesucristo. Su lucha y su victoria son de un orden nuevo. 
  
EVANGELIO. Juan 10,31-42.
31. Los dirigentes cogieron de nuevo piedras para apedrearlo.
32. Les replicó Jesús:
-Muchas obras excelentes os he hecho ver, que son obras del Padre; ¿por cuál de ellas me apedreáis?
33. Le contestaron los dirigentes:
-No te apedreamos por ninguna obra excelente, sino por blasfemia; porque tú, siendo un hombre, te haces Dios.
34. Les replicó Jesús:
-¿No está escrito en vuestra Ley: “Yo he dicho: Sois dioses”?
35. Si llamó dioses a aquellos a quienes Dios dirigió su palabra, y ese pasaje no se puede suprimir,
36. de mí, a quien el Padre consagró y envió al mundo, ¿vosotros decís que blasfemo porque he dicho: “Soy hijo de Dios”?
37. Si yo no realizo las obras de mi Padre, no me creáis;
38. pero si las realizo, aunque no me creáis a mí, creed las obras; así sabréis de una vez que el Padre está identificado conmigo y yo con el Padre.
39. Otra vez intentaron prenderlo, pero se les escapó de las manos.

Jesús, más allá del Jordán (Jn 10, 40-42)

40. Se fue esta vez al otro lado del Jordán, al lugar donde Juan había estado bautizando al principio, y se quedó allí.
41. Acudieron a él muchos y decían:
-Juan no realizó ninguna señal, pero todo lo que dijo Juan de éste era verdad.
42. Y allí muchos le dieron su adhesión.

EXPLICACIÓN.

Recurren a la violencia, con intención de matarlo (apedrearlo, cf. 8,59) son los mentirosos y homicidas (8,44). Ya que no pueden impugnar sus obras, pretenden atacar la ortodoxia de sus palabras. Tachan de blasfemia el designio de Dios (cf. 1,1) (30-33). Vuestra ley (34): Jesús no la considera suya (7,19; 8,17; 15,25). El apelativo dioses indica una particular semejanza con Dios; en el AT se aplicaba a los que reflejaban el poder de un Dios justiciero (los jefes en cuanto jueces), por eso Jesús se distancia del texto que cita (Sal 82,6) (vuestra ley); la semejanza con Dios no está en el poder, sino en la actividad del amor (37-38).

Desafío final a los dirigentes (37-38ª): la calidad del hombre se prueba por la de sus obras; él demuestra ser enviado e Hijo de Dios con las obras que realiza. Ellos, los embusteros y asesinos (8,44; 10,1.8.10), no pueden de ningún modo representar a Dios. Las credenciales jurídicas de que se glorían no cuentan; las únicas que atestiguan una misión divina no son siquiera las palabras (no me creáis), sino las obras. De ellas deben deducir la unidad entre Jesús y el Padre (cf. 8,46) (38b); ambos tienen el mismo objetivo, dar vida al hombre.

Intentan prenderlo, porque no tienen respuesta (39). Como de costumbre, apelan a la violencia (7,30; 8,20.59). Jesús sale definitivamente del templo.  


40-42. Después de la ruptura definitiva con la institución, Jesús efectúa la segunda etapa de su éxodo (cf. 6,1: paso del mar), el paso del Jordán, que recuerda el de Josué con el pueblo israelita para entrar en la tierra prometida (Jos 3-4). A su comunidad, nueva tierra prometida, la sitúa fuera del país judío que lo rechaza (se quedó allí). Muchos lo siguen en su éxodo (41), la nueva comunidad empieza a existir. Se insiste en el papel de Juan Bautista. No hizo señales porque sólo anunciaba a Jesús. Allí (42), en oposición a Jerusalén y al templo.

miércoles, 9 de abril de 2025

LECTURAS DEL JUEVES 10 DE ABRIL DEL 2025

PRIMERA LECTURA. Génesis 17,3-9.

GÉNESIS.

3Abrán cayó rostro en tierra y Dios le habló así:
4-Mira, éste es mi pacto contigo: serás padre de una multitud de pueblos. 5Ya no te llamarás Abrán, sino Abrahán, porque te hago padre de una multitud * de pueblos. 6Te haré fecundo sin medida, sacando pueblos de ti, y reyes nacerán de ti. 7Mantendré mi pacto contigo y con tu descendencia en futuras generaciones, como pacto perpetuo. Seré tu Dios y el de tus descendientes futuros. 8Os daré a tí y a tu descendencia futura la tierra de tus andanzas -la tierra de Canaán- como posesión perpetua. Y seré tu Dios. 9Dios añadió a Abrahán.
-Tú guarda el pacto que hago contigo y tus descendientes futuros.

Explicación.

17,2.4 El contenido primero de la alianza es una promesa de fecundidad: el mismo de las bendiciones, como actualización individual de la bendición genesíaca. El padre de un pueblo es un patriarca.

17,4. Rom 4,17.

17,5. El cambio de nombre indica la nueva situación y, como impuesto por Dios, es prenda del futuro. *Padre de pueblos: ab hamon.

17,7-8. En esta repetición complementaria se alarga el pacto a la descendencia. Por ahora sin estrecharla a un pueblo explícitamente, pero sí en la mente del autor. Lo sugiera la promesa: Seré tu Dios: (falta la otra mitad "serán mi pueblo", oficial desde la alianza sinaítica).

17,8. Con la prolongación a los descendientes viene otro contenido de la promesa: la tierra. Distingue las "andanzas" de Abrahán de la "posesión" de sus descendientes.

17,9-10. Al patriarca y sus descendientes toca "guardar" el pacto ya otorgado por Dios. El modo de "guardarlo" consiste en llevar cada uno en su carne la marca de la pertenencia a su Dios.     

SALMO. 105,4-9.

4Recurrid al Señor y a su poder 
buscad siempre su presencia.
5Recordad las maravillas que hizo,
sus prodigios y las sentencias de su boca.
6iEstirpe de Abrahán, su siervo,
hijos de Jacob, su elegido!
7EI Señor es nuestro Dios
él gobierna toda la tierra.
8Se acuerda siempre de su alianza,
de la palabra dada, por mil generaciones.
9de la alianza sellada con Abrahán
y el juramento hecho a Isaac, 
Explicación.
105,5 Las "sentencias" son tanto judiciales como legales, son actos de gobierno. 
105,6 El paralelismo deja por ahora sitio a dos patriarcas: Is 41,8.
105,8-11 Planteamiento de la historia sucesiva. Se presenta la terna oficial de los patriarcas. Citada en los relatos de vocación de Moisés (Ex 3,6; 6,2), de intercesión (Ex 32, 13) ; véanse también Lv 26,42; Jr 33,26. Elabora un tejido poco diferenciado de verbos, "mandar, estipular, confirmar", y complementos "alianza, palabra, juramento, decreto": todo ello de duración perpetua. El contenido es escueto: "a ti te daré".
Transposición cristiana.
El tema de la promesa, contrapuesta a la ley, es fundamental en la teología de Pablo. Para comenzar léanse Gal 3,16-18.26-29; Rom 4,16. La Iglesia debe incorporar a su alabanza la historia de Israel, como parte de su historia. Después puede añadir otras meditaciones de su historia.  
EVANGELIO. Juan 8,51-59.
EVANGELIO DE JUAN POR VERSÍCULOS
51. Pues sí, os lo aseguro: Quien cumpla mi mensaje, no sabrá nunca lo que es morir.
52. Replicaron entonces los dirigentes:
-Ahora estamos seguros de que estás loco. Abrahán murió y los profetas también, ¿y tú sales diciendo que quien cumpla tu mensaje no probará nunca la muerte?
53. ¿Acaso eres tú más que nuestro padre Abrahán, que murió? También los profetas murieron. ¿Quién pretendes ser?
54. Repuso Jesús:
-Si yo mismo me procurase gloria, mi gloria no valdría nada; es mi Padre quien me la procura, el que vosotros decís que es vuestro Dios,
55. aunque nunca lo habéis conocido. Yo, en cambio, sé quién es y, si negase saberlo, sería un mentiroso parecido a vosotros. Pero sé quién es y cumplo su mensaje.
56. Abrahán, vuestro padre, saltó de gozo por que iba a ver este día mío, lo vio y se llenó de alegría.
57. Los dirigentes le replicaron:
-¿No tienes todavía cincuenta años y has visto a Abrahán en persona?
58. Les contestó Jesús:
-Pues sí, os lo aseguro: Desde antes que existiera Abrahán, soy yo lo que soy.
59. Cogieron piedras para tirárselas, pero Jesús se ocultó saliendo del templo.


EXPLICACIÓN.


Les expone el fruto del amor al hombre, de las exigencias de Dios. A los que lo quieren matar quiere atraerlos a la vida. La actividad a favor del hombre (Quien cumpla mi mensaje) (51), a la que lleva el Espíritu, es fuente de vida, hasta el punto de excluir toda experiencia de muerte. Ésa no existe para el que sigue a Jesús. La muerte física no interrumpe la vida ni es una experiencia de destrucción. La vida que Jesús comunica no conoce fin (3,16; 4,34; 5,21).

No responden a la invitación, continúan oponiéndose a Jesús (52). Piensan haber encontrado la prueba final de su locura. Han muerto hasta los hombres más cercanos a Dios (Abrahán y los profetas; cf. Zac 1,5). Insisten en la idea de la muerte inevitable (53). Le preguntan de nuevo por su identidad; no piensan por un momento que sea el Mesías. Jesús no pretende arrogarse títulos (54); le basta el amor/gloria del Padre que resplandece en él. Conocer a Dios (55) significa practicar la justicia y el derecho (Jr 22,15b-17; Os 4, 1-2); nunca lo han practicado. Jesús sabe que Dios es el Padre cuyo designio es comunicar vida al hombre. Se distancia de nuevo de los israelitas (Abrahán, vuestro padre) (56); no quiere particularismos; no reconoce más Padre que Dios. Se pensaba que, cuando Dios hizo la alianza con Abrahán, le había revelado el lejano futuro, que podía incluir los días del Mesías. Jesús es superior a Abrahán por ser el cumplimiento de la promesa que Dios le hizo.

Abrahán se alegró al ver este futuro; ellos se enfurecen con Jesús: no son hijos de Abrahán. No entienden la alusión mesiánica y responden con el sarcasmo (57). A los cincuenta años terminaba la vida activa. Cambian la perspectiva: no preguntan si Abrahán vio el día de Jesús/el Mesías, sino si Jesús ha visto a Abrahán. Declaración solemne (58). No se detiene en la cuestión que ellos proponen, su afirmación es más genérica y también toma pie de las opiniones del tiempo sobre el Mesías. Se afirmaba que, desde antes de la creación, Dios había concebido el proyecto de Israel, la Ley y el Mesías (cf. Sal 72,17). Jesús, el Mesías, fue siempre un determinante de la historia, pues en él había de brillar la gloria/amor de Dios (17,1) y realizarse su proyecto (1,14).

No pueden tolerar que se haga superior a Abrahán (59). Los que buscaban su muerte (7,1) se aprestan a ejecutarla (cf. Éx 17, 1-7): son hijos legítimos del asesino (8,44). Jesús vuelve a la clandestinidad (cf. 7,10.14). La gloria de Dios se aleja del templo, dejándolo vacío (Ez 10,18).

SÍNTESIS.

La experiencia de Dios como Padre, obtenida por la práctica del amor fiel, inaugura un nuevo sistema de relaciones. Ella descubre al hombre la verdad de Dios, el Padre que por amor le comunica incesantemente su propia vida; la verdad sobre sí mismo y los demás hombres, objeto del amor incondicional de Dios y llamados a ser hijos suyos, alcanzando una plenitud igual a la de Jesús. Quien no tiene experiencia de Dios como Padre, lo concibe como un Dios de poder que somete al hombre.

El sistema opresor tiene como dios el poder del dinero. Se encarna en un círculo de poder y se justifica mediante una ideología (la mentira, la tiniebla) que propone sus principios: la inviolabilidad del poder y la necesidad de la correlativa sumisión. Su acción es la opresión y la muerte para el hombre. Quien acepta esa ideología (el pecado) se hace esclavo.

martes, 8 de abril de 2025

LECTURAS DEL MIÉRCOLES 9 DE ABRIL DEL 2025

PRIMERA LECTURA. Daniel 3,14-20.24(91)-25(92).28(95).

DANIEL.

14-¿Es cierto, Sidrac, Misac y Abdénago, que no respetáis a mis dioses ni adoráis la estatua que he erigido?15Mirad: si al oír tocar la trompeta, la flauta, la cítara, el láud, el arpa, la vihuela y todos los demás instrumentos estáis dispuestos a postraros adorando la estatua que he hecho, hacedlo; pero si no la adoráis, seréis arrojados al punto dentro del horno encendido abrasador, y ¿qué Dios os librará de mis manos?
16Sidrac, Misac y Abdénago contestaron:
17-Majestad, a eso no tenemos por qué responder. Si es así, el Dios a quien veneramos puede librarnos del honro encendido y nos librará de tus manos. 18Y aunque no lo haga, conste, majestad, que no veneramos a tus dioses ni adoramos la estatua de oro que has erigido.
19Nabucodonosor, furioso contra Sidrac, Misac y Abdénago y con el rostro desencajado por la rabia, mandó encender el horno siete veces veces más fuerte que de costumbre, 20y ordenó a algunos de sus soldados más robustos que atasen a Sidrac, Misac y Abdénago y los echasen en el horno encendido abrasador.
24(91)Entonces el rey, estupefacto, se levantó apresuradamente y preguntó a sus consejeros:
-¿No eran tres los hombres que atamos y echamos al horno?
Le respondieron.
-Así es, majestad.
25(92)Preguntó:
-¿Entonces cómo es que veo cuatro hombres, sin atar, paseando por el horno sin sufrir nada? Y el cuarto parece un ser divino.
28(95)Nabucodonosor entonces dijo:
-Bendito sea el Dios de Sidrac, Misac y Abdénago, que envió un ángel a salvar a sus siervos, que, confiando en él, desobedecieron el decreto real y prefirieron arrostrar el fuego antes que venerar y adorar otros dioses que el suyo.

Explicación.

3,15. Aunque el rey no controla los elementos, puede manejar a su arbitrio un fuego domesticado. Su desafío implica que ningún dios puede controlar ese fuego.

3,17-18. La traducción suaviza una dificultad gramatical. En su declaración expresan los jóvenes el temple del martirio ante el emperador del universo y toda su corte. Están convencidos de que su Dios puede librarlos, pero del poder no deducen el hecho. Los extranjeros necesitan ver el hecho para creer en el poder.

3,24(91). (Hebreo). Continúa el relato original.

3,25(92). El "ser divino" se llama "ángel" en el v.28. El rey ve al personaje en figura humana, como los otros tres, pero descubre en él rasgos o aspecto divino (cfr. Gn 18 y Jue 13); no consigue tanto Tobit (Tob 5).         

3,28-29(95-96). Resume el sentido teológico del relato. En la mente del emperador pagano no es profesión de monoteísmo, sino aceptación del Dios de los judíos en el panteón del imperio. En la mentalidad del autor Yhwh es Dios único. No se trata del Dios metafísico, sino del que actúa a favor de los hombres. La cuestión es salvar o no salvar; es el planteamiento de Is 43,11 y 45,21. A los judíos les dice el autor que hay un solo Dios salvador, por tanto hay un solo Dios. A los paganos no les hace sacar la última consecuencia, que Is 45,14 pone en boca de paganos convertidos.

SALMO. Daniel 3,52-56.
52Bendito eres, Señor, Dios de nuestros padres,
a ti gloria y alabanza por los siglos.
Bendito sea tu nombre, santo y glorioso,
a él gloria y alabanza por los siglos.
53Bendito eres en el templo de tu santa gloria,
a ti gloria y alabanza por los siglos.
54Bendito eres en tu trono real,
a ti gloria y alabanza por los siglos.
55Bendito cuando cabalgas sobre querubines
sondeando los abismos,
a ti gloria y alabanza por los siglos.
56Bendito eres en la bóveda del cielo,
a ti gloria y alabanza por los siglos.

Explicación.

3,53-54. Templo y trono celestes, del rey del cielo.

3,56. La bóveda es el firmamento.    

EVANGELIO. Juan 8,31-42.
El mito del linaje (8,31-59)

31. Dijo entonces Jesús a los judíos que le habían dado crédito:
-Vosotros, para ser de verdad mis discípulos, tenéis que ateneros a ese mensaje mío;
32. conoceréis la verdad y la verdad os hará libres.
33. Reaccionaron contra él:
-Somos linaje de Abrahán y nunca hemos sido esclavos de nadie: ¿cómo dices tú: “Llegaréis a ser libres”?
34. Les replicó Jesús:
-Pues sí, os aseguro que todo el que practica el pecado es esclavo.
35. Ahora bien, el esclavo no se queda en la casa para siempre, el hijo se queda para siempre.
36. Por tanto, si el Hijo os da la libertad, seréis realmente libres.
37. Ya sé que sois linaje de Abrahán, y, sin embargo, tratáis de matarme a mí, porque ese mensaje mío no os cabe en la cabeza.
38. Yo propongo lo que he visto personalmente junto al Padre, y también vosotros hacéis lo que habéis aprendido de vuestro padre.
39. Le repusieron:
-Nuestro padre es Abrahán.
Les respondió Jesús:
-Si fuerais hijos de Abrahán, realizaríais las obras de Abrahán;
40. en cambio, tratáis de matarme a mí, hombre que os he estado proponiendo la verdad que aprendí de Dios. Eso no lo hizo Abrahán.
41. Vosotros realizáis las obras de vuestro padre.
Le replicaron entonces:
-Nosotros no hemos nacido de prostitución; un solo padre tenemos, Dios.
42. Les replicó Jesús:
-Si Dios fuera vuestro padre, me querríais a mí, porque yo estoy aquí procedente de Dios; y tampoco he venido por decisión propia, fue él quien me envió.

 Explicación.

A los judíos que le han dado fe, Jesús los invita a practicar su mensaje; no le bastan adhesiones de principio (31); es posible dar crédito a Jesús sin sacar las consecuencias. La práctica del mensaje/amor, rompiendo con el orden injusto, les dará libertad (32), pues comunica el Espíritu/vida (3,34), dando la experiencia de la vida/verdad: en ella el hombre percibe a Dios como Padre y a sí mismo como hijo. Esta nueva relación hace libres. Así se constituye el verdadero discípulo.

La libertad que comunica Jesús sobrepasa la mera posibilidad de opción; sitúa al hombre en su verdadero rango: partícipe de la libertad del Padre; como él, es señor de sí mismo. Quien no tiene experiencia del Padre es esclavo, porque concibe a Dios como un Soberano que somete al hombre, legitimando con eso toda tiranía. Reacción indignada (33): orgullo de raza; basta pertenecer al linaje de Abrahán para ser libre. Respuesta (34): ese linaje no garantiza la libertad, pues no impide que cometan el pecado, dando su adhesión a un sistema esclavizador. Alusión a los dos hijos de Abrahán (35): Isaac, libre; Ismael, esclavo. En paralelo, Dios Padre y Jesús Hijo (36), que, siendo libre, puede dar la libertad a los que son esclavos, dándoles el Espíritu.

No basta la descendencia para ser hijo (37), hay que demostrarlo con el modo de obrar. Al quererlo matar a él se oponen al Padre, el Dios que ama al hombre (38). Insinúa que tienen otro padre que no es Abrahán ni tampoco Dios. Nueva reacción (39), afirmando su ascendencia. Respuesta (40): no tienen por padre a Abrahán, pues no se portan como él.

Al comprender que los acusa de idolatría (41: prostitución), se profesan fieles al único Dios. 

LECTURAS DEL MIÉRCOLES 2 DE SEPTIEMBRE DEL 2026

PRIMERA LECTURA. 1 Corintios 3,1-9. 1ª CARTA A LOS CORINTIOS. 1Por mi parte, hermanos, no pude hablaros como a hombres de espíritu, sino com...