lunes, 3 de agosto de 2026

LECTURAS DEL MARTES 4 DE AGOSTO DEL 2026

2 OPCIONES.

1ª OPCIÓN.

Primera Lectura. Jeremías 30,1-2.12-15.18-22.
1Palabras que dirigió el Señor a Jeremías:
2-Así dice el Señor: Escribe en un libro todas las palabras que te he dicho.
12Así dice el Señor: su fractura es incurable,
tu herida está enconada,
13no hay remedio para tu dolencia
ni cura que cierre tu herida.
14Tus amantes te olvidaron y ya no te buscan,
porque te derrotó el enemigo
con cruel escarmiento;
por la masa de sus crímenes,
por tus muchos pecados.
15¿A qué gritas por tu herida?
Tu llaga es incurable;
por la masa de tus crímenes,
por tus muchos pecados te he tratado así.
18Pues así dice el Señor:
Yo cambiaré la suerte
de las tiendas de Jacob,
compadecido de sus moradas;
sobre sus ruinas será reconstruida la ciudad,
su palacio se asentará en su puesto;
19resonarán allí himnos y rumores de fiesta;
los haré crecer y no menguar, los honraré
y no serán despreciados.
20Serán sus hijos como antaño,
asamblea estable delante de mí;
21castigaré a sus opresores,
de ella saldrá su príncipe,
de ella nacerá su jefe, y yo lo acercaré hasta mí;
¿quién, si no, osaría acercarse a mí?
22Vosotros seréis mi pueblo, yo seré vuestro Dios,
oráculo del Señor.

Explicación.

30,1 * Años 627-622.

30,2 Introducción a toda la serie. Los oráculos hablan del futuro: por eso se han de escribir y conservar (Is 8,16). Además, porque siendo promesas de venturas, el cumplimento las habrá de acreditar (28,9). Los destinatarios son Israel y Judá.

30,12-15 Cambio de imagen: herida y fractura: véanse 4,6.20; 6,1.14; 8,11.21; 10,19; 14,17. Ni la paciente puede hacer nada para sanar ni sus amigos de antes le prestarán sus servicios: está enferma y abandonada (Sal 41,5-10)

30,13 El hebreo añade "quien juzgue tu causa", que no concuerda con el contexto próximo.

30,14 Los amantes son aquí los aliados, como en 22,20 o Lam 1,2.19.

30,18 Al actualizar el oráculo, alguien añadió la nueva identificación "es Sión". La capital representa al pueblo entero.

30,19-20 La población, diezmada en la guerra y la deportación, vuelve a crecer. Y se llama "asamblea", título del pueblo escogido en Nm, raro en la literatura profética.

30,21 El jefe ya no será un extranjero, sino un nativo; y su nombramiento estará ratificado por el Señor (Dt 17,15). Pero evita el título de "rey". Quizá polemice con las usurpaciones y cambios de dinastía en el reino septentrional.

30,22 Fórmula clásica de alianza: 7,23; 11,4; 13,11; 24,7; 31,1.13; 32,38

Salmo. 102,16-23.29
16Los paganos respetarán tu nombre, Señor,
todos los reyes del mundo, tu gloria.
17Cuando el Señor reconstruya Sión
y aparezca en su gloria,
18y se vuelva a las súplicas de los indefensos
y no desprecie su súplica,
19quede esto escrito para la generación futura,
y el pueblo recreado alabará al Señor:
20Que el Señor se ha asomado
desde su excelso santuario
desde el cielo se ha fijado en la tierra,
21para escuchar los lamentos de los cautivos
y librar a los condenados a muerte.
22Así se anunciará en Sión la fama del Señor
y su alabanza en Jerusalén,
23cuando se reúnan unánimes los pueblos
y los reinos para servir* al Señor. 
29Los hijos de tus siervos y su linaje
habitarán establemente en tu presencia.  
Explicación.
102,14-16 La súplica cambia de enfoque y mira a la ciudad con afecto intenso. Del Señor apela a las cualidades tradicionales, "compasión y piedad": Ex 34,6; Jon 4,2; Sal 86,15 etc. Del pueblo comenta el amor tierno y compasivo por la capital: compárese con Ez 24,21. De los enemigos predice un genérico "respetar, venerar". La relación entre dolor personal y pena por la ciudad, con otras coincidencias temáticas, se puede apreciar leyendo entera la tercera Lamentación; en concreto los versos 4.8.22.43.48.50.61.
102,14 Con la tranquila duración de Dios se enfrenta la impaciencia humana, que le recuerda a Dios sus plazos: Hab 2,3.
102,15 El orante con sus compañeros intentan contagiarle a Dios su compasión; ¿o están, sin saberlo, contagiándose ellos de la compasión divina?
102,16 No se trata todavía de conversión formal, sino de reconocimiento del Dios extranjero: véase Is 59,19.
102,17-23 Es muy difícil acertar con el correcto reparto sintáctico de estos versos, por la ambigüedad de la partícula ki,y por la indecisión de los tiempos verbales. A través de nuestra perplejidad se abre paso una percepción clara: que Sión será reconstruida, que el hecho se ha de registrar por escrito, que redundará en un culto universal del Señor.
102,17. La reconstrucción es tema central en Ez 36,33-36; Is 54,11 s; Am 9,11; Sal 51,20.
102,19 "Escribirlo" arguye una lúcida y firme conciencia histórica sobre el destino del pueblo: Is 30,8; Jr 30,2; Job 19,24.
102,20 "Se asoma": vigilante en Sal 14,2, benévolo en Dt 26,15.
102,21 No basta reconstruir la ciudad si faltan hombres para repoblarla: Is 49,22. Los "condenados a muerte" están encerrados en una mazmorra esperando la ejecución: cfr. Ez 37,11 s. 
102,23 El culto es más que el reconocimiento genérico (16): quizá se inspire en Is 2,2-5; Sof 3,9s. Con esta visión gloriosa, sobrepuesta a un panorama de ruinas, podría terminar el salmo. Pero, tras una pausa, la visión se desvanece, y el orante se repliega sobre sí. * O: dar culto. 
102,29 Termina con una confesión de esperanza: no en la inmortalidad personal, sino la del pueblo.
Transposición cristiana.
Heb 1,10-12 cita los versos 26-28 para exaltar la dignidad del Hijo de Dios. También podemos ensayar la lectura eclesiológica: el salmo nos enseña a inscribir nuestras penas personales en un contexto ancho. Creyendo en la resurrección, esperamos que nuestros cuerpos serán reconstruidos. 

Evangelio. Mateo 14,22-36.
EVANGELIO DE MATEO. ÍNDICE.
22 Enseguida obligó a los discípulos a que se embarcaran y se le adelantaran a la otra orilla, mientras él despedía a las multitudes.
23a Después de despedirlas subió al monte para orar a solas.
   23b Caída la tarde, seguía allí solo. 
24 Mientras tanto la barca iba ya muy lejos de tierra, maltratada por las olas, porque llevaba viento contrario.
25 De madrugada se les acercó Jesús andando sobre el mar.
26 Los discípulos, viéndolo andar sobre el mar se asustaron diciendo que era un fantasma, y daban gritos de miedo.
27 Jesús les habló enseguida:
- ¡Ánimo, soy yo, no tengáis miedo!
28 Pedro le contestó:
- Señor, si eres tú, mándame llegar hasta ti andando sobre el agua.
29 Él le dijo:
- Ven.
Pedro bajó de la barca y echó a andar sobre el agua para llegar hasta Jesús;
30 pero al sentir la fuerza del viento le entró miedo, empezó a hundirse y gritó:
- ¡Sálvame, Señor!
31 Jesús extendió en seguida la mano, lo agarró y le dijo:
- ¡Qué poca fe! ¿Por qué has dudado?
32 En cuanto subieron a la barca cesó el viento.
33 Los de la barca se postraron ante él diciendo:
- Realmente eres Hijo de Dios.
34 Terminada la travesía tomaron tierra en Genesaret.
35 Los hombres del lugar, al reconocerlo, avisaron por toda la comarca, y le llevaron los enfermos,
36 rogándole que les dejara tocar siquiera el borde de su manto, y todos los que lo tocaron se curaron.

EXPLICACIÓN.

Aleja a los discípulos del contacto con la multitud, para evitar el falso mesianismo triunfal (22). Primera mención de la oración de Jesús (cf. 26,36ss) (23a).

23B - 33.     La barca, figura de la comunidad; a la otra orilla: a país pagano; el viento contrario: la resistencia de los discípulos a alejarse del lugar donde está la esperanza de un triunfo. Andar sobre el agua, privilegio divino (Job 9,8; 38,16) (25). Reacción: incredulidad (fantasma), no reconocen al Hombre-Dios (1,23). Soy yo (27), fórmula de identificación divina (Éx 3,14; Is 43,1.3.10s). Desafío de Pedro (28). Señor, mándame, quiere andar sobre el agua, participar de la condición divina de Jesús, pero como milagro, no por su entrega personal. Esperaba lograrlo sin obstáculos; ha olvidado que el hombre se hace hijo de Dios en medio de la oposición y persecución (5,10s).

34 - 36.       La barca no llega a tierra pagana: los discípulos no están preparados para la misión. El mínimo contacto con Jesús da la salud al hombre. 
2ª OPCIÓN.
Primera Lectura. Ezequiel 3,17-21
17-Hijo de Adán, te he puesto de atalaya en la casa de Israel. Cuando escuches una palabra de mi boca, les darás la alarma de mi parte. 18Si yo digo al malvado que es reo de muerte y tú no le das la alarma -es decir, no hablas poniendo en guardia al malvado para que cambie su mala conducta y conserve la vida-, entonces el malvado morirá por su culpa y a ti te pediré cuentas de su sangre. 19Pero si tú pones en guardia al malvado, y no se convierte de su maldad y de su mala conducta, entonces él morirá por su culpa, pero tú habrás salvado la vida. 20Y si el justo se aparta de su justicia y comete maldades, pondré un tropiezo delante de él y morirá; por no haberlo puesto en guardia, él morirá por su pecado y no se tendrán en cuenta las obras justas que hizo; pero a ti te pediré cuenta de su sangre. 21Si tú, por el contrario, pones en guardia al justo para que no peque, y en efecto no peca, ciertamente conservará la vida por haber estado alerta, y tú habrás salvado la vida.
Explicación.
3,16-21 En el capítulo 18 y sobre todo en el 33 se describe la responsabilidad del profeta en términos de una casuística rigurosa: destruida la ciudad santa y perdida la esperanza, el profeta apela a la responsabilidad de cada individuo.

El editor del libro quiso presentar esa característica ya al principio de la obra, como explicando su vocación. Para ello copió y adaptó algunos versos del ca. 33 (que veremos en su lugar). Así resulta que el v.16 queda separado de 4,1.
Salmo. 117,1-2
(Rom 15,11)
1 Alabad al Señor, todas las naciones,
aclamadlo, todos los pueblos.
2porque la lealtad del Señor
puede más que nosotros
y la fidelidad del Señor es perpetua.
Explicación.
117 El salmo más breve del salterio. Un himno completo. Algunos han preguntado si era una antífona aplicable a otros salmos, o el esquema para un desarrollo libre. Un dato es llamativo: la motivación es nacional, "nosotros", la invitación es universal. ¿Es legítima y convincente la invitación? Pablo lo cita en Rom 15,11 para subrayar el alcance universal del mensaje evangélico.
Evangelio. Mateo 9,35 -- 10,1
935 Recorría Jesús todos los pueblos y aldeas, enseñando en las sinagogas de ellos, proclamando la buena noticia del Reino y curando todo achaque y enfermedad.
36 Viendo a las multitudes, se conmovió, porque andaban maltrechas y derrengadas como ovejas sin pastor.
37 Entonces dijo a sus discípulos:
- La mies es abundante y los braceros pocos; por eso,
38 rogad al dueño que mande braceros a su mies.
101 Y llamando a sus doce discípulos, les dio autoridad sobre los espíritus inmundos para expulsarlos y curar todo achaque y enfermedad.
Explicación.
Nueva sección. Sumario de la actividad de Jesús (cf. 4,23) (35). Como ovejas sin pastor, cf. Nm 27,17; nadie se ocupa del pueblo. Situación desesperada. La petición al Padre (38) hará tomar conciencia de la necesidad. No hay en Mt institución de los Doce; representan al nuevo Israel, a todos los que han aceptado el programa de Jesús (5,3-10). Los capacita para vencer las resistencias al mensaje (10,1, espíritus inmundos). 

domingo, 2 de agosto de 2026

LECTURAS DEL LUNES 3 DE AGOSTO DEL 2026

Primera Lectura. Jeremías 28,1-17.

JEREMÍAS.

1Ese mismo año, el cuarto* del reinado de Sedecías en Judá, el mes quinto, Ananías, hijo de Azur, profeta natural de Gabaón, me dijo en el templo, en presencia de los sacerdotes y de toda la gente:
2-Así dice el Señor de los ejércitos, Dios de Israel: Rompo el yugo del rey de Babilonia. 3Antes de dos años devolveré a este lugar todo el ajuar del templo que Nabucodonosor, rey de Babilonia, acaparó y se llevó a Babilonia. 4A Jeconías, hijo de Joaquín, rey de Judá, y a todos los judíos desterrados en Babilonia yo los haré volver a este lugar -oráculo del Señor-. Porque romperé el yugo del rey de Babilonia.
5El profeta Jeremías respondió al profeta Ananías, en presencia de los sacerdotes y del pueblo que estaba en el templo; 6el profeta Jeremías dijo:
-¡Amén, así lo haga el Señor! Que el Señor cumpla tu profecía trayendo de Babilonia a este lugar todo el ajuar del templo y a todos los desterrados. 7Pero escucha lo que yo te digo a ti y a todo el pueblo: 8Los profetas que nos precedieron, a ti y a mí, desde tiempo inmemorial, profetizaron guerras, calamidades y epidemias a muchos países y a reinos dilatados. 9Cuando un profeta predecía prosperidad, sólo al cumplirse su profecía era reconocido como profeta enviado realmente por el Señor.
10Entonces Ananías le quitó el yugo del cuello al profeta Jeremías y lo rompió, 11diciendo en presencia de todo el pueblo:
-Así dice el Señor: Así es como romperé el yugo del rey de Babilonia, que llevan al cuello tantas naciones, antes de dos años. El profeta Jeremías se marchó por su camino.
12Después que el profeta Ananías rompió el yugo que el profeta Jeremías llevaba al cuello, el Señor le dirigió la palabra:
13-Ve a decirle a Ananías: Así dice el Señor: Tú has roto un yugo de madera, yo lo sustituiré con un yugo de hierro. 14Pues así dice el Señor de los ejércitos, Dios de Israel: Yugo de hierro pondré al cuello de todas esas naciones, para que estén sometidas a Nabucodonosor, rey de Babilonia, y hasta las fieras agrestes le daré como servidores.
15El profeta Jeremías dijo al profeta Ananías:
-Escúchame, Ananías: el Señor no te ha enviado, y tú induces a este pueblo a una falsa confianza. 16Por eso, así dice el Señor: Yo te echaré de la superficie de la tierra. Este año morirás, por haber predicado rebelión contra el Señor.
17El profeta Ananías murió aquel año, el mes de octubre.

Explicación.

28,1-17 Continúa el tema precedente. El autor de este relato ha querido concentrar en una página la confrontación de profeta verdadero con falso. En marcado paralelismo coloca a sus dos personajes: ambos llevan el título de profeta, ambos pronunciar oráculos con fórmulas proféticas tradicionales y participan en acciones simbólicas semejantes. El lector actual sabe lo que representa cada uno de ellos: ¿gozaban de la misma perspectiva los contemporáneos? Sobre el fondo de las semejanzas hay que destacar las diferencias: Ananías pronuncia una predicción precisa, Jeremías contesta con un principio de discernimiento; Jeremías se fue por su lado, Ananías murió según la predicción.

28,1 Es curioso que no figuren las autoridades civiles. * 594.

28,6-9 Jeremías no responde en nombre del Señor, sino invocando la experiencia histórica. Ha habido profetas de desventuras y de venturas: a los segundos se les aplica la ley de Dt 18,22. Ahora bien, si aceptamos que varios oráculos de los capítulos 31 y 33 se dirigen a israelitas del norte en tiempo de Josías, también Jeremías profetizó venturas. Algunas se cumplieron, otras quedaron pendientes. En la confrontación presente Jeremías se fija en la actividad inmediata. Él ha predicado la conversión: no lo que va a suceder, sino lo que el hombre debe hacer para que la desgracia no suceda; sus anuncios de desventuras eran condicionadas.
          En cualquier caso Jeremías desea el bien de su pueblo, no acreditarse él (como Jonás): qué más querría que ver cumplida la predicción de su rival. Pero no al precio de una perversión sin conversión. Jeremías habla aquí ad hominem, no pretende proponer una teoría completa.

28,11 Dos años significa que no se cumplirá un septenio desde la deportación.

28,13 "Yugo de hierro": porque el emperador, provocado por la rebelión de los vasallos, extremará la represión.

28,16 "Por haber predicado rebelión contra el Señor": falta en la versión griega. Puede proceder de Dt 13,6. En el contexto presente indican que las vanas ilusiones equivalen a rebeldía contra el Señor.

Salmo. 119,29.43.79-80.95.102.
29 Aparta de mí el camino falso
y dame la gracia de tu voluntad. 
43No apartes de mi boca la palabra auténtica;
que espero en tus mandamientos.  
79Vuelvan a mí tus fieles
que hacen caso de tus preceptos.
80Que mi corazón se perfeccione con tus normas,
y así no fracasaré. 
95Los malvados me acechaban para perderme,
yo meditaba tus preceptos.  
102No me aparto de tus mandamientos
porque tú me has instruido. 

Explicación.

119,25-32 "Pegado al polvo" es estar a la muerte (Sal 44,26); el Señor lo hará "revivir". Dt suele decir "pegado I adherido a Dios"; aquí se adhiere a los preceptos. Contar a Dios nuestras andanzas o "caminos" es una bella forma de oración: Dios tiene paciencia para escuchar. "Confórtame": otra función atractiva de la ley. 

119,41-48 En esta estrofa es el orante quien actúa y propone. Juntando 45 con 32, obtenemos el programa de la "anchura": el corazón se ensancha al correr por el camino, el camino se ensancha al consultar los decretos. Acceso y valentía para interpelar a reyes solía ser prerrogativa de profetas; el especialista de la ley reclama para sí dicho privilegio. 

119,73-80 Se contraponen unos "fieles", que reverencian al Señor, y unos insolentes, que calumnian al orante; ellos fracasarán, éste no. De Dios se fija en aspectos complementarios: lo primero es la creación o "hechura" del hombre (Job 10,8); después es Dios maestro que enseña; ha de mostrar su "misericordia y compasión". 

119,89-96 El tema de la perpetuidad atrae motivos cósmicos de creación: duración celeste, estabilidad de la tierra. En contraste entra la condición caduca del hombre: perece por el sufrimiento, por la persecución del enemigo. Necesita que Dios lo salve y le dé, mantenga la vida. La "palabra" de Dios aparece "plantada" en el cielo, donde cobra su firmeza y seguridad (cfr. Sal 89,3). Como en castellano, la palabra hebrea "acabado" contiene una sugerente ambivalencia. Es lo llevado a cabo, perfecto, y es lo que se acaba. Perfil y forma son perfección desde dentro, límite desde fuera. Sólo el mandato de Dios se dilata inmensamente. 

119,97 -104 El orante se siente satisfecho y se compara con otros: "enemigos, maestros y ancianos". El arte está en combinar meditación con observancia para adquirir un saber teórico y práctico. Se puede entreoír una polémica entre ley y sabiduría, rebajando la segunda a favor de la primera. "Amar" la ley; Dt 6,5 inculca amar al Señor. La comparación de la miel parece inspirada en Sal 19,11. 

El título de Dios "santo", relativamente frecuente en el salterio; el templo o santuario con los sacrificios y el culto. Dios no aparece como rey y no hay rey humano. No se pronuncian el verbo crear ni su equivalente modelar (sólo hacer). La historia entera ha desaparecido: ni siquiera la salida de Egipto merece una mención. Un verbo tan frecuente como salir, sacar, no se pronuncia. La ley de Israel estaba firmemente anclada en la alianza y ligada a los relatos del Sinaí: el autor no se acuerda de ellos. Nada se escucha del cuidado debido a pobres y débiles.
Son temas tan corrientes, tan queridos y tratados, que su ausencia del salmo suena a exclusión deliberada del autor. Lo ha eliminado casi todo para quedarse a solas con su amada ley.
Transposición cristiana.
Muchos títulos, símbolos o privilegios atribuidos en el judaísmo a la tora son atribuidos en el NT a Jesucristo: luz, agua de la roca, camino, etc. Por tanto, donde leemos ley o mandato podemos pensar en Jesús como Mesías. Como los relatos del Pentateuco son también tora, así y mucho más lo es la vida de Cristo. La lectura se facilita usando la clave del "camino". Jesús se lo apropia como norma de conducta y vía de acceso al Padre, al cual añade los de verdad y vida, también presentes en el salmo. Con su conducta y enseñanza nos enseña "el camino auténtico de la vida".       

Evangelio. Mateo 14,22-36.
22 Enseguida obligó a los discípulos a que se embarcaran y se le adelantaran a la otra orilla, mientras él despedía a las multitudes.
23a Después de despedirlas subió al monte para orar a solas.
23b Caída la tarde, seguía allí solo. 
24 Mientras tanto la barca iba ya muy lejos de tierra, maltratada por las olas, porque llevaba viento contrario.
25 De madrugada se les acercó Jesús andando sobre el mar.
26 Los discípulos, viéndolo andar sobre el mar se asustaron diciendo que era un fantasma, y daban gritos de miedo.
27 Jesús les habló enseguida:
- ¡Ánimo, soy yo, no tengáis miedo!
28 Pedro le contestó:
 - Señor, si eres tú, mándame llegar hasta ti andando sobre el agua.
29 Él le dijo:
- Ven.
Pedro bajó de la barca y echó a andar sobre el agua para llegar hasta Jesús;
30 pero al sentir la fuerza del viento le entró miedo, empezó a hundirse y gritó:
- ¡Sálvame, Señor!
31 Jesús extendió en seguida la mano, lo agarró y le dijo:
- ¡Qué poca fe! ¿Por qué has dudado?
32 En cuanto subieron a la barca cesó el viento.
33 Los de la barca se postraron ante él diciendo:
- Realmente eres Hijo de Dios.
34 Terminada la travesía tomaron tierra en Genesaret.
35 Los hombres del lugar, al reconocerlo, avisaron por toda la comarca, y le llevaron los enfermos,
36 rogándole que les dejara tocar siquiera el borde de su manto, y todos los que lo tocaron se curaron.

EXPLICACIÓN.

Aleja a los discípulos del contacto con la multitud, para evitar el falso mesianismo triunfal (22). Primera mención de la oración de Jesús (cf. 26,36ss) (23a). 

23b - 33. La barca, figura de la comunidad; a la otra orilla: a país pagano; el viento contrario: la resistencia de los discípulos a alejarse del lugar donde está la esperanza de un triunfo. Andar sobre el agua, privilegio divino (Job 9,8; 38,16) (25). Reacción: incredulidad (fantasma), no reconocen al Hombre-Dios (1,23). Soy yo (27), fórmula de identificación divina (Éx 3,14; Is 43,1.3.10s). Desafío de Pedro (28). Señor, mándame, quiere andar sobre el agua, participar de la condición divina de Jesús, pero como milagro, no por su entrega personal. Esperaba lograrlo sin obstáculos; ha olvidado que el hombre se hace hijo de Dios en medio de la oposición y persecución (5,10s).

34 - 36. La barca no llega a tierra pagana: los discípulos no están preparados para la misión. El mínimo contacto con Jesús da la salud al hombre. 

sábado, 1 de agosto de 2026

LECTURAS DEL DOMINGO 2 DE AGOSTO DEL 2026

Primera Lectura. Eclesiástico 24,1-4.16.22-23.

ECLESIÁSTICO.

1La sabiduría se alaba a sí misma,
se gloría en medio de su pueblo,
2abre la boca en la asamblea del Altísimo
y se gloría delante de sus potestades:
3yo salí de la boca del Altísimo
y como niebla cubrí la tierra
4habité en el cielo
con mi trono sobre columna de nubes; 
16Como terebinto extendí mis ramas,
un ramaje bello y frondoso;  
22el que me escucha no fracasará,
el que me pone en práctica no pecará.
23Todo esto es el libro de la alianza del Altísimo,
la Ley que nos dio Moisés
como herencia para la comunidad de Jacob.  

Explicación.

24,1-6 Sabiduría cósmica. Comienza a hablar en la asamblea celeste, como volviendo de un viaje y resumiendo sus etapas. Menciona los hombres sólo como habitantes del cosmos; no menciona animales ni astros. El escenario se divide verticalmente en cielo y abismo, la tierra se divide horizontalmente en mar y continentes.

24,1-2 El género autohimno es frecuente en Isaías Segundo, donde Dios se acredita frente a su pueblo y los ídolos. "Su pueblo" es la corte celeste, a la que pertenece por su origen divino y en la que ocupa un puesto preeminente.

24,3 Variación sobre Gn 1: la palabra creadora se llama aquí, como otras veces, "lo que sale de la boca". El espíritu ordenador, viento que se cierne en Gn 1, está visto aquí como niebla que se difunde y lo llena todo, quizá fecundando.

24,4 "Habitar" o acampar (cfr. Jn 1,14). La "columna de nubes" es en el Éxodo presencia protectora de la gloria de Dios. 

24,16-17 El ''terebinto'' es árbol poco frecuente, a veces con función sacra (Jue 6,11). En cambio la vid es imagen clásica del pueblo: Is 5,1-7; 27,2-5; Sal 80.

24,22 Los dos verbos, "escuchar y poner en práctica", se refieren tradicionalmente a la ley. Con la cual se libra el hombre del pecado y del consiguiente fracaso definitivo de su vida. 

24,23 Se refiere a la alianza del Sinaí, según la concepción del Deuteronomio.   

Salmo. 34,5.7.9-10.18-19.
5 Consulté al Señor y me respondió
librándome de todas mis ansias.
7 Este pobre clamó y el Señor le escuchó,
lo salvó de todos sus peligros.
9 Gustad y apreciad que bueno es el Señor:
dichoso el varón que se acoge a él.
10 Respetad al Señor, sus consagrados,
que nada les falta a quienes lo respetan.
18 Si gritan, el Señor escucha
y los libra de todos los peligros.
19 El Señor está cerca de los atribulados
y salva a los abatidos.

Explicación.

34,5 Consulta del hombre y oráculo de respuesta son práctica religiosa común: véase p.ej: el caso de Raquel en Gn 25. La respuesta divina serena, tranquiliza.

34,7 Simple secuencia personalizada: clamar - escuchar - salvar.

34,9-11 Creo encontrar cierta coherencia temática en estos tres versos: "gustar y pasar hambre", "carestía y bienes". Propongo una hipótesis de lectura: aun cuando "ricos y poderosos" (corregido) "pasen hambre", los "fieles consagrados" al Señor "no carecerán de nada"; más aún, participando en el banquete sagrado "gustarán la bondad del Señor". Los versos invierten el orden cronológico, y cabe una lectura más genérica.

34,9 Es un caso de "aplicación de sentidos". Los sentidos corporales se toman como símbolo de experiencia espiritual. Se selecciona la inmediatez no discursiva y la duración pausada. Una traducción corpórea sonaría: "saboread lo sabroso que es el Señor". El símbolo pasa al lenguaje espiritual.

34,10 "Respeto": o reverencia, sentido religioso. "Consagrados": compárese con Éx 18,6.

34,18 Se sobrentiende que el sujeto son los saddiqim, sin que sea necesario explicitarlo. El grito podría ser una reclamación judicial.

34,19 La secuencia hebrea "atribulados y abatidos" nos lleva sin remedio al Sal 51,19; es decir, de lo sapiencial salta el autor a lo penitencial. El hombre alejado por el pecado, puede acercarse por la penitencia.

TRANSPOSICIÓN CRISTIANA.

La primera carta de Pedro cita dos pasos del salmo; el gustar al Señor, vinculado al bautismo (2,2-3); y el bloque sapiencial en 3,10-12 exhortando a la concordia. Heb 6,2 recoge el símbolo del gusto espiritual. Y el tema del quedar radiantes domina el comentario de 2 Cor 3,7-18. 

Segunda Lectura. Gálatas 4,3-7.
3Igual nosotros, cuando éramos menores estábamos esclavizados por lo elemental del mundo.
4Pero cuando se cumplió el plazo envió Dios a su hijo, nacido de mujer, sometido a la Ley, 5para rescatar a los que estaban sometidos a la Ley, para que recibiéramos la condición de hijos. 6Y la prueba de que sois hijos, es que Dios envió a vuestro interior el Espíritu de su Hijo, que grita: ¡Abba! ¡Padre! 7De modo que ya no eres esclavo, sino hijo, y si eres hijo eres también heredero, por obra de Dios.

Explicación.

Lo elemental del mundo (3), lit. "los elementos/rudimentos del mundo" (cf. 4,9; Col 2,8.20), significan para Pablo los determinismos que programan la vida del hombre y restringen o anulan su libertad, lo mismo la Ley judía que las leyes cósmicas (el destino escrito en los astros, cf. Col 2,20).

La obra de Dios, realizada por Jesús, ha consistido precisamente en liberar al hombre de su condición infantil y darle el estado de hijo adulto; en el derecho helenístico, era el padre quien determinaba el momento de la mayoría de edad del hijo. Llegada ésta, el adulto no necesita códigos que guíen su conducta (4-5). El agente de la nueva condición es el Espíritu, la comunicación de la vida de Dios mismo, que así se manifiesta como Padre. Abba, expresión de intimidad con Dios en la nueva relación de hijos (6-7).

Evangelio. Lucas 1,26-33.
26 A los seis meses envió Dios al ángel Gabriel a un pueblo de Galilea que se llamaba Nazaret,
27 a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la estirpe de David; la virgen se llamaba María.
28 Entrando adonde estaba ella, el ángel le dijo:
- Alégrate, favorecida, el Señor está contigo.
29 Ella se turbó al oír estas palabras, preguntándose qué saludo era aquél.
30 El ángel le dijo:
- No temas, María, que Dios te ha concedido tu favor.
31 Mira, vas a concebir en tu seno y a dar a luz un hijo, y le pondrás de nombre Jesús.
32 Éste será grande, lo llamarán Hijo del Altísimo y el Señor Dios le dará el trono de David su antepasado;
33 reinará para siempre en la casa de Jacob y su reinado no tendrá fin

Explicación.

La concepción de Juan estaba en paralelo con la de Isaac; la de Jesús lo está con la creación de Adán. Nace de Dios mismo y es principio de una nueva humanidad.

Nazaret (26), nunca nombrado en el AT: lugar no ligado a promesa o expectación mesiánica alguna; esta intervención divina no va a representar una continuidad con el pasado. Galilea, la provincia alejada del centro de la institución judía. La escena no se desarrolla en ambiente oficial: no en el templo, sino en una casa; su protagonista no es un sacerdote, sino una virgen (27) sin genealogía ni mención de observancia (cf. 1,6). Sentido teológico de la virginidad: la absoluta fidelidad a Dios (por oposición a la esposa "adúltera" o "prostituida", figuras del pueblo extraviado, cf. Os 2,4ss; Jr 3,6-13; Ez 16). María representa a "los pobres" de Israel, sin relieve social.

Saludo de alegría (cf. Zac 9,9; Sof 3,14), horizonte de salvación (28). Favorecida: la que goza del pleno favor divino; amor de Dios a los israelitas fieles; el Señor está contigo: fórmula usual en Lucas para indicar la solicitud de Dios por un determinado personaje (Lc 1,66; Hch 7,9; 10,38; 11,21; 18,10; cf. Dt 2,7; 20,1, etc). El saludo no provoca temor (cf. 1,12).

Te ha concedido un favor (30: cf. Gn 6,8; Jue 6,17, etc.); Dios miró a Israel con favor en el momento de su elección; la fidelidad de este Israel pobre le asegura ese favor en el presente. José, el descendiente de David (27), no tiene papel alguno en el plan anunciado por el ángel, Jesús (31) = Dios salva; será María quien imponga nombre a su hijo (cf. 1,13), es decir, éste continuará la línea de la madre, no la de José. Hijo del Altísimo (designación divina de alcance universal) (32), no de David, ni de otro padre humano; "ser hijo", no significa solamente nacer por obra de un padre, sino sobre todo heredar la tradición que éste transmite y tener por modelo de comportamiento al padre; no será David el modelo de Jesús; su mensaje vendrá directamente de Dios, su Padre, y sólo éste será modelo de su comportamiento. Grande, por su filiación divina (no sólo "a los ojos del Señor", cf. 1,15); lo llamarán, lo será y será reconocido por tal. David, su padre/antepasado; le corresponde la herencia de David (a través de José), pero el trono no lo obtendrá por pertenecer a su estirpe, sino por decisión de Dios (32; le dará, no "heredará"). En Jesús se cumplirá la promesa dinástica /2 Sm 7,12), pero no será el hijo/sucesor de David (Lc 20,41-44); sino algo completamente nuevo, aunque igualmente perpetuo (Dn 2,22; 7,14). La casa de Jacob (33), las doce tribus, el Israel escatológico.

LECTURAS DEL VIERNES 2 DE OCTUBRE DEL 2026

Primera Lectura. Éxodo 23,20-23. ÉXODO 20-Voy a enviarte un ángel por delante para que te cuide en el camino y te lleve al lugar que he prep...