viernes, 28 de enero de 2022

12 DE FEBRERO

 Primera Lectura. 1 Reyes 12,26-32;13,33-34.


1226Y pensó para sus adentros: "Todavía puede volver el reino a la casa de David. 27Si la gente sigue yendo a Jerusalén para hacer sacrificios en el templo del Señor, terminarán poniéndose de parte de su señor, Roboán, rey de Judá. Me matarán y volverán a unirse a Roboán, rey de Judá". 28Después de aconsejarse, el rey hizo dos becerros de oro y dijo a la gente:
-¡Ya está bien de subir a Jerusalén! ¡Este es tu dios, Israel, el que te sacó de Egipto!
29Luego colocó un becerro en Betel y otro en Dan.
30Esto incitó a pecar a Israel, porque unos iban a Betel y otros a Dan. 31También edificó ermitas en los altozanos; puso de sacerdotes a gentes de la plebe, que no pertenecían a la tribu de Leví. 32Instituyó también una fiesta el día quince del mes octavo, como la fiesta que se celebraba en Jerusalén, y subió al altar que había levantado en Betel a ofrecer un sacrificio al becerro que había hecho. En Betel estableció a los sacerdotes de las ermitas que había construido en los altozanos.  
1333Pero después de esto, Jeroboán no se convirtió de su mala conducta y volvió a nombrar sacerdotes de los altozanos a gente de la plebe; al que lo deseaba, lo consagraba sacerdote de los altozanos. 34Este proceder llevó al pecado a la dinastía de Jeroboán, y motivó su destrucción y exterminio de la tierra.

Explicación.

12,27-30 Jeroboán no olvida el peso decisivo del factor religioso en la política: la lección la ha enseñado David. ¿Quién podrá competir con la magnificencia del templo salomónico? El rey procura contrarrestar esa fuerza de atracción, apelando a otros valores.
Uno es la antigüedad y tradición: Betel está ligado a Abrahán. Dan se remonta al tiempo de los jueces, y es un centro de atracción para las tribus del norte. Segundo, el culto con imágenes, al estilo cananeo, atrae al pueblo con más fuerza que el culto sin imágenes de Jerusalén. Tercero, escoge entre el pueblo los sacerdotes, sin privilegios cortesanos: las relaciones familiares así creadas vincularán al pueblo con el nuevo culto. Cuarto, instituye una gran fiesta de peregrinación popular en otoño.

12,28 La expresión se lee a la letra en la narración del becerro de oro (Éx 32). Muchos suponen que tal narración está redactada posteriormente, con espíritu polémico contra el culto de Betel. Es una fórmula que reconoce al Señor como Dios y liberador del pueblo; subraya la historia y no la fecundidad de la tierra.

12,30 Para el autor que escribe cuando la reforma de Josías, éste es el pecado original del reino del norte: Jeroboán lo inicia, otros reyes lo repiten y continúan, la destrucción del reino le pondrá término. Junto a este pecado, la erección de santuarios en las colinas es simple agravante.

13,33-34 La nota final es un sumario que generaliza y simplifica: el altar de Betel entra en la categoría de un altozano más. No es la explicación ordinaria.

Salmo. 106,6-7.19-22.

6Hemos pecado con nuestros padres,
hemos cometido maldades e iniquidades. 
7Nuestros padres en Egipto
no comprendieron tus maravillas; 
no se acordaron de tu insigne lealtad, 
se rebelaron contra el Altísimo 
junto al Mar Rojo. 
19En Horeb fabricaron un becerro
y adoraron un ídolo de fundición. 
20Cambiaron su gloria por la imagen 
de un toro que come hierba.
21Se olvidaron de Dios, su salvador,
que había hecho prodigios en Egipto, 
22m ara villas en el país de Cam, 
portentos junto al Mar Rojo.  
Explicación.
106,6 Es un buen comienzo de la confesión. Compárese con Dn 9,5; Bar 1,17. Por la mención de los antepasados expresan su solidaridad histórica, reconocen su condición pecadora ancestral: Esd 9,7; Neh 9,2; Dn 9,16; Bar 1,19.
106,7-11 Primer pecado: en el paso del Mar Rojo (Ex 14). No comprendieron porque no estaban dispuestos; el comprender está condicionado por la actitud ética y religiosa. Por eso no entender se considera a veces culpable: Sal 14,2; 94,8; Dt 32,29; otro tanto el olvidar: Sal 78. El perdón es gratuito, pura iniciativa de Dios: por su honor. Doctrina frecuente en Ezequiel, p. ej. 20,9.14.22.44; 36,21s. 
106,19-21 Cuarto pecado: el becerro de oro (Ex 32). El salmista lo atribuye al olvido: no hay tal olvido en el relato del Ex, antes una mención explícita (Ex 32,4). Cambia, además, el sentido del pecado. Según Ex era representar a Yhwh en imagen; según el salmo fue sustituir la Gloria sin imagen por la imagen de un "herbívoro" (despectivo). La intercesión de Moisés (Ex 32,11-14) la llama "ponerse a la brecha". El delito ha abierto una brecha en el campamento, en la muralla espiritual del pueblo; por ella va a abalanzarse la ira aniquiladora del Señor. Moisés se planta y cierra el paso a la cólera: véase Ez 13,5.  
Transposición cristiana.
El salmo nos enseña a solidarizarnos en el pecado con la comunidad y con los antepasados. El salmo es parte de nuestra historia. La redención de Cristo no ha dado un corte que interrumpa esa humilde solidaridad. También nos enseña a practicarla dentro de la historia de la Iglesia.  

Evangelio. Marcos 8,1-10.

1 Por aquellos días, como había otra vez una gran multitud y no tenían qué comer, convocó a los discípulos y les dijo: 

2-Me conmueve esta multitud, porque llevan ya tres días conmigo y no tienen qué comer; 3y si los mando a su casa en ayunas, desfallecerán en el camino. Además, algunos de ellos han venido de lejos.
4Le replicaron sus discípulos:
-¿Cómo va a poder nadie saciar a éstos de pan aquí en descampado?
5Él les preguntó:
-¿Cuántos panes tenéis? 
Contestaron:
-Siete.
6Mandó a la multitud que se echara en el suelo; tomando los siete panes, pronunció una acción de gracias, los partió y los fue dando a sus discípulos para que los sirvieran; ellos los sirvieron a la multitud. Tenían además unos cuantos pececillos; los bendijo y encargó que los sirvieran también.
8Comieron todos hasta saciarse y recogieron los trozos que habían sobrado: siete espuertas. 9Eran unos cuatro mil, y él los despidió.

Travesía. La doctrina de fariseos y herodianos (Mt 12,38s; 16,1-12; Lc 11,16-29; 12,54-56)

10Se montó en la barca con sus discípulos y fue derecho a la región de Dalmanuta.
Explicación.

(8,1-9). Centro: El pan del éxodo para los paganos (cf. 7,31), en paralelo con el dado a los judíos (6,38-46). En aquellos días, los del cumplimiento de las promesas (d. 1,9). Nótense las diferencias de términos con el otro episodio: «cestos» (6,43), corresponde a un término usado en Palestina;espuertas (8,8), a otro usado en territorio griego; siete panes, totalidad (d. 6,38.41:, «cinco panes»), siete espuertas (8,8), en relación con las 70 naciones (su número, según la creencia del tiempo), en lugar de «doce cestos» (Israel) (6,43); cuatro mil (8,8,cf. 2,3: «cuatro»), representación de la humanidad entera (cuatro puntos cardinales). Jesús toma la iniciativa (1);me conmueve, cf 6,34 (2). La multitud ha dado ya su adhesión a Jesús (llevan ya tres días conmigo, cf. Os 6,2); de lejos, de pueblos paganos (Is 5,25; Jr 4,6.20; 31/38,10). Echarse, libertad (d. 2,15); en el suelo, lit. «en la tierra», universalidad (cf 2,10; 4,26.31). Los discípulos, al servicio de los pueblos paganos (6). Compartiendo el pan, como don .de Dios, se puede satisfacer el hambre del mundo. Jesús realiza el éxodo (alternativa) fuera de la sociedad pagana injusta, lo mismo que antes de la sociedad judía.

11 DE FEBRERO

2 OPCIONES.

1ª OPCIÓN.

Primera Lectura. 1 Reyes 11,29-32;12,19

1129Un día salió Jeroboán de Jerusalén, y el profeta Ajías, de Siló, envuelto en un manto nuevo, se lo encontró en el camino;estaban los dos solos, en descampado. 30Ajías agarró su manto nuevo, lo rasgó en doce trozos y dijo a Jeroboán:
31-Recoge diez trozos, porque así dice el Señor, Dios de Israel: "Voy a arrancarle el reino a Salomón y voy a darte a ti diez tribus; 32lo restante será para él, en consideración a mi siervo David y a Jerusalén, la ciudad que elegí entre todas las tribus de Israel;
12,19Así fue como se independizó Israel de la casa de David, hasta hoy. 

Explicación.

11,29 El manto nuevo servirá para una función sacra, oracular; recuérdese el episodio de Saúl rasgando el manto de Samuel (1 Sm 15,27ss). Parece tratarse de un manto especial, símbolo del oficio profético (1 Sm 28,14, aparición de Samuel).

11,30 1 Sm 15,28s

11,32 El hebreo dice "una tribu", el griego "dos", lo cual es más lógico.

12,19 Eclo 47,21.23s.

Salmo. 81,10-15.

10No tendrás un dios extraño 
ni adorarás un dios extranjero. 
11 Yo soy el Señor tu Dios 
que te saqué de Egipto. 
 12Pero mi pueblo no me hizo caso, 
Israel no me obedeció.
13Los entregué a su corazón obstinado 
para que siguieran sus antojos.
 14Ojalá me escuchase mi pueblo
y caminase Israel por mis caminos. 
15Yo humillaría a sus enemigos
y volvería mi mano contra sus adversarios. 

Explicación.

81,10 Ex 20,3-5. 
 
81,11-12 La fórmula "Yo soy Yhwh tu Dios" se lee solamente aquí y en los dos decálogos: Ex 20 y Dt 5.
81,13 "Obstinado": el sustantivo es especialidad de Jr. Abandonar al rebelde a su capricho y obstinación es el castigo más grave imaginable. 

81,14-17 Como paralelo de estos versos finales, léase Is 48,17-19.
81,15 "Humillar", doblegar: Dt 9,3; Jue 4,23; Neh 9,24. 

Transposición cristiana.
También la Iglesia sufre la tentación de encasillar grandes mensajes en ceremonias litúrgicas, neutralizando su fuerza. El mensaje nuevo, desconocido, de Jesús (Jn 3,11 s) debe conservar siempre su novedad y extrañeza. A propósito del v. 13 citan varios Padres Rom 1,24.26.28. 

Evangelio.  Marcos 7,31-37.

31Dejó Jesús la comarca de Tiro, pasó por Sidón y llegó de nuevo al mar de Galilea por mitad del territorio de la Decápolis.  
Incomprensión de los discípulos: El sordomudo  

32Le llevaron un sordo tartamudo y le suplicaron que le aplicase la mano. 33Lo tomó aparte, separándolo de la multitud, le metió los dedos en los oídos y con su saliva le tocó la lengua. 34Levantando la mirada al cielo dio un suspiro y le dijo:
-Effatá (esto es: «ábrete»).
35Inmediatamente se le abrió el oído, se le soltó la traba de la lengua y hablaba normalmente. 36Les advirtió que no lo dijeran a nadie, pero, cuanto más se lo advertía, más y más lo pregonaban ellos. 37Extraordinariamente impresionados, decían:
-¡Qué bien lo hace todo! Hace oír a los sordos y hablar a los mudos. 
Explicación.

(7,31-37): Los casos de sordera o ceguera en el Evangelio (cf.8,24b; 10,46b) escenifican la incomprensión expresada en 4,12 (<<por más que vean no perciban y por más que escuchen no entiendan»). El episodio está en paralelo con el de 6,35-37, que mostraba la incomprensión de los discípulos antes del reparto de pan a la multitud judía. Son los discípulos o seguidores israelitas, no mencionados en la escena y que no habían entendido el dicho anterior de Jesús (7,18), quienes están representados por el sordo tartamudo (cf Is 35,6 LXX, del éxodo de Babilonia, lo que pone a la escena en clave de liberación de una esclavitud, la de la ideología nacionalista de poder). No entienden el mensaje de Jesús por no haber aceptado la universalidad del Reino. La curación se hace separándose de la multitud (seguidores no israelitas, cf. 7,14) (33), como en 7,17ss la pregunta de los discípulos y la respuesta de Jesús. Suspiró, tristeza, pena (cf, 8,12, de los fariseos) (34). El plural los sordos, los mudos, en la frase final (37), que se refiere a la única curación anterior, muestra de nuevo que el sordo es una figura representativa. 

 2ª OPCIÓN.

Primera Lectura. Isaías 66,10-14

10Festejad a Jerusalén,
gozad con ella, todos los que la amáis;
alegraos de su alegría
los que por ella llevasteis luto;
11mamaréis a sus pechos
y os saciaréis de sus consuelos,
y apuraréis las delicias
de sus ubres abundantes.
12Porque así dice el Señor:
Yo haré derivar hacia ella, como un río, la paz;
como un torrente en crecida,
las riquezas de las naciones.
Mamaréis, os llevarán en brazos,
y sobre las rodillas os acariciarán;
13como a un niño a quien su madre consuela,
así os consolaré yo.
14Al verlo se alegrará vuestro corazón
y vuestros huesos florecerán como un prado;
la mano del Señor se manifestará a sus siervos,
y su cólera, a sus enemigos.

Explicación.

66,7-14 Sin transición, se presenta el segundo cuadro de restauración (el primero en 65,17-25). Montado sobre una escena doméstica, consigue una contagiosa intensidad de sentimiento. Una madre, antes de lo esperado, da a luz; los vecinos y los demás hijos la felicitan; ella da el pecho; el marido le trae regalos y acaricia a las criaturas. El gozo es como savia que los hace crecer. Al llegar de improviso el gozo, todo son preguntas de sorpresa alborozada. El tema de la fecundidad, apuntado en 54,1, alcanza aquí su expresión culminante. Es una maravilla este nacer simultáneo de todo un pueblo, cuando tan trabajoso fue el nacimiento de los doce padres de las tribus (Gn 30) y uno costó la vida a la madre (Gn 35,16-21). Aquí todo es fácil, rápido, abundante.

Salmo. Judit 13,18-19

18Y Ozías dijo a Judit:
<<Que el Altísimo te bendiga, hija,
más que a todas las mujeres
de la tierra.
Bendito el Señor,
creador del cielo y tierra,
que enderezó tu golpe contra
la cabeza del general enemigo.
19Los que recuerden
esta hazaña de Dios
jamás perderán la confianza 
que tú inspiras.

Explicación.

13,18 El primer verso es como la bendición de Melquisedec Gn 14,19-20; el segundo como la alabanza de Yael, Jue 5,24: "Bendita entre las mujeres, Yael... bendita entre las que habitan en tiendas". En la tradición cristiana estos versos de Ozías se han aplicado a María, enlazando "la cabeza del enemigo" con la cabeza de la serpiente de Gn 3,15.

Evangelio. Juan 2,1-11

EL DÍA DEL MESÍAS (2,1-11,54) CICLO DE LAS INSTITUCIONES (2,1-4,46a)

Caná: Sustitución de la alianza.

1. Al tercer día hubo una boda en Caná de Galilea, y estaba allí la madre de Jesús:
2. y fue invitado Jesús, como también sus discípulos, a la boda.
3. Faltó el vino, y la madre de Jesús se dirigió a él:
- No tienen vino.
4. Jesús le contestó:
- ¿Qué nos importa a mí y a ti, mujer? Todavía no ha llegado mi hora.
5. Su madre dijo a los sirvientes:
- Cualquier cosa que os diga, hacedla.
6. Estaban allí colocadas seis tinajas de piedra destinadas a la purificación de los Judíos; cabían unos cien litros en cada una.
7. Jesús les dijo:
- Llenad las tinajas de agua.
Y las llenaron hasta arriba.
8. Entonces les mandó:
- Sacad ahora y llevadle al maestresala.
Ellos se la llevaron.
9. Al probar el maestresala el agua convertida en vino, sin saber de dónde venía (los sirvientes sí lo sabían, pues habían sacado el agua), llamó al novio
10. y le dijo:
- Todo el mundo sirve primero el vino de calidad, y cuando la gente está bebida, el peor; tú, el vino de calidad lo has tenido guardado hasta ahora.
11. Esto hizo Jesús en Caná de Galilea, como principio de las señales manifestó su gloria, y sus discípulos le dieron su adhesión.

Explicación.

1-11. La antigua alianza, simbolizada por la boda en que falta el vino, va a ser sustituida
por la nueva, en la que se dará el vino del Espíritu (Cant 1,2; 7,10; 8,2: el vino, símbolo del amor). Es decir, Jesús va a inaugurar una nueva relación del hombre con Dios, que no estará mediatizada por la Ley (1,17), sino creada por la posesión del mismo Espíritu de Dios, impulso de vida/amor, que hace al hombre/hijo semejante a Dios/su Padre. Jesús, el nuevo Esposo (1,15.30) o centro de la nueva comunidad humana, anuncia el cambio, que tendrá lugar cuando llegue su hora, la de su muerte (4).

Se completa la sucesión de días (1,29.35.43). Al tercer día (1) = dos días después. Sumando estos dos días a los cuatro antes mencionados, resulta que Jesús va a desarrollar su actividad el día sexto, el de la creación del hombre (Gn 1,26-31); este símbolo temporal indica que la obra de Jesús va a dar remate a esa creación. La expresión al tercer día (pasado mañana) alude también a Éx 19,10.11.15.16, donde anuncia la teofonía del Sinaí (Éx 20,1-21; Jn 2,11) y a Os 6,2; al tercer día nos resucitará y viviremos en su presencia. Así, el día sexto será el mismo tiempo el de la creación terminada, el de la alianza nueva en que el Espíritu sustituirá a la Ley (1,17) y el de la resurrección o vida definitiva.

Jesús no pertenece a la antigua alianza, asiste a la boda como invitado. La madre si pertenece, pero reconoce al Mesías y espera en él; expone a Jesús la situación (2-3). Jesús le indica la necesidad de romper con el pasado (4); su obra no se apoya en las antiguas instituciones, trae una novedad radical. Nunca un hijo llamaba mujer a su madre; la madre, mujer casada o esposa (Mt 1,20.24; 5,32; Mc 10,2), representa, bajo la figura de la esposa de Dios, al pueblo fiel de la antigua alianza (19,26; 4,21; 20,15) que espera el cumplimiento de las promesas (figura femenina en paralelo con la masculina de Natanael, 1,48). Ella exhorta a los que colaboran con Jesús a ser fieles a la nueva alianza (Éx 19,8; 24,37) (4-5).

Las tinajas de piedra (6) , en el centro de la narración, representan la Ley (Éx 31,18; 32,15; Dt 4,3, etc.: tablas de piedra); ésta representa a un Dios susceptible que rompe por cualquier motivo su relación con el hombre (impureza), ocultando el amor de Dios; obsesiona al hombre con su indignidad y le promete restablecer la relación del hombre con Dios (purificación). No contienen agua (las llenarán por orden de Jesús), la promesa de purificación es falsa. Seis, número de lo incompleto y provisional.

Al hacer llenar las tinajas de agua (7) indica Jesús que él va a dar la verdadera purificación. El maestresala o jefe del banquete (8) es figura de los dirigentes de Israel. Jesús ordena que saquen de las tinajas y le ofrezcan. Al ofrecérsela, el agua se convierte en vino (el amor produce la purificación y da acceso a Dios) (9).

El maestresala no reconoce el don mesiánico (10), el del amor/Espíritu que une al hombre con Dios (1,17). Protesta del orden en que se dan los vinos: lo antiguo debe ser lo mejor; para él la situación pasada es la definitiva. No acepta el cambio de la alianza.

Jn anuncia una serie de señales que realizará Jesús. La de Caná es principio, prototipo y clave de interpretación de las que seguirán; ha manifestado la gloria/amor de Jesús, cuya experiencia funda la fe/adhesión a él.

Síntesis: La obra de Jesús va a consistir en dar al hombre una capacidad de amar (el Espíritu) que lo lleve a la plena personalización (semejanza con Dios). Esto creará una nueva relación entre Dios y el hombre, la de sintonía (Padre/Hijo), que infundirá una fuerza de vida que supera la muerte y hará innecesaria toda institución mediadora.

Los Israelitas fieles (la madre) pensaban que el Mesías había de renovar la alianza antigua, pero aceptan el cambio que Jesús propone. Los jefes religiosos, en cambio, rechazan de plano semejante cambio, que supondría la autonomía del pueblo y el fin de las instituciones que ellos manejan.

10 DE FEBRERO

 Primera Lectura. 1 Reyes 11,4-13.


4Y así, cuando llegó a viejo, sus mujeres desviaron su corazón tras dioses extranjeros; su corazón ya no perteneció por entero al Señor, como el corazón de David, su padre.
5Salomón siguió a Astarté, diosa de los fenicios; a Malcón, ídolo de los amonitas. 6Hizo lo que el Señor reprueba; no siguió plenamente al Señor, como su padre, David. 7Entonces construyó una ermita a Camós, ídolo de Moab, en el monte que se alza frente a Jerusalén, y a Malcón, ídolo de los amonitas. 8Hizo otro tanto para sus mujeres extranjeras, que quemaban incienso y sacrificaban en honor de sus dioses.
9El Señor se encolerizó contra Salomón, porque había desviado su corazón del Señor, Dios de Israel, que se le había aparecido dos veces, 10y que precisamente le había prohibido seguir a dioses extranjeros; pero Salomón no cumplió esta orden. 11Entonces el Señor le dijo:
-Por haberte portado así conmigo, siendo infiel al pacto y a los mandatos que te di, te voy a arrancar el reino de las manos para dárselo a un siervo tuyo.
12No lo haré mientras vivas, en consideración a tu padre, David; se lo arrancaré de la mano a tu hijo. 13Y ni siquiera le arrancaré todo el reino; dejaré a tu hijo una tribu, en consideración a mi siervo David y a Jerusalén, mi ciudad elegida. 

Explicación.

11, 4-13. Después de tantas glorias de Salomón, el presente capítulo recuerda una serie de reveses políticos, que parecen desmentir su sabiduría y justicia en el gobierno. Se trata de tres rebeliones: Edom, al sur; Damasco, al norte; Jeroboán, dentro del reino. Son tres hechos que el autor registra e interpreta.

El pecado capital es la idolatría, el germen y ocasión son los matrimonios con extranjeras. Precisamente para evitar ese peligro prohíbe el Deuteronomio esos matrimonios "mixtos" (Dt 7,3). Pero también David se casó con extranjeras, y el autor no protestó por ello. Semejantes matrimonios eran una buena parte acciones políticas que contribuían a la paz del reino y al prestigio del soberano. El autor recoge el hecho de fuentes fidedignas, y añade su reprobación explícita.

Moab, Amón y Edom eran reinos vasallos, heredados de David; Egipto y Tiro eran reinos aliados; los hititas eran grupos de población dispersos entre otros reinos de la época. Siendo muchas de ellas esposas de primera categoría, probablemente de sangre real, no es extraño que trajeran su séquito y su religión; no parece que se les exigiera una conversión formal al yahvismo. Tendrían "libertad de culto" en Jerusalén, sus santuarios podrían ser visitados y utilizados por los mercaderes de diversos países que acudían a la ciudad; y no faltarían israelitas que se sumaran a esos cultos.

Al parecer, también Salomón cayó en el lazo por dar gusto a sus mujeres. Esa especie de sincretismo divide el corazón, impide seguir "plenamente" al Señor, quebranta el primer mandamiento de la ley.

El autor introduce una condena en forma de oráculo profético, según el esquema clásico, denuncia el pecado - anuncio del castigo; es dato específico la limitación de la pena. Con este recurso literario, el autor quiere dar una interpretación "profética" a los hechos.

11,11 1 Sm 15,28.

Salmo. 106,3-4.35-37.40

3Dichosos los que respetan el derecho
y practican en toda ocasión la justicia. 
4Acuérdate, Señor, de mí, por amor a tu pueblo, 
ocúpate de mí con tu salvación, 
35emparentaron con los paganos 
e imitaron sus costumbres; 
36adoraron sus ídolos
y cayeron en sus lazos; 
37inmolaron a demonios 
sus hijos e hijas; 
40La ira del Señor se encendió contra ellos 
y aborreció su heredad.  
Explicación.
106,3 La bienaventuranza es para quienes respetan la justicia y el derecho. La palabra hebrea podría aludir global mente a las cláusulas de la alianza (Ex 15,25; Jos 24,25). El verso ilumina por contraste el no cumplimiento.
106,4-5 Alegando los privilegios de la comunidad, un individuo pide poder disfrutar de ellos. Como relación del individuo con la comunidad los versos son notables. Como introducción, hay que unirlos a la súplica comunitaria del v. 47 para obtener una inclusión. 
106,35 "Emparentaron": este verbo sólo reaparece cuando la reforma rigorista contra los matrimonios mixtos: Esd 9,2; Neh 13,3.
106,37 "Demonios": el término designaba en Mesopotamia a los guardianes fantásticos de los templos, estatuas intimidatorias. El AT lo usa como designación burlona de divinidades extranjeras. Contra los sacrificios humanos hablan bastantes textos del AT: Lv 20,2; Dt 12,31; Jr 7,30-32; Ez 16,20s etc. 
106,40 El énfasis recae sobre el complemento con su posesivo.  
Transposición cristiana.
El salmo nos enseña a solidarizarnos en el pecado con la comunidad y con los antepasados. El salmo es parte de nuestra historia. La redención de Cristo no ha dado un corte que interrumpa esa humilde solidaridad. También nos enseña a practicarla dentro de la historia de la Iglesia.  

Evangelio. Marcos 7,24-30.

(Mt 15,21-28) 

24Se marchó desde allí a la comarca de Tiro. Entró en una casa, no queriendo que nadie se enterase, pero no pudo pasar inadvertido. 2 Una mujer que había oído hablar de él, y cuya hijita tenía un espíritu inmundo, llegó en seguida y se echó a sus pies. 26La mujer era pagana, una fenicia de Siria, y le rogaba que echase el demonio de su hija. 27Elle dijo:
-Deja que primero se sacien los hijos, porque no está bien tomar el pan de los hijos y echárselo a los perros.
28Le contestó ella:
-Señor, también los perros debajo de la mesa comen las migajas que dejan caer los chiquillos.
29Elle dijo:
-Por eso que has dicho, puedes marcharte: el demonio ha salido de tu hija.
30 Al llegar a su casa encontró a la chiquilla echada en la cama; el demonio se había marchado.
31Dejó Jesús la comarca de Tiro, pasó por Sidón y llegó de nuevo al mar de Galilea por mitad del territorio de la Decápolis. 
EXPLICACIÓN.

(7,24-30): La sociedad pagana, antes considerada desde el punto de vista de los esclavos (5,2-20), está ahora representada por la sirofenicia (clase dominante) y su hija (clase dominada), en paralelo con Jairo y su hija (sociedad judía institucional) (cf 5,23 Y 7,25: hijita; 5,35 y 7,25.29: su/tu hija; 5,39ss y 7,30: la chiquilla); la clase dominada tiene un espíritu inmundo (25, cf 5,2), está endemoniada (7,26.29.30, cf. 5,15), es decir, alienada por el fanatismo de una ideología que la lleva a la autodestrucción. La sociedad pagana legitimaba la esclavitud (5,2ss, geraseno), reconocía derechos a una parte de sus miembros y los negaba a los restantes (esclavos, en paralelo con los marginados en Israel). La mujer, en paralelo con Jairo, le pide la liberación de la hija, es decir, que los oprimidos dejen su actitud de violencia. Jesús no expulsa este demonio; replica a la mujer enunciando el principio discriminatorio que los judíos aplicaban a los paganos (27: perros), equivalente al que ella aplica dentro de su sociedad. Ella responde reconociendo el derecho de todos (28) y renunciando así a la discriminación social. Por este mismo hecho queda liberada la chiquilla (clase antes dominada) de su ideología violenta (el demonio), que tenía su origen en la violencia del sistema (cf. 5,12) (29-30). Al renunciar a la injusticia (1,15: «enmendaos») se abre para el paganismo la posibilidad del reinado de Dios (cf 8,1ss).

9 DE FEBRERO

 Primera Lectura. 1 Reyes 10,1-10.


Visita de la reina de Sabá (2 Cr 9,1-12). 

1La reina de Sabá oyó la fama de Salomón y fue a desafiarlo con enigmas. 2 Llegó a Jerusalén con una gran caravana de camellos cargados de perfumes y oro en gran cantidad y piedras preciosas. Entró en el palacio de Salomón y le propuso todo lo que pensaba. 3Salomón resolvió todas sus consultas; no hubo una cuestión tan oscura que el rey no pudiera resolver.
4Cuando la reina de Sabá vio la sabiduría de Salomón, la casa que había construido, 5los manjares de su mesa, los camareros con sus uniformes sirviendo, las bebidas, los holocaustos que ofrecía en el templo del Señor, se quedó asombrada, 6y dijo al rey:
-¡Es verdad lo que me han contado en mi país de ti y tu sabiduría! 7Yo no quería creerlo; pero ahora que he venido y lo veo con mis propios ojos, resulta que no me habían dicho ni la mitad. En sabiduría y riquezas superas todo lo que yo había oído. 8¡Dichosa tu gente, dichosos los cortesanos, que están siempre en tu presencia aprendiendo de tu sabiduría! 9¡Bendito sea el Señor, tu Dios, que, por el amor eterno que tiene a Israel, te ha elegido para colocarte en el trono de Israel y te ha nombrado rey para que gobiernes con justicia!
10La reina regaló al rey cuatro mil kilos de oro, gran cantidad de perfumes y piedras preciosas. Nunca llegaron tantos perfumes como los que la reina de Saba regaló al rey Salomón *.

Explicación.

10,1-10 La visita de la reina de Sabá  es un episodio que ilustra las afirmaciones genéricas del capítulo 5, exaltando la sabiduría y riquezas de Salomón. A través de rasgos probablemente legendarios, nos permite apreciar la actividad comercial del rey.

No eran los fenicios los únicos comerciantes de la época: por el sur de la península de Arabia zarpaban naves mercantes hacia India y África; al norte, Fenicia concentraba el comercio marítimo. Por tierra las caravanas, flotas del desierto, eran el gran medio de comunicación mercantil: al norte, Damasco era un nudo importante entre Mesopotamia y Egipto o Arabia meridional; al sur, varios reinos árabes se repartían la tarea, a uno de ellos pertenecía la reina de la historia. Israel se encuentra en posición de tránsito obligado para buena parte del comercio, y la expansión territorial de David ha sentado las bases para una expansión comercial. Al asomarse al golfo de Ágaba, entra Salomón en relaciones obligadas y pacíficas con los mercaderes del sur; gracias a su tratado con Tiro y a sus relaciones con Damasco, llega a ser una auténtica potencia de intercambios comerciales. Salomón parece un genio comercial tarado por la prisa en construir y el afán de lujo.

10,1 El ejercicio de los enigmas es una justa de ingenio a nivel de reyes. Eclo 47,16; Jue 14,13-18.

10,7-9 En las palabras de la reina el autor implica una escala de valores: primero, una sabiduría espectacular que sorprende unos días al visitante; segundo, la sabiduría que enseña e instruye cotidianamente a los súbditos; tercero, y es el don que Dios otroga por su amor al pueblo, el gobierno justo. Poniendo estas palabras en boca de una reina, el autor realza el valor del testimonio: el rey está en función del pueblo para la justicia.

10,9 2 Sm 23,3.

Salmo. 37,5-6.30-31.39-40.

5 Encomienda al Señor tu camino,
confía en él, que él actuará;
6 hará salir tu justicia como la aurora,
tu derecho como el mediodía.
30 La boca del honrado medita la sensatez,
su lengua pronuncia el derecho,
31 lleva en el corazón la ley de su Dios:
sus pasos no vacilarán.
39 La salvación de los honrados viene del Señor,
es su alcázar durante el peligro;
40 el Señor los auxilia y los libra,
los libra de los malvados y los salva,
porque se acogen a él.

EXPLICACIÓN.  

37,6-7 "Encomienda"; es hacer girar algo para que pase a otro. "Tu camino": la conducta ética y práctica que piensa seguir. "Actuará"; forma intransitiva de particular eficacia aquí. "Tu derecho" negado y conculcado, lo sacará puntual como el sol y creciente hasta el zénit: cfr. Os 6,5, de modo que todos lo reconozcan: cfr. Is 58,10.

37,30-31 Se pueden leer como lema del salmo: un hombre honrado saddiq medita la sensatez hokma, su lengua expone el derecho mishpat, en el corazón lleva la instrucción tora de su Dios. Su actividad es sapiencial, su tema ético, animado de espíritu religioso. Sobre la ley en el corazón vénase: Is 51,7; Jr 31,33.

37,39-40 Los dos versos de la última letra se dedican a la "salvación" y dejan bien claro que los honrados son víctimas de los malvados. Hay que notar las repeticiones verbales.

TRANSPOSICIÓN CRISTIANA.

Por la cita del v.11a en el manifiesto de Mt 5,5 penetra el salmo en el NT. Esa cita nos invita a buscar otras correspondencias en las bienaventuranzas: pobres y afligidos en el v.14; Justicia recorre todo el salmo; misericordia en 21 y 26; la búsqueda de la paz en 37 sufrir por la justicia está implícito en los consejos iniciales y recorre el salmo.   

Evangelio. Marcos 7,14-23.

14Y convocando esta vez a la multitud les dijo: 
-¡Escuchadme todos y entended! 15Nada que entra de era puede manchar al hombre; no, lo que le sale de dentro es lo que mancha al hombre.              
17Cuando entró en casa, separándose de la multitud, le preguntaron sus discípulos el sentido de la parábola. 18El les dijo:
-¿Así que tampoco vosotros sois capaces de entender? ¿No os dais cuenta de que nada que entra de fuera puede manchar al hombre? 19Porque no entra en el corazón, sino en el vientre, y se echa en la letrina.
(Con esto declaraba puros todos los alimentos.) 
20Yañadió:
-Lo que sale de dentro, eso sí mancha al hombre; 21porque de dentro, del corazón del hombre, salen las malas ideas: incestos, robos, homicidios, 22adulterios, codicias, perversidades, fraudes, desenfreno, envidia, insultos, arrogancia, desatino. 23Todas esas maldades salen de dentro y manchan al hombre.

EXPLICACIÓN

(7,14-15): Jesús convoca a los seguidores no israelitas (14: la multitud, cf. 3,32; 5,24b); de ellos y de los discípulos espera que, a diferencia de «los de fuera», oigan y entiendan (cf. 4,12). Los discípulos se identifican así con «los Doce», y la multitud con «los que estaban en torno a él» de 4,10. Les expone el principio válido para la humanidad judía y pagana: nada externo puede separar al hombre de Dios, sólo el hombre mismo puede causar esta separación. Algunos mss. añaden el v. 16: «Si uno tiene oídos para oír, que escuche», cf 4,9.23.  
  
(7,17-23): Los discípulos no comprenden un dicho que suprime la diferencia entre Israel y los paganos. Se separan de los otros seguidores y preguntan a Jesús en privado, interpretando el dicho como una parábola (4,11: las parábolas son para "los de fuera») (17). Jesús se lo reprocha: están a la altura de "los de fuera» (¿tampoco vosotros?, cf.4,11s) (18). Les explica el dicho (d. 4,34): es la conducta injusta con los demás y el egoísmo, manifestado por la ambición de dinero (codicia) o el desenfreno de las costumbres lo que mancha al hombre. La relación con Dios no depende de la observancia de normas o de gestos religiosos, sino de la relación con los hombres (18-23).

8 DE FEBRERO

 Primera Lectura. 1 Reyes 8,22-23.27-30.


22Salomón, en pie ante el altar del Señor, en presencia de toda la asamblea de Israel, extendió las manos al cielo 23y dijo:
-¡Señor, Dios de Israel! Ni arriba en el cielo ni abajo en la tierra hay un Dios como tú, fiel a la alianza con tus vasallos, si proceden de todo corazón como tú quieres; 
27Aunque ¿es posible que Dios habite en la tierra? Si no cabes en el cielo y lo más alto del cielo, ¡cuánto menos en este templo que he construido!
28>>Vuelve tu rostro a la oración y súplica de tu siervo. Señor, Dios mío, escucha el clamor y la oración que te dirige hoy tu siervo. 29Día y noche estén tus ojos abiertos sobre este templo, sobre el sitio donde quisiste que residiera tu Nombre. ¡Escucha la oración que tu siervo te dirige en este sitio! 30Escucha la súplica de tu siervo y de tu pueblo, Israel, cuando recen en este sitio; escucha tú desde tu morada del cielo, escucha y perdona.

Explicación.

8,23 En rigor, todavía no es una expresión de monoteísmo, sino un enunciar la categoría incomparable del Señor; lo que le hace incomparable en su relación concreta con su pueblo, generosa, leal y exigente.

8,23 Dt 3,24; 4,7s.

8,27Se subraya el sentido espiritual del templo. El templo imita en la tierra el cielo, al ser morada de Dios; como el cielo desborda el recinto del templo, así Dios desborda la inmensidad del cielo. El carácter cósmico del templo no debe estrechar al Señor, sino que debe revelar dialécticamente su inmensidad. Ese templo lo ha construido Salomón, un hombre; mientras que el cielo es construcción de Dios. El templo no debe ser un ídolo, "hechura de manos humanas", debe ser el espacio donde el hombre se abre a la trascedencia de Dios.

8,28-30 Estos tres versos sirven para introducir la amplia y articulada oración del rey.

8,29 Jr 32,19.

8,30 Neh 9,27s.
  

Salmo. 84,3-5.10-11.


3Mi aliento se consume anhelando 
los atrios del Señor;
mi corazón y mi carne exultan 
por el Dios vivo.
4Hasta el gorrión ha encontrado una casa, 
la golondrina un nido
donde colocar sus polluelos: 
tus altares, Señor de los Ejércitos, 
Rey mío y Dios mío.
5Dichosos los que habitan en tu casa 
alabándote siempre. 
10Fíjate, Dios, en nuestro Escudo, 
mira el rostro de tu Ungido.
11Pues vale más un día en tus atrios 
que mil en mi estancia;
O  pisar el umbral de la casa de Dios 
que morar en la tienda del malvado.  
Explicación.
84,3 El ansia es total: aliento o espíritu, corazón o mente, carne o cuerpo.
84,4 La imagen del ave suena casi a proyección sentimental. El poeta se detiene complacido en el doble sentido de casa: el ave ha puesto casa para sus polluelos, en la casa de Dios: huésped acogido a la hospitalidad ancha de Dios. ¡Ouién fuera como ella! 

84,5-6 El orante empareja a los "habitantes" con los peregrinos". Sal 65,5 parece preferir a los que habitan; véase también Sal 91,1.
El salmo dedica más espacio al peregrino. 
84,9-10 Oración por el Ungido o alegando al Ungido, es decir, al rey. "Escudo": en vocativo, es título divino (Sal 33,20; 59,12). En acusativo, título del rey, paralelo de Ungido. 

84,11 "Uno / mil" es convencional para encarecer con énfasis: Dt 32,20; Jos 23,10; Is 30,17. "Estancia": corrigiendo el texto. "Pisar el umbral": en hebreo un verbo rebuscado derivado de "umbral": parece designar una actividad modesta, de portero.  
 Transposición cristiana. 
En clave cristológica: Jesús es más que el templo (Mt 12,6), es manifestación de Dios (Jn 14,9), es morada nuestra (Jn 15,4). Jesús glorificado: (Jn 2,19-21). En clave eclesiológica. La Iglesia presente es templo de Dios (Ef 2,21 s). La Iglesia celeste (Heb 13,14; 2 Cor 5,1).
 
Evangelio. Marcos 7,1-13.
(Mt 15,1-20)  

7 1Se congregaron alrededor de él los fariseos y algunos letrados llegados de Jerusalén 2y notaron que algunos de sus discípulos comían los panes con manos impuras, es decir, sin lavarse las manos.
3Es que los fariseos, y los judíos en general, no comen sin lavarse las manos restregando bien, aferrándose a la tradición de sus mayores; 4y, al volver de la plaza, no comen sin antes hacer abluciones; y se aferran a otras muchas cosas que han recibido por tradición, como enjuagar vasos, jarras y ollas.
5Le preguntaron entonces los fariseos y los letrados: 
-¿ Por qué razón no siguen tus discípulos la tradición de los mayores, sino que comen el pan con manos impuras?
6Él les contestó:
-¡Qué bien profetizó Isaías acerca de vosotros los hipócritas! Así está escrito:
Este pueblo me honra con los labios, 
pero su corazón está lejos de mí.
7 El culto que me dan es inútil, 
porque la doctrina que enseñan 
son preceptos humanos (Is 29,13).
8Dejáis el mandamiento de Dios para aferraros a la traición de los hombres.
9Yañadió:
-¡Qué bien echáis a un lado el mandamiento de Dios ara implantar vuestra tradición! 10Porque Moisés dijo: 
«Sustenta a tu padre y a tu madre» «el que deje en la miseria a su padre a su madre tiene pena de muerte»; 11en cambio, vosotros decís: Si uno le declara a su padre o a su madre: «Eso mío con lo que podría ayudarte lo ofrezco en donativo al templo», 12ya no le dejáis hacer nada por el padre o la madre, 13invalidando el mandamiento de Dios con esa tradición que os habéis transmitido. Y de éstas hacéis muchas.
Explicación.
(7,1-13): La estricta observancia de los ritos de purificación caracteriza a los judíos (3, primera vez en Me), representados por los fariseos (3); establecen así una discriminación dentro del mismo pueblo (4: al volver de la plaza). Los discípulos no reconocen ya discriminación dentro de Israel (2, los panes, alusión a los compartidos con la multitud marginada, 6,41), aunque siguen en su mentalidad nacionalista (6,52) y la mantienen respecto a los paganos (travesía). La Ley de lo puro/impuro da a Israel el sentido de superioridad sobre los demás pueblos. Por eso, para preparar la ida de Jesús fuera del territorio israelita (7,24) Y el reparto del pan a los paganos (8,1-9), coloca Mc en el centro de la sección la denuncia que hace Jesús de la tradición del judaísmo y su nueva definición de pureza e impureza. 

Los fariseos, apoyados por letrados de Jerusalén; continúa la vigilancia del centro sobre Jesús (cf 3,22) (1). El lavado de los fariseos no era solamente higiénico, sino religioso, según un complicado ritual (3-4). Se escandalizan de la conducta de los discípulos, que han roto con la tradición de los mayores (5); en boca de fariseos, ésta es la supuesta tradición oral comunicada por Dios a Moisés en el Sinaí, transmitida por éste a Josué y después de generación en generación; le atribuían la misma autoridad divina que a la tradición escrita.
Invectiva de Jesús. Ve realizarse en letrados y fariseos el texto de Is 29,13 LXX: culto hipócrita a Dios, manifestado con signos exteriores (labios), que encubre un alejamiento de su designio. De hecho, esas observancias y la separación que significan no son de Dios, que no discrimina (cf 1,39-45); la tradición de los mayores es sólo humana y carece de la autoridad que le atribuyen (6-8). Ejemplo de la perversión a que los lleva la tradición que enseñan (9-13); la utilizan para esquivar la voluntad de Dios claramente expresada en el mandamiento (Éx 20,12; 21,17; Lv 20,9; d. Mt 15,4). La piedad hacia Dios habría de expresarse en el amor al prójimo (cf 12,28-30). Pretenden honrar a Dios desentendiéndose del hombre o despreciándolo. «La tradición de los mayores» (5) o tradición de los hombres (8) se identifica con la de los fariseos y letrados (13:vuestra tradición). Jesús no limita su juicio negativo de la tradición al caso propuesto (13).

LECTURAS DEL MARTES 22 DE SEPTIEMBRE DEL 2026

Primera Lectura : Proverbios 21, 1-6. 10-13 PROVERBIOS. 1El corazón del rey es una acequia en manos de Dios: la dirige a donde quiere. 2A...